sábado, 27 de abril de 2013

“El patio trasero” ha cambiado, estimado John Kerry

Aunque Kerry tiene pinta de buenazo, no hay que fiarse de las apariencias. Ni él, ni Obama, ni ningún otro funcionario pasajero del establishment norteamericano cambiará el rumbo de lo que ha sido la línea histórica de su política exterior. Y quienes se hacen ilusiones, deberían irse desencantando de una vez por todas.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

John Kerry, el nuevo Secretario de Estado de EE.UU.
Sin tapujos, el Secretario de Estado de los Estados Unidos de América llamó “patio trasero” de su país a América Latina en su última comparecencia ante el Senado, y dijo claramente que su país sería más “vigoroso” con los países que no se alinean con sus políticas en la región.

John Kerry no es ningún bisoño en política, ni puede atribuirse sus expresiones a algún lapsus linguae. Sabe que lo que diga lo oiremos aquí y que reaccionaremos, por lo que si dijo lo que dijo es porque está seguro de que eso es lo quería decir y no otra cosa.

Costa Rica: Esconder a Barack Obama, esconderse del pueblo

A solo unos días del encuentro con el presidente Obama, la ciudadanía desconoce los asuntos puntuales que serán discutidos y los acuerdos a los que se llegaría en una cumbre en la que, además, participarán los presidentes de una Centroamérica que carece de una visión y una voz común para relacionarse con las potencias y bloques regionales.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

El gobierno de Laura Chinchilla pretende "esconder" el
descontento popular durante la visita de Barack  Obama.
Tres aspectos caracterizan el clima político costarricense en estas semanas previas a la visita del presidente de los Estados Unidos a Costa Rica, los días 3 y 4 de mayo: uno de ellos es el hermetismo del gobierno de Laura Chinchilla sobre los pormenores de la cita, desde el lugar de reunión en San José hasta la agenda temáticas de las reuniones,  situación que rodea de incertidumbre la gira y pone en entredicho su real importancia para la Casa Blanca, pues la ambigüedad y la falta de objetivos concretos parecen ser la tónica.

Consultada por la prensa, la mandataria costarricense se limitó a mencionar un póker de temas sobre los cuales pretende hablar con Barack Obama: narcotráfico y seguridad, inversiones, energías limpias y cooperación para la enseñanza del idioma inglés. Un diálogo que, según la presidenta, tendrá como foco “el desarrollo” (La Nación, 24-03-2013), lo que, visto críticamente, no constituye novedad alguna más que por el hecho de confirmar que asistimos a una transición de la geopolítica –y la retórica- de la seguridad nacional y la guerra al narco, hacia la geopolítica del desarrollo como nuevo rostro amable del imperialismo (ver: “México y América Central en la política exterior de Obama”).

Guatemala y el juicio por genocidio: el tiempo del silencio ya pasó

Era de esperarse que el juicio histórico para determinar si hubo o no hubo genocidio en Guatemala, habría de generar el debate social que hoy está abierto sobre una memoria histórica que argumenta las responsabilidades de las instituciones involucradas.

CENDES (Centro de estudios en conflictividad, poder y violencia)

Una mujer ixil en el juicio por genocidio contra Ríos Montt
Desde los juicios de Núremberg sobre las responsabilidades nazis del Holocausto, la Psicología Social ha contribuido a entender la importancia y el significado individual y colectivo de la memoria, la verdad y la reparación que se produce en los juicios históricos por crímenes contra la humanidad (Jodelet, 1992).

La sociedad guatemalteca está dividida al igual que otras muchas sociedades modernas, y por ello existen diferentes versiones del pasado, que se confrontan en el esclarecimiento judicial de la verdad sobre el genocidio, sus implicaciones histórico políticas y sus consecuencias en los deberes de reparación a las víctimas.

Guatemala: Terrorismo selectivo y corrección política

Durante la dictadura militar, es decir la etapa genocida del Estado guatemalteco, el terror selectivo fue una constante. Se combinó con las tres grandes olas de terror masivo de 1954, 1966-1969 y 1981-1984. En la actualidad, la democracia neoliberal crecientemente le ha dado continuidad al terror selectivo. El Estado  es cómplice  de ese terror selectivo por omisión o por comisión.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

Si algún mérito tiene el campo pagado que se publicó hace unos días en Guatemala y que tiene el revelador título de “Traicionar la paz y dividir a Guatemala”,  es que expresa de manera sintética y sin ambages,  lo que  un grupo de ex funcionarios de gobiernos de la derecha neoliberal considera que debe ser  lo políticamente correcto. En tanto que  algunos de los firmantes son intelectuales orgánicos de esta derecha, el documento tiene el mérito de expresar ideas que pretenden imponerse como ideología dominante en Guatemala. He aquí pues las líneas generales de la corrección política  en Guatemala expresadas  en cinco mandamientos: 1. Equiparar la paz a la renuncia  a la lucha por la memoria, la justicia y la verdad. 2. Nunca usar la palabra genocidio aunque en Guatemala haya habido una matanza en gran escala que le costó la vida a 200 mil personas. 3. Renunciar al castigo a los genocidas y violadores de derechos humanos porque eso pone en serio peligro la paz y divide a Guatemala. 4. Asumir que los militares genocidas representan al Estado guatemalteco. 5. Valorar el hecho de que en Guatemala la violencia política ya no existe.

Con Eric Hobsbawm, en Labana

Ponencia presentada en el I Coloquio Internacional en Homenaje a Eric Hobsbawm: Cambiar la Historia, Transformar el Mundo. Instituto de Investigación Cultural Juan Marinello, La Habana, 20 y 21 de marzo de 2013.

Guillermo Castro H. / Especial para Con Nuestra América
Desde La Habana, Cuba

La historia ambiental, 1970 acá

La historia ambiental constituye una entre las muchas expresiones de la crisis en curso en el moderno sistema mundial. Empieza a tomar cuerpo en el mundo Noratlántico, al calor de las movimientos sociales y culturales que acompañaron al ciclo revolucionario de 1968 – 1972.

El objeto de estudio de la historia ambiental está constituido por los procesos de interacción entre sistemas naturales y sistemas sociales, mediante el trabajo socialmente organizado, y sus consecuencias para ambos a lo largo del tiempo. En este sentido, la historia ambiental distingue a la naturaleza, en tanto objeto de trabajo, del ambiente, en tanto que entorno resultante de ese trabajo.

Terrorismo, made in USA

Mientras el gobierno de Estados Unidos desata una cinematográfica cacería humana para atrapar a los autores del atentado en Boston, avala con su silencio cómplice las acciones terroristas que la derecha venezolana realizó en los días posteriores a las elecciones presidenciales del 14 de abril y que causaron la muerte de 8 ciudadanos, incluyendo un niño e importantes pérdidas a la infraestructura hospitalaria  y de distribución de alimentos del país.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Según Noam Chomsky, la guerra contra el terrorismo, de acuerdo a lo que se define en altas esferas del gobierno de Estados Unidos, es la “lucha contra una plaga, un cáncer esparcido por bárbaros, por “depravados enemigos de la mismísima civilización”.

El terrorismo se constituye así tanto en el ámbito interno como en el mundial, como  una vía abierta a todo acto violento e intimidatorio, aplicado sin reserva o preocupación moral alguna. Los fines buscados por esta forma de "guerra" no convencional pueden ser políticos, religiosos, culturales y la toma del poder por un medio totalmente ilícito.

Panamá: La destrucción de la naturaleza

La mayoría de las veces, cuando se hace referencia a nuestro planeta, se le describe como recurso natural, y todo lo que sea recurso para nuestro sistema económico (el capitalismo) es explotable, y bajo esta determinación lo seguirán haciendo. Más, cuando las leyes son flexibles y nuestra condición de resignación no nos permita luchar por nuestro hogar y medio de subsistencia, la Tierra.

Abdiel Rodríguez Reyes / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

A Guillermo Castro Herrera, maestro en estos menesteres

A propósito del día mundial de la madre Tierra, un grave problema que quizás no tenga solución es que el género humano no ha comprendido a cabalidad su relación con la naturaleza. Al respecto, Guillermo Castro (2007), citando a Elinor Melville, sugiere entender esa relación a partir de  “el estudio de las interacciones entre los sistemas sociales y los sistemas naturales a lo largo del tiempo". (p30). El ser humano suele ver a la naturaleza como una cosa que se puede utilizar, manipular y gastar y que por arte de magia se renovara. Ni de asomo se ve al planeta tierra como la morada, como el gran hogar que se debe de conservar y sanear.

Venezuela: Odio de clases

Una revolución popular como la venezolana polariza a aquellos sectores sociales que, pretextando la escasa diferencia en votos, ha despertado su “odio de clase”, enfilándolo contra lo que represente al “chavismo”.

Juan J. Paz y Miño Cepeda  / El Telégrafo

La reacción de los violentos opositores al triunfo electoral del presidente Nicolás Maduro, encabezada por la derecha radical venezolana, tiene profundas raíces históricas.

Cuenta el rabioso anticubanismo, inducido sobre América Latina a raíz del triunfo de la Revolución Cubana (1959), que siempre ha tenido el propósito de impedir otro proceso similar en la región. Asimilar cualquier gobierno de izquierda con el peligro “comunista” ha sido una constante en Latinoamérica contemporánea, que durante la década de 1970 derivó en las dictaduras terroristas de Chile y el Cono Sur, que pretendieron aniquilar todo izquierdismo. Los “antichavistas” atacaron a los CDI (Centros de Diagnóstico Integral), a los médicos cubanos, y lanzaron consignas anticomunistas, llenas de odio y xenofobia.

Revolución vrs contrarrevolución en Venezuela

La revolución en la revolución que señala Maduro en su toma de protesta, la lucha contra la corrupción y el burocratismo, deben expresarse en el ejercicio efectivo y creciente del poder popular desde las comunas, los sindicatos, las organizaciones populares de trabajadores, de productores, de los pueblos indígenas y de la acción consciente y permanente de la intelectualidad –en el sentido más amplio y democrático de este concepto–.

Gilberto López y Rivas / LA JORNADA

Son notables las interpretaciones de analistas –incluso dentro del progresismo– en torno a lo que ocurre en Venezuela, impregnadas por lo epidérmico y fenoménico y dejando a un lado lo que estructuralmente está en juego, así como obviando los contextos locales y mundiales en que tienen lugar los acontecimientos. Así, algunos articulistas se han dedicado a describir personalidades, discursos, sucesos y procesos fortuitos, despojados de lo que representan en las estrategias de poderes y fuerzas sociopolíticas que actúan en las sombras o abiertamente en función de intereses de clase, o de su inserción en las reconfiguraciones mundiales del imperialismo estadunidense y sus aliados en la región latinoamericana.

Paraguay: Colorados al gobierno, ¿las mafias al poder?

Acusado de ser uno de los operadores del golpe de junio, Horacio Cartes ha logrado comprar voluntades y construir un rápido armado político a partir de su fortuna, investigada por Estados Unidos según se revela en informes filtrados por Wikileaks.

Pablo Stefanoni / Rebelion

Horacio Cartes, presidente electo de Paraguay.
Las elecciones del pasado domingo le dieron el triunfo al Partido Colorado, que gobernó 60 años Paraguay bajo la mano dura de Alfredo Stroessner (35 años) y continuó “en democracia” tras el derrocamiento del dictador en 1989. El Paraguay de hoy está lejos del de 2007, cuando un obispo desafió al partido-Estado y abrió paso a una novedosa y frustrada experiencia progresista en un país siempre gobernados por liberales y colorados, civiles o militares (el país más anticomunista del mundo, al decir de Stroessner).

Cada gota de agua es un negocio en Chile

Hace 32 años, bajo la dictadura de Augusto Pinochet, se inició un proceso de venta de pequeños porcentajes de sanitarias a las grandes empresas transnacionales que hoy, con el impulso que le dieron los siguientes gobiernos, son las dueñas del agua en Chile. Esta semana, la sociedad civil salió a la calle en una movilización transversal. Este es un análisis de fondo de la privatización del agua en Chile.

Esteban Acuña Venegas y César Baeza Hidalgo* / Otramérica

La lucha por el agua en Chile es también
la lucha contra la venta del país.
“¡El agua-es nuestra, por-eso-es-la-protesta!”, “¡El agua no se vende, se defiende”, vociferaban el lunes pasado (22 de abril) cientos de voces, muchas personas disfrazadas, con bailes y pancartas, consignas en contra de las autoridades de la derecha política -que gobernó en dictadura y estos últimos tres años- y de la Concertación -que gobernó los 20 años intermedios-.
De lado y lado son considerados responsables de que un bien nacional de uso y dominio público se haya transformado en una mercancía para hacer negocio. Era la primera marcha carnaval por el agua que llegaba a la capital.

Acceder al agua y a su saneamiento no está garantizado en Chile como un derecho fundamental del ser humano -aunque sí para las empresas- pese a que así quedó establecido en la Asamblea General de Naciones Unidas del 28 de julio de 2010. Las grandes transnacionales se han encargado de extraer recursos naturales utilizando cantidades ingentes de agua, limitando de esta manera su uso en la pequeña agricultura y para el consumo humano.

El altermundialismo tiró anclas en un Magreb incierto y explosivo

El Foro Social Mundial (FSM) se relanzó en Túnez. Los movimientos sociales de la región se “apropiaron” de la convocatoria. El futuro del Foro parece depender, fundamentalmente, de la vitalidad de los actores sociales que lo sustentan. Altermundialismo y capacidad de transformación social, son las variables esenciales de la ecuación de un FSM que recuperó su brío gracias a la primavera árabe.

Sergio Ferrari* / Especial para Con Nuestra América

Participantes en el Foro Social Mundial de Túnez.
Inmerso en un proceso de interrogantes de fondo sobre su propia existencia, el FSM llegó a Túnez con preguntas de fondo. La primera, sobre la capacidad organizativa de los convocantes locales y del Foro Social del Magreb para asegurar la realización del FSM en una realidad regional en ebullición, atravesada por múltiples contradicciones políticas, sociales, culturales y religiosas.

La segunda y tal vez la más importante, relacionada a la real capacidad de participación de los movimientos sociales de la región para asegurar que el FSM no se limite a una gran kermese internacional y aporte nuevas energías en el combate contra el actual modelo globalizador hegemónico.

Corea, las claves de un conflicto

Muchas personas de buena voluntad se preguntan cómo un país tan pequeño y débil osa amenazar a Estados Unidos, la mayor potencia militar del planeta. Han llovido los epítetos sobre sus dirigentes, una caracterización interesada de los mismos y la consabida ridiculización e inducción que lleva a una configuración mediática del conflicto y sus protagonistas más directos.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Soldados del ejército de Corea del Norte.
En junio de 1950 Kim Il Sung inició una acción militar para unificar Corea que había quedado dividida después de la ocupación japonesa y su posterior derrota  en la segunda guerra mundial, la que llevó a  que -en el marco de la guerra fría-  las tropas soviéticas se estacionaron en el norte del paralelo 38 y las estadounidenses al sur. Sin embargo, cuando en 1949 la mayor parte de las tropas extranjeras abandonaron la península coreana, las estadounidenses permanecieron en ella  donde se mantienen hasta hoy.

Ante la ofensiva de Corea del Norte en pro de la unificación, el presidente estadounidense Harry Truman sin una declaratoria previa de guerra del congreso de su país, ordenó una invasión a Corea. Truman tampoco solicitó permiso a la Organización de Naciones Unidas (ONU) para enviar sus naves de guerra al Mar del Sur de China con el objetivo supuesto de proteger su flanco sur, pero  que en realidad perseguía  el resguardo de Chiang kai Shek que había sido derrotado en la guerra civil china y buscó refugio bajo salvaguarda estadounidense  en la isla de Formosa.

sábado, 20 de abril de 2013

Guatemala: Los dolores de un juicio

Pasa varias horas al día en la sala de juicio, sentada a escasos metros del general, y lo observa, tratando de desentrañar en sus gestos las razones que pueden haber llevado a alguien a cometer los crímenes que se le imputan. Le produce escalofríos verlo sonreír cuando pasan, uno tras otro, los ixiles, que entre lágrimas, sollozos y estertores describen las espeluznantes escenas de las masacres de las que fueron objeto.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

El General Ríos Montt: impasible ante los testimonios
de las masacres cometidas contra los ixiles.
Marylena Bustamante es una guatemalteca que vive en México. Salió de su país natal cuando la represión amenazó su vida en la primera mitad de los años ochenta. Un par de años antes su hermano, Emil Bustamante, había sido secuestrado en un retén policial en la ciudad capital y nunca más se volvió a saber nada de él, igual que de otras decenas de miles de guatemaltecos más.

Habiendo pasado toda su vida persiguiendo esclarecer el crimen  cometido, regresó a Guatemala para presenciar el juicio en el que se sindica por genocidio al general Efraín Ríos Montt.

Todos los días se sienta entre el público, cuando puede en primera fila, como lo atestiguan las fotografías y los vídeos divulgados nacional e internacionalmente por los despachos de prensa.

Guatemala: El odio como divisa

El juicio por genocidio en contra de los exmilitares José Efraín Ríos Montt y José Mauricio Rodríguez Sánchez ha exacerbado el odio que los grupos de poder conservadores sienten por todos aquellos guatemaltecos a quienes ellos ven como inferiores.

Raúl Figueroa Sartí / http://raulfigueroasarti.blogspot.com

El juicio contra Ríos Montt reactivó el discurso del odio
entre "las buenas conciencias" en Guatemala.
El proceso judicial que enfrentan los acusados, que sus defensores en medios de prensa ven como héroes nacionales, ha sido ocasión para que salgan a lucir las ideas que le dieron sustento al genocidio en contra del pueblo ixil y la matanza indiscriminada que hicieron de guatemaltecos que se atrevieron a pensar distinto a ellos; guatemaltecos que se atrevieron a resistir, también violentamente, la violencia que secularmente ellos han usado para defender sus privilegios.

John Kerry, la vocación imperialista y el objetivo Venezuela

La trama golpista que sigue latente en Venezuela confirma esa vocación imperialista histórica de los Estados Unidos. Pero, sobre todo, nos recuerda que bajo los cantos del sirena del discurso del poder inteligente del presidente Obama y del Secretario de Estado Kerry, sigue viviendo el imperialismo puro y duro que, a lo largo de dos siglos, ha dejado su impronta de sangre y muerte en nuestra América.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Para John Kerry, el único trato posible con
América Latina es el de "patio trasero".
Para quienes esperaban y hasta pronosticaron, quizás con un exceso de optimismo, un cambio en las relaciones de Estados Unidos con América Latina y el Caribe, a partir de la designación del senador John Kerry como nuevo Secretario de Estado, no fue mucho el tiempo que tuvieron que esperar para sufrir un desencanto y para que el funcionario expusiera, con absoluta claridad, las concepciones ideológicas que todavía moldean la política exterior estadounidense.

Venezuela, la necesaria legitimidad

Las victorias electorales han sido sustanciales en la legitimidad del proceso bolivariano. Si esto se pierde tiempos difíciles habrán de venir.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

Ha ganado Nicolás Maduro la presidencia de Venezuela. Pero la ha ganado con un margen de apenas 1.78% de los votos. En un contexto tan polarizado como el que se observa en Venezuela, Maduro debería haber sido contundente en su triunfo para que la derecha no lo cuestionara. Hoy nos encontramos en la situación de que una diferencia de 275 mil votos y 1.78%,  es insuficiente para  darle  la necesaria  legitimidad a él,  su gobierno y al proyecto bolivariano.

En otros países triunfos apretados no significan problema, pero  en el caso de Venezuela sí que lo es. Hay que recordar por ejemplo, el estrecho margen en el voto popular que Obama obtuvo en las elecciones recién pasadas (2012),  en las cuales derrotó a Mitt Romney.  La diferencia fue cerrada (3.86%), pero nadie hizo mayor aspaviento. Más aún, en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2000, Bush  fue derrotado en el voto popular por Al Gore con una diferencia de más de medio millón de votos.

Venezuela: Las ideas y el protagonismo popular marcarán la diferencia entre la esperanza y la decepción

En esta nueva realidad venezolana se hace necesario  pensar y discutir mucho el significado del  resultado electoral y no apresurarse a sacar conclusiones equivocadas y/o paralizantes, o pensar que la solución es un viraje hacia el establishment o hacia una mayor cerrazón y dogmatismo.

Aram Aharonian / Question Digital

Nicolás Maduro en el acto de juramentación
como presidente de Venezuela.
Nicolás Maduro inicia este viernes 19 la etapa pos-Chávez, no del pos-chavismo, con un gran signo de interrogación: ¿se profundizará política y socialmente el proceso o se revertirá  e institucionalizará, lo que significaría ceder a las presiones regresivas de  la oposición y de Washington?

Maduro no es Chávez, pero en esta semana ha hecho gestos para que la credibilidad retorne a su persona, oscurecida por una campaña electoral sin lugar desatinada –no por culpa del candidato sino de sus asesores de imagen que lograron la pérdida de cientos de miles de votos-, anclada en el pasado.

No se puede olvidar que dentro del propio bolivarianismo hay sectores conservadores, decididos a seguir haciéndole concesiones al capitalismo y obviando el protagonismo popular y el poder comunal. Hasta ahora, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) no ha sido una usina de ideas o planes para la construcción del socialismo, sino una (ni tan) aceitada maquinaria electoral.

Una vez más Estados Unidos, España y la OEA…

Venezuela libra hoy una nueva batalla, América Latina y el Caribe le han dado su apoyo y potencias relevantes en el escenario internacional como Rusia y China también lo han hecho. La oposición de Estados Unidos, España y el secretario general de la OEA revelan la validez de esta lucha y la justeza de la misma.


Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

La actitud de la oposición golpista después de finalizado el  proceso eleccionario del domingo pasado en Venezuela, se inscribe en la política desestabilizadora de Estados Unidos en el continente que ha sido avalada por los sectores más retrógrados de la derecha europea.

Para Venezuela, no es algo nuevo, casi desde el mismo momento en que Hugo Chávez asumió la conducción del Estado, la potencia norteamericana ha puesto en juego todos sus instrumentos de intervención para producir una regresión que le devuelva el poder a la oligarquía que había puesto a su disposición la riqueza del país, en primera instancia  el petróleo y la energía. En esa medida, Estados unidos ha estado detrás del golpe de Estado y el sabotaje petrolero de 2002 y una vez fracasadas ambas intentonas, puso a disposición de la oposición venezolana recursos financieros,  mediáticos y hasta paramilitares colombianos  en la búsqueda de derrocar al gobierno constitucional de la República.

Fallida “revolución de color” en Venezuela

Por esta vez fracasó la revolución vino tinto (color de la camiseta de la selección venezolana de futbol), pero el gobierno de Maduro y la conducción del proceso bolivariano deben aprender de esta dura experiencia y de los errores cometidos (entre ellos una desastrosa campaña electoral) para enderezar el proceso e impedir el triunfo de la contrarrevolución.

Renán Vega Cantor / Rebelión

Para Renán Vega, la cadena CNN forma parte del plan
para una "revolución de colores" en Venezuela. 
Lo que se viene presentando en términos políticos en Venezuela desde mucho antes del 14 de abril -cuando se celebraron las elecciones presidenciales- forma parte de una estrategia calculada por la llamada “oposición” y sus voceros mediáticos a nivel mundial y, sin ninguna duda, es el resultado de un guión establecido en las usinas intelectuales del imperialismo que se conoce con el eufemismo de la “revolución de colores”, una típica estrategia Made in USA.

Para cortarle alas al golpismo hay que salir del extractivismo

Denunciar el golpismo es imprescindible. Defenderse del Pentágono es urgente. Incrementar la militancia es clave (no sólo las declaraciones y los desplegados). Pero el modelo extractivo sigue criando y creando camadas de jóvenes conservadores que buscan líderes ultraderechistas.

Raúl Zibechi / LA JORNADA

Esta semana quedó en evidencia la estrategia de la tensión y el caos que promueven las agencias estadunidenses para desestabilizar gobiernos. Si tomamos en cuenta las experiencias más recientes, incluyendo la primavera árabe, podemos concluir que los golpes de Estado son apenas uno de varios caminos posibles para desalojar gobiernos molestos. Ni el Pentágono ni la Casa Blanca apuestan por una sola estrategia para conseguir sus fines, sino que ponen en marcha un abanico de acciones convergentes y complementarias.

La crisis económica global y la necesaria contención de los gastos militares (al parecer el Comando Sur vio su presupuesto reducido en 26 por ciento, pero puede haber partidas ocultas) otorgan prioridad al poder suave, o sea mecanismos no tan ostensibles como los tanques y los bombardeos de palacios de gobierno. Los medios de comunicación, la acción legal y la semilegal, incluyendo las masas en las calles, que siempre sirven para legitimar proyectos innombrables, son algunas de las herramientas en uso.

Panamá, un territorio en tres tiempos

El gran desafío que encaran hoy las relaciones de los panameños entre sí y con el mundo consiste ya en definir y establecer una relación tan armónica como sea posible entre la estructura natural del territorio, las estructuras territoriales del Estado y la economía, y la vida social y política de los habitantes del Istmo.

Guillermo Castro H. / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

“Toda gran verdad política
es una gran verdad natural”
José Martí

La más compleja de las contradicciones que encara Panamá en su desarrollo – si éste ha de ser sostenible – es, quizás, una de las menos visibles. Se trata de aquella que existe entre la organización natural del territorio del país, forjada a lo largo de unos seis millones de años, y la organización territorial del Estado y la economía, del siglo XVI acá.  De entonces data, en efecto, el proceso que se inició con la destrucción por los conquistadores europeos de la previa organización territorial creada por las sociedades originarias, para dar paso a otra, regida por las necesidades de tránsito interoceánico asociadas al mercado mundial entonces naciente.

Panamá: Deuda, guerra y Cerro Colorado

La apuesta de los especuladores que gobiernan actualmente al país es la mina de Cerro Colorado, en la Comarca Ngobe-Buglé. Si el mercado de metales preciosos se sostiene esta mina podría duplicar los ingresos que generaría Panama Cobre en Petaquilla. El efecto político de esta iniciativa, sin embargo, sería una guerra civil y la probable pérdida del poder político de la clase rentista que controla desde hace 20 años el gobierno.

Marco A. Gandásegui, h. / ALAI

La deuda panameña está creciendo a una velocidad que para la mayoría de los observadores pronto nadie podrá controlar. El actual gobierno – y sus asesores en Wall Street - sostiene que la deuda no constituye un riesgo en la medida en que la economía (medido por el producto interno bruto) crece a un ritmo igual o superior. Ambos crecen a una tasa anual del 10 por ciento. Obviamente, cuando la economía se desinfle y deje de crecer, Panamá ya no será un cliente interesante para los prestamistas. Nadie nos querrá prestar. Lo que no consideran los ideólogos incrustados en los puestos gubernamentales  es que el país quedará trabado con una deuda gigantesca cuyo ‘servicio’ no se podrá pagar.

Grupos de autodefensa en México: una respuesta ante la incapacidad del estado en materia de seguridad pública.

El nacimiento natural de grupos de autodefensa es un claro ejemplo de hartazgo social que solo tiene una salida: la acción. La ausencia de un estado de derecho efectivo, la corrupción de mandos policiales y militares, la ineptitud de gobiernos de todo nivel y la creciente ola de violencia en el país, es el campo fértil que permite que estos grupos surjan por doquier, corriéndose el riesgo también de ser infiltrados por la misma delincuencia.

Abraham Trillo* / Especial para Con Nuestra América
Desde Morelia, México

Grupo de autodefensa en el estado de Guerrero.
Hablar de México en la actualidad, es hablar de violencia, inseguridad y peligro. Este estereotipo repite la imagen trillada de un país que es mucho más que eso, un patrón que ya se concretó en el imaginario colectivo y a través del cual se le mira, clasifica y ordena en el entorno,  un escenario triste y desolador.

La guerra contra el narcotráfico de Calderón y ahora la nueva estrategia de política de seguridad pública del Presidente Peña Nieto (que reitera la presencia militar en las calles), no han dado solución a una sociedad hambrienta de tranquilidad, temerosa de esa espesa nube que envuelve a los cárteles, policías federales y al ejercito, una sociedad presa de la incertidumbre sobre el futuro de los suyos e incrédula de su propio gobierno. La realidad es que día a día crece el número de víctimas (visibles e invisibles) de la violencia, cuyo costo en vidas humanas ronda ya los 100 mil muertos, la mayor parte de ellos jóvenes y pobres.

México: La invasión yanqui de Veracruz el 21 de abril de 1914 y la defensa popular de la soberanía nacional

El 21 de abril se conmemorará el 99 aniversario de la defensa popular contra la ocupación estadounidense del puerto de Veracruz. Una vez más el pueblo veracruzano protagonizó una de las páginas más heroicas de la resistencia de los mexicanos frente al intervencionismo de Estados Unidos.

Gilberto López y Rivas / Rebelion

Al bravo pueblo de la República Bolivariana de Venezuela, en estas horas de prueba.

Mitin frente a la catedral de México, contra
la invasión estadounidense. 
Como ocurrió en la ciudad de México el 14 de septiembre de 1847 en ocasión de la entrada de la soldadesca estadounidense, el ejército regular abandonó el puerto sin presentar combate al invasor, y fue el pueblo que de manera espontánea y sin un plan preciso de defensa, se lanza a las calles, levanta para petos improvisados, se posesiona de las esquinas, de las azoteas, de los balcones y los campanarios, y con escasos pertrechos y una pocas armas, se dispone con su lucha perdida de antemano, a defender la soberanía y la dignidad nacionales.

Eric Hobsbawm y las disyuntivas de las izquierdas latinoamericanas

Las experiencias latinoamericanas, aunque todavía estén incompletas, dejan claro que el Estado-nación resultó debilitado por el tsunami neoliberal pero, como el propio Hobsbawm observa, eso no lo hizo innecesario ni ineficaz. El Estado, o cualquier otra forma de autoridad política que represente el interés público, es ahora tanto más indispensable para remediar las injusticias sociales y las depredaciones ambientales causadas por la economía de mercado.

Nils Castro / Contexto Latinoamericano

Algunos acontecimientos, como el deshielo de fines de los años 50 y las revoluciones del 68, ayudaron a mover la losa estalinista que había entumecido al caudal mayoritario del marxismo. Sin embargo, eso liberó sobre todo el ángulo relativo a la dialéctica. Las más de las veces lo que toca al materialismo siguió trancado en la reducción positivista que la época soviética le imprimió.

Sin ancla en la objetividad de los juicios ni la verificación material, en el siguiente período no escasearon a nombre de la dialéctica, los discursos especulativos y crípticos, alejados del quehacer ciudadano y la lucha de clases. En ese devaneo descollaron los teóricos franceses. En contraste, a muchos nos deleitó leer a sus colegas ingleses, tan apegados a la fundamentación histórica de sus posiciones y la claridad de su lenguaje, más abocado a comunicar ideas que a epatar al lector.

Hoy intentaré comentar a Eric Hobsbawm como pensador político y desde un punto de vista latinoamericano. Pero, en homenaje al materialismo, antes deseo reconocer que su consistente búsqueda de la universalidad de sus conclusiones descansa en el examen de los hechos aportados por la historia, es decir, en el suceder de la realidad, no en la especulación ideológica.