sábado, 25 de mayo de 2013

Costa Rica en la Alianza neoliberal del Pacífico

La Alianza del Pacífico es un ALCA con lo que se pudo rescatar de ese fracaso que sufrieron los Estados Unidos en Mar del Plata. Conformada por Chile, Perú, Colombia y México, tiene haciendo cola en la puerta de entrada a Panamá y Guatemala. Costa Rica, presurosa, y pidiendo que se aceleran los procesos para su plena incorporación, fue aceptada en esta Cumbre como  miembro pleno.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

La foto de familia de la Alianza del Pacífico: la presidenta Chinchilla  de Costa Rica
y el presidente español Mariano Rajoy participaron del cónclave neoliberal. 
La Alianza del Pacífico, cuya VII Cumbre culminó ayer viernes en Cali, Colombia, ha sido pensada desde dos perspectivas: 1) para hacer contrapeso a los esfuerzos integracionistas que se llevan adelante en América Latina sin la presencia de Washington y 2) darle continuidad a la idea norteamericana de una integración continental bajo la hegemonía del  modelo neoliberal, que fue detenido en la Cumbre de Mar del Plata de noviembre del 2005.

La cumbre neoliberal en Cali: un llamado de alerta para nuestra América

La Alianza del Pacífico, en la que se envalentona la derecha latinoamericana, se fortalecen la economía de rapiña y el capital extranjero, y con la que EE.UU avanza sus posiciones bajo la ideología del panamericanismo, representa la principal amenaza a la integración nuestroamericana –martiana y bolivariana- del siglo XXI.


Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Los cuatro jinetes del neoliberalismo posaron en Cali:
los presidentes Peña Nieto, Santos, Humala y Piñera.
En sus crónicas sobre la Conferencia Monetaria Internacional de 1891, convocada por Washington para consolidar su proyecto de hegemonía económica, comercial y, por supuesto, política, sobre todo el continente americano, José Martí llegó a conclusiones que conservan plenamente su vigencia para interpretar muchos de los acontecimientos de este tiempo en nuestra América. En un texto publicado ese año por La Revista Ilustrada de Nueva York, Martí decía que la acción de un país en una unión de países siempre  “será conforme a los elementos que predominen en él, y no podría ser distinta de ellos”. Y con sabiduría de hombre natural, agregaba: “Si a un caballo hambriento se le abre la llanura, la llanura pastosa y fragante, el caballo se echará sobre el pasto, y se hundirá en el pasto hasta la cruz, y morderá furioso a quien le estorbe”[1].

Esta referencia martiana resulta muy oportuna a propósito de la cumbre de la Alianza del Pacífico celebrada en Cali en días pasados, y de la cual la prensa internacional ha dado un relato sumamente revelador de la pasiones neoliberales desbordadas por los protagonistas de este cónclave: las dentelladas furiosas que lanzan los gobiernos de derecha en América Latina –y España- y los poderosos intereses que los sostienen, contra las ideas y alternativas posneoliberales que han tomado fuerza en la región.

El genocidio en Guatema y la responsabilidad de Washington

¿No recibió Efraín Ríos Montt un espaldarazo explícito del presidente Ronald Reagan? ¿No estuvieron asesores militares estadounidenses involucrados largamente durante el conflicto interno? ¿No estudiaron cientos, acaso miles, de militares guatemaltecos en esa escuela de genocidio, tortura y desaparición forzada que fue la Escuela de las Américas?


Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

En los días que siguieron al viernes 10 de mayo de 2013, fecha histórica en la que el general Efraín Ríos Montt fue condenado por el delito de genocidio, circularon  por internet muchos comunicados de organizaciones sociales y diversas instituciones expresando su punto de visto sobre este asunto. Entre todas ellas  me llamó particularmente la atención el comunicado de la embajada de los Estados Unidos de América en Guatemala con fecha de 12 de mayo. Un breve pero sustancioso posicionamiento de tres párrafos que no tienen desperdicio porque son impecables en su mesura y juicio.

Condena a Ríos Montt: ¿cambia algo en Guatemala?

El genocidio cotidiano contra la población indígena no se detiene, aunque hoy día ya no se realicen campañas militares de “tierra arrasada”. Continúa con las inversiones mineras y la agroproducción destinada al mercado internacional, con las condiciones de vida paupérrimas, con la sobre-explotación.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

[Llegamos aquí] “para servir a Dios y a nuestro rey y señor, y procurar de ganar honra, como los nobles varones deben buscar la vida, e ir de bien en mejor.Bernal Díaz del Castillo (Siglo XVI)

“Los derechos establecidos, tanto en las leyes nacionales como en los convenios internacionales de la OIT, son sistemáticamente incumplidos en las fincas, incluso con la complicidad estatal.” CODECA (2013)

Guatemala fue el primer país de Latinoamérica en tener una organización estatal de defensa de los derechos humanos, un ombudsman. Ello no significó, sin embargo, que la situación de los mismos mejorara sustancialmente en estos años: fue, fundamentalmente, algo cosmético. Ahora el país acaba de ser el primero del mundo en sentenciar a un ex jefe de Estado por delito de genocidio. ¿Qué cambiará con ello?

Resulta aventurado decir qué vendrá en el corto plazo. Lo cierto es que luego de la condena al general Ríos Montt la sociedad en su conjunto se tensa, se pone al rojo vivo. Quizá sin habérselo propuesto expresamente, este juicio coloca sobre la mesa verdades de las que se habla poco, o nada. En estos momentos, sin dudas con algo de sesgo, todo pareciera girar en torno a si hubo o no hubo genocidio. Así planteadas las cosas, de esta forma tendenciosamente simplificada, la cuestión se reduce a si el militar de marras está “bien” condenado, o no. Pero la situación es mucho más compleja.

Panamá: las transformaciones en curso

El hecho dominante en la vida nacional es la desintegración de la vieja economía. Ese proceso va devastando toda la institucionalidad creada para el servicio y reproducción de la economía anterior, así como va haciéndolo –aunque a un ritmo mucho más lento- con las formas del razonar propias de la cultura asociada a aquella institucionalidad.  

Guillermo Castro H.  / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

1

Para cualquiera que nos conozca, Panamá atraviesa por un período de transformaciones evidentes. Algunas son más visibles que otras, sin duda, y es probable que sean estas últimas las de mayor trascendencia para nuestros futuro. De todas ellas, la más importante consiste, sin duda, en la transformación de nuestra República en un estado nacional en el pleno sentido de la expresión, a partir de la década de 1990 y al cabo de un largo período precedente de desarrollo semicolonial primero, entre 1903 y 1936, y neocolonial después, entre aquel último año y 1979.

También es evidente un proceso de crecimiento económico sin precedentes por su intensidad y su duración, tras el cual subyace la transformación de una economía de enclave, articulada en torno a un canal vinculado a la economía interna de los Estados Unidos, en otra mucho más abierta, que se estructura a partir de una Plataforma de Servicios Globales de creciente complejidad. Y a esto cabe agregar la transformación de una sociedad de fuertes valores rurales y estrechos vínculos entre los sectores populares y de capas medias profesionales de origen reciente, en otra de carácter urbano, de gran desigualdad estructural, que aún se encuentra en el proceso de construir su nueva identidad.

Desventuras y veleidades de la izquierda latinoamericana

De este proceso de difuminación de los conceptos y de la ubicación de las fuerzas en el espectro político,  ha resultado una aparente despolarización y un corrimiento de las definiciones hacia el centro. Así, ya casi no hay organizaciones ni de izquierda ni de derecha.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

En la  América Latina de hoy, las tradicionales nociones de izquierda y derecha en política, asumen límites cada vez más difusos, si nos atenemos a la conceptualización habitual utilizada para definir tales nomenclaturas. Ello ha llevado a que el ex canciller mexicano Jorge Castañeda hijo, uno de esos típicos renegados que pululan por nuestro continente, haya acuñado la idea de que hay una “izquierda buena” y una “izquierda mala”. Tal definición fue tomada por Arturo Valenzuela, ex Subsecretario de Estado para Asuntos Latinoamericanos de Estados Unidos  y transformada en eje de la política exterior de ese país hacia la región. Ese es el contexto sobre el cual se definen las prioridades y, por tanto los viajes y vínculos principales en la agenda del Presidente Obama respecto de los países al sur del Río Bravo

No se trata de criticar per se. Sólo de constatar hechos que ocurren en nuestra región y que obligan a mirar la política en las circunstancias propias en que se desarrollan y considerando los matices de cada caso.

Videla: Vida de dictador, muerte en cárcel “común”

La muerte del ex-general argentino Jorge Rafael Videla el tercer viernes de mayo reactualizó en la opinión pública los años trágicos de la última dictadura militar (1976-1983).

Sergio Ferrari / Especial para Con Nuestra América
Desde Ginebra, Suiza

Parque de la Memoria y monumento a los desaparecidos
en Buenos Aires. / Foto: S. Ferrari.
Treinta años después del fin de ese Gobierno de facto, su principal promotor, ideólogo y ejecutor falleció de muerte natural a los 87 años en la celda del presidio de Marcos Paz donde cumplía condena perpetua por  centenas crímenes de lesa humanidad. Una semana más tarde, la suerte de sus restos –contestados por la movilización de repudio en su ciudad natal de Mercedes- prolonga la sanción y revive el “Nunca más”.

“La muerte de Videla  constituye un hecho político importante en la vida de la Argentina” sostiene Antonio Hodgers, parlamentario nacional suizo, presidente de su bloque en la Cámara de Diputados, quien como niño debió exiliarse con su familia en Suiza.

Argentina: El balance de una década

Este 25 de mayo se cumplen diez años de la asunción de Néstor Kirchner y los números muestran un inédito nivel de apoyo y aprobación. Los puntos clave son el empleo, la Asignación por Hijo, la nueva Corte Suprema, los derechos humanos y el refuerzo del Estado.

Raúl Kollman / Página12

Cristina Fernández y Néstor Kirchner:
una década en la política argentina.
Este sábado [25 de mayo] se cumple una década de la asunción de Néstor Kirchner y por tanto una década de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Más allá de la abrumadora victoria electoral de CFK en 2011 y la nítida ventaja que hoy mantiene en materia de imagen, los puntos clave de la evaluación están en la preservación del trabajo, la Asignación Universal por Hijo, la estatización de YPF, Aerolíneas Argentinas y las AFJP, la ley de medios, el Fútbol para Todos, la designación de la nueva Corte y la política de derechos humanos. Todas tienen altos porcentajes de aprobación y Néstor Kirchner es considerado el mejor ex presidente de la democracia.

Las conclusiones surgen de un amplio estudio realizado por el Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), que conduce Roberto Bacman. El trabajo consistió en evaluar la mirada que tienen los argentinos sobre la década transcurrida.

Lula da Silva: Lo necesario, lo posible y lo imposible

Un diálogo con quien se ha transformado en uno de los principales protagonistas de la política mundial contemporánea. “En estos diez años recuperamos el orgullo personal, el orgullo propio, la autoestima. Conquistamos cosas que antes parecían imposibles”, dice el expresidente brasileño en su balance de una década de gobierno del Partido de los Trabajadores.

Emir Sader y Pablo Gentili* / LA JORNADA

El expresidente de Brasil Lula da Silva.
Luiz Inacio Lula da Silva es un ser práctico, intuitivo, que busca la resolución concreta de los problemas. Fue en buena medida gracias a esa capacidad, que se desarrolló en Brasil un complejo proceso de articulación política que tornó posible la prioridad de lo social y la promoción de políticas igualitarias, la soberanía externa y la recuperación del papel activo del Estado en la construcción de los derechos ciudadanos. Estas y otras cuestiones son abordadas en esta entrevista realizada en San Pablo en el instituto que lleva su nombre y desde el cual el ex presidente brasileño desarrolla diversos proyectos sociales, culturales y académicos en América Latina y África.

¿Cuál es su balance de los 10 años de gobierno del Partido de los Trabajadores?

–Creo que los pasados 10 años forman parte del mejor periodo que vivió Brasil en muchas décadas. Si analizamos las carencias que todavía existen, podemos reconocer que aún queda mucho por hacer para garantizarle a nuestro pueblo la conquista plena de ciudadanía. Pero, si analizamos lo que hicimos, observaremos que otros países no consiguieron, en 30 años, hacer lo que nosotros conseguimos en una década. Quebramos tabúes y prejuicios establecidos. Algunas verdades se esfumaron.

América Latina, una región intensamente disputada

La crisis económica internacional, iniciada hace cinco años y con epicentro en Estados Unidos y Europa, no cesa. La dificultad estadounidense para reafirmar su hegemonía, la debilidad del proceso de integración europeo y el acelerado ascenso chino renuevan las disputas entre las principales potencias por el control de América Latina.

Leandro Morgenfeld* / Marcha

Intereses políticos, económicos y militares
gravitan sobre América Latina.
A pesar de los presagios optimistas, la crisis iniciada en Estados Unidos en 2008 no se superó. Su epicentro se trasladó a Europa. Pero todo el mundo desarrollado sigue estancado y no logra volver a crecer como antes. El derrame de la crisis hacia los países emergentes es indudable. No hay desacople posible. China crece menos. No hay locomotora que traccione la recuperación esperada.

En este lúgubre contexto, crecen las tensiones entre las potencias. En el plano comercial, se manifiestan en la Organización Mundial de Comercio (OMC), paralizada, según se sinceró su nuevo director brasilero, quien logró imponerse a pesar de que Estados Unidos y Europa apoyaban al candidato mexicano, un neoliberal cuyo mayor pergamino fue la negociación del NAFTA.

Manuel Galich: Clara vocación latinoamericanista y antiimperialista

Las experiencias vividas, tanto en Guatemala como en Argentina, el macartismo y la brutal ofensiva del imperialismo norteamericano sobre nuestros pueblos radicalizaron el pensamiento de Galich, a lo que también contribuyó en forma muy decisiva el triunfo de la Revolución cubana.

Sergio Guerra Vilaboy  / LA JIRIBILLA

Sergio Guerra presentó el libro "Tierras y
aguas del Caribe", de Manuel Galich.
En agosto del año pasado, revisando papeles olvidados y viejos documentos, encontré este texto, mecanografiado en el antiguo papel pautado que usaban las editoriales, que por alguna razón estaba en mi poder. Titulado Tierras y aguas de nadie que se disputaron muchos, tiene la firma del maestro y querido amigo Manuel Galich, cuyo centenario precisamente conmemoramos en este 2013.

Feliz idea de Casa de las Américas la de dar a conocer este pequeño ensayo caribeño de Galich que, al parecer, figuraba como capítulo III del tomo II de una obra mayor inédita, y quizá perdida para siempre, a la cual puso por nombre Crónicas de nuestra América. Al principio pensé que formaba parte de una recopilación de sus numerosos ensayos y artículos publicados en periódicos y revistas, como Bohemia —en la que colaboró con su entrañable amigo Enrique de la Osa, en los cuales recreaba con su prosa singular la Historia de la América Latina y el Caribe.

Por qué Martí

No fue Martí un idealizador alejado de las personas reales; estimuló siempre la perfección humana; vio en el dolor y lo sacrificial, componentes para el continuo perfeccionamiento de las conductas individuales y sociales. Todos estos rasgos no son difíciles de aprehender en sus escritos, pues su expresión aforística y sentenciosa contribuye decisivamente a ello, y su propia actuación, base para su liderazgo, se conjugó armónicamente con su palabra.

Pedro Pablo Rodríguez / LA JIRIBILLA

Martí a los 42 años: foto inédita
divulgada en Cuba la semana pasada.
El conocimiento de la personalidad martiana ha seguido un camino ascendente tras su muerte en combate en 1895. El periodista leído por las élites ilustradas de Hispanoamérica, el cónsul que sirvió con lealtad a varios países de nuestra América, y, sobre todo, el líder de los patriotas cubanos durante los años finales de su corta existencia, fueron  características de su persona apreciadas y admiradas en vida por sus contemporáneos de la segunda mitad del siglo XIX.

La primera mitad de la centuria pasada proyectó al poeta que asombró a la Vanguardia, mientras que el Maestro y el Apóstol —como le llamaron los emigrados— se convirtió en símbolo de la patria cubana y en acicate para las luchas sociales y por el rescate de la verdadera soberanía nacional. Después del 1ro. de enero de  1959, el mentor intelectual de la Revolución cubana se ganó el lugar que le correspondía como uno de los fundadores de la identidad continental, como figura señera del pensamiento latinoamericano y como luchador social de hondura singular.

¿Sobrevivirá Europa?

La crisis ha empezado a romper la argamasa de algunas viejas construcciones estatales. El caso más notorio es el de España, donde el gobierno autónomo catalán se ha puesto en marcha por la ruta del independentismo, mientras otras naciones de ese Estado se mantienen atentas al resultado, para emprender luego su propio camino.

Jorge Núñez Sánchez / El Telégrafo

Hace apenas dos décadas asistimos a la implosión de la Unión Soviética y al desmembramiento del imperio que ella había construido a su alrededor. En ese marco, volvieron a tener presencia histórica 19 viejos países, entre ellos Ucrania y los bálticos Estonia, Letonia y Lituania.

Luego, bajo la presión occidental, se desmembró a sangre y fuego el sistema federativo yugoeslavo, lo que dio paso al nacimiento de Eslovenia, Croacia, Bosnia, Macedonia, Serbia y Montenegro, aunque los dos últimos países decidieron formar en 2003 la nueva República Federal de Yugoeslavia.

Para entonces, Europa Occidental era vista por el mundo como el modelo ideal de sociedad, en donde la guerra, mal endémico del continente, había sido sustituida por una política de unidad e integración, que garantizaba altos estándares de vida y seguridad social a toda la población.

lunes, 20 de mayo de 2013

Bolivia: Obreros en lucha, ¿qué clase de clase es esa?

Resulta paradójico que durante toda la etapa neoliberal la COB no se manifestara con esa fuerza ni constituyera un partido obrero, como lo hace hoy para atacar al gobierno surgido de las organizaciones indígenas y campesinas. Las mismas que ya se aprestan a marchar rumbo a La Paz en una demostración de fuerza y respaldo a su gobierno y su presidente.

Rebeca Peralta Mariñelarena / Especial para Con Nuestra América
Desde La Paz, Bolivia

Trabajadores de la Centra Obrera Boliviana.
Desde hace 13 días los mineros de la Central Obrera Boliviana se han declarado en huelga general indefinida por la demanda de incremento en las pensiones, por una “jubilación digna”, dicen. El conflicto ha escalado, de marchas a la sede de gobierno a la voladura de un puente con dinamita en la carretera Oruro-Cochabamba, pasando por el intento de toma del aeropuerto de Trinidad. A las movilizaciones se sumaron otros gremios como el magisterio urbano y rural, los médicos y la policía, ésta última se amotinó y algunas de las esposas de estos policías se declararon en huelga de hambre.

El gobierno de Evo Morales ha sido irreductible al rechazar el aumento del 100% en las pensiones, la solución no parece sencilla, los movimientos indígenas y campesinos se alistan a defender al gobierno, hoy cercado por movilizaciones obreras.

sábado, 18 de mayo de 2013

Dos canales interoceánicos en Centroamérica

En la reunión de jefes de estado centroamericanos y el presidente norteamericano Barack Obama, que se llevó a cabo en el marco de la reunión del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) en San José Costa Rica los días 3 y 4 de mayo pasados, saltó de nuevo a la palestra el tema de la construcción de un canal interoceánico en Nicaragua, viejo plan que data de tiempos coloniales.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

El tema del canal interoceánico en Nicaragua fue abordado
en la Cumbre de Presidentes de Centroamérica y EE.UU.
La importancia geoestratégica de Centroamérica ha pasado, en muy buena medida, por su condición de istmo, es decir, de lengua de tierra que separa a los dos más grandes océanos de la Tierra, el Pacífico y el Atlántico, que en nuestras tierras tiene el nombre de Mar Caribe.

Esta condición ha marcado el destino de la región. Desde el siglo XIX, cuando los Estados Unidos estaban apenas constituyéndose como estado nación, a las puertas de la guerra civil que llevó al enfrentamiento de sureños y norteños, la ambición por construir y dominar un paso interoceánico estuvo presente con tal fuerza que William Walker, norteamericano simpatizante de las posiciones sureñas, se atrevió a soñar con la anexión de Nicaragua con tal de fortalecer las posiciones esclavistas  dominando la Ruta del Tránsito, que utilizaba el río San Juan, limítrofe entre Nicaragua y Costa Rica, para realizar la travesía entre la costa este y la oeste de Estados Unidos, de forma más rápida y segura, que atravesando el territorio norteamericano por tierra.

EE.UU mueve sus piezas en el Pacífico latinoamericano

El desencuentro silencioso entre los bloques del Atlántico y del Pacífico, atemperado solamente por la coyuntura internacional de la crisis capitalista, que obliga a América Latina a acuerparse como región,  tiene a Washington como su principal instigador, dispuesto a aprovechar cualquier espacio  para sembrar división y para rivalizar con los empeños de integración regional nuestramericana.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Los presidentes Peña Nieto, Santos, Piñera y
Humala, promotores de la Alianza del Pacífico.
Las giras del presidente Barack Obama a México, Costa Rica y del vicepresidente Joe Biden a Colombia, casi coincidentes con la IV Cumbre de la Alianza del Pacífico en la ciudad de Cali, no solo representan el marco inaugural de su segundo mandato y el foro mediático idóneo para publicitar el giro relativo en las relaciones de EE.UU con América Latina (que para nosotros no es sino un cambio de matiz en el discurso, pero no en los objetivos estratégicos de largo plazo); en realidad, este peregrinaje diplomático se inscribe en lo que parece ser una vigorosa apuesta de Washington por fracturar el proceso de integración nuestramericana impulsado desde hace más de una década por los gobiernos nacional-populares, y de modo particular, por el eje Caracas, Brasilia, Buenos Aires, gracias a los liderazgos de Hugo Chávez, Lula da Silva y Néstor Kirchner.

La muerte del dictador Jorge Rafael Videla

Videla ha muerto y lo ha hecho en una celda común, como un reo cualquiera. Esa es la noticia. La sociedad argentina apoyó un Nunca Más y esperemos que así sea. Pero su fantasma va a ser evocado por las minorías progresistas que sueñan y educan en inglés y se escandalizan de solo pensar que no recalarán los fines de semana en Miami en tours de compras.

Roberto Utrero / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

Videla: del poder dictatorial a la condena
por crímenes de lesa humanidad.
Seguramente los teclados de los periodistas de Argentina y gran parte del mundo estarán ardiendo, dando la información con que los argentinos nos despertamos el viernes 17 de mayo: murió el dictador Jorge Rafael Videla a los 87 años, en el penal de Marcos Paz, una prisión común a las afueras de Buenos Aires.

Siempre la muerte de un hombre nos disminuye porque estamos involucrados en la humanidad, como decía John Donne; razón por la que jamás alegra una muerte.

Por el contrario el sagrado valor de la vida en todas sus manifestaciones nos obliga a su respeto y defensa. De allí que las organizaciones de Derechos Humanos, Madres y Abuelas, como las de Hijos y Nietos recuperados, siempre se han manifestado por conocer la verdad, someterse a la justicia, ejercitar el perdón y nunca optar por la venganza. Siempre bregaron por ello, pese a las idas y venidas que tuvo el largo proceso, intentando recuperar la dignidad desde las cenizas.

Guatemala: El Centauro, juicio de la historia

Más allá de la victoria jurídica y de la condena judicial a Ríos Montt, está la verdad histórica y el juicio de la historia. La verdad histórica dice que en Guatemala hubo un genocidio en tanto que se observó una matanza en gran escala que asesinó a 150 mil guatemaltecos y desapareció  de manera forzada a otros 45-50 mil más. 

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

El 10 de  mayo de 2013 pasará a la historia  como el día en que la impunidad en Guatemala sufrió un fuerte revés.  Lo importante  no fue la condena a Efraín Ríos Montt, sino el que un tribunal guatemalteco haya aceptado que el genocidio es un delito que hay que juzgar. Y que al condenar al general haya sentado jurisprudencia con respecto a la existencia del genocidio en  el país. Más allá de la polémica que se generó  en Guatemala con respecto a la existencia o inexistencia de tal crimen imprescriptible, hoy sabemos que desde el punto de vista jurídico el genocidio es la categoría pertinente para calificar a la gran matanza observada en el país. El camino para ir asentando dicha categoría en el caso guatemalteco será largo, pero un hecho indiscutible  es que más del 80% de los asesinados y desaparecidos en Guatemala fueron  personas pertenecientes a algunas de las etnias indígenas. Y esto hecho, desde  la perspectiva de la verdad jurídica resulta crucial en tanto que la Convención para la Prevención y Sanción del delito de Genocidio de la ONU no considera la existencia del politicidio.

Panamá: Confusiones y (algunas) precisiones

Urge, cada vez más, identificar la naturaleza del cambio que ya está en curso, como la de los rezagos del pasado y los obstáculos de coyuntura que lo hacen más lento y lo distorsionan, acentuando sus peores rasgos -en lo que hace a la inequidad social y la desesperanza política-, y limitando la posibilidad de encauzarlo en una dirección que se corresponda con los mejores intereses del país.

Guillermo Castro Herrera / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

El planteamiento de los problemas que encara Panamá en este momento de su historia debe encarar una confusión cada vez más evidente. Entre nosotros, se da por sentado que la economía crece en una sociedad que no cambia. Así, el incremento de la desigualdad se constituye en un problema administrativo, y no de relacionamiento social: por lo mismo, su remedio no está en la transformación de la sociedad, sino en un mejor reparto de lo producido mediante las llamadas “políticas públicas”, que han venido a convertirse en el fetiche de primera instancia en el debate del tema.

En realidad, el crecimiento -y la desigualdad- son formas -entre otras- en que se expresa un proceso más complejo de transformación de la sociedad, de su economía, y de su cultura. En lo más esencial, ese proceso consiste en la transformación de la vieja economía transitista –en la que la actividad del tránsito operaba al interior de un enclave que hacía parte de una economía distinta y distante a la nacional -, en otra en la que el tránsito hace parte de la economía interna, y se diversifica en su contenido como en sus rutas.

Panamá: Victoriano Lorenzo, el primer guerrillero indignado de nuestra América

Victoriano Lorenzo, sin lugar a dudas, ocupa en la historia de Nuestra América un puesto tan relevante como el del General de Hombres Libres Augusto César Sandino en Nicaragua o de Emiliano Zapata en México. 

Samuel Prado Franco y Abdiel Rodríguez Reyes[1] / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Fusilamiento de Victoriano Lorenzo en la Plaza de Chiriquí, Panamá, el 15 de mayo de 1903.
Para una visión antisistémica

Nuestro siglo XXI está lleno de signos que muestran que hay un descontento, a decir de Manuel Castells en red, que sólo puede ser materializado por los sectores populares organizados. Eso quiere decir que todo está conectado y relacionado, es global; que junto a la crisis hegemónica y estructural de Estados Unidos[2] es el escenario perfecto para el laboratorio de las ideas y la interpretación de que un mundo mejor es posible. A la misma vez hay que ser consciente de que así como el espíritu de la época evoca cambios estructurales y revolucionarios, los mecanismos de represión son cada vez más violentos y aumentan el carácter autoritario del mismo, imposibilitando los cambios necesarios para una vida digna. Tal es, en breve, la dinámica de inicio de este siglo.

Argentina: Sobre la batalla de Salta

Una reseña del libro “De vencedores y vencidos”, de Gregorio Caro Figueroa y Lucía Solís Tolosa, una obra que reconstruye los principales hechos y el legado de los protagonistas de la batalla de Salta, en el bicentenario de este histórico combate.

Carlos María Romero Sosa / Especial para Con Nuestra América
Desde Buenos Aires, Argentina

En el contexto de las celebraciones del bicentenario de la Batalla de Salta y con la marca editorial de Nuevo Diario, el historiador, periodista y bibliófilo Gregorio Caro Figueroa, y la profesora de filosofía y periodista Lucía Solís Tolosa, han acometido una obra digna de difundir; ciertamente de otra más entre las varias escritas en colaboración puesto  que a ambos pertenecen también los volúmenes El Milagro de los salteños. Cuestión de fe, de 2010, y  El otro Güemes  dado a conocer en 2011,  los dos bajo el mismo sello editor. Ahora se trata del libro de gran formato,  enriquecido por numerosas ilustraciones en sepia y en colores: De vencedores y vencidos, un título disparador de más de un interrogante sobre nuestro destino como nación.

A 40 años el pueblo saharaui persevera en la lucha por la independencia

A pesar de años de persecuciones, maltratos y torturas a los luchadores saharauis, el Frente Polisario ha mantenido enhiesta la bandera de la libertad.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

El Sahara Occidental está poblado desde el siglo V por distintos pueblos árabes y bereberes que se asentaron  en su territorio hasta que en el siglo IX lograron ir configurando una identidad propia que dio origen a la primera confederación de pueblos que se asumían como saharauis. Sin embargo, su vida transcurriría durante siglos entre viajes y rutas por el desierto, de las dunas del interior hacia el litoral, eran un pueblo nómade.

Los españoles llegaron mucho tiempo después, en el siglo XVI cuando Portugal “cedió sus derechos” sobre el territorio. Su objetivo era “cubrir” las islas Canarias desde la región continental más cercana. Antes de la colonización española, el pueblo saharaui mantenía una economía basada en el trueque, y el pastoreo. El comercio se desarrollaba en torno a las joyas, los vestidos y el ganado principalmente camellos, al contrario de Marruecos que se basaba en la adquisición de tierras. El Sáhara Occidental es la parte más habitable del desierto, la más húmeda y templada gracias a la influencia del Atlántico. Distribuidos en comunidades de diverso tamaño, los saharauis conformaron un pueblo con formas propias de producción y un sistema económico sin moneda.

Una mirada al modelo cubano de bienestar

Tenemos una gran responsabilidad social de no perder nuestro modelo cubano de bienestar, que nuestro país cuenta con condiciones sin precedentes para marcar la diferencia, que es preciso continuar resistiendo a la colonización de la cultura y la subjetividad, que el gran desafío es seguir proponiendo otros modelos de ser humano y de colectividad que realmente indiquen caminos de verdadera humanización.

Patricia Arés / Cubadebate

Una reflexión sobre el modelo socialista cubano.
En muchas oportunidades, he preguntado a mis estudiantes cuáles serían las principales razones para decir que en Cuba es bueno vivir.

La mayoría de las veces sus respuestas están relacionadas con el acceso a la salud, la educación y la seguridad social y efectivamente, estos son los pilares de nuestro modelo socialista, pero para las personas jóvenes constituyen realidades tan asumidas desde la cotidianidad que se tornan demasiado habituales o quedan congeladas en un discurso que, a fuerza de repetición, se hace irrelevante.