sábado, 18 de noviembre de 2017

Elecciones en Chile

La primera vuelta de las elecciones presidenciales en Chile se realizarán el próximo domingo 19 de noviembre en el ambiente político más frío que se recuerde. Cunde el desencanto y el escepticismo, y de ahí la falta de entusiasmo.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

Michelle Bachelet, quien llegó por segunda vez a la Moneda con una alta popularidad y grandes expectativas, sobre todo por el momento de efervescencia que se vivía entonces en el país, se retira casi por la puerta de atrás y con baja popularidad.

Los grandes problemas que prometió atacar siguen ahí, con soluciones a medias; el de la educación, que tiene acogotado a medio país con deudas familiares prácticamente impagables; el de las pensiones, que sigue entrampado en el Congreso mientras el sistema pinochetista de pensiones individuales sigue dejando prácticamente en la miseria a quienes deciden pensionarse.

Chile: democracia gota a gota

En estas elecciones no se enfrentan concepciones distintas sobre el modelo económico-social. Aquello no está en juego. Lo afirman agoreros calificados del gobierno y del empresariado.

Manuel Cabieses Donoso / Punto Final

Los administradores de Chile decidieron hace veinte años que el retorno a la democracia -una democracia que incluya participación y justicia social- sería gradual, tan gradual que ni siquiera se perciben sus avances. El objetivo es terminar de “amansar” a los ciudadanos y hacerlos entrar en definitiva por el aro del neoliberalismo. Según esta ordenanza de los amos del país, los chilenos sólo estaremos maduros para vivir en democracia -la democracia de ellos, desde luego- cuando nos hayan convencido que somos parte indisoluble del sistema. Con ese fin se aplicó primero el terrorismo de Estado, y desde 1990 la mano de hierro con guante de seda del modelo neoliberal.

Venezuela: la MUD implosiona y Washington desespera

Los poderes fácticos venezolanos, de los que El Nacional es vocero, han defenestrado públicamente a la MUD y, una vez más, redoblan sus apuestas por las soluciones de fuerza y la injerencia extranjera para lograr, por vías inconfesables, lo que no han logrado por las vías de la democracia popular y participativa.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Luis Almagro, secretario general de la OEA,
y Nikki Haley, embajadora de EE.UU ante la ONU.
Los triunfos electorales del chavismo en las elecciones de gobernadores del pasado 15 de octubre, y la muy posible réplica en las próximas elecciones muncipales del 10 de diciembre, han dado un nuevo aire al proceso bolivariano para recuperar la iniciativa política, y con ello, le ofrecen al gobierno la posibilidad de emprender acciones concretas para vencer en la batalla económica y contra la burocracia y la corrupción. Este cambio en la correlación de fuerzas, que parece romper la situación de “empate” en la que había estado inmersa la sociedad venezolana desde la elección presidencial de Nicolás Maduro en 2013, también tiene repercusiones en la acera del frente: la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) implosiona en medio de recriminaciones entre sus integrantes; los poderes fácticos venezolanos se desencantan ante el evidente fracaso de sus títeres; y Washington desespera, monta una tragicomedia en una reunión espuria del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y saca a escena, una vez más, a su personaje favorito, el oficioso secretario general de la OEA, Luis Almagro.

Juegos de guerra: ¿invasión humanitaria “tercerizada” de Venezuela?

La guerra contra Venezuela no es “para derrocar a un dictador”, cuestión que evoca las invasiones de Irak y Libia y las de cualquier país petrolero que pretenda poner condiciones a la entrega de sus recursos. Es la guerra de trasnacionales como Exxon, que mantiene prendida la mecha del conflicto del Esequibo; como Chevron, es la guerra del coltan, el uranio, el thorium, el gas y el oro; es la guerra estadounidense por reforzar su posición hegemónica.

Álvaro Verzi Rangel (*) / NODAL

En la ciudad amazónica brasileña de Tabatinga, en la triple frontera de Brasil con Colombia y Perú, se simularon combates en el ejercicio Amazonlog 17, que contó con la participación de tropas brasileñas, peruanas, colombianas y estadounidenses, despertando las alarmas de la posibilidad de una jnvasión tercerizada a Venezuela, con la excusa de la ayuda humanitaria.

Santos: una pesadilla para Colombia

A Santos no le quita el sueño que de los asesinatos de líderes sociales documentados entre 2009 y 2016 (casi todos durante su gobierno), en el 87% de los casos la justicia no ha hecho nada, ni siquiera identificar a los homicidas. La impunidad es cómplice de Santos…o viceversa.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Los sicólogos y también los siquiatras que investigan acerca de la perversidad humana tienen en el presidente de Colombia Juan Manuel Santos, el más soñado de los objetos de estudio. La perversidad está asociada a una malignidad superior, a la perfidia, a la perversión y a la depravación todas estas, categorías que coinciden en cualquier escuela sicológica o incluso en las visiones religiosas del término, que agregan otros sinónimos los cuales varían según cada punto de vista.

El sicólogo mexicano Alexandro Aguirre Reyes, especialista en Clínica Psicoanalítica y Magister en Terapia Cognitiva Conductual, afirma que la perversión es asintomática. No presenta en el sujeto la necesidad de buscar ningún tipo de tratamiento, ya que nada de lo que le ocurre, le produce padecimiento. Una persona perversa está acosada por pensamientos obsesivos destructivos, al creer que los actos humanos no son sinceros. La mente perversa es una condición anormal de la personalidad cuyo rasgo dominante es la continua agresividad y destructividad hacia otras personas, a través de pensamientos y actos malignos.

Uribe y el oscurantismo reaccionario en Colombia

El expresidente encarna la derecha más feroz del continente, esa derecha que teme a la inteligencia, que busca eliminar al otro, que siente nostalgia por un pasado colonial y decimonónico, que sigue atado a la lógica de la guerra fría y que expresa una oprobiosa cultura del terror.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

El largo conflicto armado en Colombia tuvo un alto costo humano y dejó exhausta a la sociedad colombiana. Desde muchos años atrás diversos sectores de derecha, centro e izquierda, coincidieron en que era un conflicto agotado y que no tendría más resultado que un continuo derramamiento de sangre. La elección de Juan Manuel Santos  por ello fue apoyada por diversos sectores ideológicos: representaba la oportunidad de negociar la paz. Cuando se iniciaron las negociaciones  entre el gobierno de Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia en septiembre de 2012, el sector más reaccionario de dicho país, encabezado por el expresidente Álvaro Uribe hizo sentir su estentórea voz. Uribe representa el oscurantismo reaccionario de profundas raíces oligárquicas observado en diversas partes de América latina. Por ello, está emparentado con la ultra derecha guatemalteca encarnada durante muchos años por el Movimiento de Liberación Nacional encabezado por Mario Sandoval Alarcón. También por el viejo partido ARENA en El Salvador, me refiero al conducido por Roberto D’Aubuisson.

No es Venezuela, es el resto de Latinoamérica

Mientras a nosotros los informativos corporativos nos bombardean con noticias sobre Venezuela: que la hambruna, que la dictadura de Maduro…, en el resto del continente se vive la embestida del neoliberalismo.

Ilka oliva Corado / Para Con Nuestra América
Desde Estados Unidos

Mientras nosotros “no queremos ser como Venezuela”, en nuestros países se llevan a cabo desfalcos millonarios, mueren cientos de niños por desnutrición, se llevan a cabo limpiezas sociales, nos mantienen atemorizados con la violencia común que en realidad es violencia institucionaliza; se realizan robos de tierras por parte de los gobiernos y las oligarquías, oprimiendo a las comunidades que las habitan y si es necesario haciéndolas desaparecer.

Argentina: Mentime que me gusta

Las presiones sociales están a la vuelta de la esquina, aguardando un diciembre de flacos bolsillos para Navidad, con salarios muy por debajo de la inflación y funcionarios y diputados que se premian con aumentos, cuestión tan evidente y cantada que, en todas las encuestas, la mayoría responde que este es un gobierno para los ricos. 

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

La ilusión de haber llegado a la cima del poder es un privilegio que cada alineación de los planetas, la suma de las fechas personales o cualquier otra cábala le presenta a los gobernantes. Hay un momento íntimo, sublime y supremo que estalla en la cabeza y les indica que están en la cresta de la ola, en el cenit de su gloria para hacer su voluntad, ejercer a su antojo hasta pensar en un reino de mil años o, una reelección en el país de las pampas chatas. Un maravilloso instante de éxtasis que les priva reconocer la fugacidad de su efímero paso. Claro que el círculo áureo de cortesanos adulones que dibuja las fantasiosas realidades alternativas colabora, tanto como aquellos que disfrutan de pingües ganancias con la acción gubernativa, mientras el coro de cotorras de los medios genera la bruma propiciatoria para promover el diario engaño colectivo.

Conversación con Margarita

Momentos de un diálogo sobre el ambientalismo latinoamericano con Margarita Marino de Botero, una de sus pioneras, en su Colegio Verde de Villa de Leyva, Colombia, hacia mediados de 2015.

Guillermo Castro H. / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Reflexión 1

El siglo XX estuvo lleno de barbarie, de guerras e injusticias, y al propio tiempo vio las más trascendentales revoluciones teóricas, tecnocientíficas y sociales de todos los tiempos. Esto último incluyó el inicio del gran debate global sobre los límites de la biosfera y del desarrollo sostenible. ¿Cuál de las tendencias que han participado de ese debate considera usted tuvo alguna o mucha trascendencia, en que ámbito?  ¿ cual sería para usted la corriente del  pensamiento ambiental más acertada hoy?

En mi opinión, uno de los frutos más importantes de ese debate ha sido el desarrollo del nuevo pensamiento ambiental latinoamericanos. No es fácil apreciar esto en toda su dimensión. Hay múltiples circunstancias que llevan a subestimar la trascendencia del ambientalismo latinoamericano en las tareas de investigación, reflexión, conciecianción, educación y movilización que demanda la crisis global de las relaciones de nuestra especie con el entorno natural. La primera y más importante de esas circunstancias consiste en la organización misma del sistema que organiza esas relaciones a escala planetaria.

Guatemala: “Sin miedo”, película imperdible

Acaba de presentarse en Guatemala la película “Sin miedo”, del realizador ítalo-español Claudio Zulian. Próximamente comenzará un amplio proceso de socialización del film, llevándoselo a los circuitos de cine comercial, buscándose su difusión en la mayor cantidad de sectores de la sociedad guatemalteca y, al mismo tiempo, su exhibición en la mayor cantidad de espacios posibles fuera del país.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

La realización es una producción de Acteon, Monstro Films y CDP, en coproducción con ARTE France, Alebrije cine y video y Óxido, en colaboración con el Programa Ibermedia.

La idea es que todo el mundo conozca de una verdad bastante, o muy silenciada: Guatemala sufrió una terrible guerra interna de 36 años de duración entre 1960 y 1996. Producto de ello murieron 200.000 personas, y 45.000 fueron desaparecidas por el Estado. El 82% de esas víctimas fue población maya. Terminada la guerra, más allá del silencio de las armas, nada cambió en la estructura básica de la sociedad, pues continúa siendo uno de los países del mundo donde la distancia entre los más acaudalados y los más desposeídos es de las más abrumadoras. De hecho, con un 60% de su población bajo el límite de la pobreza (2 dólares diarios de ingreso, según la ONU), Guatemala, siendo territorio productor neto de alimentos, presenta una de las tasas de desnutrición más altas del globo.

Daniel Viglietti, una voz testigo y profética

De todas sus  canciones, Cruz de Luz, con  versos de Víctor Jara, es quizá la composición más distintiva de un momento histórico del que fueron testigos los que eran los que éramos- adolescentes a mediados de los ´60: cuando la opción por los pobres de algunos sectores de la Iglesia latinoamericana, se hizo acción y trascendió los términos tibios del socialcristianismo.

Carlos Maria Romero Sosa / Especial para Con Nuestra América
Desde Buenos Aires, Argentina

 
Daniel Viglietti
Dale tu mano al indio/, dale que te hará bien, cantaba en Nicaragua Daniel Viglietti en 1983, al presentar ante un público fervoroso y consustanciado  con la revolución sandinista  a cuatro años de la entrada en Managua del FSLN, las composiciones de su disco Canciones  para mi América. Es de admitir la vigencia de ese mensaje reivindicativo y fraterno, por de pronto en esta Argentina cuando tanto hambre de  pan y agua sufren los miembros de las etnias wichis y qom del NOA y NEA y existe un particular señalamiento y hostigamiento hacia las comunidades mapuches de la Patagonia. Siempre la reacción tiene una carta ganadora en la manga; y ese As resulta ser ahora la justificación del desmonte para plantar soja en un caso  y en el otro la presunción, sin fundamento histórico, de extranjería chilena del  pueblo mapuche.

Perú: jugar en el nombre del otro. Hacia la teoría de la otredad desde una disciplina deportiva

Cuánta falta nos hace ponernos la camiseta del otro lejos de mezquinos y baratos egos; infantiles necesidades afectivas y precarias de figurar y corretear detrás de fugaces y personalistas éxitos.

José Toledo Alcalde / Especial para Con Nuestra América

Yo soy peruano es un sentimiento, no puedo parar, es una locura si no lo entiendes no sé cómo te puedo describir gane o pierda siempre te vamos amar…
Hinchada peruana

Pasan las horas y aún sigo en shock. No recuerdo la alegría del ‘82 cuando el Perú fue al mundial. Mi padre no hacía mucho había partido, a jugarse un pichanguita más allá de este, nuestro transitorio estadio. En aquella época, no podía gritar con la alegría que hubiese deseado. Ahora, treinta seis años después, la historia nos permite gritarlo GOLLLLL!!! y alegrarnos inconmensurablemente. Un estado de éxtasis colectivo nos arropa. Un sentimiento, increíblemente placentero, nos engrandece y no nos empequeñece como tantas otras innombrables, por ahora, experiencias, que desde el panorama nacional e internacional, nos agobian. Y, todo esto a través de un deporte que se eleva a dimensiones teológicas en donde la esperanza como fuerza redentora de los pueblos nos tira a los aires y sumerge a las profundidades de la Pacha Mama desde la amargura de las vísceras de una cadena de derrotas que en este 15-N perdió toda hegemonía.

Los prostíbulos del capitalismo

Los mal llamados paraísos fiscales funcionan como prostíbulos del capitalismo. Se hacen allí los negocios turbios, que no pueden ser confesados públicamente, pero que son indispensables para el funcionamiento del sistema. Como los prostíbulos en la sociedad tradicional.

Emir Sader / ALAI

A medida se acumulan las denuncias y las listas de los personajes y empresas que tienen cuentas en esos lugares, nos damos cuenta del papel central y no solo marginal que ellos tienen en la economía mundial. “No se trata de ‘islas’ en el sentido económico, sino de una red sistémica de territorios que escapan a las jurisdicciones nacionales, permitiendo que el conjunto de los grandes flujos financieros mundiales rehúya de sus obligaciones fiscales, escondiendo los orígenes de los recursos o enmascarando su destino.” (A era do capital improdutivo, Ladislau Dowbor, Ed. Autonomia Literaria, Sao Paulo, 2017, pag 83).

La cultura de la violencia en EE.UU

Según una investigación del movimiento a favor del control de armas “Everytown for Gun Safety”, “la mayoría de las masacres con armas de fuego están relacionadas de alguna manera con la violencia doméstica o familiar”. Entre 2009 y 2016, en más de la mitad de las masacres con armas de fuego, los agresores mataron a sus parejas u otros miembros de sus familias.

Marco A. Gandásegui, h. / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

La opinión pública mundial asocia a EEUU con “el sueño americano” pero también con la “pesadilla” de su máquina de guerra. Panamá tiene una larga historia que supera siglo y medio de intervenciones armadas por parte de EEUU a un costo altísimo de vidas. En la incursión más reciente en Panamá, en 1989, las fuerzas armadas de EEUU dejaron un saldo de miles de muertes y un régimen neoliberal que ha hundido el país en un estado de corrupción endémico.

La situación parece ser global, con Washington tratando de crear Estados ‘fallidos’ en todos los continentes. Lo increíble de esta situación es que la política de desestabilización que emprende EEUU a escala global también la aplica en su propio país. Las organizaciones sociales norteamericanas han sonado la alarma para despertar a su pueblo que debe enfrentar la epidemia de violencia que azota a 350 millones de habitantes en EEUU.

sábado, 11 de noviembre de 2017

Migrantes centroamericanos en Estados Unidos y la administración Trump

Lo que ya están sintiendo los migrantes dentro de los Estados Unidos empezaremos a sentirlo también en Centroamérica, la zozobra, la incertidumbre, la crispación, las familias divididas, los llantos y la furia.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

La administración de Donald Trump puso fin a la política que permitía la estadía en Estados Unidos a miles de migrantes nicaragüenses mediante el Estatus de Protección Temporal (TPS), y está revisando los casos de El Salvador, Honduras y Guatemala.

Dado el hecho que esto afecta a miles y miles de personas, se trata de una verdadera debacle social en ciernes, que puede tener profundas repercusiones en las dos partes, es decir, en Estados Unidos y en Centroamérica.

Laudato Si’: 2015, 2017, y sigue

Vivimos en una tercera transición civilizatoria, tras las ocurridas entre la Antigüedad y la Edad Media, y entre ésta y la Moderna. En ese proceso, Laudato Si’ constituye una propuesta para la construcción de una amplia alianza de sectores que coincidan en la aspiración a hacer sostenible el desarrollo de nuestra especie.

Guillermo Castro Herrera / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

I

El vínculo entre la cultura de la naturaleza y la religiosidad de los latinoamericanos tiene una larga y rica trayectoria, que se nutre de al menos tres fuentes. Una es las de las culturas de los pueblos originarios; otra, la del catolicismo de la Contra Reforma del siglo XVI y otra más, proveniente de la religiosidad afroamericana.

La católica heredó de sus vínculos de origen con la Contra Reforma actitudes militantes, en particular a través de la actividad misionera y organizadora de las órdenes franciscana y dominica, la primera de las cuales, en particular, tenía y promovía una visión del mundo natural que hoy podría parecer cercana al animismo. Esa forma de religiosidad encontró puntos de contacto con las de las élites indígenas que sobrevivieron a la Conquista, sobre todo en la indoamérica mesoamericana y andina, y pasó a sustentar vínculos de servidumbre con los nuevos sectores dominantes, que incluyeron la preservación de formas de vida comunitaria con visiones de la naturaleza que combinaron elementos afines de origen europeo y americano.

Macri y la Americas Society: un retrato de nuestro tiempo

“El mundo al revés premia al revés: desprecia la honestidad, castiga el trabajo, recompensa la falta de escrúpulos y alimenta el canibalismo (…) El arte de engañar al prójimo, que los estafadores practican cazando incautos por las calles, llega a lo sublime cuando algunos políticos de éxito ejercitan su talento”, escribió una vez Eduardo Galeano. Y así estamos, con los Macri de turno que reaparecen, aquí y allá, por toda nuestra América.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

El presidente Macri al recibir su "insignia de oro".
Mauricio Macri, el empresario presidente de Argentina, y punta de lanza de la restauración neoliberal en América Latina, acaba de ser condecorado con la “insignia de oro” de la Americas Society, una organización fundada en 1965 por el magnate David Rockefeller. Según las agencias de noticias, desde Carlos Saúl Menem, en los dorados años noventa del neoliberalismo y de las llamadas relaciones carnales entre la Casa Blanca y la Casa Rosada, ningún otro presidente argentino había recibido este particular reconocimiento. De esta forma, Macri se une a la galería de rutilantes gobernantes latinoamericanos que han recibido dicha insignia, todos ellos probados como guerreros del capitalismo en nuestra región, en la que figuran nombres como Fernando Henrique Cardoso de Brasil, Ricardo Lagos de Chile, Felipe Calderón de México y Juan Manuel Santos de Colombia. ¡Vaya honor!

Argentina: Barajar y dar de nuevo

Barajar y dar de nuevo, como en el truco que cabe recordar es un juego basado en la mentira, en correr al adversario con la alpargata, como decimos los provincianos, ganando con la carta más modesta, pero que, en el rostro del poseedor parece el “macho de espadas”.

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

Como en el popular juego de naipes nacional llamado truco, el presidente siempre dispuesto irse al mazo para barajar y dar de nuevo, borró con el codo lo que había firmado con la mano la semana anterior. De entrada en su reunión con los gobernadores de las 24 provincias y, a modo de palpar a la audiencia con el envido – siguiendo el juego aludido – dijo que se iba a dejar sin efecto los impuestos al vino y los productos electrónicos, intentando poner paños fríos a los gobernadores de las provincias productoras, sobre todo Mendoza y San Juan y de Tierra del Fuego. Táctica que parece haberse instalado como un tic, haciendo gala de la viveza criolla. Situación que eriza tanto a opositores como aliados que empiezan a dudar de la solidez de sus vínculos, sobre todo porque deben explicar a los suyos estos vaivenes decisorios de la máxima conducción, cuando los perjudicados saben que obedecen a su extrema voracidad y no menos disimulada ignorancia. De modo que los propios (los gobernadores de la Alianza Cambiemos) asumen como triunfo el volver al punto de partida y el resto, perplejo, asiste una vez más a esa saga de recibir diez zarpazos y, si hay quejas, dar marcha atrás en uno o dos, mientras el resto de los arañazos dejan marcas en el lomo.

A cien años de la revolución rusa

Haciendo uso ideológico del derrumbe soviético y del fracaso de la socialdemocracia clásica, la reacción neoliberal pregona de manera triunfalista  que no hay más vía que el capitalismo salvaje. A tres décadas  de su instauración, el  capitalismo neoliberal muestra su fracaso profundo.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

A principios del mes de octubre de 2017, tuve la oportunidad de estar nuevamente en San Petersburgo para asistir al III Foro Rusia Iberoamérica organizado por la Universidad que lleva el nombre de la ciudad. Con una mezcla de extrañas sensaciones me alojé en el Hotel Smolninskaya situado en la avenida Dictadura del Proletariado no. 6. La madrugada del 2 de octubre contemplé desde la ventana de mi habitación a dicha avenida, solitaria, melancólica, mojada por una fina lluvia otoñal. Cien años antes, el 7 de noviembre de 1917, esa avenida y sus alrededores  estaba abarrotada por una multitud insurrecta que hizo del Instituto Smolny el centro de gravitación del nuevo poder soviético, mientras incruentamente  tomaba el Palacio de Invierno. En los días siguientes estuve en el interior del Smolny y vi desde afuera lo que fue la sede del Soviet de Petrogrado. En la entrada se encuentra una estatua de un Lenin enérgico que alza la mano apuntando hacia el horizonte y en la vía de acceso, dos bustos de Marx y Engels adornan el parque que la circunda.

La revolución rusa. Merecido reconocimiento en su centenario

La llama de Petrogrado, que evocaba las luchas milenarias de la humanidad por su autosuperación, no se apagó más,  y difícilmente la puedan apagar ya hoy los estertores de un sistema  que se hunde todos los días un poco más en su propia crisis.

Mariano Ciafardini / Especial para Con Nuestra América
Desde Buenos Aires, Argentina

Las especulaciones  en cuanto a lo que habría sucedido  si tal o cual hecho se hubiera producido  o no se hubiera producido, es decir la reflexión contra-fáctica,  en el terreno histórico, no es, en general, conducente y, la mayoría de las veces, es una simple pérdida de tiempo, atento a que las alternativas que se   hubieran abierto  de haber sido distintas las cosas,  en determinada situación histórica, son,  en principio, infinitas y, por lo tanto, impredecibles.

Sin embargo en algunos contados casos una reflexión de ese tipo puede llevarnos a ciertos “insigths”, a impresiones profundas,  que ayudan a interpretar  la dimensión de determinados acontecimientos históricos sin convertir  al argumento contra-fáctico en una suerte de metodología de investigación o análisis  histórico-político.

Este es el caso del de la revolución rusa  de 1917 y, su consecuencia inseparable, el  proceso soviético subsiguiente.

La Revolución Rusa y América Latina

El centenario de la Revolución Rusa tiene mucho que ver con el proceso revolucionario latinoamericano. Gran parte de sus ideas y su legado ha estado presente y seguirá vigente en su esencia por largo tiempo en la historia de nuestra América.

Adalberto Santana /Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de México

Hace cien años se inició la Revolución en Rusia. Era según el calendario juliano un 25 de octubre de 1917 (equivalente en el resto del mundo al 7 de noviembre del calendario gregoriano). En la ciudad de Petrogrado (más tarde Leningrado durante la época del campo socialista y después con la desaparición de la URSS, hasta nuestros días, San Petersburgo). En esa coyuntura de la mañana del miércoles 7 de noviembre de 1917, relató John Reed (nacido en Portland, Oregon, 22/10/1887), el periodista estadounidense sepultado en homenaje en un muro del Kremlin cerca de la tumba de Vladímir Ilich Lenin, que estuvo haciendo crónicas de la Revolución Mexicana (“México insurgente” y en la insurrección bolchevique “Diez días que estremecieron al mundo), el mejor relato de aquellos acontecimientos. El mismo Lenin afirmó sobre el valor histórico de esa obra de Reed: “Yo quisiera ver este libro difundido en millones de ejemplares y traducido a todos los idiomas, pues ofrece una exposición veraz y crítica con extraordinaria viveza de acontecimientos de gran importancia para comprender lo que es la revolución proletaria, lo que es la dictadura del proletariado”.

Costa Rica: El "cementazo" y sus lecciones

El escándalo del cementazo debe convertirse en un sunami que sacuda la conciencia cívica del pueblo costarricense y lo haga percatarse lúcidamente  de los valores e instituciones democráticas que están en juego.

Arnoldo Mora Rodríguez / Especial para Con Nuestra América

Contrariando el dicho atribuido al expresidente don Ricardo Jiménez (1859-1945), según el cual en Costa Rica ningún escándalo dura más de tres días, la opinión pública nacional sigue siendo sacudida por el escándalo del “cementazo”. La razón de este hecho es  que tiene varias aristas, mostrando con ello que la corrupción en el sector público se asemeja al pulpo: tiene muchos brazos. La corrupción está presente en el  tráfico de influencias, en la amenaza  a quienes estorban, en el soborno de magistrados y diputados, pero, sobre todo, en el poder del dinero en los partidos políticos. Allí radica la causa inmediata y más visible de la corrupción; por lo que, cualquiera que sea el desenlace de este escándalo, debe ser una sentencia condenatoria, tanto política como judicial, de los responsables sean quienes sean. Pero si se queda  tan sólo allí, se habría logrado un resultado positivo  meramente temporal. Es necesario ir más lejos y avizorar desde ya reformas a nuestras instituciones republicanas que eviten que estas lacras se perpetúen.

Sobre mitos nacionales y el nacionalismo en Panamá

El peor error que un historiador puede cometer, y sin embargo es el más habitual en los medios académicos panameños, es el anacronismo, es decir, trasladar al pasado formas de pensar, ideologías, identidades y creencias del presente. Y el peor error de un revolucionario socialista del siglo XXI es volverse nacionalista.

Olmedo Beluche / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

El anacronismo y los mitos nacionales

Ese error se aprecia claramente entre los no pocos que pretenden que la "nación panameña" o "panameñidad" se empieza a construir con Vasco Núñez de Balboa y su conquista del Istmo de Panamá y el "descubrimiento" del Mar del Sur. Incluso hay quienes hacen una amalgama y atribuyen el nacimiento de esa "identidad nacional" a figuras tan disímiles como Balboa, Urracá y Bayano, e incluso al personaje novelesco Anayansi.

Coincidimos con la Dra. Ana Elena Porras en que esas figuras históricas han devenido en símbolos de la nacionalidad que permiten que diversos grupos sociales se sientan representados en ella. Pero hay que aclarar que lo son de una nación o nacionalidad actual, que no existía cuando vivieron como personajes históricos, antes de convertirse en mitos.

Venezuela: ¿invadida o cercada?

Ana Esther Ceceña y David Barrios Rodríguez / CLAE

La guerra contra Venezuela no es “para derrocar a un dictador”, cuestión que evoca las de Irak, Libia y circunstancialmente las de cualquier país petrolero que pretenda poner condiciones a la entrega de sus recursos. Es la guerra de la Exxon, que no deja de abrir brecha desde la región en disputa del Esequibo; es la guerra de Chevron, del coltan, el uranio, el thorium, el gas y el oro; es la guerra del estado norteamericano por reforzar sus condiciones materiales y su posición hegemónica.

Bolivia: Un modelo “agotado” que goza de buena salud

La economía boliviana volverá a alcanzar una tasa anual de crecimiento del 4,2% en 2017 y de cerca del 4,5% para el 2018, según los datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe  (CEPAL). Bolivia volverá a liderar el crecimiento económico en 2018.

Sullkata M. Quilla / CLAE

La oposición al gobierno de Evo Morales quiere instalar, a través de una dura campaña mediática nacional e internacional, el imaginario colectivo de que el modelo económico está agotado, cuando en realidad es el país de la región que más ha crecido en la última década y lo seguirá siendo en este 2017. Son épocas de posverdad, de imposición de mentiras virtuales.

Vienen por nuestro litio, con la excusa del auto eléctrico y la defensa del ambiente

El litio, según los más aventurados reportes de analistas económicos, ocupará en la próxima década un rol esencial como elemento conservador de la energía. Se especula que su utilización para las baterías de los autos eléctricos e híbridos ocupará un rol importante en la carrera por disminuir los gases que provocan el efecto invernadero. La pregunta es a qué costo.

Rubén Armendáriz / CLAE

Los satélites, las naves espaciales, las baterías recargables de los teléfonos móviles, las computadoras y portátiles, los marcapasos, las cámaras digitales, los reactores atómicos, los vehículos y las bicicletas eléctricas, los medicamentos antidepresivos... todos tienen algo en común, el litio, un metal de color blanco plateado, blando, y que posee una gran capacidad para almacenar energía, y que las empresas trasnacionales quieren apoderarse.

Hoy desde Estados Unidos, Europa y el sudeste asiático se trata de imponer el imaginario colectivo de que los responsables de que no se ponga coto a la contaminación ambiental derivada del consumo del combustible fósil es la “incapacidad” de los principales productores de litio, casualmente sudamericanos.

Insurrecciones silenciosas

El mundo, nuestro mundo, está cambiando de manera acelerada. Rechazar esos cambios, sería tanto como anular la capacidad transformadora que está enterrando el capitalismo y levantando un mundo nuevo sobre sus escombros.

Raúl Zibechi / LA JORNADA

Los grandes cambios comienzan siempre por pequeños movimientos invisibles para los analistas de arriba y para los grandes medios, como señala uno de los comunicados del zapatismo. Antes de que miles de personas ocupen las grandes alamedas suceden procesos subterráneos, donde los oprimidos ensayan los levantamientos que luego hacen visibles en los eventos masivos que la academia denomina movimientos sociales.

Esos cambios suceden en la vida cotidiana, son producidos por grupos de personas que tienen relaciones directas entre ellas, no son fáciles de detectar y nunca sabemos si se convertirán en acciones masivas. Sin embargo, pese a las dificultades, es posible intuir que algo está cambiando si aguzamos los sentidos.

Arabia Saudita e Israel: una peligrosa alianza terrorista

Cuando pareciera que el terrorismo está siendo definitivamente derrotado en Irak y Siria, la alianza saudita-israelí, podría estar creando en el Líbano un nuevo frente de guerra en el Medio Oriente, y con ello, otro incendio incontrolable para Occidente.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

En marzo de 2012, hace cinco años y medio escribí un artículo en el que intentaba desmontar una engañosa idea que ponía y pone el centro del conflicto del Medio Oriente en un lugar en el que no está. Se había cumplido un año del inicio de la llamada “primavera árabe”, y habían transcurrido solo unos meses desde el atroz asesinato de Muamar El Gadafi, la guerra en Siria apenas comenzaba.

Ahí decía: “En relaciones internacionales es común hablar de `conflicto árabe-israelí´, sin embargo cuando alguien se introduce con cierta profundidad en el tema verá que ello en realidad hace alusión a la política expansionista del estado israelí en contra del pueblo palestino violando la justa y legítima respuesta de éste.