domingo, 20 de agosto de 2017

¿Por quién hay que llorar en América Latina, señor Santos?

Algo hay que reconocerle a Santos: forma parte de una tradición latinoamericana, la de los vendepatria que han prevalecido durante tantos años al frente de nuestros gobiernos oligárquicos. Es gente que, por unos años, vio opacada su sonrisa y su tradición por la prevalencia de posturas latinoamericanistas que no soportaban el tipo de desplantes como los que vino a escenificar el señor Mike Pence.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA- Costa Rica

Juan Manuel Santos y Mike Pence.
El siempre sonriente presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, dice en un artículo recientemente escrito y distribuido por las perfectamente engrasadas transnacionales de la información, que él llora por Venezuela. Escribió y mandó a publicar su artículo coincidentemente con la visita a su país del vicepresidente de los Estados Unidos, Mike Pence, que en esos días se dedicaba a hacer una gira por varios países de América Latina preparando a sus aliados para apretar el nudo del cerco que tiene sobre ese país por el cual dice Santos que llora a moco tendido.

Trump lo dice abiertamente, los hipócritas de América tiemblan

La irracionalidad de Trump ha tenido que ser repelida hipócritamente por estos mandatarios que hoy se ubican incluso, a la derecha de la derecha venezolana, cuando una buena parte de estos han decidido participar en las elecciones locales que por decisión de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), se han adelantado para octubre, en la búsqueda de la paz necesaria y el diálogo ineludible.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Que un presidente de Estados Unidos amenace a otros con una intervención militar si no cumple lo que su administración ordena, es una redundancia desde finales del siglo XIX, cuando las iniciales 13 colonias que le dieron vida a ese país, comenzaron su expansión hacia el oeste avasallando a los pueblos originarios de esas regiones,  destruyendo sus civilizaciones y culturas. Ya en el gobierno de John Adams (segundo presidente de Estados Unidos) que comenzó en 1797, se aprobaron las “Leyes de Extranjería y Sedición” que significaron, de alguna forma, la legalización de la amenaza contra los ciudadanos de un país considerado hostil.

La amenaza imperial

Cada vez que el señor Trump abre la boca, alguien es amenazado. La amenaza se ha convertido en el recurso predilecto de este personaje, que si no fuera el Presidente de Estados Unidos sería visto simplemente como un demente o un bravucón. Pero es el gobernante de la mayor potencia del planeta y eso da a sus amenazas un tono verdaderamente siniestro.

Jorge Núñez Sánchez / El Telégrafo

Ahora sus amenazas se han enfilado contra Venezuela, país en el que existe una revolución que no es del agrado de Estados Unidos y de algunos gobiernos de América Latina, y donde una oposición política feroz ha desatado una suerte de conflicto callejero permanente, que geográficamente se limita a unos muy pocos municipios del país (aquellos donde vive la alta clase), pero que la campaña mediática internacional muestra como si envolviera a toda esa nación. Siguiendo una pauta trazada por sus amos imperiales, sectores de oposición ultraderechista han impuesto una política de terror en los barrios elegantes que están bajo su influencia y han llegado a cometer crímenes verdaderamente abominables, como el atacar hospitales de niños o quemar vivo a cualquier militante chavista que caiga en sus manos.

¿Cómo sería una intervención militar norteamericana en Venezuela?

Los Estados Unidos tienen diferentes cartas en simultáneo sobre la mesa. Apuestan a una o a la otra según cómo evolucione el escenario, en función del resultado de las que están en juego. No descartan ninguna, aun la que podría parecer más lejana: la intervención militar. El mismo Donald Trump se encargó de anunciarlo, de cargar el arma en vivo y en directo para el mundo. La pregunta sería, ¿por qué en este momento del conflicto?

Marco Teruggi / www.latabla.com

Las elecciones del 30 de julio fueron un golpe directo hacia el proceso de acumulación insurreccional que sostenía la derecha. Se trató de un reempate del chavismo, un retorno a la iniciativa, como un boxeador que salió de las cuerdas con un cross y volvió a estabilizar la pelea. Con una ventaja evidente a estas horas: la subjetividad. El que sentía que iba a ganar quedó descolocado, desmoralizado. Pensaban -al menos su base social- que estaban por tomar el poder, en un despliegue que no parecía tener límite, y en menos de dos semanas perdieron calle, iniciativa, discurso, épica, y los dirigentes de la Mesa de la Unidad Democrática pasaron a ser acusados de traidores y cobardes.

Argentina: la simple lectura de los resultados de las PASO, no basta

La oposición justicialista, peronista o kirchnerista, lejos de unirse inteligentemente y trazar una estrategia comunicacional exitosa frente a este adversario complejo y peso pesado, se atomizó, cayó en la trampa narcisista y todo se fue al bombo.

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

Volviendo al General Perón, tres veces presidente de Argentina, él decía “que la única verdad es la realidad”, frase que quedó instalada en el inconsciente colectivo argentino y ha servido para desbaratar cualquier dislate discursivo, de esos que surgen cuando la situación nos es adversa, no toleramos aceptarla o nos cubrimos los ojos para no verla. Cambiemos hizo una excelente elección en el país, de eso no cabe duda. Incluso ganó en provincias emblemáticas por ser históricamente justicialistas: San Luís, La Pampa, Santa Cruz y desde luego, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en provincia de Buenos Aires, aunque la diferencia sea de unos escasos casi 7 mil votos a favor de Esteban Bullrich, el opaco candidato de Cambiemos, ganaron. Es en este distrito, el más importante y expectante del país donde se concentraron todas las miradas porque, justamente, es el termómetro político, lo que allí sucede marca el rumbo de Argentina, dado que concentra casi el 39% de la población total y en ese espacio competía con su contrincante más significativo: Cristina Fernández de Kirchner.

El caso Maldonado y los muchos argentinos “derechos y humanos”

En pleno 2017 sobrecoge la sola idea de una desaparición forzosa, es cierto, pero que nadie se engañe: la ministra Patricia Bullrich viene tratando de tirar la pelota afuera del área y echando culpas a la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM). Los multimedios hablan ahora del tema porque no pueden hacer otra cosa y recién comenzaron a ponerlo  en primera plana, a días de desconocerse el paradero de  Santiago Maldonado.

Carlos María Romero Sosa / Especial Para Con Nuestra América
Desde Buenos Aires, Argentina

Agosto, 11 de 2017: 17 y 30 horas. Plaza de Mayo. CABA.  Mientras por altavoz se leen las numerosas adhesiones a la marcha convocada por la aparición con vida de Santiago Maldonado -entre ellas la de Milagro Sala-, frente al edificio del Cabildo un grupo juvenil de estudiantes de la licenciatura de música autóctona, clásica y popular de América, de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, ejecuta sus instrumentos nativos en oportuno acompañamiento. Próximo a esos jóvenes,  un cartel sostenido en alto por una pareja de cierta edad  reza en letras manuscritas: “Han vuelto.”

La guerra de Macri contra el pueblo mapuche

En los últimos 15 años, luego de agotar la instancia administrativa y judicial, el pueblo mapuche recuperó 250 mil hectáreas que estaban en manos de grandes terratenientes. O sea, pese a la represión, la criminalización y la difamación, los mapuche están ganando.

Raúl Zibechi / LA JORNADA

“Esta es la nueva Campaña del Desierto, pero no con la espada sino con la educación”, dijo Esteban Bullrich, entonces ministro de Educación y Deportes al inaugurar un hospital-escuela en septiembre del año pasado (goo.gl/JxD7Wl). Más allá de la brutalidad de las palabras del actual candidato a senador que compitió con Cristina Fernández en la provincia de Buenos Aires, la frase desnuda lo que piensan los de arriba de los pueblos originarios.

Brasil: Negocio da China

La vieja receta neoliberal –privatizar, privatizar y después, privatizar– que el gobierno de Temer intenta aplicar en Brasil podrá ser la alegría de las estatales chinas.

Eric Nepomuceno / Página12

En Brasil, cuando alguien quiere referirse a un negocio muy ventajoso para una de las partes, dice que fulano hizo “um negocio da China”. Comprar un piso de 200 metros cuadrados en la Recoleta por cien mil dólares, por ejemplo. O un BMW nuevo por ochenta mil. En general, el ‘negocio da China’ implica un perdedor –el que vende– y un ganador, el que compra.

Cuba forma a cerca de 15.000 profesionales de la salud por año

Gracias a la excelencia de su sistema de educación y formación, Cuba formó a cerca de 15.000 profesionales de la salud durante el año universitario 2016-2017, entre ellos 920 procedentes de 79 países incluso de Estados Unidos.

Salim Lamrani / Para Con Nuestra América
Desde La Réunion

Otra vez Cuba ha demostrado que se encuentra en la cima de la medicina mundial. Conocida por sus grandes logros en los campos de la educación y de la salud, la isla del Caribe formó en un año a más profesionales de la salud que el número total de médicos que tenía cuando llegó la Revolución Cubana en 1959. En efecto, 14.685 médicos y técnicos de la salud consiguieron su diploma en Cuba en 2017.[1]

A guisa de comparación, en 1959 Cuba sólo contaba con 6.000 médicos para una población de 6 millones de habitantes, o sea, un médico por cada 1.000 habitantes. Además en los primeros meses del año 1959, cerca de 3.000 de ellos, o sea la mitad, decidieron abandonar el país para Estados Unidos, atraídos por las propuestas económicas que ofrecía Washington, resuelto a despojar a Cuba de su capital humano en nombre de la lucha contra el gobierno de Fidel Castro. Las nuevas autoridades de la isla se enfrentaron a una grave crisis sanitaria en una nación que ya carecía gravemente de personal médico e infraestructuras de salud.

Costa Rica: (Re)fundando la república

A las actuales generaciones  de costarricenses nos incumbe el deber de  refundar la República. Para lograrlo se requiere conformar un frente patriótico que sirva de trinchera a  nuestro pueblo para  consolidar y profundizar  la mayor conquista democrática de su historia, como es el Estado Social de Derecho.

Arnoldo Mora Rodríguez / Especial para Con Nuestra América

Como toda obra humana, la democracia real es siempre imperfecta. Prueba de ello es que, al final de un período histórico, los sectores hasta entonces marginados, especialmente las nuevas generaciones, se muestran insatisfechos; por lo que exigen que se dé un salto hacia adelante; lo cual provoca una  reacción de los sectores conservadores que fueron los grandes beneficiados durante  ese período, pero que ahora dan signos inequívocos de decadencia. Por lo que surgen otros sectores hasta entonces marginados, especialmente de las nuevas generaciones,  que pujan por impulsar  reformas que abran nuevos horizontes ensanchando y  consolidando la democracia. Para lograr lo cual se requiere  que surja un nuevo sujeto histórico que se convierte en portaestandarte de un nuevo proyecto político que represente un salto un cualitativo en todos los aspectos de  nuestra vida como nación. A la luz de estas ideas, echaré un esquemático vistazo a nuestro pasado para luego lanzar  una mirada hacia lo que considero deberíamos hacer en el presente para construir nuestro futuro.

La derecha crece. ¿El esclavo piensa con la cabeza del amo?

En esto de la lucha ideológica, hay que reconocerlo -reconocerlo para, laboriosamente, estudiar el fenómeno y buscar las alternativas del caso- la derecha ha tomado la delantera. La hegemonía ideológico-cultural, en este momento, está de su lado, completamente.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Si a alguien que no conoce los intrincados vericuetos de lo humano (pongamos, como ejemplo, un ser extraterrestre), se le intentaran explicar muchas de las conductas que tenemos quienes hollamos este planeta, nos veríamos en serias dificultades.

Entre otras, solo para graficarlo: ¿cómo es posible que una pequeña minoría en el poder pueda manejar a una tan amplia masa de congéneres? Porque la historia nos muestra que ésta es una estructura dominante desde hace unos cuantos milenios, al menos desde que aparece la idea de propiedad privada. Un muy reducido grupo, a veces una sola persona, dirige el destino de mayorías infinitamente más numerosas: el monarca (emperador, faraón, rey, zar, sultán, Inca, sacerdote supremo o como quiera llamársele), el mandarín, el señor feudal, el patrón de finca, el estanciero, el empresario capitalista, el banquero -¿podría agregarse el burócrata de la Nomenklatura?- toman las decisiones y se aprovechan del trabajo de grandes mayorías… ¡y nadie de esas mayorías levanta la cabeza!

sábado, 12 de agosto de 2017

La esencial conquista de las subjetividades

Ver la portada de un diario; observar la emisión de un noticiero, leer los cables de las agencias noticiosas es remitirse a preclaros ejemplos de manipulación ideológica con fines ocultos.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

¿Por qué fue tan importante el papel de la Iglesia Católica en el proceso de conquista y colonización de América? Por su papel de agente colonizador de las conciencias. Como se sabe, los mandamientos de la Corona eran apremiar al sometimiento pacífico de aquellos a los que, enfrentados a quienes se les presentaban armados hasta los dientes, oían que se les leía una jerigonza en la que se les conminaba a aceptar y practicar un orden ideológico desconocido.

Lo tenía claro la Corona Hispana, como lo han tenido claro todos aquellos que han querido establecer dominio sobre otros. No fueron solo los que vinieron de allende el océano, porque ya teníamos ejemplos autóctonos antes de que ellos llegaran. Véase, por ejemplo, el uso de la cultura, entendida esta como visión de mundo, que hicieron los incas al avanzar sobre otros pueblos colindantes al momento de ir armando el Tahuantinsuyo en el siglo XIII, ese espacio civilizatorio que conocemos como Imperio Inca. Lo que hoy llamamos políticas atinentes a la interculturalidad fueron hábilmente manejadas para integrar a los pueblos sometidos, aminorando la oposición a la imposición las estructuras imperiales.

Venezuela: La absoluta independencia y la paz

Venezuela no quiere volver a ser colonia de nadie, seguimos queriendo “absoluta independencia”, pero a diferencia de 1820, ahora no ofrecemos la guerra a cambio a Europa. Nuestra propuesta es la paz, el respeto a las decisiones políticas internas, la no injerencia y la autodeterminación conquistadas tras siglos de lucha.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

En un reciente viaje a China en mi condición de investigador invitado de la Universidad de Shanghái, los colegas de esa casa de estudios me instaron a acompañarlos a visitar el Museo se la ciudad que acogía la muestra “Una historia del mundo en 100 objetos”. La exposición se propone presentar de manera cronológica, dos millones de años de historia de la humanidad en solo 100 piezas. En ella se pueden ver desde antiguas herramientas de madera y hierro hasta tarjetas de crédito e instrumentos que funcionan con energía solar.

En una nota de prensa el director del Museo Británico, Hartwig Fischer exponía que la muestra: “Te lleva alrededor del mundo. No sólo alrededor del mundo, no solo por la superficie de la Tierra, también te lleva a las profundidades de la historia. Pueden hacer eso porque los objetos cuentan una historia. Nosotros como guardianes de esos objetos, tenemos la responsabilidad maravillosa de contar esas historias, que son siempre historias sobre seres humanos”.

Venezuela: Terroristas travestidos en demócratas

Los principales partidos de la variopinta oposición venezolana vienen anunciado su eventual participación en los procesos electorales regionales previstos para diciembre de este año, luego de participar activamente en violentos actos desestabilizadores y terroristas por cuatro meses, una vez se produjeran discretas conversaciones de su dirigencia y representantes del gobierno.

Aram Aharonian / ALAI

Freddy Guevara (der.), dirigente de Voluntad Popular.
El anuncio más llamativo vino de la mano de Freddy Guevara, dirigente del partido Voluntad Popular, integrante de la cúpula que activamente ha promovido la violencia en los meses recientes. Ha señalado al "camino electoral" como la alternativa para consagrar los objetivos del antichavismo en Venezuela. No obstante, hay que revisar estos anuncios desde una perspectiva más amplia, pero no por eso menos detallada.

Es evidente la incrongruencia de la narrativa de la oposición. Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo, Avanzada Progresista , Acción Democrática e incluso Voluntad Popular transitarán ahora los caminos electorales, después de desconocer el gobierno de Nicolás Maduro, lo que no garantiza que abandonen los caminos de la violencia. El partido Vente Venezuela de María Corina Machado y Alianza Bravo Pueblo de Antonio Ledezma, han sido tajantes en no participar.

Mapa de la derrota de la derecha venezolana

La elección del 30 de julio fue una victoria táctica del chavismo. Esa nueva situación dentro del equilibrio inestable trajo efectos dentro de una derecha que volvió a equivocarse furiosamente en su análisis del campo de batalla. Esa ventaja chavista debe ser traducida en acciones urgentes.

Marco Teruggi / TeleSur

Estos meses de escalada reconfiguraron el mapa interno de la derecha, que parece compuesta por tres sectores, que, aunque sostienen posiciones diferentes -por pragmatismo o convicción-, no parecen tener fronteras tan claras.   

A esta hora la derecha debía estar, según sus cálculos, en una posición de fuerza totalmente diferente. O sentada en el Palacio de Miraflores, o en el despliegue de un gobierno paralelo combinado con movilizaciones de masas y acciones violentas, incluidas militares. Se había planteado la apuesta a todo o nada/ahora o nunca, y hoy se encuentra en una disputa interna para ver cómo seguir, y no terminar peor que al iniciar la escalada de los cien días.

Venezuela en blanco y negro

Se acusa a Venezuela de no ser una democracia. Se dice que su presidente desde 2013, Nicolás Maduro, es un dictador. De su antecesor, Hugo Chávez, se afirmó que era un tirano. En blanco y negro ¿qué tan ciertas son estas imputaciones?

Luis Hernández Navarro / LA JORNADA

En sentido estricto, desde la perspectiva de la transformación social, la discusión implica, contrastar la relación (o falta de ella) existente entre la democracia procedimental y la democracia participativa y la construcción del poder popular. Pero, dejemos de lado por ahora este asunto, y revisemos solamente si la vida política venezolana cumple con los rasgos principales de una democracia representativa.

A raíz la muerte de Hugo Chávez, el vicepresidente Nicolás Maduro asumió, provisionalmente, la presidencia de Venezuela, el 8 de marzo de 2013. Casi un mes después, el 14 de abril, ganó las elecciones presidenciales para un periodo de seis años (hasta 2019), con una diferencia de más de 200 mil votos con respecto a su más cercano competidor, el derechista Henrique Capriles. Maduro fue democráticamente electo como legítimo mandatario de la República Bolivariana de Venezuela.

Ecuador, el cisma desconcertante

Cuando  el imperio acosa sin tregua a Venezuela y  la oposición  no vacila en usar la violencia para derribar a la Revolución Bolivariana, en Ecuador observamos un cisma desconcertante sobre todo porque es sumamente prematuro.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

El lunes 10 de julio de 2017 el ex presidente Rafael Correa dejó el país rumbo a Bélgica, país en el cual se dedicará a sus asuntos familiares y a dictar conferencias. Fue una decisión personal no buscar una segunda reelección, después de gobernar a Ecuador durante 10 años. Los seguidores de los gobiernos progresistas sentimos un respiro profundo cuando el 19 de febrero de 2017, Lenín Moreno ganó las elecciones presidenciales al banquero Guillermo Lasso con una diferencia de 2.32%. Fue desconcertante por ello,  que habiendo asumido la presidencia el 24 de mayo, pronto se empezaron a advertir  las fisuras entre él y su antecesor.  Moreno ha enfatizado que gobernará con un “nuevo estilo” y que buscará “la reconciliación” del país. Expresiones  que sugieren un distanciamiento y hasta censura con respecto al estilo personal de gobernar de Rafael Correa. Por otro lado, las críticas del expresidente a su sucesor fueron subiendo de tono, al extremo de que  el día de su partida, en el mismo aeropuerto,  sin mencionar a su sucesor, Correa dijo que el alegado “cambio de estilo”  era en realidad claudicaciones y entreguismo.

Bronca en la Revolución Ciudadana

El enfrentamiento entre Moreno y Glas, entendido como fisura en el proyecto político de la Revolución Ciudadana no ha podido menos que generar la atención de América Latina. En la ciencia social de la región se pregunta si hay quiebre definitivo o no del proyecto de esa revolución.

Juan J. Paz y Miño Cepeda / El Telégrafo

En América Latina hay una enorme expectativa sobre lo que ocurre en Ecuador. Académicos, profesores universitarios y científicos sociales de la región se preguntan por los acontecimientos, no llegan a comprenderlos en su esencia, intuyen que las diferencias entre el presidente Lenín Moreno y el vicepresidente Jorge Glas rebasan las “lealtades” de cualquier índole.

Cabe puntualizar al respecto, que el surgimiento de gobiernos progresistas, democráticos y hasta de nueva izquierda desde inicios del nuevo milenio, marcaron las interpretaciones sociopolíticas en el sentido de que se había iniciado en América Latina un nuevo ciclo histórico que permitió indudables avances sociales, modernización institucional y desarrollo económico que nunca fueron logrados por los gobiernos identificados con el neoliberalismo y el partidismo político de fines del siglo XX.

Argentina, entre la ficción democrática y los desaparecidos

Santiago Maldonado debe aparecer con vida ya y en buen estado de salud, en él está comprometida la vida de millones de jóvenes que sueñan con una sociedad más justa y solidaria y más comprometida con los intereses colectivos.

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

Santiago Maldonado es un joven artesano de 28 años que está desaparecido desde el 1° de agosto. Es un artesano de la provincia de Buenos Aires que sumó su voz a la protesta de la comunidad mapuche, históricamente exterminada y erradicada de sus territorios ancestrales. No era activista ni guerrillero, es un joven soñador que llegó hasta esos lares hastiado del consumismo y sus estragos. Los mapuches protestaban contra la invasión a sus tierras hechas por la compra del empresario italiano Luciano Benetton, propietario de grandes extensiones en la Patagonia, dedicado a la explotación de la lana de sus criaderos de ovejas. Su marca es líder mundial en la industria indumentaria. Eso es sabido. Lo curioso y también reconocido, es que la última vez que se lo vio a Santiago fue cuando era golpeado y detenido por efectivos de la Gendarmería Nacional, cuestión que la ministra de Seguridad Patricia Bullrich no ha podido dar explicaciones hasta el momento. Momento urticante y álgido en el que, con toda la historia que tenemos los argentinos a cuestas, las comisiones de Derechos Humanos locales e internacionales, Abuelas y CTA ante la presunción de lo que le haya ocurrido al joven Santiago Maldonado, se han planteado una gran manifestación a la Plaza de Mayo, esta tarde del viernes 11 de agosto para pedir por su liberación y el esclarecimiento de su situación.

Guión contra anteriores gobernantes populares

Está claro: la derecha lanza acusación de corrupción y quiebra económica a los gobernantes populares. Esa es su arma, al margen de su propia corrupción -a menudo copiosa-, y de su propio fracaso económico.

Roberto Follari / El Telégrafo

Las experiencias posnacional/populares en Brasil y la Argentina, dibujan no solo la estrategia del golpe blando que en su momento se utilizó para deslegitimar a esos gobiernos, sino también los mecanismos para lograr apoyo hacia administraciones antipopulares y de claro signo neoliberal. Ajustes, tarifazos, bajas salariales, aumento de la pobreza y la desocupación, han sido justificados por los supuestos males atribuidos al gobierno anterior. De tal modo que si sus nuevas políticas que implican endeudamiento externo y liquidación de derechos sociales resultan dolorosas para amplios sectores sociales, lanzan que ‘la culpa es del gobierno anterior’. Esa es la forma de justificar sus propios problemas y sus nefastas políticas, propuestas desde organismos como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

Fidel Castro: algunos de sus aportes teórico-prácticos a las inconclusas luchas por la emancipación de nuestra América

El reverdecimiento, la actualización y la ampliación de los ideales unitarios de los próceres y mártires de las luchas por “la primera” y “la segunda”  independencia de Nuestra América fue uno de los principales aportes de Fidel Castro a las contiendas por la emancipación de las naciones y los pueblos del ahora llamado “sur político del continente americano”.

Luis Suárez Salazar© / Para Con Nuestra América
Desde La Habana, Cuba

Introducción

Fidel Castro
Este ensayo amplía mis reflexiones sobre algunos de los multifacéticos legados del líder histórico de la Revolución Cubana que, con el título “Uno de los legados de Fidel Castro: la unidad de América Latina y el Caribe”,[1] fueron publicadas en diferentes medios electrónicos latinoamericanos durante los que, parafraseando al comandante Ernesto Che Guevara, denominé “días luminosos y tristes” de las exequias que –acompañadas por cientos de miles de cubanas y cubanos de diferentes generaciones políticas—[2] se iniciaron en La Habana el 26 de noviembre y culminaron el 4 de diciembre de 2016 con la siembra de las semillas de Fidel (como comúnmente lo denomina el pueblo cubano) en la simbólica escultura de un grano de maíz colocada en el Cementerio “Santa Ifigenia”,[3] ubicado en Santiago de Cuba: ciudad rebelde ayer, heroica hoy y hospitalaria siempre.

50 verdades sobre Gabriel García Márquez

El escritor colombiano, genio del realismo mágico, cuyos escritos marcaron para siempre la historia literaria universal, falleció en México el 17 de abril de 2014 a los 87 años.

Salim Lamrani / Para Con Nuestra América
Desde La Réunion

Gabriel García Márquez
1.             Nacido el 6 de marzo de 1927 en Aracataca, departamento de Magdalena, Colombia, en el seno de una familia modesta de 16 hijos, Gabriel José de la Concordia García Márquez, apodado Gabo, es sin duda uno de los más grandes escritores latinoamericanos.

2.            Poco después, en 1929, sus padres Gabriel Eligio García y Luisa Santiaga Márquez Iguarán se ven obligados a mudarse a Barranquilla por razones profesionales. Los abuelos maternos se encargan entonces de criar al pequeño Gabriel.

Francisco: realidad y legado

Francisco vio más allá que otros en su tiempo para avizorar un mundo en el que la humanidad compartía una misma preocupación por la entera comunidad de las criaturas, y expresó su preocupación y su amor de maneras tan originales y conmovedoras que aún pueden ofrecernos inspiración hoy.

Roger D. Sorrell */ Treducción del Dr. Guillermo Castro Herrera. 

Presentación

Hay un debate que crece, sobre todo en tierras noratlánticas, acerca del papel de las Humanidades en el movimiento ambientalista y su cultura. En la práctica, y a su modo, ese debate reproduce aún – en rebeldía – aquel otro, anterior, sobre el conflicto entre la cultura científica y la humanística en nuestra vida académica. Pero en la práctica, también, busca trascenderlo, en busca de la relación entre ambas en el devenir de nuestra especie y ante la amenaza que la crisis global representa para toda cultura que exceda el nivel de la barbarie. Esto tiene especial importancia en regiones como América Latina, de tan rica y antigua cultura de la naturaleza, puesta hoy en riesgo constante y creciente por economías cada vez más empeñadas en prácticas que por necesidad conducen a la destrucción simultánea de las dos condiciones indispensables para toda actividad productiva: el medio natural, y el ser humano.

sábado, 5 de agosto de 2017

El “populismo” latinoamericano: un fantasma duro de matar

Contra Cristina, contra Lula, contra las elecciones venezolanas hay una campaña furibunda, mentirosa, terriblemente agresiva y violenta. Es la guerra. Solo así puede verse, como la guerra. Pero es una guerra en curso en la que a veces se pierden batallas y otras veces se ganan. El fantasma de eso que la derecha ha llamado el “populismo” latinoamericano está resultando muy duro de matar.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

Es evidente que eso que desde la derecha llaman, despectivamente, el “populismo” latinoamericano, y que nosotros preferimos llamar opciones nacional-populares, atraviesa un momento de dificultades. Esa derecha que lo trata y nombra tan despectivamente ha pasado a la ofensiva y ha reconquistado espacios de los que había sido desplazada por lo que podríamos catalogar como avalancha nacional-popular de la primer década del siglo XXI.

Gobiernos colonizados

Si con sus oficiosas declaraciones contra la elección de la Asamblea Constituyente los aliados de la MUD pretendían respaldar lo que consideran como “restablecimiento del orden constitucional y democrático” en Venezuela, el efecto logrado ha sido otro: han dado un espaldarazo al intervencionismo descarnado de los Estados Unidos.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Sumisa, vasalla, indigna, traidora: cualquiera de estos calificativos ilustra con claridad, y en todos sus extremos, la posición asumida por los gobiernos de México, Costa Rica, Panamá, Colombia, Perú, Chile, Brasil y Argentina en relación con las votaciones celebradas el pasado 30 de julio en Venezuela, en las que se eligieron a los miembros de la nueva Asamblea Constituyente. Siguiendo a pie juntillas un guión preparado por la camarilla de banqueros, gerentes de transnacionales, generales retirados y supremacistas blancos que hacen de las suyas ahora en Washington, los presidentes y las cancillerías de estos países se apresuraron a desconocer los resultados de los comicios, cuestionaron la legalidad del proceso constituyente, y respaldaron las sanciones unilaterales impuestas por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, contra el ejecutivo venezolano.

¿Dónde está el piloto? Notas para entender la política de EE.UU hacia Venezuela

Las profundas contradicciones internas que está enfrentando Estados Unidos hacen muy difícil esbozar un análisis racional respecto de cuáles pueden ser los pasos futuros que adopte el gobierno de ese país sobre Venezuela. La política exterior está en una fase crítica en la que no se sabe quien toma las decisiones, tampoco si éstas responden a la voluntad presidencial o no.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

El escenario internacional que cubrió la elección para definir los constituyentes en Venezuela el pasado 30 de julio, estuvieron marcadas por la amenaza del presidente Trump de adoptar sanciones contra el país, si finalmente (tal como ocurrió) los comicios se llevaban a efecto. En un primer momento, el pasado 26 de julio, Estados Unidos decidió sancionar a 13 funcionarios del gobierno venezolano a quienes se les congelaron sus cuentas bancarias en Estados Unidos y, además tal medida les impide realizar negocios dentro del país norteamericano, en fecha posterior la administración estadounidense aprobó el lunes 31, medidas similares contra el Presidente Nicolás Maduro  con lo que además de congelar los activos que tuviera en ese país, se prohíbe a cualquier estadounidense establecer vínculos personales con el presidente venezolano.

Venezuela, la nueva batalla por la legitimidad

La Revolución Bolivariana obtuvo el 30 de julio de 2017, 730 mil votos más que el mejor resultado que haya obtenido en su historia (los 7.309 de 2000). Pero al igual que las anteriores, esta batalla electoral es una nueva batalla por la legitimidad. Y la misma se libra en el terreno desigual del combate contra los pulpos mediáticos de todo el mundo.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

En un artículo que publiqué en abril de 2013 con respecto a la apretada victoria de Nicolás Maduro en las recién celebradas elecciones presidenciales, expresé que la izquierda se ve obligada a ganar ampliamente las elecciones para que su triunfo no sea cuestionado. El 1.78% de diferencia no le alcanzó a  Nicolás Maduro para evitar ser cuestionado por Washington, la derecha neoliberal internacional y los grandes medios de comunicación. En cambio sí le alcanzó en México a Felipe Calderón el 0.56% con el que se dice le ganó a Andrés Manuel López Obrador. Estamos procesando en este momento las noticias con respecto a las elecciones para la Asamblea Constituyente en Venezuela y sabemos que votaron 8.089,160 millones de personas (más del 41% del padrón electoral). La descalificación de ese nivel de participación no se ha dejado esperar.

Venezuela y la Asamblea Nacional Constituyente. ¿Qué sigue ahora?

Pese al triunfo en la elección del 30 de julio, la derecha tiene bastante a maltraer la Revolución. Esto hay que reconocerlo para no errar el análisis, y consecuentemente, los caminos a seguir. La guerra mediático-psicológico montada, y luego las acciones militares de baja intensidad (las guarimbas), no podemos dejar de reconocer que están resultando un duro golpe.

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Insistir en debilitar doctrinariamente a Maduro, colocando su filiación castrista y comunista (dependencia de los cubanos) como eje propagandístico, opuesta a la libertad y la democracia, contraria a la propiedad privada y al libre mercado.
Parte de la Operación “Venezuela Freedom 2”, del Comando Sur de Estados Unidos

A modo de introducción

En Venezuela acaba de darse un triunfo popular: una masiva elección donde la población se manifestó, una vez más, a favor del proceso en curso. La Asamblea Nacional Constituyente recibió más de ocho millones de votos de aprobación por parte del electorado. Es la décimo novena oportunidad en que el pueblo chavista se impone en una elección democrática sobre veintiún procesos electorales que han tenido lugar en estos años. La oposición, una vez más, salió derrotada.