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sábado, 16 de mayo de 2026

Argentina: El país de las marchas

Como advierten semana a semana quienes leen esta columna sobre los acontecimientos políticos de Argentina, seguramente estarán tan abrumados como nosotros por las infamias que soporta nuestra sufrida sociedad.

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

Este 12 de mayo de 2026 se realizó la cuarta marcha en Defensa de la Educación Pública en todas las calles hacia las principales plazas de todas las provincias del país, sobre todo, estuvieron presentes las Universidades Nacionales, donde estudiantes, familiares y amigos, viejos egresados, jubilados docentes, profesores e investigadores, contra un gobierno que no cumple con los financiamientos acordados, hasta lo estipulado en el Presupuesto 2026, cuyo valor como el resto del gasto social, es reducido. 
 
“203 días sin cumplir la Ley”, le dijeron en un comunicado emitido por el Consejo Interuniversitario Nacional CIN, conformado por todos los rectores de las universidades públicas argentinas, frente a la Casa de Gobierno con una Plaza de Mayo colmada, como pocas veces se ha visto en plena democracia.
 
Nunca había pasado. Sin embargo, el gobierno de Javier Milei, lejos de asumir los reclamos, ha redoblado la apuesta en su pérfido capricho de déficit cero.
 
Como advierten semana a semana quienes leen esta columna sobre los acontecimientos políticos de Argentina, seguramente estarán tan abrumados como nosotros por las infamias que soporta nuestra sufrida sociedad. Algo nunca visto dentro de una atmósfera excesivamente enrarecida y distópica el primer año del segundo cuarto del siglo XXI, donde abundan las aberraciones, los privilegios para poquísimos y el sufrimiento de miles de millones, sobre todo en un sur global explotado y saqueado de todas las maneras posibles. Una crueldad tal que ni las visitas y ruegos del Papa León XIV a países africanos ha podido atenuar.
 
Argentina, país insurgente desde siempre, empezó con las madres y abuelas, “las locas de la Plaza de Mayo” en plena dictadura pidiendo por sus hijos desaparecidos, caminando en círculos todos los jueves, con sus pañuelos blancos como único escudo para defenderse, cuando toda la sociedad sabía de la violencia ejercida por las Fuerzas Armadas contra el pueblo de la nación. Un terrorismo de Estado amparado por el Plan Cóndor que imponía dictaduras en la región bajo el pretexto de que no se extendiera la revolución cubana.
 
País de insurgentes, Argentina, siempre ha estado en desacuerdo contra las políticas contrarias al interés popular llevadas a cabo por los gobiernos de turno; siempre se ha salido a la calle a protestar, desde épocas pretéritas en que no había ninguna garantía establecida de derechos. Por el contrario, reclamar derechos como los laborales desde fines del siglo XIX, los obreros fueron los primeros en salir a la calle, cuando la respuesta eran palos y las balas de la policía. Lo mismo cuando la huelga de los conventillos en 1907 por la suba de alquileres. 
 
Basta recordar la nefasta figura del Coronel Ramón Lucas Falcón un año antes del Centenario de la Patria, en 1910 y su ejecución por el joven anarquista Simón Radowitzky para comprender la insurgencia innata de un pueblo que siempre salió a defender lo que creía, le debía corresponder.
 
Mientras el país salía a la calle en defensa de la educación pública, la Casa Rosada permanecía blindada, en silencio. Ocupado el ministro de Economía, Luis Caputo, recibió al tecnomagnate Peter Thiele y al otro día tenía programado salir para Mendoza con el cuestionado Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, donde junto con Cornejo inauguraron el mayor parque solar del país, denominado “El Quemado” en Las Heras, pero finalmente no viajó. Sí lo hizo el Jefe de Gabinete, blindado para que la prensa no le preguntara sobre su cuestionado patrimonio.
 
Simutáneamente a todos estos sucesos, la Feria del libro 2026, ha seguido convocando a personalidades de la cultura nacional e internacional para la presentación de libros. En estos días, la periodista y escritora María O ‘Donell presentó su libro “Montoneros: una historia visual”, escrito en 2023, fruto de una investigación en 2014 que genera el libro: Born y Quieto, donde relata la “Operación mellizas”, un operativo llevado a cabo por Montoneros a mediados de la década de 1970, para secuestrar a los mellizos Juan y Jorge Born, hijos del dueño de Molinos Ríos de la Plata, el mayor grupo económico del país y de la región; quienes estuvieron seis meses encerrados y se pagaron 60 millones de dólares; el mayor importe pagado a nivel mundial, algo así como 260 millones de dólares actuales. 
 
Posteriormente, en una entrevista, Jorge Born, actualmente de 80 años de edad, rompió el silencio luego de 40 años y contó cómo hizo para recuperar parte de aquel dinero que se pagó en efectivo en Suiza a través de un Banco que tenía la empresa allí y David Graiver, que no era montonero, pero fue quien se encargó de ordenar el importe del rescate en varios lugares. 
 
Luego de esto, los Born venden sus empresas en Argentina y se trasladan en Brasil. Lo expresado por el octogenario Jorge Born, fue que en los noventa, cuando fue entrevistado por Juan Bautista “Tata” Yofre, jefe de la Secretaría de Inteligencia del Estado SIDE en el gobierno de Carlos Menem, poniéndole a su disposición a Rodolfo Galimberti, para recuperar parte de los 60 millones pagados por su rescate. Arrepentido, Galimberti, pero sobre todo traicionado por sus ex compañeros montoneros, le pide perdón a Jorge Born y se pone a trabajar para recuperar aquel dinero. Al cabo de unos meses, recupera unos 15 millones de dólares, de los cuáles, 5 van a los bolsillos de Menem y uno para Galimberti y los otros para Born. 
 
Lo que deja en claro ese reportaje y que sirve de vínculo con lo que sucede tres décadas más tarde con el gobierno de Javier Milei y los Menem que lo rodean, es que Jorge Born le comenta admirado a la periodista María O’Donell, es que nunca conoció a nadie más ambicioso que Carlos Menem, quien le explicó que para hacer política hacía falta plata, la que hay que obtener de cualquier modo. Hecho que traza un hilo conductor con el círculo rojo del poder desde siempre, pero sobre todo en estos días extremos.
 
Paralelamente, se publicó por parte del INDEC el Índice de Precios al Consumidor IPC para el mes de abril, que es de 2,6% y un acumulado de 32,4% en los últimos doce meses y ubicó el acumulado del año en 12,3 por ciento. El dato estuvo en línea con las proyecciones que tenían en el equipo económico y en las consultoras privadas que lo ubican entre 2,4% y 2,8 por ciento.
En el desglose por categorías, los precios Regulados registraron la mayor suba, con un 4,7%, impulsados por los ajustes en transporte y electricidad. A continuación se ubicó el IPC núcleo, que subió 2,3%, principalmente por incrementos en alquileres, servicios asociados a la vivienda y gastos en restaurantes y comidas fuera del hogar.
 
Los números fríos indican el estado de la economía a nivel macro. Una dimensión que tiene sus variables normadas a los efectos comparativos con otros estados nacionales como ha sido luego de las convenciones internacionales fijadas a mediados del siglo pasado. Pero esas frías cifras son diferentes a la realidad del día a día de la gente de a pie de los diversos lugares de un país, cuya superficie lo coloca en el séptimo u octavo lugar en el mundo, es decir, amplísimo para los escasos 47 millones de habitantes. Razón por la que extraña a la mayoría de extranjeros que, teniendo tantos recursos y ventajas frente a otros, además de estar a miles de kilómetros de conflictos bélicos, lo colocan en el lugar de tierra prometida para millones de personas que siguen eligiendo a Argentina como lugar para vivir, no lo sea para los trabajadores y desclasados que no llegan a llevar un plato de comida a sus mesas. 
 
Además, otro dato tomado por el periodismo, es que se ha incrementado el consumo de huevos dado el elevado valor de la carne. Una familia tipo consume un huevo por integrante por mes, cosa que llama la atención en el país de las vacas.
 
En el extremo de la inmensa mayoría de los argentinos, el diputado libertario, jujeño para más datos, Manuel Quintar, presentó su automóvil Tesla, valuado en 230 mil dólares en Diputados, hecho que le costó trabajo estacionar por las elevadas medidas del aparato, tal vez único en el país. Quintar fue peronista y últimamente, fanático libertario. Consultado el presidente Milei por ésto, dijo muy suelto de cuerpo: “si el hombre ha trabajado y se lo puede comprar, qué problema hay. Yo también manejé un Tesla en la fábrica de Elon Musk y le pedí que me regalara una para pasear por Argentina y me dijo que no.”
 
Esta semana el presidente Javier Milei no fue a la Casa de Gobierno, estuvo en la Quinta de Olivos. Nadie sabe qué agenda cumplió. Pero si se ha pasado en los canales habituales junto al Gordo Dan, donde se ha despachado contra los periodistas de la forma más exagerada posible. Un vocabulario tan soez que es imposible de reproducir, con un grado de agresión excesivo, cada vez más extremo. Muchos estiman que este grado de violencia se debe a la caída estrepitosa en todas las encuestas y a la respuesta del público cuando es consultado en las colas para los colectivos o las interminables filas para obtener un trabajo.
 
Como hemos manifestado en reiteradas oportunidades, este hombre necesita un tratamiento psiquiátrico inmediato. Sus palabras, gestos y ademanes, revelan la gravedad de su estado. Nunca jamás en los doscientos diez años de vida independiente hemos tenido un gobernante de sus características. Ni federales ni unitarios, como tampoco ningún cacique o jefe de los pueblos originarios o dirigente de asociaciones obreras o empresarias. 
 
Sin embargo, se jacta de ser un economista excelso que rebaja a todo aquel que no comparte sus ideas. Realmente un experimento macabro que a todas luces debe tener fecha de vencimiento, como todo producto que cumplió con creces la tarea encomendada. Si sus acciones solo fueran propias de un programa de televisión sin costo alguno, todo bien. Pero sus palabras y acciones revelan una crueldad extrema y una perversidad mucho más que extrema. 
 
Como prueba de lo expresado, les solicito humildemente que vean sus declaraciones publicadas en Youtube, algo que nos avergüenza de sobre manera a la mayoría de los argentinos. Lo mismo parece haber experimentado el conductor Mario Pergolini, en su programa Otro Día Perdido ODP que se transmite por Canal 13 de Buenos Aires que, ayudado por inteligencia artificial hizo un corto con el título LLA, de La Libertad Avanza, tornándolo Los Locos Adams, donde todos los integrantes del gobierno nacional reemplazan a los célebres personajes de aquella serie memorable.
 
Más allá de este comentario, nosotros seguiremos marchando, saliendo a las calles diariamente, intentando torcer el cauce de los acontecimientos y haciendo lo posible para que el mandato llegue a su fin, porque la democracia conseguida es mucho más importante que los eventuales inquilinos del sillón de Rivadavia. Y como importante, deberemos tomar conciencia en el momento de emitir el voto para que no suceda este desastre.

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