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sábado, 1 de agosto de 2026

Argentina: Mar de fondo o en el fondo del mar

 La llegada en esta semana de la titular del Fondo Monetario Internacional a Argentina, supone un mar de fondo dado que su presencia responde a los intereses del organismo por sobre los nacionales.

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

Algo que, a pesar de las forzadas sonrisas del equipo económico liderado por Luis Toto Caputo y sus “éxitos” en la gestión y cacareados resultados, sabe que le están pisando los talones. Pero, como también la funcionaria optó por visitar el yacimiento de Vaca Muerta y ver sus posibilidades extractivas en el corto plazo, lo hace también en función de los intereses que respalda y, en particular de los Estados Unidos, a cuyo alineamiento responde el presidente Javier Milei. Situación que la inmensa mayoría de los 47 millones de argentinos por lo que venimos viviendo, sabemos que estamos en el fondo del mar y, salir de esa situación como otras veces, tendrá un costo elevadísimo para varias generaciones.
 
Como sabemos, el Fondo Monetario Internacional, es una de las instituciones que surgen luego de los acuerdos de Bretton Woods en 1944, previo a finalizar la Segunda Guerra Mundial con el objeto de establecer el nuevo orden económico, dado el ascenso de Estados Unidos como potencia de primer orden imponiendo su complejo militar industrial, cuya vigencia continúa hasta nuestros días, donde se destaca el poder de las armas. Las principales potencias económicas de la posguerra hacen un llamado a la comunidad internacional sobre la necesidad de reunirse y estudiar la forma de eliminar las prácticas económicas dañinas para la prosperidad mundial y la necesidad de brindarse asistencia mutua para superar dificultades temporales en el intercambio de divisas. Este llamado se concreta inicialmente en la redacción y publicación de una serie de planesPlan Keynes y Plan White, y finalmente en la redacción formal en los acuerdos de Bretton Woods de los deberes y obligaciones entre los 45 Estados participantes, y esencialmente el deber de· consulta respecto a que las modificaciones en las políticas cambiarías de un país miembro debían tomarse bajo la supervisión de organizaciones internacionales como el FMI. Recordemos que esto es anterior a la creación de Naciones Unidas, hecho que se concreta el 30 de agosto de 1945. La ONU, desde sus orígenes, fue incapaz de convertirse en el embrión de un gobierno mundial. Desde su constitución había adoptado el principio nada realista de "un estado, un voto", y luego no había encontrado mejor manera de aproximar una ficticia igualdad de Estados a la dura realidad. El FMI dentro de la estructura de la ONU es un organismo técnico financiero especializado. El FMI rige las relaciones monetarias de 129 países y constituye la base del sistema monetario internacional de los últimos años
 
Ha pasado mucha agua bajo el puente y varias crisis económicas en que el organismo tuvo que adaptarse a las cambiantes condiciones políticas y sociales, en donde los países emergentes como el nuestro han debido soportar las condiciones impuestas por él, siendo los trabajadores y las clases más necesitadas las que han asumido el mayor costo de sus programas.
 
Desde su ingreso en 1956, durante la dictadura que derrocó el segundo gobierno democrático del General Perón en septiembre de 1955, Argentina se alineó al nuevo orden imperante que los militares de aquel momento aceptaron como parte de la nueva alineación del mundo posterior a la reunión de Yalta de los tres grandes. Su incorporación de alguna manera significó y significará en el futuro, ceder su soberanía a los dictados del FMI, es decir, a los de Estados Unidos. Hecho que desde luego, estará sujeto al devenir de la política internacional y sus consecuencias económicas tanto para la región en general, como en el país en particular. Desde entonces y salvo contadas oportunidades, la presencia del organismo internacional ha tenido injerencia en la vida de los argentinos de una manera más o menos hostil, siendo siempre de incidencia negativa. En esto traigo a colación frases de ministros de economía allá por los sesenta que insistían con “hay que pasar el invierno” frase que se ha ido renovando de diversa manera como “lo peor ya pasó” o directamente lanzando la esperanza de bonanza al futuro, como la remanida insinuación “ya vendrán tiempos mejores”, sentencia ésta última que nadie ha visto cumplida ni mucho menos. Lo cierto es que la presencia del FMI para la mayoría trabajadora del país siempre ha sido nefasta y sólo se han visto beneficiado los grupos económicos extranjeros y sus pares nacionales vinculados a ellos. Su presencia, como venimos advirtiendo, ha significado desde aquellas épocas remotas una sumisión, una entrega de la soberanía que ha adoptado diferentes maneras, desde enajenación y venta de las empresas públicas o en el saqueo de los recursos naturales que han ido a beneficiar a los mismos de siempre, que no estaría demás definirlos como el enemigo.
 
Pasó en la dictadura genocida, amparada por el Plan Cóndor bajo la férula de José Alfredo Martínez de Hoz quien tiene un pabellón en la Sociedad Rural, donde Javier Milei ha ido a pavonearse esta semana y se ha dado el tupé de insultar a Ignacio De Mendiguren, premiado como productor ganadero y ex presidente de la Unión Industrial Argentina; pero no nos desviemos, Martínez de Hoz multiplicó por ocho la deuda externa y subió la pobreza del dos al veinte por ciento y jamás nos recuperamos de ella. Igual sucedió con las relaciones carnales de Carlos Menem y la enajenación de las empresas públicas, continuando luego con Fernando de la Rúa y la crisis terminal de diciembre de 2001. La única excepción a la sumisión del Fondo fue durante el gobierno de Néstor Kirchner en 2003, para luego volver a caer en sus fauces con Mauricio Macri y el mismo ministro Luis Caputo y desde luego, esta luminaria de la economía que es Javier Milei que excede todos los epítetos y definiciones, si al menos nos ceñimos a su viaje a Brasil y las barbaridades dichas sobre el presidente Lula y el costo diplomático que puede traernos, o su viaje a Perú con motivo de la asunción de Keiko Fujimori a la presidencia del país andino y el discurso dado en la Universidad San Martín de Porres donde le entregaron el doctorado honoris causa, cuyo contenido escatológico dejó boquiabiertos a quienes lo escucharon enfundado en una toga que más semejaba un disfraz medieval. Pero bueno... más de uno debe haberse preguntado por la salud mental del premiado honoris causa.
 
Hay una grosera obsesión en el seguimiento de las políticas de endeudamiento con el Fondo Monetario que parece desvelar a los mismos personajes que, simultáneamente entregan al país sin ningún miramiento ni responsabilidad. Se enorgullecen de ser súbditos y cipayos y venerar a los enviados de turno del imperio. Porque en este último viaje Kristalina Georgieva estuvo primero en el despacho con el presidente y luego fue con su equipo a reunirse con el ministro de Economía, para al día siguiente calzarse el mameluco de YPF en su viaje a Vaca Muerta, cosa de asegurarse personalmente de la magnitud productiva y las posibilidades extractivas a corto plazo que garanticen los pagos de la deuda con el organismo que maneja, como también de eliminar cualquier injerencia foránea de otra potencia que no sea la del país del norte.
 
No hay ninguna novedad, es algo sumamente visto y comprobado. Lo nuevo es la improvisación e ignorancia, cuando no, la ridiculez de los que llevan adelante la función pública y los representantes que tiene el partido gobernante en el Congreso de la Nación, que escasamente pueden sumar con los dedos y leer de corrido, condiciones que son más que suficientes para aprobar cuanta cosa les envía el Poder Ejecutivo.
 
Envalentonado por la presencia de los funcionarios y la directora del FMI, el presidente Javier Milei a través de la cadena nacional dio un mensaje a la población sobre el proyecto de modificación de la carta orgánica del Banco Central de la República Argentina, este último jueves de julio 2026. 
 
El proyecto contiene“cinco premisas fundamentales”: la primera establece que el BCRA tendrá como misión principal preservar el valor de la moneda. “Se termina con la bestialidad de cinco objetivos para un instrumento”En segundo lugar, anunció que se prohibirá el financiamiento del Tesoro nacional, las provincias y los municipios, así como la compra de títulos públicos en el mercado primario. El tercer punto busca blindar al presidente del BCRA y a su directorio frente a las presiones políticas. Si bien se mantendrá el mecanismo de designación vigente, su remoción requerirá el respaldo de dos tercios tanto del Senado como de la Cámara de Diputados. Además, se restringirá el pago de dividendos derivados de los servicios de liquidez, y finalmente, se eliminarán otros cambios incorporados en la Carta Orgánica de 2012 y se pondrá fin a las letras intransferibles, un mecanismo que Milei calificó como una “estafa”.El Presidente explicó que la reforma del BCRA formará parte de un programa más amplio, que incluirá el denominado “grillete fiscal” y modificaciones en los mercados de capitales y seguros.
 
Esta reforma tiende a perpetuar en el cargo a las actuales autoridades por sobre las autoridades de turno, ésto pensando en el recambio previsto para el año próximo, es decir, 2027. Campaña en la que ya está empeñado el actual mandatario. Cabe recordar, que este engendro apátrida que funge de presidente tuvo un momento en que concurrió al frente del edificio del BCRA con su claque de fanáticos y portando coronas de flores celebró la muerte de la institución y hoy, dentro de su liberalidad aperturista, que supone innovadora, la utiliza a su antojo conforme el mandato de sus patrones externos.
 
Todas estos grandes cambios y la visita de los funcionarios del Fondo Monetario, más que mar de fondo nos sumerge en el fondo más profundo en la lucha por los derechos adquiridos, lesionando gravemente la soberanía nacional. Jamás ha sido tan fácil para los capitales transnacionales disfrutar de tantas oportunidades extractivas de nuestros recursos nacionales en los que están incluidos combustibles fósiles, tierras raras y otras fuentes que se encuentran en la mira de las potencias extranjeras, como son las islas Malvinas y del espacio marítimo austral. 
 
Sin embargo, como decimos semana a semana, todo pasa y todo llega, porque lo nuestro es pasar, como la canción de Serrat, lo más probable es que dentro de un tiempo, todo esto sea nada más que un mal recuerdo.

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