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sábado, 31 de enero de 2026

El liderazgo de José Martí

El Maestro fue sin dudas una persona con una mutiplicidad de rasgos que dieron base en su época y aún lo dan en nuestro presente a ser considerado el líder del pueblo cubano para la Guerra de Independencia y mantenerse para nosotros como el Maestro y el Apóstol del alma de la patria y de todos los pueblos latinoamericanos, en la mayoría de los cuales se le reconoce como un paradigma.

Pedro Pablo Rodríguez / Cubadebate

Tal sostenida valoración, que se ha ido haciendo  creciente a escala mundial en la medida en que se ha extendido  la publicación y el estudio de su obra en las más diversas lenguas del orbe, hacen de Martí un paradigma de valores universales cuyo estudio y conocimiemto también se expanden cada vez más.
 
A ello, desde luego, ha contribuido en primer  término el propio Martí,  quien fue un hombre de mirada universal y previsor acerca del futuro.por lo que aún hoy, ejerce un liderazgo en el plano de las ideas n virtud su profundo análisis crítico  de su época, en cuanto a  cómo serían las ideas esenciales del futuro más inmediato y, además,  de su permanente alineamiento que le hizo escribir en uno de sus poemas  “con los pobres de la tierra quiero yo mi suerte echar, el arroyo de la sierra me complace más que el mar.”
 
Ese hombre excepcional cuyo aporte a las letras hispánicas fue apreciado en vida y ha aumentado con el paso de los años hasta ser considerado ya como un autor universal, traducido a la mayor parte de las lenguas vivas. Ese sagaz político que no solo comprendió cómo convocar y unir para la guerra libertadora, “necesaria para América y el mundo”, que no sólo libertaría a las dos islas antillanas de Cuba y Puerto Rico sino que también promovería el equilibrio del mundo; ese interesado por las más diversas culturas, respetuoso de todas ellas y reconocedor de su autoctonía y aportes universales: ese hombre que rechazó el odio e hizo del amor su divisa; ese hombre aportador de ideas y valores para siempre, cultivador de una ética de servicio a la que siempre ajustó fielmente su conducta, ese y no otro ha sido, es hoy lo será siempre el gran maestro y ejemplo para el pueblo cubano y para todos los que aspiramos a un mundo equilibrado, respetuoso de todos los pueblos, de entrega plena a perfeccionar  las sociedades y las personas, ese fue el líder de las emigraciones patrióticas, de los mambises al cumplir su deber de incorporarse a la guerra que convocó y que organizó y en la que entregó su vida; ese que nos legó la experiencia de crear el Partido Revolucionario Cubano con todos  y para el  bien de todos; ese Martí que sigue siendo nuestro líder como lo ha sido su seguidor e intérprete más significativo: Fidel Castro. Martí nos acompañará siempre. De él aprendimos y seguiremos aprendiendo siempre porque es nuestro Apóstol y nuestro Maestro.

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