sábado, 18 de marzo de 2017

¿Se puede ser de izquierda sin ser antiimperialista y anticapitalista?

En todo proceso de cambio, donde se dan alianzas, están los que avanzan una parte o buena parte de éste, pero no irán hasta el final. Solo una izquierda, la real, la revolucionaria, logra comprender su misión histórica como antimperialista y anticapitalista, que abre paso al socialismo.

Juan Félix Montero * / Especial para Con Nuestra América

El concepto “ser de izquierda” se remonta a los albores del capitalismo y en el contexto de la Revolución Francesa como es harto conocido y ha llegado a nuestros días como antónimo de “ser de derecha”. Definiciones sobran y quienes nos identificamos como de izquierda la consideramos sinónimo de igualdad, fraternidad, justicia social y demás valores. Por supuesto vemos en la derecha lo contrario, pero hay una cosa digna de ser destacada, quienes somos de izquierda lo hacemos con mucha convicción y orgullo mientras que los que son de derecha se resisten a ser calificados como tales, algunos hasta esconden su inclinación ideológica tras otras denominaciones.

El imperialismo

El imperialismo, sin entrar a definiciones esotéricas, está encarnado por EEUU quien lo encabeza y su brazo armado, la OTAN. Los EEUU tienen un  proyecto de dominio mundial que ha venido ejecutando desde que finalizó la segunda guerra mundial y es claramente continuador de las aspiraciones  del nazi-fascismo. Me refiero a que el dólar ejerce una hegemonía económica mundial así planeada desde Bretton Woods con el BM y FMI y otros instrumentos del sistema financiero, poseen más de 800 bases militares estratégicamente ubicadas alrededor del planeta, así como flotas de portaviones y portahelicópteros en todos los océanos y mares además de su arsenal nuclear. Actualmente participan en guerras en países de varios continentes y son los demostradamente artífices de golpes de Estado, conspiraciones y asesinatos selectivos de dirigentes políticos planificados desde las estaciones de la CIA en cada embajada. A este insaciable heredero del Imperio romano que ahora es denominado “occidente” es que me refiero. Si algún país reúne características semejantes aceptaré que hay otros imperialismos, pues algunos buscan un empate achacándole  pretensiones imperialistas también a países como China, Rusia y hasta a Brasil en tiempos de Lula.

Ser anticapitalista

Ser anticapitalista  significa que una persona o agrupación está dispuesta no solamente a denunciar y pelear contra las injusticias del sistema capitalista, sino también a reemplazarlo mediante un proceso, por otro orden económico y social que supere radicalmente lo que considera irremediables falencias del capitalismo.

¿Izquierda o izquierdas?

La novedad que tenemos es la tendencia a considerar que existen matices y tendencias en la  izquierda,  y por ello algunos no hablan de izquierda sino de “las izquierdas”. Están quienes consideran que  las cosas se pueden remediar dentro del mismo capitalismo, aunque son críticos de él. Algunos pueden llegar a asumir posiciones contra el  modelo del capitalismo neoliberal y sus TLC. Pero muchos  no logran entender o no aceptan el poder que ejerce el imperialismo sobre gobierno y pueblos y la necesidad de una lucha mundial contra él. Tampoco están por sustituir el capitalismo por otro sistema que pueda superar los problemas que no ha podido resolver durante sus ya cuatrocientos años de existencia.

El socialismo del siglo XXI

La principal crítica de quienes proponen el socialismo del Siglo XXl al socialismo del Siglo XX  (en esto ha sido enfático el presidente ecuatoriano Rafael Correa), es que este  intentó desconocer el mercado y que esto fue una de las razones fundamentales de su caída. En consecuencia se trata de construir una sociedad con un mercado socialista.

Nos dice el historiador Gerardo Contreras: “Ser de IZQUIERDA, necesariamente implica ser antiimperialista y anticapitalista. Un proyecto de Izquierda lo que busca en su esencia es la justicia social, justicia económica. Se es revolucionario por necesidad de plenitud. Ahora bien, la experiencia histórica nos enseña que para construir el socialismo es condición fundamental estudiar de modo concienzudo los grandes cambios que se suscitan en la sociedad”.

Están quienes se inclinan por una solución ecléctica, salomónica o al estilo Buda buscando el justo  medio y el equilibrio, tal es el caso de  Jaime Cerdas, cuando manifiesta que  “… el planteamiento para el siglo XXI  debe…superar los viejos dogmas de derecha e izquierda y buscar un camino propio, basado en la realidad  mundial y la circunstancia cultural, económica, ecológica y política nacionales. El planteamiento para el siglo  XXI debe estar basado en otra cosa: es superar los viejos dogmas de derecha e izquierda y buscar un camino  propio, basado en la realidad mundial y la circunstancia cultural, económica, ecológica y política nacionales”.

Sí, se puede ser de izquierda sin ser anticapitalista; si uno tiene un concepto amplio de izquierda, se le puede reconocer por sus actos, por ejemplo es fácil reconocer en América Latina, por sus actos,  cuales gobiernos son o han sido de izquierda, nos dice César Olivares.

La “verdadera izquierda, la real y revolucionaria”

El Partido Comunista Ecuatoriano (PCE) ratificó su respaldo a la continuidad de la revolución ciudadana y sus logros de una década, por lo cual apoyan la candidatura presidencial del representante del gubernamental Movimiento Alianza País Lenín Moreno.

‘Es necesario que el pueblo sepa que la izquierda real está con el proyecto político impulsado por el ex vicepresidente Moreno’, aseguró el Secretario General de ese partido en rueda de prensa desde la sede del órgano, en esta capital.

Según precisó, ninguna izquierda, por más socialdemócrata que sea, puede estar con un plan económico neoliberal como el que promueve Guillermo Lasso, el otro aspirante a primer mandatario por la coalición opositora CREO-SUMA.

En ese sentido, rechazó la postura de Unidad Popular, que se dice identificada con ese tipo de movimiento social (la izquierda), pero favorecerá a Lasso en las urnas.

‘Esa no es la verdadera izquierda, la real, revolucionaria, pues en su proceso histórico han estado vinculados a todos los gobiernos, en una lógica de recibir algo a cambio de su apoyo’, acotó.

A modo de conclusión

He de decirles que  en todo proceso de cambio, donde se dan alianzas, están los que avanzan una parte o buena parte de éste, pero no irán hasta el final. Solo una izquierda, la real, la revolucionaria, logra comprender su misión histórica como antimperialista y anticapitalista, que abre paso al socialismo, en un solo proceso continuado donde se conjugan las conquistas democráticas con el enfrentamiento al principal enemigo, las oligarquías locales y el imperialismo, para avanzar en la construcción de la sociedad socialista.

*Educador y analista costarricense.

2 comentarios:

Jorge Macías dijo...

Se puede ser de Izquierda anti Imperialista, anti capitalista anti corrupción, Honrado, Honesto, Transparente, solidario, responsable persona con gran prestigio, admirado y respetado por los demás y sobre todo con gran conciencia social Leal a la Patria y sus recursos. Fiel al 100 % a los Principios Éticos Morales y de Valores Humanos Universales. a los Derechos Humanos una Persona Integra de una sola pieza incorruptible.

Jorge Macías dijo...

Sí. Se puede ser de Izquierda anti Imperialista, anti capitalista anti corrupción, Honesto, Honrado, (ejemplo Cuando Benito Juárez gobernó en Oaxaca México Honesto, dejó en las arcas del Estado 50,000 pesos en oro, Cuando el Che Guevara fue Ministro de Economía de Cuba no robó ni un solo peso Cubano “paridad 1 peso por 1 dólar” et…..) Transparente, solidario, responsable persona con gran prestigio, admirado y respetado por los demás y sobre todo con gran conciencia social Leal a la Patria y sus recursos. Fiel al 100 % a los Principios Éticos Morales y de Valores Humanos Universales. a los Derechos Humanos una Persona Íntegra de una sola pieza incorruptible.