sábado, 27 de octubre de 2018

América Latina: ¿recomposición regresiva o espacio en disputa?

América Latina pareciera tener hoy una recomposición regresiva de su mapa político inimaginable hace tan solo unos cuantos años atrás. Sería una regresividad promovida por una derecha que ya no apuesta solo por retornar sin tapujos al camino del neoliberalismo, sino que vuelve con un ropaje fascistoide.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

El ascenso de Jair Bolsonaro en Brasil expresa las
 tendencias de la recomposición regresiva en la región.
Su base de sustentación son las clases medias, algunas incluso surgidas a raíz de las políticas sociales de los gobiernos progresistas y de izquierda, y amplios sectores de las clases bajas que, en buena medida, han sido ganadas por el mensaje mesiánico del neopentecostalismo que pinta a la izquierda literalmente como el demonio.

Las clases medias han sido ganadas y organizadas a partir de un conjunto de estrategias. Por un lado, el apoyo por parte del llamado libertarismo asociado en la Red Atlas, que centra su atención en los jóvenes de los países que en los que ponen la mira. Es el caso, por ejemplo, de los movimientos estudiantiles de Nicaragua y Venezuela, en donde ayudaron a consolidar el movimiento Estudiantes por la Libertad.

Centroamérica, la ira de Trump y las elecciones legislativas en EE.UU

La ira del magnate Trump contra los migrantes, devenida en recurso retórico y performance electoral, retrata la miseria ética y la bajeza política del mandatario, y la brutal indiferencia del imperio estadounidense frente al dolor y el drama humano.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Mientras la caravana de más de 7000 migrantes hondureños, y centroamericanos en general, avanza por territorio mexicano, y se anuncia que otros grupos se preparan para iniciar la marcha, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, desde su batería de misiles en la red social Twitter, lanza un día sí y otro también amenazas a los gobiernos del Triángulo Norte, despotrica contra la incapacidad de las autoridades mexicanas, y anuncia la inminente militarización de la frontera, en una maniobra que tiene objetivos tanto mediáticos como políticos, para movilizar a su base electoral -esa en la que permeó su discurso xenófobo, racista y supremacista- de cara a las elecciones legislativas de medio período que se celebrarán el próximo 6 de noviembre.

Detrás de la Caravana Migrante

Detrás de la Caravana Migrante no se encuentra una conspiración “populista o comunista” ni tampoco una urdimbre imperialista, por mucho que Trump la esté utilizando para salvarse de la derrota electoral en noviembre próximo.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Tegucigalpa, Honduras

Escribo estas líneas desde Tegucigalpa adonde he llegado hace unas horas gracias a la invitación que me han hecho como académico y dirigente nacional de Morena, la Fundación Friedrich Eberth (FES), el Partido Libre y la Universidad Nacional Autónoma de Honduras. He venido a hablar del proceso político mexicano en el contexto de la victoria de Andrés Manuel López Obrador y de la coalición de partidos que lo apoyó. Pero me he encontrado que tanto Honduras, como Guatemala y ahora México se encuentran impactados por la Caravana Migrante integrada por miles de hondureños que han huido de su país. Hablando con algunos de los integrantes de la bancada de Libre, he sido informado que los dos mil  hondureños que inicialmente han iniciado el éxodo,  probablemente se incrementen por que la caravana se ha transformado en una suerte de bola de nieve.

Éxodo, imperialismo y solidaridad

El éxodo centroamericano ha despertado debates aparentemente dormidos, cuestiones calladas de la realidad regional y mundial; la pobreza generada por la dominación del imperialismo, la extracción de la riqueza mediante la sobre-explotación de los seres humanos y la negación en general del derecho inalienable a una vida digna.

Cristóbal León Campos / Especial para Con Nuestra América
Desde Mérida, Yucatán. México.

I

Los pueblos latinoamericanos estamos hermanados por el común de la historia, una identidad híbrida resultado de los procesos que hemos vivido, cuyo núcleo es la esencia primigenia humana. Nuestros pueblos han sobrevivió a una constante conflagración colonial e imperialista, la resistencia ha sido su voz que de una u otra forma han mantenido un sentir propio, ajeno a las pretensiones hegemónicas de los países imperialistas, aunque ciertamente, también en el seno de nuestras naciones subsiste un sinfín de formas coloniales que se reflejan en la vida social y cultural, con nuevas formas de opresión económica y política: la independencia definitiva de Nuestra América está aún por llegar.

El nuevo éxodo hondureño

Honduras, escribió Gregorio Selser, es una república alquilada al imperio, es el portaviones estadunidense en América Central. Hoy es, además, un buque insignia de la nar­co­política continental que hace agua. Los miles de hondureños que integran la Caravana Migrante son los pasajeros de ese barco que buscan tierra firme para sortear el naufragio.

Luis Hernández Navarro / LA JORNADA

Ironías de la globalización neoliberal, esos migrantes que desean llegar a Es­tados Unidos huyen de la violencia y la extorsión de las bandas criminales asentadas en Honduras formadas con los deportados por el tío Sam. Clicas que siembran el terror con armas contrabandeadas desde ese país dedicadas a exportar drogas a consumidores estadunidenses.

San Romero: “Cesen la represión”

Resucitará San Romero para pedirle a EEUU que cese la represión en su propia frontera. Washington y el centro financiero de Nueva York se llevan todas las riquezas del pueblo hondureño. Las empresas bananeras, las madereras, las azucareras, las mineras y otras incontables propiedades de trasnacionales norteamericanas no descansan extrayendo riquezas.

Marco Gandásegui, h. / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Hace 10 días la Iglesia católica santificó al arzobispo salvadoreño Oscar Romero. En la ceremonia, el papa Francisco vistió el cinturón litúrgico manchado de sangre que san Romero llevaba cuando fue asesinado el 24 de marzo de 1980. El día anterior a su muerte, el arzobispo había pronunciado un sermón en donde instaba a los soldados salvadoreños a desobedecer las órdenes de sus superiores:

“Quiero hacer un llamado a los hombres del ejército y a las bases de la Guardia Nacional, de la policía, de los cuarteles. Hermanos, son de nuestro mismo pueblo. Matan a sus mismos hermanos campesinos. Ante una orden de matar que dé un hombre debe prevalecer la ley de Dios que dice ‘No matarás’. En nombre de Dios y en nombre de este sufrido pueblo, cuyos lamentos suben hasta el cielo, les suplico, les ruego, les ordeno, en nombre de Dios: cesen la represión”.

Brasil: Bolsonaro, fascista subdesarrollado

En gran medida lo preocupante no es que Bolsonaro sea un caudillo electoral de corte fascista, que en esencia lo es por su discurso militarista, violento, xenofóbico, misógino, clasista y racista.  Lo más preocupante es que amplios sectores brasileños hayan optado votar por él.

Adalberto Santana / Especial para Con Nuestra América

En la literatura sobre el origen y desarrollo del fascismo, se ha sostenido que es la expresión y producto de la descomposición de un régimen imperialista en su fase superior. De ahí que se caracterice al fascismo dentro de esa visión como una formación social  capitalista en su fase imperialista.  Tal como ocurrió en Alemania o Italia durante el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial.  Sin embargo, en el caso de Brasil la certeza según las encuestas de las elecciones de 2018, es que el ganador sea el candidato de la ultraderecha, Jair Bolsonaro (quien lleva el 59% de las preferencias electorales). Militar que por sus expresiones durante la campaña electoral muestran un marcado acento de índole fascista y que es postulado por el Partido Social Liberal y respaldado por amplios sectores de las clases medias  y privilegiadas brasileñas.

Las democracias también mueren democráticamente

En los últimos tiempos, Brasil se ha convertido en un inmenso laboratorio de manipulación autoritaria de la legalidad. Esta captura ha hecho posible la llegada a la segunda vuelta del neofascista Bolsonaro y su eventual elección.

Boaventura de Sousa Santos / Página12

Nos hemos acostumbrado a pensar que los regímenes políticos se dividen en dos grandes tipos: democracia y dictadura. Tras la caída del Muro de Berlín en 1989, la democracia (liberal) pasó a considerarse casi consensualmente como el único régimen político legítimo. A pesar de la diversidad interna de cada uno, son dos tipos antagónicos, no pueden coexistir en la misma sociedad, y la opción por uno u otro supone siempre lucha política que implica la ruptura con la legalidad existente. A lo largo del siglo pasado se fue consolidando la idea de que las democracias solo colapsaban por la interrupción brusca y casi siempre violenta de la legalidad constitucional, a través de golpes de Estado dirigidos por militares o civiles con el objetivo de imponer la dictadura. Esta narrativa era, en gran medida, verdadera. No lo es más. Siguen siendo posibles rupturas violentas y golpes de Estado, pero cada vez es más evidente que los peligros que la democracia hoy corre son otros, y se derivan paradójicamente del normal funcionamiento de las instituciones democráticas. Las fuerzas políticas antidemocráticas se van infiltrando dentro del régimen democrático, lo van capturando, descaracterizando, de manera más o menos disfrazada y gradual, dentro de la legalidad y sin alteraciones constitucionales, hasta que en un momento dado el régimen político vigente, sin haber dejado de ser formalmente una democracia, aparece como totalmente vaciado de contenido democrático, tanto en lo que se refiere a la vida de las personas como de las organizaciones políticas. Unas y otras pasan a comportarse como si estuvieran en dictadura. Menciono a continuación los cuatro principales componentes de este proceso.

Brasil: Elecciones en la guerra híbrida

Se acerca el desenlace de la más profunda y prolongada crisis de la historia brasileña, que tendrá una continuidad bajo forma distinta, la represiva, o una salida democrática. De todas maneras, nunca la lucha de clases ha ganado una forma tan abierta, dura, violenta, como en esta campaña electoral en Brasil.

Emir Sader / ALAI AMLATINA

Para impedir que el deseo de la mayoría de los brasileños de tener a Lula de nuevo como presidente de Brasil se concretara, la derecha ha optado por destruir al país. No le importan las consecuencias. Ya había abrazado a Michel Temer, a sabiendas de que es la cabeza de una banda de corruptos, con tal de sacar al PT del gobierno, retomando el ya fracasado modelo neoliberal. No le importan las consecuencias: la profunda y prolongada recesión, los 27 millones de personas, entre desempleados y gente que ya ni siguiera busca empleo.

Evangélicos en América Latina: ¿avance del retroceso?

Un espíritu recorre el cristianismo evangélico latinoamericano, el espíritu del integrismo. En distintos países de nuestro continente los votantes protestantes/evangélicos se han inclinado por personajes que impulsan agendas políticas que acotan, o niegan, derechos a diversas minorías. Olvidando así que la existencia legal del protestantismo en América Latina fue posible mediante la desconfesionalización del Estado.

Carlos Martínez García / LA JORNADA

Umberto Eco clarifica el significado del término: “Por integrismo entendemos una posición religiosa y política, a la vez, que persigue hacer de ciertos principios religiosos un modelo de vida política y la fuente de las leyes del Estado” (“Definiciones lexicológicas”, varios autores, La intolerancia, Ediciones Granica, Barcelona, 2002, p. 16). En esta definición de integrismo caben organizaciones católicas mexicanas, como El Yunque, Osama Bin Laden y sus huestes, la Christian Coalition, organismo conservador estadunidense, el Partido Encuentro Social y otros partidos políticos que en América Latina sostienen ser de inspiración evangélica. Todas estas agrupaciones buscan imponer mediante las estructuras de poder sus convicciones éticas a toda la sociedad.

Argentina, las paradojas que nos identifican y destruyen

Ese grupo de ricos porteños, que han vivido encapsulados en sus empresas y countries, cuyo horizontes han sido los edificios y mansiones señoriales de la City, ignoran, pero mucho más se desentienden de un país que les queda demasiado grande.

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

En los años sesenta, cuando las teorías desarrollistas comenzaban a circular entre los economistas, se decía que había países desarrollados, subdesarrollados, Japón y Argentina. Estos dos últimos, porque concentraban en sí paradojas extremas: Japón, país insular sin recursos materiales había logrado un nivel de producción y tecnología envidiables, cuestión que contrastaba con la abundancia argentina y sus escasos logros.

Argentina: La misa en Luján y la “phronesis” de monseñor Radrizzani

Aunque tantas veces desvirtuado, el mensaje de la Iglesia no ha perdido vigencia en más de dos  mil años: el bregar y más aún trabajar  en este mundo por el reino de la justicia, que por cierto no es el del módico bienestar hedonista de la posmodernidad.

Carlos María Romero Sosa / Especial para Con Nuestra América
Desde Buenos Aires, Argentina

El arzobispo Radrizzani en la misa organizada
por el gremio de camioneros en Luján.
No es momento ni lugar para discusiones teológicas: “Doctores tiene la Santa Madre Iglesia”, como reza el “Catecismo de la Doctrina Cristiana” del jesuita salmantino del siglo XVI Gaspar Astete. Aunque parece ser que la multitudinaria misa en la basílica de  Luján celebrada el sábado 21 de octubre y en la que cientos de miles de personas rogaron  por Paz, Pan y Trabajo, obró el milagro  que entremezclando temas pedestres como el perfil o el prontuario –en boca de los consabidos denunciantes en los medios concentrados para  alborozo del clasista público de Cambiemos- de los sindicalistas Moyano, padre e hijo, se hablara de cuestiones de índole religioso, en vez de machacar e idiotizar distrayendo de la hecatombe cambiaria e inflacionaria  con el Bailando de Tinelli.

Ecuador: Ratas, rateros y banqueros

Hay mucho para hablar sobre historia bancaria y corruptelas privadas. El último episodio en las recientes semanas es el que involucra a bancos y empresas de seguros de cuentas, que han mantenido un contubernio escondido que afecta a miles de clientes y que, como se está viendo, sigue el rumbo de la impunidad, como casi siempre en la historia financiera ecuatoriana.

Juan J. Paz-y-Miño Cepeda / Historia y presente - blog

La película ecuatoriana Ratas, ratones y rateros, dirigida por Sebastián Cordero, se estrenó en 1999, exactamente el mismo año en el que a los “salvatajes” del Estado a una serie de bancos se unió un feriado bancario (similar al “corralito” de Argentina) que perjudicó a miles de personas, ocasionó suicidios y destapó la más grande emigración de ecuatorianos en la historia nacional. Como puede esperarse, algún banquero cayó preso, otros huyeron del país, miles de ciudadanos perdieron sus depósitos y los responsables de esa gigantesca corrupción privada quedaron, hasta hoy, en la impunidad.

El dengue y la mentira transgénica

Así que no será con vacunas, mosquitos modificados e insecticidas poderosos, que enfermedades creadas socialmente como el Dengue, Zika y Chikungunya, van a terminar siendo cosas del pasado. Tampoco lo será envenenando hogares y personas con campañas de fumigación indiscriminada, donde el resultado sobre los objetivos es de dudosa eficacia, pese a las densas nubes de humo tóxico que son levantadas.

Pedro Rivera Ramos / Especial para Con Nuestra América 
Desde Ciudad Panamá

El dengue es el nombre de la enfermedad viral, endémica y epidémica, que principalmente en las regiones tropicales y subtropicales, donde vive casi la mitad de la población mundial, tiene como vectores a los mosquitos Aedes aegypti (de origen africano) y el Aedes Albopictus (sureste asiático), cuya larga historia de este último, parece remontarse a los años 265-420 de la dinastía Jin, en la legendaria China. Hoy, junto al Zika, Chikungunya y fiebre amarilla, enfermedades cuya trasmisión también están asociadas a estos vectores, el Dengue no solo ha pasado a convertirse en un importante problema de salud pública en muchos países, sino que desde que se conocieran sus perjuicios, se ha venido combatiendo con diferentes estrategias de prevención y control, que suelen no ser tan eficaces, porque en la mayoría de los casos, ignoran o subestiman las causas reales que generan sus epidemias.

sábado, 20 de octubre de 2018

Las invasiones bárbaras

A propósito de la columna de migrantes hondureños que marchan hacia Estados Unidos.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

Migrantes hondureños a la espera de cruzar
la frontera entre Guatemala y México.
Nosotros los pueblos de la periferia, los abatidos por la violencia y la pobreza, gobernados por pequeños reyezuelos corruptos que ostentan su riqueza y su poder en sus pequeñas cortes de genuflexos cortesanos. Nosotros los perdedores de siempre, los que no aparecemos en los tratados de literatura o de la historia mundial, los que no hacemos arte sino folclor; los que estamos apenas comenzando, los que vamos bien pero “les falta mucho”.

Centroamérica: Migración y crisis humanitaria

La Caravana Migrante comenzó su caminar el pasado viernes 12, organizándose a partir de un mensaje televisivo que anunciaba la decisión de centenares de personas de migrar hacia los Estados Unidos, sin la intercesión de coyotes ni pasadizos clandestinos.

Cristóbal León Campos / Especial para Con Nuestra América
Desde Mérida, Yucatán. México

La caravana de migrantes hondureños.
I
Pies descalzos y espíritu desnudo, caminan, no poseen más que la esperanza, un anhelo, el mismo que ha alimentado a millones durante décadas a realizar el viaje, la travesía, el ideal del “sueño americano”, no importa el peligro ni la distancia, de todos los puntos se congregan, la Caravana se convierte en colectivo, unen la voluntad individual, los vecinos a su paso alimentan y visten sus cuerpos, la solidaridad se extiende, pero su espíritu sigue desnudo, a nadie buscan engañar, han solicitad visas humanitarias, quieren llegar a los Estados Unidos para conseguir algún empleo y poder sobrevivir, rehacer sus vidas o apoyar desde la lejanía a sus familiares que se arraigan a la tierra originaria. La pobreza avanza, la devaluación de la vida es evidente, el poseer suplanta al ser, oculta el hecho humano para ponderar al objeto, tener es ser en la lógica capitalista, somos en cuanto tenemos dicen los amantes del capital, la crisis humanitaria que el mundo vive llega a extremos no calculados, la migración es reflejo fidedigno de esta aseveración.

Honduras: Fábrica de miseria y migrantes

El presidente de EEUU, Donald Trump, amenazó con cortar la ayuda a Honduras y demás países del Triángulo Norte, si se permite que los migrantes lleguen a la frontera con USA ya que, si pasan, serán arrestados y deportados. Ello ha disparado las alarmas, y tanto el gobierno de Guatemala y el Salvador, en plena violación del CA-4 y derecho a migrar, han cerrado las fronteras.

Javier Suazo /ALAI

“Honduras es una fábrica de pobreza”
Mauricio Díaz, director del FOSDEH

Honduras se está convirtiendo en la Siria de Centroamérica, pero no por la guerra y desplazamiento de población refugiada, sino porque ha encontrado la fórmula para convertir a la mayor parte de sus habitantes en miserables cuya única opción es el éxodo. Esta fórmula mágica, avalada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), grupos de empresarios corporativos, políticos corruptos y dueños de medios de comunicación, ha sido institucionalizada por los gobiernos del partido nacional después del golpe de Estado a Manuel Zelaya Rosales en 2009.

Guatemala: Oliverio, con el corazón en un puño

La vida se nos está empezando a ir a todos los que fuimos contemporáneos del gran líder estudiantil Oliverio Castañeda de León. Oliverio mismo tendría ahora recién cumplidos 63 años. Asesinado en las cercanías del entonces Parque Central de la ciudad de Guatemala, contaba con 23 años en aquel aciago día del 20 de octubre de 1978.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de México

Oliverio Castañeda de León
Cuarenta años transcurrieron desde aquel entonces y en efecto, el mundo ha cambiado radicalmente desde aquel momento en que Oliverio pronunció su último discurso y aquella frase que ha quedado como una suerte de testamento político: “Ellos pueden matar a nuestros dirigentes, pero mientras haya pueblo habrá revolución”.  En el momento de pronunciar aquella enfática afirmación, lo que Lenin y Gramsci llamaron “la actualidad de la revolución”, era un hecho incontestable. Desde 1917 con el triunfo de la revolución bolchevique, el planeta entero estaba marcado por lo que se pensaba era el inicio de la transición mundial del capitalismo al socialismo. Pese a la derrota revolucionaria sufrida en la Europa de entreguerras, el aplastamiento del fascismo logrado con el concurso esencial de la Unión Soviética, había reiniciado un flujo revolucionario encarnado en la presencia creciente de un campo socialista, el movimiento sindical y el auge de los movimientos de liberación nacional. La derrota del imperialismo francés en Dien Bien Phu (1954) y en Argelia (1962),   la derrota estadounidense en Vietnam (1975), el poderío de la URSS y el auge de la clase obrera en muchos países, mostraban que no era descabellado pensar que el capitalismo estaba a la defensiva.

Guatemala y el caso Baldetti: muerto el perro ¿muerta la rabia?

Acaba de conocerse la sentencia en uno de los cuatro casos en que está siendo enjuiciada la ex presidenta Roxana Baldetti. La condena fue categórica: 15 años y medio de prisión. Ello es una buena noticia para la sociedad guatemalteca: evidencia que la justicia puede cumplirse.

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Pero, analizado en detalle el asunto, no deja de abrir preguntas: ¿existe verdaderamente justicia en Guatemala? ¿Se está llevando efectivamente a cabo una lucha contra la corrupción? Más aún: ¿es posible en verdad terminar con la corrupción sin tocar la estructura económico-social de base que la posibilita? ¿No hay mucho de cosmético en lo que está sucediendo?

Todo esto no pretende aguar la fiesta ni constituirse en un absurdo abogado del diablo buscando “cuestionamientos” allí donde no los hay. Y, de más está decirlo, mucho menos busca defender a la condenada. Pero sí es necesario plantearse interrogantes.

Panamá: cincuenta camino a treinta, y más allá

A cincuenta años del golpe de Estado de 1968 el Estado panameño controla el Canal, sin duda. Con eso, pasa a primer plano el problema de quién controla el Estado. Esta no es una pregunta retórica.

Guillermo Castro H. / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

La historia construye sus problemas desde los temores que nos inspira el futuro, iluminando el pasado con una suerte de luz negra que resalta de maneras insospechadas el perfil de los acontecimientos. Así ocurrió en Panamá el pasado 11 de octubre pasado. Ese día se cumplieron 50 años del golpe de Estado que en su momento abrió paso a negociación del Tratado Torrijos Carter de 1977, cuya ejecución culminaría en 1999 con la eliminación de la presencia militar norteamericana en Panamá y el traspaso del Canal de manos del Estado norteamericano a las del panameño.

La oligarquía panameña y el golpe de 1968

La tesis central de la ponencia que presenté en el XVI Congreso Nacional de Sociología consistió en demostrar cómo la irrupción política de la Guardia Nacional en la institucionalidad gubernamental en 1968 tuvo como objetivo principal el reordenamiento de las relaciones entre las fuerzas sociales del país. La ponencia se preparó en el contexto del cincuentenario del golpe militar.

Marco Gandásegui, h. / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Todos los autores examinados coinciden en que los actores sociales principales del golpe de 1968 fueron la oligarquía, las capas medias, los sectores populares y EEUU. El instrumento que se utilizó para dar el golpe fue la Guardia Nacional. El objetivo central de este golpe fue reconstituir la hegemonía perdida de la oligarquía como consecuencia de la insurrección popular de enero de 1964. También destacan como detonante la insatisfacción de los mandos medios de la Guardia Nacional por los anuncios de una reestructuración de la institución armada.

Del TLCAN al USMCA. ¿Cuánto hay de nuevo?

¿Supondrá el USMCA una mejora del TLCAN para los intereses de los trabajadores estadounidenses, tal y como lo presenta Donald Trump? ¿Obligará a mejorar las condiciones de trabajo en México? ¿Beneficiará a las empresas de los tres países por igual?

Aníbal García y Arantxa Tirado / CELAG

Desde la creación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1994, México, Estados Unidos (EE. UU.) y Canadá crearon una zona comercial que sentó las bases de los acuerdos que establecería posteriormente EE. UU. con varios países de América Latina y el Caribe (ALC). Con el paso de los años, el TLCAN fue mostrando sus contradicciones: grandes beneficios para ciertos sectores empresariales estadounidenses a costa de la deslocalización empresarial y el descenso de los salarios de los trabajadores del país. Del lado mexicano, el resultado fue un abandono del campo y la profundización de la dependencia por la vía de un modelo exportador-maquilador. Esto puso en agenda la posibilidad de la reforma del TLCAN. Tras la llegada de Trump a la Presidencia, la idea de que “era un mal acuerdo” fue la base de su renegociación.[1] Más de un año después, los tres países han llegado al acuerdo de sustituir el TLCAN por el tratado denominado United States-Mexico and Canada Agreement, USMCA, (Acuerdo de Estados Unidos, México y Canadá).

Instrumentalización de la fe, pentecostalismo y elecciones en Brasil

Hay una evidente instrumentalización de lo religioso y manipulación de lo sagrado para la promoción de candidatos y partidos. Las iglesias como Asamblea de Dios y la Iglesia Universal del Reino de Dios han politizado la piedad popular y la devoción con el objetivo de ejercer una inducción del voto. No es casual que el lema de Bolsonaro sea Brasil y Dios por encima de todos.

Bernardo Barranco / LA JORNADA

Brasil está seriamente amenazado. Está en el umbral de una de las mayores regresiones políticas de su historia. El resultado electoral de la primera vuelta no sólo sorprende por el nivel alcanzado por Jair Bolsonaro, 46 por ciento, sino que ha transformado la configuración política del país. Bolsonaro representa el regreso de las doctrinas militaristas que oprimieron Brasil durante décadas y la exaltación de un evangelismo fundamentalista que a todos ha sorprendido. Aquí centraremos nuestro foco. La irrupción política de los evangélicos, especialmente de los pentecostales, se veía venir y en estas elecciones emerge con grandes asechanzas ultraconservadoras e intolerancias dignas de una era oscurantismo.

Brasil en peligro: tres bombas de reloj

La democracia brasileña está al borde del abismo. El golpe institucional que se inició con el impeachment contra la presidenta Dilma Rousseff y prosiguió con el encarcelamiento injusto del expresidente Lula da Silva está casi consumado. La consumación del golpe significa hoy algo muy diferente de lo que inicialmente pensaron muchas de las fuerzas políticas y sociales que lo protagonizaron o no se opusieron.

Boaventura de Sousa Santos / ALAI

Algunas de esas fuerzas actuaron o reaccionaron con el convencimiento genuino de que el golpe pretendía regenerar la democracia brasileña por vía de la lucha contra la corrupción; otros entendieron que era el modo de neutralizar el ascenso de las clases populares a un nivel de vida que más tarde o temprano amenazaría no solo a las élites, sino también a las clases medias (muchas de ellas producto de las políticas redistributivas contra las que ahora se movilizan). Obviamente, ninguno de estos grupos hablaba de golpe y ambos creían que la democracia era estable. No se dieron cuenta de que había tres bombas reloj construidas en tiempos muy diversos, pero con la posibilidad de explotar simultáneamente. Si esto ocurría, la democracia revelaría toda su fragilidad y posiblemente no sobreviviría.

¡Si el presente es de lucha, el futuro es nuestro!

Una somera revisión de la prensa internacional transmite espeluznantes acontecimientos que precisamente están orientados a eso: generar un miedo, una ansiedad y una desesperanza que induzcan a pensar que todo está perdido, que no hay posibilidades de reversión de la espiral retrógrada y que, finalmente la tesis de Fukuyama de que la historia había llegado a su fin se está concretando 25 años después.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

El problema es que la epidemia no solo afecta a aquellos que hacen loas al capitalismo, hoy la humanidad está en verdadero peligro. Como señaló el presidente de Cuba Miguel Díaz Canel en su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas, el capitalismo ha hecho posible que “…el 0,7% más rico de la población pueda apropiarse del 46% de toda la riqueza, mientras el 70% más pobre solo accede al 2,7% de la misma; 3.460 millones de seres humanos sobreviven en la pobreza; 821 millones padecen hambre; 758 millones son analfabetos y 844 millones carecen de servicios básicos de agua potable”. Todo esto ocurre en un mundo en el que existen recursos suficientes para que no suceda. El gasto militar del año 2017 fue de 1.73 billones de dólares según el Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (SIPRI, por sus siglas en inglés), mientras que el Foro Económico Mundial (FEM) calculó que las necesidades para acabar con la pobreza en el planeta ascienden a 1.5 billones de dólares, o lo que es lo mismo, el 1% del PIB global. Es difícil esgrimir estas cifras para propagandizar el éxito de un modelo. Claro, esto es, si suponemos que la riqueza debe servir para garantizar una vida digna para todos los seres humanos, lo cual es evidente que el capitalismo no se propone. La ganancia desigual, la acumulación de riqueza y el lucro, son los objetivos y la explotación, la expoliación y la guerra los instrumentos para lograrlo en este mundo de “éxitos”.