Vivimos una etapa de decadencia ética y moral, que debemos asociar a la entronización del sentido común neoliberal en el que prevalece el consumismo, el individualismo y el sálvese quien pueda.
Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica
Mauro Entrialgo ha acuñado el concepto de malismo para caracterizar una tendencia contemporánea que tiñe nuestra cultura. Dice que consiste en la ostentación pública de acciones o deseos tradicionalmente reprobables con la finalidad de conseguir un beneficio social, electoral o comercial.
Donald Trump, quien es seguramente la personificación del malismo contemporáneo, dijo cínicamente en un meeting realizado en Iowa en el 2016: “podría disparar a gente en la Quinta Avenida y no perdería votos”. Lo aplaudieron y vitorearon fervorosamente. Para peores: es posible que tal exabrupto, en vez de ganarle reprobación, le haya subido la popularidad.









