sábado, 9 de mayo de 2026

Trump y el ataque a Cuba

Seguramente, las declaraciones más difundidas internacionalmente del presidente Luis Inacio “Lula” Da Silva, de Brasil, luego de su entrevista con el presidente de Estados Unidos el 7 de mayo pasado, han sido las relativas a que este le habría dicho que no atacaría a Cuba.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

La relevancia de esta supuesta declaración se desprende de las reiteradas declaraciones previas de Donald Trump insinuando que “pronto” tomará Cuba, o que el fin de lo que él llama el “régimen de la Habana” llegará a su fin bajo su mandato.
 
No es algo descabellado darle crédito a este tipo de declaraciones previas de Trump, no solo por lo radical y volátil que ha resultado el presidente estadounidense en política internacional, sino porque su Secretario de Estado, Marco Rubio, ha armado su carrera política en buena medida como paladín de las posiciones más extremas respecto a la isla.

La patria de se defiende

 El primero de mayo mostró dos imágenes opuestas. En La Habana y en toda Cuba, un pueblo movilizado bajo la consigna “La patria se defiende”. En Washington y Florida, un poder que responde con sanciones y fantasías de rendición. Pero cuando se amenaza a una nación que no se conoce, el error no es sólo político, es estratégico. 

Rosa Miriam Elizalde / LA JORNADA

El primero de mayo de 2026 quedará como una jornada de enorme densidad política para Cuba. Mientras más de 5 millones de personas se movilizaban en todo el país, con más de 600 mil habaneros concentrados frente a la embajada de Estados Unidos en el malecón, la Casa Blanca respondió con una nueva orden ejecutiva contra la isla. Fue una señal. Cuba llenó las calles para afirmar su voluntad de defenderse; Washington contestó endureciendo el cerco. 

Costa Rica: el interregno y la disputa por el sentido común

 Costa Rica ya no es la excepción que fue. Bajo la superficie de su estabilidad institucional, se acumulan tensiones que revelan el desgaste del pacto social que sostuvo su democracia durante décadas. El país vive un interregno gramsciano: lo viejo no termina de morir y lo nuevo no logra nacer. En ese vacío, la política se reorganiza en torno al miedo, el enojo y la desconfianza. 

Juan Carlos Cruz Barrientos / LA JORNADA

Lejos de ser un caso aislado, Costa Rica se inscribe en una tendencia regional marcada por la expansión de narrativas autoritarias que prometen orden en contextos de incertidumbre. La distopía ha dejado de ser una advertencia para convertirse en experiencia cotidiana: debilitamiento de contrapesos, simplificación del conflicto social y normalización de respuestas de excepción.

El presente es de lucha el futuro es nuestro. Propuesta para la emergencia de una nueva izquierda latinoamericana y caribeña

Se hace necesario articular una propuesta de largo plazo que elabore y establezca pautas, instrumentos, metodologías y formas de actuar en esta situación que no es favorable para los pueblos. 

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

El colapso y desaparición de la Unión Soviética marcó el fin de un época caracterizada por un sistema internacional bipolar en el que la ideología establecía la inserción de países, gobiernos y organizaciones en la dinámica internacional. A partir de entonces, el mundo no ha logrado afianzar un sistema que lo estructure y lo ordene. 

Argentina: Cascada o caída

 En tren de seguir con la distopía fatal en la que estamos sumergidos, nada más verticalista y contradictorio que La Libertad Avanza, cuando en realidad lo que avanza es la esclavitud en todos los sentidos, al mejor estilo orwelliano de 1984, “La libertad es la esclavitud”.

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

La saga semanal de las crónicas de Narnia a la que nos ha sometido la profecía libertaria, donde el bien combate contra el mal, es tan abstrusa como reducir la compleja realidad a un algoritmo, cuando desde el comienzo de su gobierno, en diciembre de 2023, puso todo patas para arriba y lo insólito, pasó a ser lo de todos los días: gente muriéndose en las calles; discapacitados dejados a la buena de Dios; ancianos con jubilaciones de hambre manifestándose los miércoles y siendo reprimidos por las fuerzas policiales que los debieran proteger; médicos y enfermeros con salarios miserables; hospitales sin presupuesto al igual que las universidades públicas en donde la motosierra destruyó el Estado hasta organismos de control imprescindibles; falta de mantenimiento de las rutas nacionales; reducción del transporte urbano por falta de transferencia de los impuestos al combustible; aumento de los servicios y quita de los subsidios para los menos pudientes; empresarios quejándose lo poco que ganan mientras sus bolsillos repletos requieren cuentas off shore; un primer mandatario que ha pasado el 14% de su mandato en el exterior, algo así como un día por semana dando conferencias que no tienen que ver con su cargo de presidente de la Nación, siendo que no conoce diez de las veinticuatro provincias argentinas incluida la CABA; metiéndose en conflictos bélicos, destruyendo décadas de neutralidad internacional, haciendo gala del insulto y la violencia contra todos; conformando alianzas con dos fanáticos capaces de incendiar el mundo; ministros empleados de la banca internacional que hablan inglés antes que la lengua del país de origen y tienen su fortuna afuera; préstamos millonarios de los bancos nacionales para funcionarios nacionales; y desde luego, un Jefe de Gabinete, al que apodan aloe vera porque cada vez le encuentran más propiedades, fuertemente defendido por el presidente Javier Gerardo Milei, su hermana, “El jefe” y sus ministros, ponen de manifiesto que estamos en caída libre, descendiendo por una cascada interminable.

Guerra y religión en Oriente Medio

La argumentación fundamentalista es deleznable, aunque de efectos aterradores en todas las épocas, pero especialmente en la actual, en razón del carácter destructor de toda forma de vida de que está dotado el armamento moderno.

Arnoldo Mora Rodríguez / Para Con Nuestra América

Entiendo por “fundamentalismo” el intento ideológico por justificar la irracionalidad debido al abuso del poder, recurriendo a una interpretación suprarracional de la acción humana, con fines éticamente inaceptables en razón de su carácter inhumano, que puede llegar a una dimensión genocida. El recurso a la divinidad o a fuerzas sobrehumanas con el fin de imponer su voluntad de manera brutal, ha sido el recurso al que suelen recurrir los déspotas de todos los tiempos. Pero el fundamentalismo, si bien de origen esencialmente religioso por sus implicaciones metafísicas, se extiende también a otros ámbitos del quehacer humano, como la economía, la tecnología o la cultura; aunque lo más frecuente es el recurso al fundamentalismo religioso para legitimar pretensiones de sojuzgamiento político con fines de explotación de recursos humanos y naturales, o de expansionismo imperial.

Agresión e impunidad sionista

 La retórica cínica de la alianza yanqui-sionista no esconde ya sus intenciones, únicamente las reviste de eufemismos, a los integrantes de la Global Sumud Flotilla, secuestrados y torturados: los han llamado “terroristas”, como una forma de “auto-legalizar” la violación del Derecho internacional.

Cristóbal León Campos / Para Con Nuestra América
Desde Mérida, Yucatán. México.

La reciente agresión perpetrada por el gobierno sionista de Israel contra la Global Sumud Flotilla, deteniendo el avance de al menos 22 embarcaciones que transportaban ayuda humanitaria al pueblo palestino el pasado 30 de abril, así como el secuestro y tortura de cientos de sus tripulantes en aguas internacionales a la altura de las costas de Grecia, ya no solo redimensiona el carácter atroz de Benjamin Netanyahu y demás integrantes del ente sionista, sino que también confirma que estamos en una nueva etapa del desmoronamiento de Occidente y todos sus “valores” y leyes, pues el silencio cómplice y la pasividad de las naciones europeas ante estos hechos acontecidos frente a sus costas y con el conocimiento de los gobernantes, consiste en otra violación a todo el Derecho internacional confirmando que ya los límites de las soberanías nacionales han sido pisoteados y desdibujados en beneficio del avance del sionismo israelí y neofascismo que acompaña al imperialismo estadounidense.

Chiquita y su propio garrote: Infiernos bananeros, paraísos fiscales

Las viejas mañas de la otrora transnacional United Fruits Company se perpetúan en su ADN empresarial. Su heredera, la bananera Chiquita, con sede en Suiza, escandaliza por sus prácticas abusivas en varios países de América Latina.

Sergio Ferrari / Para Con Nuestra América
Desde Berna, Suiza

En particular, su lógica productiva en Guatemala, lo cual motivó una investigación-reportaje in situ que Public Eye (Mirada Ciudadana) publicó a mediados de abril. Una denuncia pública contra esa transnacional bananera, que vuelve a ocupar por enésima vez un incómodo lugar en el banquillo de los acusados por violaciones de derechos humanos y el medio ambiente. “En Guatemala”, concluye Public Eye, “reina un clima de miedo y desconfianza en todas las plantaciones” (https://stories.publiceye.ch/toxic-bananas/).

Imperio en vilo

 El colapso en curso de la globalización neoliberal se ha vuelto una maraña viscosa sin pies ni cabeza. El caos reina hasta el último rincón. Trump dio el banderazo de salida al colapso y parece creer que él gobierna el caos.

José Blanco / LA JORNADA

El poder imperial construyó la globalización neoliberal a partir de los años 90; volvió milmillonarios a los millonarios de Occidente, especialmente a los gringos; se propuso explotar sin límite a numerosas sociedades del mundo en sus propios países, y en un cataplúm produjo, sin saberlo, las condiciones para el empoderamiento de Asia; de China en primer lugar, que ya ganó la preminencia industrial planetaria, sin vuelta atrás. Así las cosas, el imperio decidió abandonar el juego global que inventó y desató el colapso de la globalización neoliberal. 

Peter Thiel y Palantir Technologies, Tecnofascismo Global

En estos días han aparecido muchos artículos, análisis y comentarios sobre Peter Thiel y sobre su empresa Palantir Technologies. Diremos una palabra al respecto, y no es casual esta aparición; porque algo se está moviendo, algo que tiene que ver con el poder en el mundo actual, con la tecnología y con quién termina tomando las decisiones importantes.

José Amesty / Para Con Nuestra América

Veamos, porque Thiel no es una figura cualquiera, no es un presidente, no es un candidato, no es alguien que ande en campaña buscando votos, pero no por ello, significa que tenga menos influencia. Al contrario, representa un tipo de poder que no necesita elecciones para imponerse, es el poder que viene del dinero, de la tecnología y de su relación directa con gobiernos y estructuras de seguridad.

La deshistorización del tiempo

 En la dinámica del pensamiento único se impone la idea de que el modelo de sociedad capitalista neoliberal es el ideal. ¿Cuál es el resultado de esa perspectiva? La perennización del presente: quieren convencernos de que aquí a 200 o 500 años habrá shopping centers, mercado, bolsa de valores, competitividad, porque nadie se atreve a imaginar algo distinto.

Frei Betto / Cubadebate

Vivimos hoy un proceso de deshistorización del tiempo. En esta crisis del tránsito de la modernidad a la posmodernidad resulta difícil consolidar valores como, por ejemplo, la ética. No existe proyección, prospección, estrategia, sin la concepción del tiempo como historia. Esta es seguramente una de las mayores herencias recibidas por Occidente. Corre ahora el peligro de descaracterizarse. Los griegos imaginaban un tiempo cíclico. Las cosas ocurren y se repiten. Y comulgaban con la idea de un destino implacable. Algo anterior y superior a mí traza el rumbo de mi vida. Y ese poder es inapelable.

La música: ¿buen negocio?

Solo en la modernidad capitalista, donde absolutamente todo puede ser mercancía ligada al mercado marcada por la ley del valor, la producción musical dejó de tener una funcionalidad social (vinculada a lo sagrado, a la medicina, al poder político, a la vida comunitaria con cualquiera de sus ceremoniales específicos), como sucedió por milenios en distintas culturas…

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América

Desde Ciudad de Guatemala


Música, es decir: la combinación del elemento sonoro con un criterio racional (melodía, armonía y ritmo, según dicen los manuales), ha existido desde milenios atrás (quizá 40 o 50 mil años). La voz humana o la utilización de diversos instrumentos es una constante en todos los modos civilizatorios conocidos (según la clasificación clásica: percusión, aerófonos y cordófonos, y según el sistema Hornbostel-Sachs, también idiófonos -cuerpo sólido vibrando- y membranófonos -membrana que vibra-). Hoy día deben agregarse dispositivos electrónicos, como, por ejemplo, el sintetizador Moog, o un ordenador potente (PC/Mac) con software DAW (como Ableton o FL Studio), una interfaz de audio, controladores MIDI (teclados o pads) y monitores de estudio o auriculares para monitoreo preciso.

sábado, 2 de mayo de 2026

El viraje cultural de Costa Rica

En Costa Rica se vive una situación asombrosa e inexplicable: un país que se caracterizó por la tolerancia, la amabilidad y los buenos modales, que el resto de centroamericanos lo caracterizaban como “educado” y que algunos, incluso, decían que era “domesticado” por su tranquilidad y falta de beligerancia, se ha transformado en poco tiempo en otra cosa.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

Esa “otra cosa” es todo lo contrario de lo anterior: es intolerante, abusiva, agresiva y vociferante, y se levanta contra un enemigo al que se le atribuyen todos los males que se puedan imaginar.
 
Uno de esos males es la corrupción. El discurso dominante identifica a los corruptos con “los mismos de siempre”, que básicamente son los partidos políticos y los políticos que gobernaron el país hasta hace cuatro años. Estos partidos y estos políticos habrían arruinado al país, lo habrían postrado mientras, al mismo tiempo, se enriquecían. 

Crisis planetaria: escatología y salvación

Como se sabe, el Antropoceno designa una época geológica en la cual la especie humana ha alcanzado la capacidad de una fuerza natural que incide directamente en  el funcionamiento del Sistema Tierra. Con ello, altera –a través por ejemplo del cambio climático– las condiciones que hasta ahora han permitido el desarrollo de la especie humana a lo largo de los últimos 11,700 años, correspondientes a una época anterior, el Holoceno, que ha favorecido ese desarrollo.

Guillermo Castro H./ Especial para Con Nuestra América
Desde Alto Boquete, Panamá

Ese uso del término fue propuesto en el año 2000, y despertó a partir de allí un largo debate. Para el 2024, la Unión Internacional de Ciencias Geológicas rechazó su utilización como categoría científica en ese campo. Para entonces, sin embargo, ya había encontrado una amplia acogida en otros campos del saber y había contribuido a establecer nuevas formas de diálogo y colaboración entre las ciencias de lo natural y las de lo social. Así, si hoy no designa oficialmente una época geológica, culturalmente nos remite a una época histórica comprendida a partir de formas innovadoras del conocer y el comprender nuestro lugar con el Sistema Tierra del que hacemos parte. De este modo, si bien el término hoy carece del sentido de novedad que lo caracterizó en su fase inicial – que tampoco fue universal, pues impactó sobre todo en la cultura Noratlántica y mantuvo un lugar marginal, por ejemplo, en la de nuestra América -, su presencia hace parte ya de un vasto proceso de renovación de las estructuras del saber, que seguirá en curso en el futuro previsible. 

Neoliberales y libertarios por América Latina

 El liberalismo económico, del que Adam Smith es su fundador, no se afianzó en América Latina (https://t.ly/74IfS). Sin embargo, a fines del siglo XX adquirió importancia el neoliberalismo y en el presente el anarcocapitalismo o libertarianismo.

Juan J. Paz-y-Miño Cepeda / www.historiaypresente.com

El 
neoliberalismo se impuso en América Latina cuando estalló la crisis de la deuda externa de 1982 y a través de los condicionamientos del FMI mediante las “Cartas de Intención”, así como del decálogo del Consenso de Washington (1989) en la década de los 90, bajo el ambiente creado por la globalización capitalista con hegemonía unipolar de los Estados Unidos, debida al derrumbe del socialismo soviético.