El fantasma del comunismo es un espantapájaros relleno con todos los miedos y amenazas, reales e inventadas, que la derecha latinoamericana necesita para aglutinar en torno suyo el favor de la gente.
Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica
Durante la Guerra Fría, la principal amenaza a derrotar por parte del Occidente, auto caracterizado como democrático y bastión de la libertad, fue el comunismo. En América Latina, sirvió de justificación para la entronización de regímenes autoritarios de extrema derecha respaldados por Estados Unidos.
El anticomunismo latinoamericano entre las décadas de los sesenta y noventa del siglo XX englobó, bajo la etiqueta de comunista, a todas las fuerzas políticas que procuraban un cambio estructural, aunque algunas de ellas no adscribían al marxismo y rechazaban que se les vinculara tanto con la URSS como con China, los dos principales experimentos sociales que decían construir sociedades que tenían como horizonte la construcción de la sociedad comunista.








