El 16 de julio pasado tuvo lugar en Washington, convocada por el secretario de Estado Marco Rubio, la Reunión Ministerial sobre el Resurgimiento del Terrorismo Político, a la cual asistieron representantes de 60 países de todo el mundo.
Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica
Según Rubio, quien tuvo a su cargo la conferencia central de la reunión, Estados Unidos convocó a sus aliados y amigos a conformar una red de intercambio de información y persecución para hostigar a quienes califica como de “izquierda radical”, a la que califica como “esencialmente violenta ajena a la civilización occidental”.
En ese paquete de la “izquierda radical” se encuentran las más disímiles agrupaciones políticas, posiciones ideológicas y pensadores. Ahí están desde marxistas y anarquistas hasta los demócratas estadounidenses; incluso académicos, como el historiador norteamericano Howard Zinn, quien es mencionado como parte del grupo de intelectuales y profesores que “lavan el cerebro” de la gente con “nociones izquierdistas y antipatrióticas”. Ya Donald Trump había declarado el 17 de septiembre de 2020, durante la primera Conferencia de la Casa Blanca sobre Historia Estadounidense realizada en el Museo de los Archivos Nacionales en Washington, que “Tenemos que sacar la telaraña de mentiras en nuestras escuelas y aulas”.











