sábado, 23 de mayo de 2026

Un asedio implacable e inhumano

 El asedio obsesivo e inhumano que sufre Cuba por parte de Estados Unidos se debe a la posibilidad que tiene la isla de erigirse en ejemplo de desarrollo alternativo al descarnado modelo neoliberal que asola al mundo.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

Esta administración norteamericana se ha enseñado con ella hasta llevarla al borde el colapso, pero no es un asunto solo de Donald Trump y Marco Rubio, son ya más de sesenta años de persistente martilleo que los cubanos han resistido estoicamente, como seguramente ningún otro pueblo lo podría hacer en el mundo contemporáneo. 
 
El cerco implacable que se estrecha cada vez más cada día que pasa no excluye otras acciones punitivas que implican hasta la invasión militar. Para que no le queden dudas a nadie, un portaviones ronda como zopilote sus aguas territoriales y hay frecuentes vuelos “de reconocimiento” de aviones de guerra.

Cuba: La sombra de las avionetas

 En política internacional las guerras rara vez comienzan con un disparo. Arrancan con filtraciones cuidadosamente dosificadas, titulares alarmistas, informes de inteligencia, expedientes judiciales y operaciones narrativas destinadas a transformar a un adversario político en una amenaza existencial. 

Rosa Miriam Elizalde / LA JORNADA
 
Durante semanas, medios como Axios y Politico han ido desplazando gradualmente el encuadre narrativo sobre Cuba a partir de filtraciones directas del Departamento de Estado. La isla ya no aparece únicamente como un país golpeado por la crisis económica, el bloqueo o las dificultades energéticas. Ahora es presentada como una amenaza estratégica, con supuesta capacidad de inteligencia hostil, cooperación militar, drones y potencial ofensivo contra Estados Unidos. 

Farsa y manipulación contra Cuba

Hoy, el gobierno de los Estados Unidos intenta crear una narrativa –para ocultar la farsa- negando lo que el propio Trump ha reconocido, pues hace pocos meses el mismo mandatario estadounidense aseguró que contra Cuba han hecho todo y no han podido derrocar la Revolución.

Cristóbal León Campos / Para Con Nuestra América
Desde Mérida, Yucatán. México.

En ocasiones pareciera que no hay forma de caer más bajo, pero el actual gobierno de los Estados Unidos, con Donald Trump a la cabeza y Marco Rubio como secretario de Estado, ha lo grado lo imposible y ha llevado la palabra cinismo a una nueva definición que rebasa todo límite racional, pues estamos ante la farsa y la tragedia unidas como la analogía que Carlos Marx utilizara en 1852 para referirse a la particularidad de algunos hechos históricos, y es que ya el imperialismo estadounidense ha llegado a convertirse en una parodia ridícula de sí mismo. 

Cuba, los drones y la fábrica mediática imperial

 Cuando un país vive bajo amenaza constante, prepararse defensivamente no es agresión; es supervivencia. Hoy las guerras ya no comienzan solamente con bombas, comienzan con narrativas.

José Amesty / Para Con Nuestra América

La reciente publicación del medio estadounidense 
Axios en su artículo, Exclusiva: Estados Unidos analiza la amenaza de drones de ataque procedentes de Cuba, sobre una supuesta “amenaza de drones cubanos” contra intereses de EEUU, no puede analizarse como una noticia aislada. No estamos frente a un simple reportaje de seguridad internacional, sino ante una operación comunicacional cuidadosamente diseñada para instalar miedo, fabricar consenso y preparar psicológicamente a la opinión pública ante posibles acciones más agresivas contra Cuba.
 
La historia es vieja en América Latina, cada vez que Washington necesita justificar sanciones, bloqueos, invasiones o golpes blandos, primero construye un enemigo; y para construirlo, necesita medios de comunicación obedientes, amplificadores de rumores, filtraciones “clasificadas”, expertos alineados y titulares alarmistas. Esta vez le tocó nuevamente a Cuba.

Venezuela, no nos confundamos

 La cruda verdad es que la invasión estadounidense a Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores, fue una severa derrota para la Revolución Bolivariana de consecuencias continentales similares a las del derrocamiento de Arbenz en Guatemala en 1954 y al de Allende en Chile en 1973.

Carlos Figueroa Ibarra / Para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

Hace unos días una querida amiga y compañera me escribió desde Guatemala con desconcierto: “Me gustaría saber tu pensamiento con respecto a lo que esta viviendo Venezuela. Quiero seguir creyendo y lamento tantos comentarios de traición… espero estés bien… un abrazo”. Lo más desconcertante para mi amiga es que buena parte de los señalamientos de traición provienen de gente de izquierda.  Estoy convencido de hay que partir de la cruda verdad para enfrentar estos señalamientos de traición que involucran a la presidenta encargada Delcy Rodríguez, al entonces jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) Vladimir Padrino, al presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela Jorge Rodríguez y al ministro del interior y principal dirigente del Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello. Cuando hablo de “cruda verdad” recuerdo el aforismo de Lenin que postuló que la “verdad siempre es revolucionaria”.

El plan de Trump para Bolivia

Más allá de los objetivos declarados y de las intenciones expresadas por los personeros del trumpismo y de sus acólitos locales, el desborde social y la protesta en las calles que hoy surcan a Bolivia revela, a las claras, las consecuencias de un modelo antipopular, impuesto con violencia, y que no respeta los mínimos consensos democráticos y de defensa de la soberanía.

Daniel Kersffeld / Página12

La guerra con Irán aceleró los tiempos y corroboró lo que para la Casa Blanca es una difícil realidad: Estados Unidos debe fortalecer sus cadenas de suministros de minerales críticos y estratégicos ya no sólo para afrontar una crucial competencia con China, sino también para enfrentar a cualquier enemigo que desafíe su voluntad hegemónica y su exaltado ánimo bélico.

Bolivia: Rodrigo Paz, ¿el «eslabón débil» del nuevo reordenamiento oligárquico-neoliberal de América Latina?

 Apenas seis meses después de asumir el cargo, Bolivia atraviesa un escenario de fuerte conflictividad social.

Ernesto Peñaranda Sánchez / Rebelion

Tras la debacle de la mayoría de los gobiernos progresistas y reformistas de izquierda en Latinoamérica, sectores de la derecha continental han recuperado posiciones de poder político en distintos países de la región. Aunque con importantes diferencias entre sí, diversos gobiernos conservadores comparten una orientación común: apertura económica al gran capital, fortalecimiento de las élites empresariales locales y transnacionales, acercamiento estratégico a Estados Unidos (EEUU) y una ofensiva contra conquistas sociales y laborales alcanzadas durante el ciclo de movilización popular de inicios del siglo XXI.

Argentina: Universos paralelos

Lo describimos semana a semana, esperando que en algún momento el presidente Milei despierte en la realidad que vive la gente de a pie día a día. Sin embargo, sus obsesiones numéricas, las exigencias internacionales adquiridas que le imponen déficit cero, lo vuelven a instalar en un universo paralelo.

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

Universos paralelos es una ilusión que ha desvelado a muchos. 
Los universos paralelos o mundos paralelos es como se denomina a una hipótesis física en la que entran en juego la existencia de varios universos  o realidades relativamente independientes. El desarrollo de la física cuántica y la búsqueda de una teoría unificada (teoría cuántica de la gravedad), conjuntamente con el desarrollo de la teoría de cuerdas, han hecho entrever la posibilidad de la existencia de múltiples universos paralelos conformando un multiverso. Ejemplo: una dimensión donde los dinosaurios no se extinguieron. También Universos paralelos es una canción del cantautor Jorge Drexler. Seguramente también, el presidente argentino, Javier Milei, vive en universos paralelos; una realidad que no se condice con la del resto de la población nacional que padece de sus expresiones y acciones. 

Vigencia de la unidad bolivariana para hacer frente al corolario Trump de la Doctrina Monroe

Doscientos años después de la convocatoria del Congreso Anfictiónico de Panamá, por parte de El Libertador, Simón Bolívar, se ciernen enormes peligros sobre las naciones llevadas a la independencia nacional bajo su liderazgo político y militar.

Olmedo Beluche / Para Con Nuestra América

Los derechos nacionales a la soberanía territorial, a la autonomía económica y a la libertad política están amenazados para el conjunto de Latinoamérica y El Caribe, no por una fuerza extracontinental, como lo era la Santa Alianza de monarquías absolutistas europeas en la década de 1820, sino por parte de Estados Unidos de América.

Que la calle nunca calle (¿y el socialismo para cuándo?)

 Hoy la derecha tiene la iniciativa. Pero no debemos desfallecer. Las clases dominantes tienen terror a la gente movilizándose, porque saben que ahí está la posibilidad del cambio; por tanto, aunque hoy los tiempos no son los más favorables al campo popular, está claro que ahí anida el fermento para la transformación revolucionaria.

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Si no hay poder popular, no existe socialismo.

Caridad Massón Sena

 

En lo que parecía una revolución socialista, lo cual abrió grandes expectativas en todas partes, la Venezuela bolivariana con Hugo Chávez a la cabeza termina siendo un grotesco protectorado de Estados Unidos (¿estado número 51?), con uno de sus principales dirigentes que dice, sin pelos en la lengua, que “se acabó el socialismo y se va abiertamente hacia una economía de mercado”. Cuba, la heroica isla que construyó un envidiable modelo socialista, luego de resistir los monstruosos embates del imperio durante más de seis décadas, es postrada a un grado casi humillante (embargo petrolero, dificultad para conseguir alimentos y medicinas), y se debate entre aceptar la oferta de “ayuda humanitaria” -con el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), John Ratcliffe, reuniéndose en La Habana con algunos de sus líderes ¿imponiendo condiciones?- o la invasión militar. ¿Dónde va quedando el socialismo en el mundo?

La resignación trumpista

 La transición hacia un nuevo orden global tuvo su ratificación en la reunión en Beijing.

Jorge Elbaum / Página12

Después de trece meses de gobierno, Donald Trump asumió que su intento de disciplinar a China con guerras arancelarias y asfixias energéticas había sido en vano. Xi Jinping lo recibió con áspera amabilidad y le advirtió que ambos eran responsables de superar la trampa de Tucídides, consistente en describir la relación entre una potencia hegemónica en declive y otra en ascenso.

Una guerra en la que (casi) todos pierden

A menos de tres meses de que Israel y Estados Unidos iniciaran la guerra contra Irán y Líbano, se clarifica el efecto de esta: miles de víctimas directas e indirectas e impactos negativos inmediatos y colaterales.

Sergio Ferrari / Para Con Nuestra América
Desde Berna, Suiza

Los ataques de Israel en Líbano a partir del 28 de febrero ya han causado al menos 2.800 muertes y 8.700 heridos, número que sigue aumentando a pesar del alto al fuego pactado en abril. Hacia fines de ese mes, la Fundación de los Mártires de Irán reconocía casi 3.500 muertos como resultado de los bombardeos en su país. Por su parte, un reciente análisis de la cadena informativa alemana Deutsche Welle calcula que, hasta el momento, el conflicto ha generado gastos militares cercanos a los 30 mil millones de dólares y un lastre de infraestructuras destruidas, sin duda sumas colosales para una eventual futura reconstrucción (
https://www.dw.com/es/china-insta-a-pakist%C3%A1n-a-intensificar-su-mediaci%C3%B3n-en-oriente-medio/live-77127211).

El doloroso declive los imperios

EEUU está entrando en la fase más peligrosa. El imperio sigue siendo extraordinariamente poderoso, pero no lo suficiente como para imponer su poderío sin costes igualmente extraordinarios a los demás y a sí mismo.

Juan Torres López* / Contexto y Acción (CTXT)

Desde hace semanas, la página web de la Casa Blanca se abre con un texto que termina diciendo: “Hemos entrado indudablemente en una Edad de Oro de la grandeza estadounidense, que promete aún mayores oportunidades y seguridad en el futuro”. Un mensaje que el presidente Trump suele repetir añadiendo que su país es la primera gran potencia mundial en todos los ámbitos.

sábado, 16 de mayo de 2026

Trump y su banda de multimillonarios en Pekín y el jefe de la CIA en La Habana

Nada más sintomático de los tiempos que corren que las dos visitas que realizaron funcionarios del gobierno de Estados Unidos esta semana. 

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

Una, la rimbombante visita de Donald Trump con su corte de hombres más ricos del mundo y la plana mayor de su gabinete a Pekín, en donde el presidente de Estados Unidos no ha escatimado frases grandilocuentes que pretenden halagar a Xi, quien lo ve desde la distancia de su hieratismo oriental.
 
Por más que Trump haga aspavientos, y por todo el mundo trate de cercar a China -amenazando a quienes hagan comercio con ella o le vendan el necesario petróleo para que funcione su aparato productivo-, el país sigue creciendo a ritmos que nadie puede igualar en Occidente.

De anteayer y mañana

 Tenemos el ambiente que ha creado el tipo de sociedad que hemos llegado a ser del siglo XVIII a nuestros días, esto es, en lo que va la Revolución Industrial a la generada por el formidable desarrollo de la informática en nuestro tiempo. En este sentido, los humanos tenemos la responsabilidad fundamental por la circunstancia que hemos creado, y que seguimos creando.

Guillermo Castro H./ Especial para Con Nuestra América
Desde Alto Boquete, Panamá


Pero en época alguna, por no haber vivido aún bastante los hombres para ser dueños por completo de sí,  y por no haber transcurrido aún tiempo suficiente para acumular todos los hechos  que la ciencia prudente necesita como base,  han sacado los hombres de sí propios tanto empuje, tanto afán, tal movilidad,  aptitud de analizar hechos aislados, poder de clasificarlos y capacidad de deducir leyes de ellos.  El siglo XVIII fundó la Libertad: el siglo XX fundará la Ciencia. Así no se ha roto el orden natural: y la Ciencia vino después de la Libertad, que es madre de todo.”

José Martí, 1883[1]


El siglo XX fue, en efecto, el de la gran irrupción de la ciencia en todas las dimensiones de lo humano, en su relación con la naturaleza como en la que mantienen las sociedades en sí mismas y entre ellas. En buena medida, esa irrupción se vio marcada también por las inequidades y contradicciones que expresaron – y expresan - los obstáculos que ha debido enfrentar la libertad, tan amada por Martí, en la tarea de abrirle camino a la ciencia como medio de desarrollo humano.