sábado, 11 de julio de 2026

El mundial es el mundo que somos

 Bajo un calor agobiante -que ha servido para que la FIFA haga cortes “de hidratación” que posibilitan que las televisores pongan más anuncios-, el campeonato mundial de fútbol avanza entre polémicas, acusaciones, lágrimas y euforia desbordantes. 

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

No hay evento colectivo que tenga más impacto en el mundo de hoy. No hay, tampoco, mecanismo más poderoso para poner en funcionamiento ese viejo aparato, que a veces parece oxidado y demodé, que es el nacionalismo. 

Es impresionante ver las pantallas al aire libre en el Cairo o en Oslo, con decenas de personas con el rostro expectante, ansioso, asustado o eufórico. Unidos todos como uno solo, cuando en la vida diaria están separados y hasta enfrentados por razones políticas, de género, de clase, étnicas o condición migratoria.

El encanto de las "nuevas derechas" latinoamericanas

 Las nuevas derechas desafían el futuro de América Latina al amenazar las democracias y polarizar la sociedad con el privilegio del poder en manos de élites que ya no están dispuestas a permitir el desarrollo de sistemas fundamentados en la equidad, la sujeción a los derechos sociales y laborales, la redistribución de la riqueza y la soberanía nacional.

Juan J. Paz-y-Miño Cepeda / www.historiaypresente.com

El surgimiento de las “nuevas derechas” en América Latina es un fenómeno de actualidad y ha motivado múltiples estudios por parte de diversos académicos de la región. El reciente libro 
The Far Right in Latin America (2026), editado por Cristóbal Rovira Kaltwasser, Carlos Meléndez, Talita Tanscheit y Lisa Zanotti, (https://t.ly/EOiwQ), actualiza el tema y lo amplía tratando Argentina, Brasil, El Salvador, Chile, Perú, Uruguay, Colombia y México.

Ultraderecha dinamita instituciones de América Latina

 Todavía no se dimensiona el costo del asalto al poder de la ultraderecha en América Latina: no sólo pierden los gobiernos del espectro de centro-izquierda, pierden los valores democráticos, pierden las políticas sociales y pierden las instituciones republicanas.

José Murat / LA JORNADA

El resultado electoral en Colombia, tras el apretado y cuestionado triunfo de Abelardo de la Espriella, con apenas 0.5 por ciento de ventaja frente a Iván Cepeda, confirma que una ola ultraderechista, impulsada desde el exterior, no sólo ha desplazado a gobiernos orientados por una agenda social, sino que amenaza con destruir el andamiaje institucional, el sistema de partidos, los contrapesos del poder, las conquistas sociales y los derechos humanos del subcontinente latinoamericano.

Elecciones en América Latina: ¿existen las burguesías nacionalistas?

Entre elefantes, leones y tigres anda el juego. Los burros parecen seguir la estela. Los nuevos gobiernos cohesionan a los diferentes sectores de las clases dominantes en un solo objetivo, recuperar el poder formal y convertirse en neocolonias de Estados Unidos.

Marcos Roitman Rosenmann / LA JORNADA

Tras los resultados electorales en Perú, Colombia, Chile, Costa Rica, Ecuador, Honduras y Bolivia, podemos afirmar que las burguesías nacionales son una quimera. Si agregamos Argentina, Paraguay, El Salvador y Panamá, el panorama es desolador. Los países citados tienen en común gobiernos reaccionarios producto de la unión de las derechas mundiales bajo el paraguas de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), donde sobresale la Red Atlas, think tank que unifica la producción ideológica en su guerra cultural contra la democracia y las alternativas populares. 

México: Una de fútbol y algo más

 Este Mundial ha tenido un sabor diferente, desde el México profundo que no puede negarse, hasta la privatización cada vez más clara del juego, donde los tiempos son modificados para beneficio del consumo irracional.

Cristóbal León Campos / Para Con Nuestra América
Desde Mérida, Yucatán. México.

La participación de México en el Mundial 2026 llegó a su fin con una derrota ante Inglaterra que deja un sabor diferente si pensamos en las últimas competiciones, donde la selección quedaba a deber en voluntad, aunque en esta ocasión el peso de la realidad también duele, pero un poco menos, pues si bien el golpe es directo la verdad es que se hizo lo que se pudo, llevando a su límite las capacidades y quedando así a la luz los aspectos a trabajar para seguir avanzando y mantener la esperanza con la frase hecha himno: ¿y si sí? Al final soñar no cuesta nada y sí estimula. 

De Guatemala a Guatepeor

 Este texto está escrito pensando en un público lector no-guatemalteco, aunque también lo puede leer alguien dentro de Guatemala, por supuesto. Esperemos que a todo el mundo que lo visite, le aporte algo. Y, por supuesto, está abierto al debate. 

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Centroamérica es una región muy invisibilizada en la geopolítica, en los medios de comunicación, en el discurso académico. Esto sucede no solo en continentes fuera del americano; incluso en estas tierras, desde el sur hay mucho desconocimiento de la región. Esto tiene historia. El istmo centroamericano (Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá), desde la llegada de la invasión española, no fue el territorio más apetecido por los conquistadores, pues en la zona no existían las riquezas más codiciadas, como oro y plata. Por tanto, de algún modo fue un territorio olvidado. Desde el inicio, su historia estuvo marcada por la más cruda violencia; el militar español que dirigió su conquista fue Pedro de Alvarado, lugarteniente de Hernán Cortés, considerado -incluso por sus mismos soldados- como el más cruel y sádico de los invasores que llegaron a tierra americana. Acotación marginal, que marca de algún modo la dinámica del país: Álvaro Arzú Irigoyen, descendiente de vascos, encumbrado millonario que fue presidente de la república y alcalde capitalino en reiteradas oportunidades, tenía en su despacho un enorme cuadro de este sanguinario personaje español.

Colombia: del escrutinio oficial a la resistencia popular pacífica

 El triunfo de Abelardo de la Espriella en las elecciones presidenciales marca el inicio de un período muy difícil para el progresismo y la democracia en Colombia.

Consuelo Ahumada / Para Con Nuestra América
Desde Colombia

El escrutinio oficial puso fin a la incertidumbre sobre las elecciones, confirmó el conteo preliminar y reconoció como presidente al candidato impuesto por la ultraderecha y el Departamento de Estado. 
 
En medio de fuertes presiones políticas y mediáticas, en una decisión contradictoria, Iván Cepeda reconoció de inmediato el resultado y el Pacto histórico retiró algunas reclamaciones pendientes.  

Venezuela: Sin pueblo no hay revolución

La soberanía y el voto electoral no son caminos opuestos, son dos principios que deben caminar juntos, cuando uno falta, el otro termina perdiendo fuerza. Y una izquierda que olvida cualquiera de los dos corre el riesgo de dejar de ser fiel a su propia historia.

José Amesty / Para Con Nuestra América

Desde enero de 2026, Venezuela vive una crisis política y constitucional que ha abierto un fuerte debate dentro y fuera del país; todo comenzó con la captura-secuestro del presidente Nicolás Maduro durante una operación militar de EEUU. A partir de ese momento surgió una pregunta que sigue sin tener una respuesta única, ¿qué debe hacerse cuando un presidente queda fuera del ejercicio de sus funciones por una situación que la Constitución nunca imaginó-previó? 

Argentina: In-dependencia

Este nueve de julio se cumplieron doscientos diez años de la declaración de nuestra Independencia.

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

En efecto, en San Miguel de Tucumán se celebró el 
Congreso General Constituyente de las Provincias Unidas en Sudamérica para limar asperezas entre Buenos Aires y las provincias, cuyas relaciones estaban deterioradas. Cada provincia eligió un diputado cada 15.000 habitantes. Las sesiones del Congreso se iniciaron el 24 de marzo de 1816 con la presencia de 33 diputados de un territorio bien diferente de lo que hoy es Argentina. Charcas, por ejemplo, que hoy es parte de Bolivia, envió un representante. En cambio, Entre Ríos, Corrientes y Santa Fe no participaron del Congreso porque estaban enfrentadas con Buenos Aires y en ese entonces integraban la Liga de los Pueblos Libres junto con la Banda Oriental, bajo el mando del Gral. José Gervasio Artigas. Todos los congresales eran monárquicos, no conocían otro régimen. Incluso se sugería una monarquía incaica. 

El Líbano resiste. Trump desesperado busca una victoria que no consigue.

Más allá de la grandilocuencia de Donald Trump, de su usual retórica sustentada en mentiras y de su hábito imperial de hacer política a partir de amenazas, chantajes y guerra, lo cierto es que no puede exhibir triunfos visibles en Asia Occidental.  Al contrario, Irán le acaba de proporcionar una contundente derrota que le cuesta comprender y a la que solo atina a responder con más amenaza y más guerra.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Su política en la región se sostiene en el respaldo de Israel como instrumento de conflicto latente que genera un mercado de armas permanente para el Complejo Militar Industrial, principal puntal de su economía. De otra parte, sus aliados árabes, en su mayoría putrefactas monarquías medievales bastante alejadas incluso de los cánones tradicionales de la democracia occidental, mantienen un firme vínculo con Washington a fin de escapar del escrutinio mundial que esconde la cara para no observar sus satrapías y la violación permanente de los derechos humanos. Esos dos pilares son los que sostienen el edificio de la política exterior de Estados Unidos en la región. Su ambición mayor es acercarlos y para ello han diseñado los Acuerdos de Abraham. Pero han chocado con la férrea firmeza de Irán y del Frente de la Resistencia que paulatinamente ha ido desmoronando los planes imperiales en el Asia Occidental y el norte de África. 

La niñez palestina masacrada: Un genocidio que Israel niega, pero el mundo condena

El Gobierno de Israel y sus fuerzas de seguridad han cometido y siguen cometiendo crímenes de guerra y de lesa humanidad contra niñas y niños palestinos. Y por ello deben responder.

Sergio Ferrari / Para Con Nuestra América
Desde Berna, Suiza

Esta es la principal conclusión de un informe presentado el 23 de junio por la 
Comisión Internacional Independiente de Investigación de las Naciones Unidas encargada de darle seguimiento a las presuntas violaciones y abusos de derechos humanos en el Territorio Palestino Ocupado (Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este), así como el derecho humanitario internacional. La Comisión debe velar también por los derechos humanos de los palestinos que viven en el propio Estado de Israel (https://www.ohchr.org/sites/default/files/documents/hrbodies/hrcouncil/coiopt/2606092S.pdf).

Los filósofos del capitalismo digital

Por capitalismo digital entendemos a las grandes plataformas y empresas digitales con la capacidad de incidir en las personas y de gestionar información a gran escala. Por otro lado, la filosofía no es neutral, en su interior hay quienes no necesariamente están optando por la democracia o los derechos humanos, sino todo lo contrario. En ese sentido, señalo algunos aspectos importantes de Peter Thiel, Nick Land, Alexander Karp y Curtis Yarvin.

Abdiel Rodríguez Reyes / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Thiel es una pieza clave en el engranaje. Financió inicialmente a Facebook, entre otras múltiples inversiones. Estudió filosofía en Stanford y luego Derecho en esa misma universidad. Conoció al filósofo René Girard y es una influencia, fue su alumno en Stanford y sigue la teoría mimética de Girard, la cual le sirve como marco para interpretar redes sociales y dinámicas de masas. Esa interpretación de Thiel puede legitimar estrategias de poder que priorizan élites y soluciones tecnocráticas.

sábado, 4 de julio de 2026

Venezuela: terremoto y campaña antichavista

En un cuadro político confuso como el que vive Venezuela, nunca más que ahora es necesaria nuestra solidaridad con el proceso bolivariano que se encuentra en una situación límite en la que, seguramente, se ve obligado por las circunstancias a tomar decisiones e impulsar acciones que van a contramano de su naturaleza política.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

Desde que Hugo Chávez llego al poder en 1999, el asedio contra el gobierno de la Quinta República, chavista o bolivariano, como quiera llamársele, no ha cesado. Venezuela se ha convertido, desde entonces, en el ogro con el que cualquier derecha que se respete asusta a sus conciudadanos. No convertirse en “otra Venezuela” es el mantra que se remacha hasta convertirlo en un sentido común receptivo a cualquier narrativa que le atribuya al chavismo cualquier barrabasada o maldad.

Estados Unidos y la carroña mediática se ceban en Venezuela

No aporto nada nuevo si digo que el 3 de enero de 2026 marcó un punto de inflexión en la historia de Venezuela. El problema surge de las diferentes interpretaciones que de ese acontecimiento se han estado haciendo. Y ahora, casi seis meses después, otro hecho estremecedor impacta la vida de los venezolanos. En uno y otro, la muerte ha visitado el hogar de decenas de ciudadanos.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Una de las diferencias más notables es que antes del 3 de enero, la responsabilidad de la gestión del país era ejercida por el gobierno constitucional de Venezuela, mientras que Estados Unidos ponía todo su potencial económico, militar, financiero, científico, político y diplomático en función de destruir al Estado venezolano para apropiarse de sus riquezas. 

Venezuela: catástrofe geológica + catástrofe política (ocupación militar en puerta): una peor que otra

 Por supuesto que puede haber solidaridad real, genuina, sin pedir nada a cambio. Numerosas instancias lo hacen. Cuba socialista, aun bloqueada hasta el infinito, no deja de enviar al mundo brigadas médicas, maestros, entrenadores deportivos, en un gesto solidario. ¿Hará lo mismo el Comando Sur en la pobre Venezuela que no para de contar sus muertos, con más de 200.000 millones de deuda externa? 

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

La República Bolivariana de Venezuela recibe golpe tras golpe. Luego de años de bloqueo y crisis económica -en buena medida generada por las políticas de castigo impuestas por Washington-, con una situación política interna sumamente compleja que expulsó a alrededor de 8 millones de sus connacionales (alrededor del 20% de su población), con la reserva de petróleo más grande del mundo, lo que la pone en una situación de tremenda vulnerabilidad a una corta distancia de la principal potencia capitalista mundial y principal consumidora de ese hidrocarburo, siempre ávida de ese recurso, habiendo sufrido una monumental violación a su soberanía el pasado 3 de enero con el secuestro de su presidente Nicolás Maduro y la instalación de una administración títere con un virtual gobierno de hecho que controla realmente la marcha del país desde la Casa Blanca -con autoridades locales que solo hacen de pantalla-, el 24 de junio pasado sufrió una terrible catástrofe natural, con dos devastadores terremotos.