sábado, 6 de junio de 2026

Estados Unidos: decididos a recuperar su patio trasero

 Lo que Donald Trump se propuso respecto a América Latina no se quedó en palabras vacías, y sistemáticamente ha venido desarrollando acciones para “recuperar” lo que su país considera su espacio natural de expansión y de sustento de su poder mundial.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica
 
Las estrategias seguidas en este su segundo mandato, si por las vísperas se saca el día, le han resultado fructíferas.
 
En nuestra opinión, la más fuerte impronta de los Estados Unidos en la actualidad política latinoamericana es el propio Donald Trump, su forma de gobernar, su estilo marcado por una comunicación directa en el que no se cuidan las formas y se utiliza la desinformación y la mentira sin rubor. Pero también su visión de mundo, propio de la nueva derecha, negacionista en temas cruciales como el cambio climático y reactivo ante todo atisbo de la agenda progresista que en Estados Unidos llaman woke.

Cuba: Weyler no ha muerto

 Los comentarios que circulan en redes formulan preguntas incómodas: ¿qué ocurriría si Estados Unidos viviera durante semanas un cerco petrolero semejante al que aplica contra Cuba? ¿Qué pasaría si sus hospitales dependieran de generadores con combustible limitado, si las cadenas de frío colapsaran, si las plantas de agua se detuvieran, si las torres celulares quedaran mudas, si una gran ciudad se quedara sin electricidad, sin comunicaciones, sin pagos digitales y sin servicios básicos? 

Rosa Miriam Elizalde / LA JORNADA

La pregunta no busca invertir mecánicamente la historia, sino desnudar la hipocresía. Lo que Washington presenta como “presión” contra Cuba sería reconocido de inmediato como castigo colectivo si lo padeciera su propia población. 
 
Cuba conoce muy bien esa lógica. A finales del siglo XIX, el poder colonial español aplicó una política de guerra que pasó a la historia como la Reconcentración de Weyler. El pretexto del capitán general Valeriano Weyler era militar. Decidió separar al ejército libertador cubano de la población campesina que podía ofrecerle alimentos, información, medicamentos o refugio. El método que utilizó fue vaciar los campos, obligar a miles de familias a concentrarse en pueblos ocupados por tropas españolas y arrasar las zonas despobladas para privar a los mambises (fuerzas anticoloniales) de recursos. 

Cuba: “Vidas y haciendas”. 1912, Marco Rubio y la gramática de la intervención estadounidense

 El 20 de mayo de 2026, mientras el secretario de Estado Marco Rubio pronunciaba, en ocasión del aniversario de la República cubana, un discurso sobre libertad, corrupción y el sufrimiento del pueblo de Cuba, una firma estadunidense vinculada a un exfuncionario de Trumpnegociaba su entrada en los yacimientos de níquel y cobalto de Moa, en el oriente cubano.

Julio César Guanche / Revista Temas


Las dos noticias se leen juntas porque se explican mutuamente: la gramática de la intervención sobre Cuba habla de protección mientras hace negocios, denuncia elites mientras defiende las propias, y se anuncia —y se desmiente— en la misma frase. Es un proceso con historia. 

En 1898 las tropas estadunidenses desembarcaron por la playa de Daiquirí, en Santiago de Cuba, al sureste de la isla —entre ellos, soldados afroamericanos que creían en la libertad de Cuba. Tres años después, en 1901, un sindicato encabezado por el presidente de la United Fruit Company, Andrew W. Preston, compró 1.900.000 acres —cerca de 769.000 hectáreas— en la bahía de Nipe, a un costo total de $400.000: poco más de medio dólar por hectárea.[1]

Cuba no solo resiste; también avanza y crea

 El inmoral bloqueo no pudo contra Cuba, y pese a todo, la ciencia de la isla siguió adelante, creativamente. De esa cuenta, acaba de aparecer un producto único en su tipo, revolucionario a nivel mundial, que abre enormes expectativas para el tratamiento efectivo de muchas formas de cáncer: el HEBERSaVax. Tenemos ahí un novedoso y muy prometedor candidato vacunal diseñado para el tratamiento de diversos tumores malignos.

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Vamos a salir de estas dificultades, como lo hemos hecho siempre, ¡combatiendo!

Raúl Castro


Cuba, la gloriosa isla revolucionaria del Caribe, primer territorio del continente americano donde llegó el socialismo, hace más de seis décadas que viene construyendo una sociedad más justa y equitativa. ¿Lo ha logrado? ¡Sin dudas! Desde el triunfo de la revolución el país dejó de ser una virtual colonia estadounidense, una playa de lujo con casinos y hoteles para la pudiente población yanki, pasando a ser un ejemplo de dignidad en el continente. Sus índices socioeconómicos fueron, por años, los mejores de Latinoamérica, comparables a los de muchas potencias capitalistas. Salud, educación, vivienda, empleo, infraestructura básica, ciencia y tecnología, cultura, deportes, constituyeron aspectos que la Revolución llevó a niveles superiores. Junto a ello, se desarrolló en forma fabulosa la promoción de un auténtico espíritu solidario -no como la perversa y engañosa “cooperación” que dan las potencias- por lo que numerosas brigadas cubanas (médicas, educativas, deportivas) llegaron a cooperar a más de cien países.

Del ambientalismo en Panamá

Si deseamos un ambiente distinto tendremos que construir una sociedad diferente. Comprender y asumir las responsabilidades que eso implica ya es la tarea mayor de todas las corrientes de nuestro ambientalismo, para contribuir desde sus logros de ayer al futuro del desarrollo humano en Panamá.

Guillermo Castro H./ Especial para Con Nuestra América
Desde Alto Boquete, Panamá

“El trabajo no es la fuente de toda riqueza.  La naturaleza es la fuente de los valores de uso (¡que son los que verdaderamente integran la riqueza material!), ni más ni menos que el trabajo, que no es más que la manifestación de una fuerza natural, de la fuerza de trabajo del hombre.”

Karl Marx, 1875[1]

 

Aspiramos en estos tiempos a llegar a ser una sociedad próspera, inclusiva, sostenible y democrática. Cada una de esas cualidades se refiere a distintas facetas del complejo periodo de transición civilizatoria por el que atraviesa la humanidad entera. Cada una, además, es válida en sí misma, pero la plenitud de su sentido solo aflora por entero en su relación con las demás. Así, por ejemplo, la sostenibilidad de nuestras relaciones con el mundo natural está estrechamente asociada en la equidad en el acceso a los frutos de nuestra prosperidad, y en nuestra capacidad para garantizar la participación de todos en el gobierno de los asuntos de todos.

Colombia se juega el futuro

En las tres semanas que restan hasta la segunda vuelta, el Pacto Histórico habrá de organizarse, convencer, movilizar y agotar sus energías en la doble tarea de conquistar a los indecisos y concientizar a los simpatizantes pobres de la ultraderecha acerca de los daños que se infligirían si le dan el poder a quien los desprecia como individuos y como conjunto.

Editorial de La Jornada (México, 2 de junio de 2026).

E
l triunfo del ultraderechista Abelardo de la Espriella en la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia sorprendió dentro y fuera del país, pues el progresista Iván Cepeda lideró todas las encuestas desde que se convirtió en abanderado del Pacto Histórico hasta el cierre formal de las campañas. De acuerdo con el preconteo divulgado por la Registraduría Nacional del Estado Civil (órgano que realiza los procesos electorales, pero también tiene otras funciones), De la Espriella obtuvo 43.7 de los votos; Cepeda, 40.9 por ciento; Paloma Valencia, 6.9 por ciento, y Sergio Fajardo, 4.2 por ciento. Estos números son preliminares y no remplazan la validación manual de las actas.

Qué se vota este domingo en Perú: entre el regreso del fujimorismo y el ascenso de la izquierda

La segunda vuelta peruana este 7 de junio no define únicamente entre derecha e izquierda. Define qué tipo de salida buscará el país frente a una crisis más profunda. Una respuesta de orden con Fujimori o una apuesta de cambio con Sánchez.

Rocco Famularo / Escenario Mundial

Perú vuelve a las urnas este domingo para definir quién gobernará el país durante el período 2026-2031. En esta segunda vuelta no se renovará el Congreso, ya elegido en la primera vuelta, sino que se elegirá la fórmula presidencial, que comprende a presidente y dos vicepresidentes. El balotaje está marcado por la polarización, el aumento de la inseguridad y el hartazgo ciudadano, en el marco de una profunda crisis institucional que ya se llevó puesto 8 mandatarios en los últimos 10 años.

Con la crisis en Bolivia, el ciclo conservador en América Latina ya muestra señales de fragilidad política

 El avance de los sectores conservadores en América Latina podría enfrentar mayores límites políticos y electorales de los previstos inicialmente por parte de algunos analistas regionales. 

Indiana Ubelhartt* / Escenario Mundial

De acuerdo al analista brasileño Oliver Stuenkel en Estadão, aunque durante los últimos años la derecha logró importantes victorias electorales en varios países de la región, algunos gobiernos y líderes de ese espacio comenzaron a mostrar señales de desgaste acelerado en medio de las dificultades económicas, los conflictos sociales y repetidos cuestionamientos políticos. Tal es el caso de Argentina con Javier Milei y Bolivia con Rodrigo Paz.

Argentina: Cuestión de elefantes

 En una entrevista del periodista Ernesto Tenembaum con el diputado radical Martín Lousteau en Radio Con Vos, el político y economista trajo a cuenta de explicar el ascenso de las derechas en el mundo occidental, el libro de George Lakoff, ‘No pienses en un elefante. Lenguaje y debate político’, publicado originalmente en noviembre de 2004 en Chelsea Green Publishing. 

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

George Lakoff (Berkeley, 24 de mayo de 1941) es un lingüista cognitivo, investigador y filósofo estadounidense. Fue uno de los fundadores de la semántica generativa en lingüística en la década de 1960, fundador de la lingüística cognitiva en los años 1970 y uno de los investigadores de la teoría neural del lenguaje durante los años 1980. Fue profesor de lingüística en la Universidad de California, Berkeley desde 1972 hasta su retiro en 2016.
 Allí, en apenas cien páginas, el analista pone el acento en algunas cosas, mucho antes que asumiera Donald Trump en su primera presidencia y desde luego, mucho antes de fenómenos como la opción neoliberal, los efectos de la pandemia del 2020 y, desde luego, la llegada de Javier Milei en Argentina. 

Doctrina Social Católica para el siglo XXI

Hay una trayectoria histórica muy importante de la que puede llamarse “iglesia popular” en América Latina, anterior incluso a la formulación de la Doctrina Social de la Iglesia Católica (DSI), que debe ser reconocida como parte de los procesos de liberación social en la región.

Juan J. Paz-y-Miño Cepeda / www.historiaypresente.com

En la historiografía tradicional fue una constante concebir a la iglesia católica bien como eje de civilización espiritual desde la conquista y el coloniaje (versión conservadora) o bien como institución de oscurantismo y opresión (versión liberal), a lo cual se sumó la versión marxista dogmática que simplemente redujo la religión a ser el “opio del pueblo”. Pero fue el filósofo Enrique Dussel (1934-2023) el primero en cuestionar esas tradiciones ideológicas en su monumental 
Historia General de la Iglesia en América Latina(https://t.ly/_XFIV), que coordinó con otros autores. Cabe encontrar una dialéctica entre la “Cristiandad opresora” y la “Iglesia profética popular”, que ha permitido entender no solo el vínculo de las élites religiosas con el poder, sino la diferenciación marcada por una iglesia vinculada a la defensa de lo popular: en el siglo XVI las primeras críticas a la conquista y el coloniaje en manos de Bartolomé de las Casas, Antonio de Montesinos y el obispo Vasco de Quiroga (organizó "pueblos-hospitales" en Michoacán basados en la Utopía de Tomás Moro); las misiones de dominicos, franciscanos o jesuitas en comunidades indígenas y pueblos “fronterizos”; en los siglos XVII y XVIII las Reducciones o Misiones Jesuíticas del Paraguay, que crearon comunidades de indígenas guaraníes autónomas; el bajo clero durante las independencias, con figuras como Miguel Hidalgo y José María Morelos en México; y, con mayor actualidad, las Comunidades Eclesiales de Base (CEB) desde la década de 1960, que mantuvieron la resistencia especialmente contra las dictaduras militares de la Guerra Fría.

Los fascistas ya no usan uniformes

 ¿Estamos frente a nuevas formas de autoritarismo adaptadas al siglo XXI o simplemente ante viejos mecanismos de dominación vestidos con ropajes tecnológicos? La respuesta todavía está en construcción, pero lo que parece claro es que los pueblos de América Latina, no pueden darse el lujo de mirar para otro lado mientras esta transformación ocurre delante de sus propios ojos.

José Amesty / Para Con Nuestra América

Durante décadas, cuando se habla de fascismo, la imagen era bastante clara, Hitler en Alemania, Mussolini en Italia, uniformes militares, propaganda del Estado abierta, censura directa y persecución sistemática de quienes se oponían. 
 
Sin embargo, en el debate político actual ha surgido una pregunta cada vez más común en sectores críticos de la academia y la comunicación, ¿y si las formas de autoritarismo del siglo XXI ya no necesitan ese rostro clásico? ¿Y si hoy funcionan de maneras más difíciles de ver, más integradas en la vida cotidiana y, por eso mismo, más complicadas de identificar? ¿Y si su principal herramienta ya no es el ejército, sino la comunicación global? 

Palantir: La piedra vidente que amenaza la soberanía de América Latina

 Palantir es una poderosa empresa tecnológica con más de 20 años de historia. Sus fundadores la defienden como una herramienta para proteger la seguridad de los EE. UU. y sus aliados. Sus detractores la ven como un arma de vigilancia masiva y cuestionan su uso para la guerra. En los últimos meses, ganó notoriedad en América Latina por su acercamiento a gobiernos, en particular los de Ecuador y Argentina. En esta columna vamos a examinar el trabajo de Palantir y sus implicancias para la región.

Rafael Bonifaz / www.other-news.info

Durante el último tiempo, Palantir se empezó a escuchar más fuerte en nuestra región. Su nombre está inspirado en las piedras palantíri, presentes en “El Señor de los Anillos”, que permitían ver aquello que sucedía en otros reinos. Los orígenes se remontan al año 2004, cuando la empresa fue creada en medio de la paranoia tras los ataques del 11 de septiembre de 2001. Su objetivo era analizar datos de distintas fuentes para generar inteligencia que permita identificar posibles atentados terroristas antes de que sucedan, mediante el cruce de información de distintas fuentes de datos.

La confrontación de la encíclica de León XIV es civilizatoria

 La revolución digital está redefiniendo profundamente nuestra civilización, transformando nuestros estilos de vida, trabajo, interacción, el poder y formas de gobierno. El advenimiento de una nueva era ya está en marcha, marcada por la inteligencia artificial y la conectividad. Se presentan oportunidades de empoderamiento así como desafíos éticos preocupantes. 

Bernardo Barranco V. / LA JORNADA
 
León XIV ha puesto el dedo en la llaga. Frente a todos los avances tecnológicos ¿dónde queda la dignidad humana? La inteligencia artificial (IA) incide ya en la vida de las personas, afecta a sus derechos, oportunidades, reputación, desarrollo y libertad. Las decisiones delicadas que repercuten en el trabajo, el acceso servicios, créditos y la reputación de las personas, corren el riesgo de ser confinadas completamente a sistemas automatizados. 

Periodismo amenazado, pero siempre vivo

 A pesar de crecientes presiones y amenazas, el periodismo de calidad se torna más imprescindible que nunca en la defensa de los derechos democráticos esenciales. Con el propósito de reactualizar la reflexión sobre la información y la profesión, durante la primera semana de mayo 300 representantes de 600 mil periodistas de los cinco continentes se dieron cita en París, Francia, convocados por la Federación Internacional de Periodistas (FIP).

Sergio Ferrari* / Para Con Nuestra América
Desde Berna, Suiza

El 32º Congreso de la organización sindical más importante del sector a nivel mundial fue también una gran ocasión para celebrar su centenario comparando los valores fundacionales de 1926 con los desafíos actuales, redescubriendo similitudes y paralelismos entre ayer y hoy y evaluando nuevos retos.
 
En particular, identificando los desafíos que el periodismo confronta actualmente. Muchos de ellos, casi universales, como la defensa del derecho a elaborar una información “objetiva” y sin presiones del poder económico, político o judicial. O las consecuencias negativas de la concentración de los medios de información, así como la exigencia de informar activamente y sin censuras desde zonas de guerra y otras formas de conflicto. Además, la clarificación de la delicada frontera entre los aportes positivos y las amenazas de la Inteligencia Artificial a la profesión; la importancia de los medios públicos, diferenciándose con claridad lo que es información de lo que es propaganda, y la necesidad de una protección más coherente para las mujeres periodistas contra toda muestra de acoso o discriminación. Sin negar el reto constante de diferenciar información objetiva y profesional de las fake news, que crean opinión desvirtuada con argumentos, fuentes o hechos distorsionados o falsos (https://www.ifj.org/es/quien/congreso-centenario-fip-2026).

sábado, 30 de mayo de 2026

La polarización ideológica como estrategia política

La forma más común que utilizan actualmente las fuerzas de la derecha continental para aglutinar y galvanizar a sus simpatizantes es el de la polarización ideológica. Esta polarización implica “construir un enemigo fácilmente identificable” al que se le puedan atribuir todos los males imaginables para denigrarlo de todas las formas posibles, especialmente -hoy en día- a través de las redes sociales.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica


Hemos dicho que ese enemigo se “construye”, pero también podríamos decir que se “inventa”, porque en la práctica o no existe como tal, o es un reciclado de viejos fantasmas que ya tienen un sustrato bien cimentado en el imaginario social, aunque que ya no tengan más vigencia que la que les atribuyen los interesados en aprovecharse de un constructo ideático que sirvió de abono o aglutinante ideológico de otras épocas.