viernes, 6 de diciembre de 2019

Un mundo que muere y otro que surge

El mundo humano está en una encrucijada vital que no tiene solo que ver con la estructura social sino con la supervivencia de la especie misma. El viejo modelo no está en la capacidad de dar las respuestas adecuadas y solo otro alternativo, diferente, podría, eventualmente, ofrecer las necesarias.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

La reacción agresiva y belicosa que están teniendo las diferentes fuerzas reaccionarias de derecha en América Latina es impresionante. Más aún cuando muchos de los que reaccionan de esa forma no son, realmente, miembros de los reducidos y elitistas grupos que verdaderamente tienen el poder económico, grupos cada vez más ricos pero también más pequeños cuyos miembros más conspicuos seguramente nunca salen a ostentar su odio públicamente, y muy posiblemente ni se lleguen a enterar de los conflictos callejeros en los que se engarzan las clases medias de nuestro continente porque se encuentran en otra parte, literalmente, en una burbuja que los separa y aísla de ese mundo incierto, en el que hay que hacer prevalecer "la diferencia" que caracteriza a las clases medias de sus países de origen.

1989

La actual crisis social y política en América Latina representa un nuevo capítulo de esa historia que se empezó a escribir en 1989, esto es: la confrontación entre las fuerzas que intentan imponer un orden que prolongue en el tiempo la lógica de dominación y explotación que está en la raíz del proyecto moderno colonial de poder del Occidente capitalista, y las fuerzas diversas que quieren e impulsan –todavía a tientas- la construcción de algo distinto.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica
Desde Lima, Perú

Soldados estadounidenses en Panamá, durante la invasión de 1989.
Hace treinta años, en diciembre de 1989, los Estados Unidos perpetraron la invasión a Panamá, la última de esta naturaleza en el siglo XX, el siglo del imperialismo. La violenta intervención de la armada norteamericana, que desplegó 27.000 marines en tierras canaleras para apresar al mandatario Manuel Antonio Noriega –reconocido colaborador de la CIA-, dejó un saldo mortal estimado en más de 1000 civiles y militares; en palabras del historiador cubano Sergio Guerra, la invasión “puso fin a los últimos vestigios del nacionalismo torrijista con el pretexto de la democratización y la lucha contra el narcotráfico” e inauguró un nuevo período en la historia de América Latina, caracterizada por “la omnipresencia de mercado, el capitalismo salvaje, la desideologización y el pensamiento único neoliberal”[1], bajo la égida de la potencia del norte, devenida en hegemón del nuevo orden unipolar que emergió de la crisis del socialismo –con la emblemática caída del muro de Berlín- y la disolución de la Unión Soviética. Esta fecha, con su simbolismo y reverberaciones políticas, reapareció en algunas de las conferencias y debates a los que tuvimos oportunidad de asistir, en el marco del Congreso ALAS celebrado en Lima, Perú, del 1 al 6 de diciembre.

De la política martiana

Nunca como hoy, cuando el volcán que es nuestra América emerge de nuevo coronado de fuego, han sido tan valiosas estas experiencias y estas ideas. Una nueva generación de jóvenes radicales está en las calles y, aunque quizás no lo sepan, Martí está con ellos, luchando a su par.

Guillermo Castro H. / Especial para Con Nuestra América
Desde Alto Boquete, Panamá

“Contra la verdad, nada dura:
ni contra la Naturaleza.”
José Martí[1]

Los pueblos, dijo una vez José Martí, “son como los volcanes, se labran en la sombra, donde sólo ciertos ojos los ven;”

y un día brotan hechos, coronados de fuego y con los flancos jadeantes, y arrastran a la cumbre a los disertos y apacibles de este mundo, que niegan todo lo que no desean, y no saben del volcán hasta que no lo tienen encima. ¡Lo mejor es estar en las entrañas, y subir con él!”[2]

Tiempos de revuelta

El mundo cae a pedazos a nuestro derredor. Algunos huyen. Otros se enconchan, buscando que no los aplaste uno de los pedazos. Muchos cierran los ojos para no ver lo que pasa. Pero la mayoría está en revuelta, particularmente ellas.

Gustavo Esteva / LA JORNADA

A ras del suelo, en los abajos, tres palabras definen el estado de ánimo: asombro, indignación, esperanza.

Las revueltas son tan extendidas como confusas. No sale un mensaje claro de calles y plazas recuperadas, pero en todas se manifiesta el hartazgo generalizado con el estado de cosas. El protagonismo de las mujeres y la inspiración de los pueblos originarios renuevan una antigua tradición de América Latina, cuando mujeres indígenas encabezaron muchas rebeliones. Y están siempre los y las jóvenes, con los más diversos impulsos y reivindicaciones.

AMLO, su primer año de gobierno

Un gobierno posneoliberal puede con austeridad y honestidad financiar el bienestar social del pueblo,  avanzar en la economía y no incurrir en lo que el neoliberalismo le achaca a la izquierda: el gasto irresponsable del erario público.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

Mientras la derecha pinta a México como un país abatido por  la inseguridad y recesión, con multitudes manifestándose en contra de Andrés Manuel López Obrador, el Presidente mexicano rindió el informe de su primer año de gobierno ante un zócalo abarrotado y un 60% de popularidad. El inicio de su discurso reseñó la vertiginosa transformación que ha tenido el país en los primeros doce meses de su gobierno: se ha aprobado la ley de combate a la corrupción,  la de austeridad republicana, la de extinción de dominio para delincuentes y corruptos. También la reforma al Artículo 28 de la Constitución para prohibir la devolución de impuestos; la clasificación del huachicol, evasión fiscal y fraude electoral como delitos graves;  la eliminación del fuero al Presidente para que pueda ser juzgado en funciones; la revocación de mandato; la consulta popular. También la nueva ley laboral que garantiza el voto libre secreto y directo en los sindicatos; la ley de salud para proveer a todos los mexicanos atención médica y medicamentos. Una nueva ley que cancela la reforma educativa neoliberal y propone otra de carácter posneoliberal. La reforma constitucional que habilita a los elementos del ejército y marina  en el cuidado de la seguridad pública e instituye la Guardia Nacional. Finalmente el envío al Congreso de una reforma constitucional para garantizar las pensiones a adultos mayores, discapacitados y becas a todos los niveles de educación. Prácticamente una nueva Constitución.

Gestión democrática o autoritaria: dilema del gobierno de Giammattei en Guatemala

El gobierno de Giammattei deberá decidir el tipo de respuesta que dará a la protesta social sabiendo que tendrá dos opciones: instituir una política de diálogo, negociación y gestión de políticas públicas que resuelvan las demandas sociales o recurrir a medidas de control, criminalización, judicialización y represión.

Mario Sosa / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Alejandro Giammattei asumirá la conducción del Gobierno nacional de un país cuyas condiciones de vida se deterioran producto de un modelo económico atrasado, deficiente, deficitario en lo productivo, excluyente, impuesto y expulsor en lo social, con una economía en crecimiento sostenido de alrededor del 3.4 %, cuyos beneficios se concentran en una clase dominante voraz mientras el 62.4 % de los guatemaltecos subsisten en pobreza multidimensional y las capas medias tienden a sentir cómo sus condiciones de vida se deterioran.

La alarmante “colombianización” de la política en América Latina

Los acontecimientos políticos de los últimos años han develado una novedosa característica de la democracia representativa la cual siendo intrínseca a ella, se ha hecho pública y patente en tiempos recientes: se trata de la alianza entre delincuencia y clase política como necesidad para el sostén del modelo y el sistema. En América Latina ese proceso podría denominarse “colombianización de la política”.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Esta estrategia se puso en efecto al finalizar la guerra fría. El enemigo comunista había desaparecido, el imperio necesitaba fabricar uno nuevo que permitiera justificar su permanente presencia militar en la región. Definió que los nuevos enemigos serían el narcotráfico y la inmigración ilegal.

A partir de ellos, involucró a las instituciones armadas y policiales de los países latinoamericanos y caribeños en un supuesto enfrentamiento con dichas fuerzas hostiles, así argumentaba a favor de la preparación y formación de dichas instituciones bajo su égida. Mientras tanto, seguía instalando bases militares, aunque en muchos casos puso el énfasis en las alianzas con órganos de seguridad para burlar las legislaciones locales.

Bolivia: “Ser ciudadano de pleno derecho significa ser blanco”

Hace 10 años en el número celebrando el 50º aniversario de la revista TAREAS, Adolfo Gilly hizo un examen de la realidad boliviana que sigue siendo vigente en la actualidad. Aprovechamos este espacio para reproducir algunos extractos con motivo de la guerra racial que está viviendo ese hermano país.

Marco A. Gandásegui, h. / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Según el vicepresidente Álvaro García Linera (en 2006), lo que está en curso es “una ampliación de élites, una ampliación de derechos y una redistribución de la riqueza. Esto, en Bolivia, es una revolución”.

Según Gilly, “lo que está ocurriendo es algo mucho más profundo y va más allá de las élites, la política y la economía. Es un cuestionamiento de los sustentos mismos de la dominación histórica de esas élites, viejas y nuevas. Viene de muy abajo, lo mueve una furia antigua y no lo van a detener las masacres de las bandas fascistas”.

Economía de Ecuador: entre la espada y la pared

Las elites que integran esta cúspide de la pirámide social ecuatoriana no están dispuestas a ceder en la imposición de sus intereses, de modo que la lucha de clases que han lanzado contra el resto del país indudablemente despierta reacciones sociales y movilizaciones populares.

Juan J. Paz y Miño Cepeda / www.historiaypresente.com

A estas alturas, y tal como ha ocurrido en otros países de América Latina, en materia económica se han impuesto en Ecuador las consignas de las cámaras de la producción, la visión ideológica de influyentes analistas económicos ortodoxos y las condicionalidades del Fondo Monetario Internacional (FMI). Bajo esas orientaciones, las únicas políticas económicas admisibles se traducen en un esquema muy simple: achicar el tamaño del Estado y su déficit, reducir los impuestos, flexibilizar el sistema laboral regulado y confiar en los capitales nacionales y extranjeros, como supuestos forjadores del progreso, la modernización y el bienestar colectivo.

Argentina: La hoja en la tormenta

Como hoja en la tormenta, mecida por rachas de viento –fenómenos climáticos que adornaron metafóricamente al gobierno de Cambiemos para comunicar los diversos tramos de la debacle económica– el líder, la cabeza visible y principal responsable deambulará sin protagonismo o eludiéndolo como en estos cuatro años…

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

Como en el celebrado film Quo vadis? de 1951, en que Peter Ustinov encarna a Nerón y sus recordados diálogos con Polonio y, en un momento, pide el “vaso de las lágrimas” para verter las suyas por el incendio de Roma por decisión propia; con el mismo cinismo y sensibilidad Macri se despide en las redes con su esposa Juliana a modo de Popea, ambos distendidos, sentados despreocupadamente, diciendo que prefiere los helados de pistacho y banana Split.

Uruguay, el paisito que había olvidado a la derecha, la que hoy se vuelve pesadilla

Seguramente, el resultado tan ajustado del balotaje, con una remontada final de visos épicos (si no los tuviera no sería uruguayo), no permitirá al Frente Amplio, al menos en lo inmediato, hacer un buen balance y una buena autocrítica de la dolorosa derrota.

Aram Aharonian / ALAI

No. No ganó la coalición multicolor, el combo derechista-fascista en Uruguay. Perdió el Frente Amplio, su anquilosada burocracia, los viejos dinosaurios que no dejan lugar a las nuevas generaciones. El Frente Amplio no pudo retener el gobierno, fue desalojado del mismo y pasó de tener un parlamento con más del 50% de los votos, a uno con poquito más del 40%.

Fue la militancia frenteamplista la que puso toda la carne en el asador, pese a que la dirigencia optó por deshabilitar los comités de base, desechar la participación popular desde el primer gobierno de Tabaré Vázquez. Porque la historia del Frente no empezó con un triunfo electoral, sino con un largo camino que se inició el 26 de marzo de 1971, con la unidad de las izquierdas y de los grupos progresistas.

El tsunami fundamentalista en América Latina

En tiempos de convulsión e incertidumbre el mensaje fundamentalista se convierte en un masaje terapéutico que le viene bien a un capitalismo estresado, pero muy mal a un continente latinoamericano que casi siempre cumple el papel del diván que soporta el peso del paciente y las consecuencias de sus arrebatos y “locuras”. 

Álvaro Vega Sánchez * / Para Con Nuestra América

En las décadas de 1970-1980 la primera ola del fundamentalismo religioso fue intempestiva y azotó en medio de los jalones bélicos de la guerra fría y el ensañamiento del poder militar contrainsurgente, atendiendo a  la política de Seguridad Nacional impulsada por los Estados Unidos para proteger sus intereses geopolíticos en la región.

Predomina, en este primer oleaje, el poder duro (hard power) del brazo militar represivo. Sin embargo, el aparato político-militar fue oxigenado religiosamente por el magisterio disciplinario de Juan Pablo II con el cardenal Ratzinger como su mano derecha, así como por el fundamentalismo evangélico liberal, el incipiente neopentecostalismo y algunas réplicas latinoamericanas del culto mediático -“Iglesia Electrónica”- y de los extravagantes tele-evangelistas norteamericanos.

Después de las naciones, construir la Tierra

¿Tendremos tiempo y sabiduría suficientes para cambiar la lógica del sistema implantado hace siglos que ama más la acumulación de bienes materiales que la vida? Eso dependerá de nosotros.

Leonardo Boff / Servicios Koinonia

Un anuncio-propaganda de un canal de televisión muestra a un grupo interétnico cantando: “Mi patria es la Tierra”. Aquí se revela un estado de conciencia que deja atrás la idea convencional de patria y de nación. En efecto, vivimos todavía bajo el signo de las naciones, cada cual autoafirmándose, cerrando o abriendo sus fronteras y luchando por su identidad. Esa fase, todavía vigente, pertenece a otra época de la historia y de la conciencia. La globalización no es sólo un fenómeno económico. Representa un dato político, cultural, ético y espiritual: un nuevo paso en la historia del planeta Tierra y de la Humanidad.

Las fake news, la sociedad y la educación superior

En el mundo actual, aunque muchos crean que resulta sencillo identificar y separar las noticias falsas de las noticias verdaderas, esa misión es harto difícil. En general se carece del tiempo, de la educación, de las herramientas, de la información y de la consciencia crítica necesaria para ello.

Pedro Rivera Ramos / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

No hay duda alguna que vivimos en un mundo donde la digitalización creciente de las actividades y procesos, viene influyendo y transformando de manera significativa casi todos los ámbitos de la vida humana. En ese contexto ha surgido lo que se ha denominado “Fake News” o noticias falsas, un fenómeno que no es totalmente novedoso entre los seres humanos, ya que la construcción de noticias sobre hechos falsos, formuladas de manera intencional como si fueran verdaderas, son tan viejas como las mentiras mismas; solo que ahora las “Fake News”, apoyándose principalmente para su difusión en las redes sociales, viajan a una velocidad impresionante y pueden en un tiempo sumamente reducido, llegar a cientos de millones de personas.

Estado, gobierno y elecciones en Guatemala 2019: patetismo, incertidumbre, astucia y corrupción

¿Valdrá la pena decir ahora, a partir del 14 de enero a las 14 horas: beneficio de la duda más que optimismo y esperar algunos cambios? O ¿más de lo mismo? O, lo que es peor: ¿lo mismo con más?

Marcelo Colussi* y Mario de León** / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Algunas políticas, acciones y controversias dentro de la transición 

Alejandro Giammattei, presidente electo de Guatemala
La despedida del actual gobierno 

Pasaron las elecciones hace tres meses y ya hay presidente electo: Alejandro Giammattei, quien asumirá el 14 de enero del año entrante. Se vive ahora el momento de la transición, entre el grupo gobernante actual saliente y el grupo entrante a gobernar. Momento difícil, del que se pueden decir muchas cosas; entre otras, que ha habido una la falta de mejor, más amplia y más detallada información entre las partes en asuntos y situaciones internas/nacionales, o externas/internacionales. La pregunta básica es: si habrá cambios sustanciales en un futuro a corto y mediano plazo, o al menos se avizorarán algunos cambios mínimos al final del mandato del próximo gobierno, o seguirá profundizándose la crisis sociopolítica, socioeconómica y socioambiental del país como hasta ahora.

sábado, 30 de noviembre de 2019

Intelectualidad e insatisfacción

América Latina vivió durante 15 años una serie de procesos sin parangón en su historia. Fue inaugurada con el triunfo de Hugo Chávez en Venezuela, y vivió sus tiempos de mayor fulgor cuando coincidieron los gobiernos de Chávez, Evo, Lula, Correa, Mujica, Kirchner y Lugo.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-COSTA RICA

Los Estados Unidos recularon en el continente. Bush vio atónito como el proyecto del ALCA era echado para atrás en Argentina. Con ojos de incredulidad dijo que lo que estaba sucediendo no estaba en el libreto y se mostró asustado.

Barack Obama participó en una cumbre de las Américas en la que se le regaló Las venas abiertas de América Latina, y un tiempo después en una de la OEA en Honduras en la que se le pidió a Cuba que regresara al seno de la infame institución. Más tarde, restableció relaciones diplomáticas con  la isla y se paseó por las calles de la Habana Vieja.

Plan contra plan

En 1892, en el diario Patria, Martí escribió unas líneas que conservan plena vigencia: "A un plan obedece nuestro enemigo: de enconarnos, dispensarnos, dividirnos, ahogarnos. Por eso obedecemos nosotros a otro plan: enseñarnos en toda nuestra altura, apretarnos, juntarnos, burlarlo, hacer por fin a nuestra patria libre. Plan contra plan".

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

La escena corresponde al pasaje final de Sepulcros de vaqueros (2017, Alfaguara), del escritor chileno Roberto Bolaño:  en la mañana del 11 de setiembre de 1973, el joven Arturo Belano despertó abruptamente por los gritos del dueño de la casa en la que se alojaba, en un barrio de clase trabajadora de Santiago. Los militares se habían levantado; el golpe estaba en marcha. Belano había regresado a su país después de una corta estancia en México, la tierra de su padre, donde sus devaneos literarios y existenciales le develaron una certeza: "todos los latinoamericanos deberíamos ir a Chile a apoyar la revolución". Tras la noticia de la asonada militar, el joven, acompañado de dos socialistas de 15 y 17 años, acudió presuroso a la casa de un obrero comunista donde estaba instalada la célula del Partido y, según se decía, "estaban repartiendo armas y coordinando la acción de todos los grupos de izquierda".

Para la política de nuestra América

Para estos tiempos de movilización de pueblos contra la barbarie neoliberal, la historia del pensar y el hacer político de nuestra América tiene un valor inestimable. Tal el caso de la creación del Partido Revolucionario Cubano, en la que tuviera un papel de primer orden José Martí.

Guillermo Castro H. / Especial para Con Nuestra América
Desde Alto Boquete, Panamá

¿Cuándo un partido deviene "necesario" históricamente? Cuando las condiciones para su "triunfo", para su ineludible transformarse en Estado están al menos en vías de formación y dejan prever normalmente su desarrollo ulterior.
Antonio Gramsci[1]

En efecto, la lectura del Programa y los Estatutos de aquella organización creada en 1892, recuerdan de inmediato –en esta región tan rica en demagogos y caudillos– la observación de Antonio Gramsci en el sentido de que “en la época moderna” el nuevo dirigente no podría ser ya un héroe personal, “sino un partido político”, que en cada momento dado y en las diversas relaciones internas de las diferentes naciones intenta crear “un nuevo tipo de Estado”.

México y la amenaza imperialista

Los sectores ultraconservadores avivan su rencor y odio al avance de la nueva política internacional mexicana y pretenden generar las condiciones para una intervención, un golpe de Estado o la situación que les posibilite asumir el control perdido del país.

Cristóbal León Campos / Especial para Con Nuestra América
Desde Mérida, Yucatán. México

Los intereses imperialistas de los Estados Unidos vuelven a poner énfasis en el territorio mexicano, las declaraciones del presidente Donald Trump, catalogando a los grupos narcotraficantes como terroristas, es la fórmula del pretexto para perfilar la injerencia abierta, dar supuesta mano de ayuda para combatir la delincuencia con asesoría militar y de inteligencia, o, en el caso más cínico, preparar la invasión escondida de preocupación (cuando es su país el primer impulsor, comerciante y consumidor de droga en el mundo). Sólo son distorsiones de la misma figura, el deseo imperialista está puesto en apoderarse de toda la materia prima, los recursos naturales y la fuerza de trabajo de América Latina, una reedición cada vez más pública de la vieja doctrina Monroe.

El golpe de Estado descubre ‘poder dual’ en Bolivia

En apariencia, los trabajadores, los mineros, cocaleros e indígenas bolivianos llegaron al poder con Evo Morales en 2004. Era el poder popular. El golpe de Estado descubrió que en realidad el poder era compartido. En Bolivia se estaba ejerciendo un poder dual. El mismo continuará hasta que se superen las causas del conflicto: la explotación.

Marco A. Gandásegui, h. / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Este es el primero de dos artículos sobre Bolivia. En esta entrega veremos como se produjo el golpe de Estado en ese país. En el segundo, se analizarán las causas profundas. El golpe de Estado del 10 de noviembre próximo pasado, que derrocó al presidente Evo Morales en Bolivia representa un paso atrás significativo para la democracia y el desarrollo de los pueblos latinoamericanos y del mundo. Los actores políticos responsables de esta tragedia han actuado siguiendo un guión predeterminado con un fuerte cariz de odio racista y religioso. A la cabeza del movimiento golpista se colocó EEUU con el personal de su Embajada en La Paz. Funcionarios de la Embajada organizaron y movilizaron la derecha política cuyo centro está en Santa Cruz, con sus pandillas que aterrorizan a la población. Lograron, mediante chantajes y compras de lealtades, generar motines significativos en varios cuarteles de la policía. La nota clave fue la movilización de las Fuerzas Armadas bolivianas que no protegieron el orden constitucional y salieron a reprimir a los pueblos indígenas bolivianos. La plana mayor del Ejército, con el general Williams Kaliman a la cabeza, es graduada de la Escuela de las Américas, cuya sede está en Fort Benning, EEUU.

El pueblo chileno en lucha, no volverá a caer en la misma trampa

El auge y el fortalecimiento del movimiento ciudadano avanza de forma paralela a la decadencia del gobierno, a su falta de capacidad de respuesta a su desprestigio y a la desconfianza ciudadana.

Ximena de la Barra / Especial para Con Nuestra América
Desde Madrid, España

Chile bajo el terror Pinochetista ha sido el campo experimental para el neoliberalismo ideado por el académico de la Universidad de Chicago, Milton Friedman, y puesto en práctica por los Chicago boys. Previendo que el régimen que tanto benefició a tan pocos podría no ser eterno, especialmente después que él mismo saliera de la escena, Pinochet decidió amarrar el sistema por medio de una Constitución Neoliberal. La Constitución de Pinochet de 1980 fue redactada a puertas cerradas por Jaime Guzmán, ideólogo de la Dictadura, y se impuso a un pueblo chileno silenciado por la fuerza. En este caso no hubo engaño. No fue mas que una de las tantas formas de avasallar al pueblo chileno. Sirva este escrito de aviso para navegantes. El tan publicitado milagro chileno, no era tal. El neoliberalismo mas que liberar, destruye a los pueblos y a sus territorios.

Argentina: ¿Paradoja o profecía cumplida?

Evocar momentos de humor no elimina la atmósfera aciaga que nos rodea, pero nos permite tomar un respiro, respiro que alimenta la esperanza de los cambios que se avecinan. Mucho más cuando comenzamos a ver la mudanza de Macri de la Quinta Presidencial de Olivos, desalojando sus instalaciones a la espera del nuevo presidente.

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

Corría el año 1992 y el menemato se consolidaba. El presidente había dado la espalda al pueblo que lo había votado y había cerrado el acuerdo con los sectores más conservadores de la sociedad argentina, representada por el Ingeniero Álvaro Alsogaray, fiel a sus ideas liberales, ministro de Arturo Frondizi de 1959 a 1961, previo a su derrocamiento en 1961 por las FFAA, las que luego disputarían un serio enfrentamiento interno con tanques en las calles: una ala extrema gorila (los colorados) y una menos gorila, más nacionalista si se quiere, los azules. Este último sector ganador, derrocaría a Illía en 1966 con Onganía a la cabeza.

Corrupcion e impunidad en Panamá

Es evidente que la corrupción y la impunidad en Panamá han alcanzado, sobre todo en los últimos años, niveles tan alarmantes como vergonzosos, que ya parece que ningún nuevo descubrimiento y la correspondiente falta de condena, puedan sorprender a una población que no siempre logra ponderar a cabalidad, los impactos negativos y perversos de tanto desenfreno. 

Pedro Rivera Ramos / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

El fenómeno de la corrupción y su salvaguarda correspondiente, la impunidad, son dos de los principales problemas que han afectado a las sociedades pasadas y que con mayor fuerza lo hacen con las modernas. Tal vez la raíz principal de estos problemas no está precisamente en la misma corrupción como tal, sino en la certeza de que no habrá consecuencia alguna, que cada día es creciente el número de personas por encima de la ley y que además, hay visibles deficiencias en los sistemas de justicia, derechos humanos y seguridad, para combatir y castigar los delitos de corrupción; situaciones éstas que a corto y mediano plazo, hacen que otros sientan la tentación de actuar de igual forma. De aquí nace seguramente el axioma, que a mayor impunidad, mayor corrupción.

Latinoamérica recrea su pasado

La convulsión social en América Latina se propaga como pólvora (desde Honduras hasta Argentina), todos en oposición a las políticas neoliberales y su letal engendro: las desigualdades sociales.

Saúl Cortéz Chifundo  / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

El modelo de desarrollo y consumo actual es el de las sociedades ricas. La utopía de las políticas neoliberales como sinónimo de crecimiento económico con beneficios a los más pobres, ya en América Latina, nadie se las cree. Este sistema ha destrozado las democracias e inducido nocivos mecanismos de sujeción ideológica e intelectual. Asimismo, es ineludible hablar del endeudamiento económico que induce a los gobiernos locales a adoptar políticas de austeridad en el gasto social, para debilitar la movilización social.

Los golpes de Estado

La institucionalidad de las democracias formales se demuestra un absurdo. Se hace creer a la población que decide algo a través de su voto, cuando en realidad todas las decisiones importantes se toman a sus espaldas. Y si los pueblos alzan la voz, se les reprime (todas las actuales protestas, en todas partes del mundo, fueron sangrientamente reprimidas con fuerza bruta, en Francia y en Haití, en Egipto y en Honduras, en Chile y en Irak, en Ecuador y en Colombia).

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Puede ser que Somoza sea un hijo de puta,
pero es «nuestro» hijo de puta”.
Franklin D. Roosevelt, presidente de Estados Unidos

América Latina y el África tienen una larga tradición de golpes de Estado. En otras latitudes del planeta los mismos son raros, muy infrecuentes, o simplemente no se dan. Cualquiera de ellos, con las diferencias y particularidades del caso, consiste en la interrupción de la institucionalidad democrática que fijan las Constituciones de cada país, reemplazándola por un nuevo orden no sujeto a ningún estado de derecho. La violencia militar cruda y descarnada hace parte vital de ese mecanismo.

La “guerra justa” contra los indios

En el siglo XVI surgió el primer debate filosófico sobre la conquista española y la subordinación de las poblaciones aborígenes. Enfrentó a los sacerdotes católicos Juan Ginés de Sepúlveda (1490-1573) y Bartolomé de Las Casas (1484-1566).

Juan J. Paz y Miño Cepeda / www.historiaypresente.com

Ginés consideró como “bárbaros” y “paganos” a los “indios”, además de “justo y conforme al derecho natural” que tales gentes sean sometidas “al imperio de príncipes y naciones más cultas y humanas” así como a la “religión verdadera” (la católica), incluso “por medio de las armas”. Las Casas, en cambio, a pesar de haber sido encomendero, consideró muy humanos a los indios, “infinitas gentes [que] a todo género crió Dios las más simples, sin maldades ni dobleces, sin rencillas ni bollicios [sic] que hay en el mundo”, además de señalar como “injusto y tiránico” todo lo que se cometía contra ellos. El uno defendió la conquista y justificó la guerra incluso con el argumento de salvar la vida de quienes eran sometidos a los sacrificios humanos para los dioses, que fuera un ritual entre los aztecas. El otro condenó el sometimiento brutal y denunció “la más dura, horrible y áspera servidumbre en que jamás hombres ni bestias pudieron ser puestos”; pero, además, sostuvo que ningún gobernante podía mandar sin consentimiento del pueblo; que nadie puede inferir perjuicio alguno a la libertad; y que hay una “justa guerra” al levantarse contra tales opresiones, con lo cual Las Casas se adelantó dos siglos al pensamiento ilustrado.

China en el siglo XXI. El despertar de un gigante

Desde Occidente se comete el error de intentar conocer y juzgar a China desde una perspectiva endógena, que siendo ajena a ellos, nos lleva a cometer funestas equivocaciones en el análisis, conllevando a conclusiones falsas y puntos de vista desacertados al usar categorías, valores y principios extraños para la cultura, la tradición y la historia de China.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

El pasado 10 de noviembre en Caracas, y 14 de noviembre en Buenos Aires, fue bautizado mi libro “China en el siglo XXI. El despertar de un gigante”. Con prólogo del profesor Xu Shicheng, investigador titular del Instituto de América Latina y miembro honorario de la Academia de Ciencias Sociales de China, la obra fue presentada por el Canciller de Venezuela Jorge Arreaza en Caracas. En Buenos Aires las palabras introductorias al texto estuvieron a cargo del catedrático y dirigente del Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP) Mario Morant director del Instituto Pedagógico Latinoamericano y del Caribe (IPLAC), quien además escribió el prólogo a la edición argentina, así como del Miguel Ángel Barrios doctor en Ciencia Política por la Universidad del Salvador de Buenos Aires.

Colombia, nuevamente los agravios del neoliberalismo

El actual gobierno colombiano es expresión de la derecha comandada por el expresidente Álvaro Uribe, lo que significa el sector ultraderechista de la derecha neoliberal.  Se une en este tipo de derecha un fundamentalismo neoliberal con uno de carácter religioso,  autoritarismo, una visión anticomunista procedente de la guerra fría y predilección por la violencia para solucionar los conflictos internos.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

Escribo estas líneas cuando recién me entero de la muerte de Dilan Cruz a manos de la brutalidad del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD), el cual con este asesinato suma aproximadamente 20 en su historia que comenzó en 1999. Desde  las diez de la mañana del 26 de noviembre las noticias  indican que  empiezan a observarse en Bogotá  movilizaciones en diversos puntos de la ciudad, que el Comité del Paro se ha levantado de la mesa de negociaciones que ha planteado el Presidente Iván Duque por desacuerdos con respecto a quienes integrarían dicha mesa de negociaciones. Existe consternación por la muerte de Dilan, quien apenas contaba con 18 años.  Instantes antes de caer abatido con una bolsa llena de balines y esquirlas tirado desde un  lanzagranadas, había subido en su cuenta de Instagram, imágenes  de su camino hacia la muerte. Son imágenes de un joven alborozado, junto a otros jóvenes que fueron interceptados camino  hacia una concentración pacífica.

Venezuela: Salir de la cronificación

La situación del país tiende a la cronificación, porque ni la “Operación libertad” dispone de la fuerza para deponer a Nicolás Maduro de la presidencia, ni el Gobierno puede alcanzar una hegemonía que conduzca a la estabilización, ya que en el juego de fuerzas cuenta el peso de la acción directa estadounidense en cuanto a las sanciones y el “poder dual”.

Leopoldo Puchi / El Universal

Poniendo de lado la discusión sobre el número de asistentes, lo que muestra el 16-N y las convocatorias a protestas de esta semana es que la operación iniciada en enero de este año para provocar un “cambio de gobierno” no ha podido concretarse, porque no se ha logrado alterar la correlación de fuerzas de una manera definida a favor del campo, internacional y nacional, contrario al sector gubernamental.