miércoles, 21 de mayo de 2008

Cepal: la carestía arrastrará a la indigencia a 15 millones en América Latina


■ Subsidiar la producción agrícola, reducir impuestos y aranceles a comestibles y mejorar apoyos, entre las medidas más urgentes, recomienda.
■ Hay que subir el gasto social: PNUD.

■ La Comisión Europea culpa a especuladores por el alza de precios de los alimentos.

Afp, Dpa y Reuters

San José, 20 de mayo. La fuerte alza en el precio de los alimentos amenaza con enviar a la indigencia a 15 millones de personas más en América Latina, advirtió el martes el director general de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), José Luis Machinea, y sostuvo que el incremento en los precios pone en riesgo el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para la región.

Si el incremento de los precios de los alimentos fuera de 15 por ciento y no hubiera aumento de ingresos, la indigencia aumentaría en 15 millones de personas, para situarse en más de 84 de millones, alertó el máximo responsable de la Cepal.

“Ahora se cierne la amenaza del encarecimiento en el precio de los alimentos, lo que podrá derivar en mayor pobreza extrema en la región”, advirtió Machinea.

El número de pobres pasaría de los actuales 189.5 millones a 204.5 millones, sin aumento de sus ingresos; con incremento de 5 por ciento de sus entradas económicas, serían 10 millones más en cada uno de los grupos, lo que revertiría las mejoras obtenidas en los últimos años en la región, alertó el organismo regional, durante la presentación de un informe sobre los avances en el área de salud de los objetivos de Desarrollo del Milenio en la región.

Las cifras hacen temer lo peor: mientras el Indice de Precios al Consumo interanual había subido una media de 6-7 por ciento hasta abril, los alimentos se encarecieron 15 por ciento, indican datos de la Cepal.

Venezuela, con cerca de 40 por ciento, Nicaragua con 28 por ciento y Bolivia con 25 por ciento, encabezan la lista de países donde más se ha encarecido la canasta básica.

Las medidas más urgentes para evitar un retroceso en la ya complicada situación de las poblaciones más vulnerables de la región es subsidiar la producción agrícola, reducir los impuestos y los aranceles a los alimentos y aumentar los apoyos a los sectores con más dificultades, recomendó Machinea. “La región es muy heterogénea y el denominador común sigue siendo la desigualdad”, dijo.

La llamada Declaración del Milenio es una “carta de navegación” diseñada por la Organización de Naciones Unidas para apoyar a sus estados en diversas áreas y estableció una serie de metas para combatir la pobreza y alcanzar el desarrollo hacia 2015.

“Este es un momento en que no hay que reducir el gasto social, sino aumentarlo hoy para que dentro de cinco años no tengamos que recoger en ambulancia lo que no hicimos”, dijo por su parte la directora regional para América Latina del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la costarricense Rebeca Greenspan.

Una causa importante de la mejora de los índices de pobreza en la región fue la reducción de los precios de los alimentos en las dos últimas décadas, recordó Greenspan, quien sostuvo que es el momento de revisar las políticas fiscales para que los gobiernos dispongan de mayores recursos para el gasto social.

El informe Objetivos de desarrollo del Milenio. La progresión hacia el derecho a la salud en América Latina y Caribe, destaca “cómo los determinantes de la salud están estrechamente asociados con la desigualdad de la distribución socioeconómica”.

Esto demuestra que las políticas de salud deben realizarse de manera integral con otras políticas en el ámbito educativo, de vivienda e infraestructura social básica, y de ingresos en un entorno macroeconómico estable y propicio al crecimiento, con mejor distribución de los frutos del desarrollo, apunta el informe.

A su vez, la Comisión Europea (CE) culpa a especuladores de los mercados de materias primas por el alza en los precios de alimentos, y dijo que estos deben asumir al menos parte de la culpa por el incremento.

La CE prometió seguir de cerca la actividad del sector, se informó desde Bruselas. “Ha habido una creciente actividad de inversionistas especulativos en mercados financieros relacionados con materias primas para equilibrar los riesgos de los precios o usar el exceso de liquidez, como consecuencia de una crisis del mercado financiero”, señaló un informe avalado por el brazo ejecutivo de la Unión Europea (UE).

Al insistir en culpar a los especuladores, la CE añade que “estas actividades llevan a un incremento en el movimiento de los precios y provocan volatilidad en los futuros y en los mercados al contado de materias primas”.

El documento analiza recientes subidas de precios en cereales, carne y lácteos, donde los mercados apuntaron incrementos de precios de dos y hasta tres dígitos en menos de un año, y ayudaron a que la inflación en la zona del euro tocara máximos históricos en marzo.

El informe hace una lista de varios factores estructurales, donde el mal clima, los altos precios de la energía y la demanda creciente de alimentos en las economías emergentes resultan ser las principales causas del aumento de los comestibles, así como la depreciación del dólar estadunidense y la especulación del mercado. “Los desarrollos en los mercados financieros han tenido un impacto”, sostuvo el informe.

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