Hace 30 años, el Presidente Aristide, víctima de un golpe de Estado militar, regresaba al poder tras la intervención de las Naciones Unidas.
Salim Lamrani / Para Con Nuestra América
El 16 de diciembre de 1990, después una campaña electoral supervisada por la ONU, pero marcada por la violencia, Jean-Bertrand Aristide, candidato del Frente Nacional por el Cambio y la Democracia (FNCD), fue elegido presidente de Haití con cerca del 67% de los votos y una participación de más del 75% del electorado. El país más pobre del continente estaba marcado por una inestabilidad institucional crónica. No menos de cinco presidentes habían gobernado de 1986 a 1991, todos derrocados por golpes de Estado militares. El 7 de febrero de 1991, el joven sacerdote de formación, formado en de la teología de la liberación, asumió la presidencia del país, a pesar de un intento de golpe un mes antes, que buscaba impedir su llegada al poder.
