En Costa Rica se vive una situación asombrosa e inexplicable: un país que se caracterizó por la tolerancia, la amabilidad y los buenos modales, que el resto de centroamericanos lo caracterizaban como “educado” y que algunos, incluso, decían que era “domesticado” por su tranquilidad y falta de beligerancia, se ha transformado en poco tiempo en otra cosa.
Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica
Uno de esos males es la corrupción. El discurso dominante identifica a los corruptos con “los mismos de siempre”, que básicamente son los partidos políticos y los políticos que gobernaron el país hasta hace cuatro años. Estos partidos y estos políticos habrían arruinado al país, lo habrían postrado mientras, al mismo tiempo, se enriquecían.








