sábado, 25 de abril de 2015

Cuba: Verdad y dignidad contra la infamia

Porque Cuba luchó, porque no se rindió ante el imperialismo, aquellos científicos y  médicos que hace poco más de una década fueron difamados al vincularlos con el terrorismo, hoy son los responsables de que el pueblo estadounidense tenga a su disposición una vacuna que puede prolongar la vida de miles de pacientes de cáncer, en lo que representa una contribución invaluable a la búsqueda de soluciones a los grandes problemas de salud de la civilización contemporánea.

Andrés  Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Un acuerdo médico y comercial, permitirá la exportación
de la vacuna cubana contra el cáncer de pulmón a EE.UU
En el año 2002, cuando la Casa Blanca recién empezaba esa locura bélica que, con acierto, Ramón Grosfoguel definió como “la guerra terrorista contra el terrorismo”, una cruzada seudojustificada por George W. Bush con los peores argumentos del conservadurismo político, el fundamentalismo religioso, y la supuesta predestinación de los Estados Unidos para imponer su manera de entender la democracia en todos los confines, el entonces subsecretario de Estado norteamericano, John Bolton, acusó a Cuba fabricar armas biológicas en sus centros de investigación médica, siendo así la más cercana amenaza a la seguridad nacional de la potencia paranoica. Nunca, en más de cuatro décadas de agresiones imperiales contra la Revolución Cubana, un gobierno se había atrevido a formular tales acusaciones. Pero los halcones lo hicieron.

El Papa que va a Cuba

La Iglesia católica, en decadencia continua durante los últimos cincuenta años, ha renacido bajo su mandato e influjo. Con muchos hechos y cierto toque de demagogia y manejo mediático, Francisco sacude al mundo con gestos casi diarios.

Roberto Follari / El Telégrafo (Ecuador)

El Papa Francisco
Francisco irá a Cuba antes de llegar en viaje a EE.UU., se informa. Antes, ya medió para que las relaciones entre ambos países se hayan descongelado. Es el mismo Papa que ha abogado por un trato respetuoso para los homosexuales -sin llegar a admitir el matrimonio igualitario-, y el que acaba de destituir a un obispo por proteger a un sacerdote abusador de niños.

Es extraordinario que un Papa tome estas decisiones; más aún, que inste a los católicos jóvenes a “hacer lío”, como si fuera el eco de Mao cuando este decía que “hay un gran desorden bajo el cielo; hace muy buen tiempo”. El estilo campechano, inconfundiblemente ‘porteño’ (de Buenos Aires) que muestra el Papa, lo pone muy lejos y por delante de los pontífices conservadores que lo antecedieron en el sillón de San Pedro.

El Salvador: de la guerra revolucionaria a la guerra contra las maras

La violencia está desbordada en el Triángulo Norte centroamericano. En El Salvador, la tregua entre las maras y el gobierno, lograda durante la administración de Mauricio Funes, se ha evaporado, y la respuesta gubernamental es tan parecida a la que le daba la derecha a la guerrilla en los años ochenta que da miedo: es la de nunca acabar, la de la serpiente que se muerde la cola, la del circulo vicioso que solo lleva a más violencia.

Rafael Cuevas Molina/ Presidente AUNA-Costa Rica

Batallones policiales de El Salvador
Durante el pacto logrado por Funes, los asesinatos decrecieron vertiginosamente y pareció abrirse una luz de esperanza. Pero ahora, con 60,000 pandilleros en las calles y 10,000 en las cárceles, se da una nueva vuelta de tuerca y el gobierno decide crear batallones especializados de la policía y el ejército para combatirlos. Violencia contra violencia.

Y, en el colmo de la paradoja, los que ayer impulsaron las políticas bélicas llaman a la cordura, y utilizan los mismos argumentos que ayer utilizó la izquierda guerrillera: a la violencia no se le combate con más violencia, sino eliminando las condiciones económicas y sociales que la hacen posible. Es decir, lo que antes era negro ahora es blanco, y lo que era blanco ahora es negro.

Guatemala: Mano dura, mano larga

Si la delincuencia común es un problema estructural que no se resuelve solamente con medidas punitivas, el crimen organizado y su presencia en el Estado guatemalteco también lo es.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

La develación por parte de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) de  una estructura de crimen organizado que hacía contrabando y defraudación aduanera, es un golpe demoledor para el gobernante Partido Patriota. Se ha evidenciado que la red criminal (“La Línea”),  llega al menos hasta la vicepresidencia de la república como lo revela que el secretario de Roxana Baldetti sea considerado el cabecilla de la banda. 

El escándalo descubre que los titulares anterior y presente de la Superintendencia de Administración Tributaria Carlos Muñoz y Omar Franco y Estuardo González -Gerente General del periódico Siglo 21-,  así como  dos decenas de funcionarios también formaban parte de la organización criminal. Grabaciones de  llamadas telefónicas hechas en el curso de la investigación evidencian que los implicados aludían al “presidente” y a la “señora” en sus conversaciones. Al parecer la CICIG ha detenido las  sindicaciones  hasta los bordes de Baldetti. Y la oposición encarnada en los partidos Líder y UNE no pedirán antejuicio a Otto Pérez Molina y Baldetti. Pragmáticamente consideran que esto provocaría  inestabilidad y podría afectar al proceso electoral de este año.

Costa Rica: ¿Sobrevivirá el gobierno de Luis Guillermo Solís?

A punto de cumplir su primer año, el gobierno de Luis Guillermo Solís da una imagen de derrumbe y caos. Lo cual resulta mucho más intrigante, si recordemos que un año atrás lo que teníamos era un presidente alzado en gloria por un apoyo popular arrollador ¿adónde fue a parar ése, al parecer vigoroso caudal político?

Luis Paulino Vargas Solís / http://sonarconlospiesenlatierra.blogspot.com

Acaso la respuestas deban empezar a hurgarse en el proceso electoral mismo. Quizá ahí mismo quedaron sembradas –por propia decisión de don Luis Guillermo- las semillas venenosas que luego han venido a hacer de su gobierno lo que, cada vez más, parece ser una apuesta por el desastre. Mi tesis la resumo así: siendo candidato, y al comando del Partido Acción Ciudadana (PAC), Solís optó por una fórmula estrechamente electorera, basada en dos o tres premisas principales: ofrecer “cambio”; descafeinar ese cambio a fin de inmunizarse contra la campaña del miedo desatada contra José María Villalta y el Frente Amplio; formular esa propuesta de “cambio sin amenaza” alrededor de oportunistas coaliciones de facto con sectores moderadamente conservadores desprendidos de los partidos tradicionales, en especial la Unidad Socialcristiana, y algunas representaciones del progresismo vinculado a movimientos sociales.

Bugaba: conflicto ambiental y ecología política

Al cabo de 15 años de crecimiento económico con inequidad social y degradación ambiental, estamos llegando al momento de plantear la necesidad de iniciar la transición hacia el desarrollo sostenible. El principal factor de impulso a esa transición, por ahora, son las luchas de las comunidades de todo el país por el acceso a condiciones ambientales básicas para una vida digna: agua, saneamiento, ausencia de contaminación, seguridad.

Guillermo Castro H. / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

La población de Bugaba, en Chiriquí, Panamá –camino a la frontera con Costa Rica-, se ha movilizado en protesta por la concesión de aguas para una hidroeléctrica, que podría amenazar el abastecimiento de la nueva planta potabilizadora que está siendo construida para esa comunidad a un costo de 46 millones de Balboas, y tiene ya un 90% de adelanto. Estamos aquí frente a un caso típico de conflicto ambiental. Dos actores sociales distintos (la comunidad y una empresa hidroeléctrica) aspiran a hacer usos distintos y potencialmente excluyentes del agua que provee una misma cuenca.

Panamá: Falta la política exterior de un proyecto nacional

Para una nación chica cuyo territorio contiene un recurso de alto valor estratégico como la posición interoceánica –históricamente codiciado por grandes potencias–, preservar la integridad, seguridad y desarrollo nacionales exige desplegar una política exterior que fortalezca el derecho internacional y sus instituciones, que gane solidaridades y liderazgos con qué respaldar nuestras posiciones negociadoras.

Nils Castro / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Camino a la VII Cumbre de las Américas, el Presidente y la Canciller de Panamá  anunciaron que su gobierno había decidido recuperar la anterior política panameña de asumir al país como lugar de encuentro y concertación internacionales, y dejar atrás el alineamiento y enajenación en que nos hundió el anterior. Además, tuvieron la entereza de sostener el compromiso de invitar a Cuba a esa cita continental. Ambas decisiones fueron correctas, como lo probaron sus resultados. Ello merece reconocimiento, pero asimismo debe señalarse que este retorno a aquella política exterior todavía carece de varios componentes esenciales.

La hegemonía de Estados Unidos en Panamá

En Panamá, Estados Unidos ha ejercido su hegemonía desde  la independencia de Colombia en 1903. 

Carlos Pérez Morales* / Especial para Con Nuestra América
Desde Puerto Rico

Hegemonía es un concepto utilizado en el estudio de la sociedad. Este término se ha extendido al estudio de las relaciones internacionales. En estas relaciones, consideramos que es, el ejercicio del poder de una nación sobre otra sin utilizar la fuerza. Al país que ejerce esta relación, le llamamos hegemón.  La trasmisión de fuertes lazos culturales a otra nación puede ser parte del ejercicio hegemónico, aunque no necesariamente. Cuando un país es dominado culturalmente, su comercio, sus relaciones con otros países y su gobierno, podemos decir que es un país subordinado por las influencias del hegemón. La persona que primero estudió la hegemonía fue el italiano Antonio Gramschi.  En América y otras partes del mundo, Estados Unidos es considerado como un importante país con gran influencia, aunque la misma se encuentra en plena disminución.  El poderío que ejerce este país es tal que domina el comercio de muchas naciones, obtiene los mejores recursos naturales de otros países, incluyendo los hidrocarburos a precios ridiculamente bajos, impone importantes rasgos culturales y tiene una poderosa fuerza militar.

Bolívar, padre y forjador de la diplomacia venezolana

Bolívar actuó como un avezado Jefe de Estado en términos del manejo de la diplomacia, con honor, dignidad y firmeza, entendiendo la valía de establecer –en su contexto-  sólidas relaciones de amistad con Estados Unidos, sin dejar de salvaguardar los intereses soberanos de la naciente República, sembrando con ello parámetros insoslayables de comportamiento republicano, independiente y soberano en los manejos de la política exterior de la Nación.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

En 1818, la ambición de Estados Unidos por forjarse un espacio preponderante entre las naciones que emergían independientes era acelerada y constante. El 12 de julio de ese año arribó a Angostura el agente diplomático estadounidense Juan Bautista Irvine.

En el papel, tres eran las tareas encomendadas a Irvine por el Secretario de Estado John Quincy Adams: 1. Manifestar la simpatía de su país hacia las nuevas repúblicas que nacían en América del Sur. 2.  Protestar por los dos barcos capturados (Tigre y Libertad) por las fuerzas patriotas en el Orinoco y 3. Esclarecer el curso que tomarían las relaciones entre su país y Venezuela Los acontecimientos futuros mostrarían otro derrotero respecto de las prioridades de la misión del agente estadounidense.

Dos Américas, dos Cumbres

Dos Américas, dos Cumbres; esta dualidad no ayuda mucho si no se contextualiza cada cosa y se abre paso a una compresión integral de los acontecimientos que se dieron en las históricas Cumbres en Panamá (La VII Cumbre de las Américas y La Cumbre de los Pueblos).

Abdiel Rodríguez Reyes* / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Los presidentes Raúl Castro y Barack Obama
en la Cumbre de las Américas en Panamá.
Una de las patologías del movimiento popular al menos conociendo un poco el panameño, es un protagonismo infantil a lo interno de cualquier intento de unidad, así sea en la diversidad, que no tiene sentido, si no más que para figurar y vivir de ello. Con este paréntesis, podemos decir que la Cumbre de los Pueblos fue un rotundo éxito. En ocasiones anteriores hemos señalado que lo trascendente de esta cumbre fue su contenido en cuanto construcción de alternativas, que tienen que ser elaboradas desde abajo, desde los cimientos sociales populares que viven las consecuencias del neoliberalismo.

Galeano, García Linera y el pensamiento crítico latinoamericano

Las dos Asambleas Generales de Clacso (Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales) cuando yo lo dirigía, fueron cerradas respectivamente por Álvaro García Linera (en Cochabamba, en 2009) y por Eduardo Galeano (en Ciudad de México, en 2012). Fueron formas contundentes de hacer llegar a los cientistas sociales del continente las expresiones más altas del pensamiento crítico latino-americano contemporáneo.

Emir Sader / ALAI

Uno, Álvaro García Linera, un profesor universitario, militante político, preso y torturado por ello, gran intelectual revolucionario, que articula alto nivel de elaboración teórica con la práctica política. Se ha constituido en el más importantes intelectual latinoamericano. El otro, Eduardo Galeano, del cual conocemos la insuperable capacidad de captar la realidad en sus expresiones más cotidianas, al lado de los grandes y crueles fenómenos globales, a partir de su visión humanista y solidaria. El mejor escritor latinoamericano contemporáneo.

Los dos corresponden, de distintas maneras, a lo que se llama de intelligentsia – intelectuales críticos, que abordan los temas más relevantes en lenguaje accesible, defendiendo a los más oprimidos, humillados, ofendidos. Una categoría – intelectual de la esfera pública – que está en proceso de extinción.

El poder sigue naciendo del fusil

Probablemente la centralidad que han adquirido las democracias electorales en las sociedades occidentales y la difusión de una cultura consumista (ambos fenómenos estrechamente ligados) parecen haber evaporado la hipótesis de Marx sobre el paralelismo entre la economía y la guerra.

Raúl Zibechi / LA JORNADA

En los momentos difíciles, durante los grandes traumas sociales, cuando la confusión y la opacidad se vuelven norma, acudir a los clásicos puede ayudar a despejar el panorama. Como sabemos, vivimos un periodo especialmente complejo, oscuros nubarrones asoman en el horizonte. A modo de ejemplo: no son pocos los analistas que consideran que una guerra nuclear es una de las posibilidades para resolver las múltiples crisis en curso (ver Pepe Escobar).

Una conocida carta de Marx a Engels (del 25 de septiembre de 1857) revela la importancia que el primero concedía al papel del ejército en la historia. Recordaba que el primer sistema de salarios nació en los ejércitos antiguos, así como la primera forma legal del derecho a la propiedad, el primer uso de la maquinaria en gran escala y hasta la primera forma de división del trabajo dentro de una rama productiva. Su conclusión, a la luz de lo que nos está sucediendo, parece tanto premonitoria como agobiante: “Toda la historia de las formas de la sociedad burguesa se resume notablemente en la militar” (Correspondencia Marx-Engels, Ediciones de Cultura Popular, México, 1972, tomo I, p. 135).

A negocios mundiales… responsabilidad global

Una amplia coalición de 64 organizaciones suizas lanzó este martes 21 de abril la Iniciativa Popular a favor de Multinacionales Responsables. Se propone recolectar en 18 meses las 100 mil firmas necesarias para imponer un artículo constitucional que exija a las multinacionales helvéticas el respeto de los derechos humanos y normas ambientales en el conjunto de sus actividades, inclusive en el extranjero.

Sergio Ferrari* / Especial para Con Nuestra América
Desde Suiza

Lanzamiento en Berna de la iniciativa
Multinacionales Responsable.
La trascendencia económico-financiera internacional de Suiza es una realidad estadística y de hechos. Es la vigésima potencia económica internacional. Record de concentración de multinacionales –en proporción a su población. La segunda nación en cuanto a inversiones directas en el exterior.

Complementariamente, un reciente estudio de la Universidad de Maastricht, Holanda, que analizó 1800 casos concretos, concluyó que Suiza ocupa el noveno puesto entre los países más corrientemente involucrados en la violación de derechos humanos de las empresas.

¿Por qué no ser machistas?

Si el poder masculinizante dio como resultado en el mundo esta catástrofe que tenemos actualmente, con sus interminables “conquistas” y violencia generalizada llevándose todo por delante, es hora de empezar a pensar en una crítica radical de ese paradigma machista y patriarcal que está a su base.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

El título del presente texto es ya provocador. O problemático. Presentado explícitamente sin otras consideraciones, da a entender que sí, efectivamente, hay machismo. Ello, por supuesto, es muy fácilmente constatable. Basta mirar un poco a nuestro alrededor para encontrarlo por todos lados: la cultura dominante, más allá de algunos cambios que se están operando en el mundo, sigue siendo profundamente machista.

Ahora bien: como en toda relación interhumana, la ideología dominante parte de la base (errónea por cierto) de una situación “natural”, que interesadamente podría tomarse por “normal”. Pero sucede que en la dimensión humana no hay precisamente “buenos” y “malos”, ángeles y demonios, una normalidad dada de antemano, genética. Menos aún, una pretendida normalidad determinada por los dioses (dicho sea de paso: ¿cuáles?, visto que existen tantos). Hay, en todo caso, conflictos (“La violencia es la partera de la historia”). El paraíso es un mito, está perdido.

sábado, 18 de abril de 2015

Galeano: la utopía sirve para caminar

Pocos intelectuales contemporáneos han ejercido el influjo que Eduardo Galeano en los más amplios sectores de América Latina. Sus libros, y extractos de ellos, circulan por doquier, y su presencia convocó siempre multitudes fervorosas, sobre todo de jóvenes, que le leen y escuchaban embebidos, oyendo traducir sus anhelos en sus palabras.

Rafael Cuevas Molina /Presidente AUNA-Costa Rica

Su libro, Las venas abiertas de América Latina fue y sigue siendo un libro imprescindible, de referencia, que sigue circulando en fotocopias o copias ajadas por el trasvase de mano en mano. Ha sido tan importante, ha tenido tanta influencia que un pequeño batallón de ideólogos de la derecha, con el cubano-norteamericano pagado por la CIA Carlos Montaner a la cabeza, le dedicó un libro tratando de rebatir sus argumentos, al que llamaron Manual del perfecto idiota latinoamericano.

Nos quedamos sin Eduardo Galeano

Los que leímos a Galeano pudimos disfrutar de la belleza con la que hilaba las palabras,  pero al mismo tiempo barruntamos una enorme condición humana que iluminaba con colores distintos todo lo que con esas palabras tocaba. Eduardo Galeano  nos llegó hasta el fondo del alma no solamente en sus textos políticos sino porque también volvió humana y llena de amor su reflexión política.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

El escritor uruguayo Eduardo Galeano.
Siempre que se va  una voz de referencia como lo fue y seguirá siendo Eduardo Galeano nos sentimos huérfanos. Relativamente pocos de los que hoy escriben contritos por la muerte del gran escritor uruguayo,  tuvieron el privilegio de conocerlo personalmente y aun ser sus amigos. En las últimas horas he leído breves textos de sus admiradores que lo recuerdan haber visto en una conferencia, haber estrechado su mano ocasionalmente, haberse topado con él en el elevador de algún edificio. La mayoría de nosotros nunca lo vio personalmente, nunca habló con él, nunca estuvo físicamente cerca de él. Y sin embargo, a Eduardo Galeano sus lectores siempre lo sentimos cerca y lo llegamos a querer.  Eduardo Galeano, como también lo fue el otro gran uruguayo Mario Benedetti, tuvo la virtud de ser un escritor que hacía sentir a sus lectores muy cerca, casi en la intimidad.

Eduardo Galeano: “Please, don´t save me”


Galeano era un donador de claridades en medio de tantas oscuridades. Un portador de lucidez admirable en un mundo que invita constantemente al desaliento. Con un lenguaje sumamente sencillo, lograba tocar las fibras más delgadas de los deseosos de libertad, de emancipación.

Óscar Ureña García / Especial para Con Nuestra América    
     

Eduardo Galeano
Hace unos años, cuando era estudiante de la carrera de periodismo, conocí la obra del escritor y periodista uruguayo, Eduardo Galeano. Sus artículos de opinión me marcaron. Y ni qué decir de su ensayo más conocido: Las venas abiertas de América Latina, que dejó una huella en el pensamiento de muchos jóvenes latinoamericanos, pues nos mostró el sometimiento que ha vivido, desde el siglo XV, Nuestra América. Precisamente, dentro de su obra y su persona, la enseñanza más grande que nos dejó Galeno fue la necesidad de que los jóvenes, Latinoamérica y el mundo, se emanciparan de las ideas absolutas que favorecen a unos y destruyen, cruelmente, a la mayoría.

México y América Central frente al imperialismo

Políticamente desconectados de los procesos de integración, recuperación de la soberanía y reconfiguración de los equilibrios de fuerzas que han tenido lugar en América del Sur durante los últimos 15 años, como lo evidenció la reciente Cumbre de las Américas en Panamá –salvo los casos de Nicaragua y El Salvador-, ¿será posible todavía imaginar un futuro diferente, cualitativamente superior, para México y América Central?

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Lejos de ser un anacronismo, un desvelo de intelectuales de izquierda trasnochados o una pieza de anticuario en el museo de las ciencias sociales latinoamericanas, el imperialismo es un proceso histórico en permanente actualización, intrínsecamente vinculado al desarrollo del capitalismo ya no solo como modo de producción, sino como patrón civilizatorio; y por lo tanto, se expresa en todos los ámbitos de la vida de los pueblos que lo sufren: ese amplio arco que va de la política a la economía, y de la cultura a la ideología.

Desde esta perspectiva, México y América Central, como espacios geográficos y formaciones sociales que han sido objeto privilegiado de los apetitos del “Norte revuelto y brutal” –al decir de José Martí-, representan hoy casos dolorosos de la huella del imperialismo estadounidense -durante más de un siglo- y del capitalismo neoliberal sobre la vida de millones de personas y, en especial, sobre nuestra manera de pensar y pensarnos como latinoamericanos.