sábado, 22 de noviembre de 2014

El Salvador: a 25 años del asesinato de los jesuitas

A 25 años del asesinato de los jesuitas de la Universidad Centroamericana de El Salvador, la desigualdad, la impunidad, la violencia y la alevosía impuestas por los grupos dominantes de Centroamérica sigue campeando. En esas condiciones no puede haber desarrollo ni paz.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

Afiche conmemorativo de la comunidad jesuita
de Panamá (Tomado de Jesuitas Centroamérica).
En la madrugada del 16 de noviembre de 1989, el Batallón Atlacatl, fuerza de choque especializada en guerra contraisurgente del Ejército de El Salvador, ingresó en las instalaciones de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, entidad de educación superior regenteada por jesuitas, y asesino a ocho personas, seis de ellas académicos de dicha universidad, y dos mujeres que trabajaban en servicios domésticos con ellos.

La masacre ahí perpetrada se dio en el marco de la ofensiva que llevaba a cabo el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) en San Salvador, la ciudad capital del país, y que había llevado al régimen de Alfredo Cristiani a sentirse acorralado.

El bloqueo a Cuba y el periodismo carroño

¿Por qué tanta indecencia e indigencia periodística en CNN en torno a la condena de la ONUal bloqueo contra Cuba? ¿Por qué tanto periodismo fétido?

Ángel Bravo / Especial para Con Nuestra América

El pasado 28 de octubre la Asamblea General de la ONU aprobó casi por unanimidad y por vigésimo tercer año consecutivo, la resolución titulada "Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba".

En su intervención el canciller Bruno Rodríguez Padilla denunció los costos humanitarios y económicos que el bloqueo ha ocasionado en el pueblo cubano. Sin dejar de decir la verdad, ni renunciar a los principios socialistas de la revolución, de manera protocolar y valiente, su discurso fue una forma de tenderle una mano al representante de los Estados Unidos, dándole a entender, que esta es la oportunidad para que su país recuperara algo de dignidad, y no siguiera siendo condenado por su cinismo y prepotencia anacrónica.

Guatemala: Racismo y malthusianismo

Lo que convierte a la perspectiva de Martín Banús en una de carácter reaccionaria, es comenzar diciendo que la triste realidad del indígena guatemalteco no es imputable a la realidad social que vive (“el sistema”),  sino a su manera de ser: indiferente, derrotado, desobligado, inauténtico (su religión es sincretismo), borracho, machista y sucio. 

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

El artículo de Martín Banús,  titulado “El indígena feo”, ha llamado poderosamente la atención en Guatemala,  pero de una manera negativa. En la versión digital del periódico en que fue publicado, La Hora, registra más de 250 comentarios. Esto es un verdadero record. Desde hace algún tiempo he observado que aun columnistas estrellas de dicho diario suman dos o tres comentarios del lector a sus colaboraciones. Pero Martín Banús se ha hecho célebre de la peor  manera. Ha despertado el rechazo de un sector importante de la opinión pública guatemalteca porque sus argumentos acerca del “problema del indígena” ciertamente tienen un sabor racista y podríamos agregar malthusiano. Y con estas dos concepciones, racismo y maltusianismo, la opinión de Martín sobre la cuestión étnica en Guatemala se ubica en la extrema derecha. Me ha resultado sorprendente la perspectiva del autor, porque por alguna conversación que tuve con él y por lo que dice en algunos de sus artículos, me pareció un hombre progresista.

Argentina: Pro y contra de Roca

Como es lógico, el centenario de la muerte del general Julio Argentino Roca ha reavivado polémicas sobre su actuación pública.

Carlos María Romero Sosa / Especial para Con Nuestra América
Desde Buenos Aires, Argentina

Julio A. Roca, presidente de Argentina
entre 1880-1886 y 1898-1904.
Sin duda alguna la mayor objeción hacia el dos veces presidente de la república se centra en la Campaña del Desierto; una guerra a todas luces cruel y cuyos excesos merecieron en su hora reproches hasta del arzobispo de Buenos Aires monseñor Aneiros. Hay quienes justifican esa acción pretextando que los mapuches vencidos eran de origen chileno, como si los pueblos originarios no hubieran antecedido a las divisiones políticas productos de la conquista y colonización de estos territorios. Aunque cabe asimismo reconocer que décadas antes de la ofensiva  encabezada por Roca cuando era ministro de guerra y marina de Avellaneda, hubo otra campaña dirigida por Juan Manuel de Rosas en 1833, tanto o más cruel que aquélla y de la que poco se habla en la actualidad. Es más, autores enrolados en el revisionismo han ensalzado al proclamado “Héroe del Desierto” y Manuel Gálvez. al trazar la biografía del Restaurador registró sin objeción ética alguna la proclama a la que juzgó  “bella como todas las suyas” en la que Rosas expresó: “¡Soldados de la División del Sur! La campaña que abrimos debe cerrar la historia de nuestras empresas contra los indígenas, y poner término a la guerra de dos siglos, cuya duración es el baldón de nuestra patria”. De clemencia, virtud moderadora de la pasión, nada.

Carta a las y los jóvenes de México

Sabemos que es difícil escapar al miedo en condiciones tan dramáticas como las que viven. El miedo no se puede eliminar, pero lo importante es no rendirse al miedo, sino tomarlo en serio para poder enfrentarlo y superarlo eficazmente, a eso le llamamos: Esperanza. Ustedes tienen la fuerza para salir de esta pesadilla, resistir a la ilegalidad y violencia institucionalizadas y construir una alternativa de esperanza.

Boaventura de Sousa Santos / LA JORNADA


Me dirijo a todos mis amigos y a todas mis amigas de México. Si me permiten, me dirijo en especial a ustedes los jóvenes y las jóvenes de México. Una conmoción atraviesa todo el mundo por el horror de la masacre de los jóvenes de la Escuela Normal de Ayotzinapa, Guerrero, y en particular por el horror de los detalles con que se ha cometido esta acción.

El nuevo campo político en Bolivia

Unas semanas antes de las elecciones, Juan del Granado lanzaba la siguiente sentencia al Presidente Evo: “que prepare sus maletas para irse de Palacio”; por su parte, Tuto Quiroga, reafirmando que ganaría las elecciones, sermoneaba: “la biblia regresará a Palacio”. Sin quedarse atrás, Doria Medina vaticinaba: “iremos a una segunda vuelta y ganaremos”. Sin embargo, al final el MAS se llevaría la victoria con el 61,4 % de los votos, lo que significa que más de 3 millones de personas habían derrumbado las ilusiones del bloque opositor.

Álvaro García Linera / Rebelion

A la luz de estos resultados democráticos, se pueden observar tres nuevas características dentro del campo político boliviano.

1. El horizonte de época

Una de las funciones del Estado moderno es la construcción de consensos fundamentales sobre el sentido común, es decir, el orden y el destino del mundo social; esto no solo garantiza la consolidación de una forma estatal sino, ante todo, la cohesión social que sostiene el orden estatal. En su libro Sobre el Estado, P. Bourdieu propone la distinción de dos componentes en la construcción de los consentimientos duraderos sobre la organización de la vida social: la integración lógica y la integración moral. La primera hace referencia a los acuerdos inmediatos alcanzados por personas que tienen similares categorías de pensamiento, percepción y construcción de la realidad, mientras que la segunda tiene que ver con la presencia de valores morales compartidos.

EE.UU: nefasta política migratoria

Observamos en los mass media la entrega de los primeros visados por 10 años que han sido entregado a ciudadanos chinos y norteamericanos, y escuchamos al secretario de Estado norteamericano John Kerry decir: “Ustedes están ayudando, literalmente, a escribir el siguiente gran capítulo de la historia entre Estados Unidos y China… Esto generará enormes dividendos para los ciudadanos estadounidenses y chinos y fortalecerá nuestras dos economías".

José Toledo[1] / Especial para Con Nuestra América

El artículo 13, en sus incisos a y b, de la Declaratoria Humana de los Derechos humanos (1947) señala el derecho a la libre circulación y residencia de cualquier ser humano y esto es válido para unos y para otros no, como bien es sabido. La realidad nos lo demuestra. Si bien es cierto usted puede movilizarse al país que desee o igualmente residir, existe limitaciones que hacen del uso de estos derechos artículos de privilegios “impunes” para unos y prohibiciones “permitidas” para otros. El desastre de la política migratoria en los EE.UU en relación a la Reforma Migratoria es un tema recurrente, más aun, en las últimas semanas en donde el presidente Barack Obama perdió total representatividad en la cámara de senadores. Fue en el año 1986 cuando el ex presidente Ronald Reagan decretó amnistía a cerca de 3 millones de indocumentados en los EE.UU. De allí a la fecha cualquier tipo de reforma -en favor de 12 millones de indocumentados– ha sido pura fanfarria. Viéndolo desde el reverso de la medalla, y saltando asimetrías ideológicas, EEUU y China intercambian visados de negocios o turismo por diez años, así como visa de cinco años para estudiantes y esto no es censurable para la conciencia norteamericana aun tratándose de un país de régimen comunista.

Entre la Economía Ecológica y la Ecología Política

Discurso pronunciado en la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina, el pasado 7 de noviembre, con motivo de la entrega del Doctorado Honoris Causa.

Joan Martínez Alier / Especial para Con Nuestra América

La Ecología Política estudia los conflictos socio-ambientales. Al mismo tiempo, el término designa un amplio movimiento social y político por la Justicia Ambiental que es más fuerte en América Latina que en otros continentes. Este movimiento lucha contra las injusticias ambientales en ámbitos locales, nacionales, regionales y globales. Por ejemplo, lucha contra las injusticias climáticas. Se forman redes entre las OJAs (organizaciones de justicia ambiental) y con otras organizaciones como la Vía Campesina y la CLOC (Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones Campesinas).

¿Cuánto hay que dar?

Las discusiones sobre el cambio climático y el calentamiento global, a la hora de tomar medidas reales, suelen terminar en la pregunta irresponsable de los ricos: ‘¿Cuánto hay que dar?’. Pero no ofrecen dinero para solucionar los problemas ambientales, originados por ellos mismos, sino para paliar o ‘mitigar’ sus temibles efectos. Y lo peor de todo: los ofrecimientos vienen condicionados o nunca llegan.

Fander Falconi / El Telégrafo (Ecuador)

No pueden caer los países del Sur en esa trampa. No estamos rogando caridad, estamos exigiendo justicia porque somos las víctimas de la ambición irresponsable del capitalismo; es más, la mayor víctima es la naturaleza, que también tiene derechos.

La Organización de Naciones Unidas (ONU) y los diversos organismos ejecutores de sus políticas fueron creados para dar respuestas a las necesidades y a los derechos de toda la población del planeta. Sin embargo, ¿por qué algunos países no responden frente a algunos compromisos y protocolos que son el resultado de una exigencia mundial? Esta es una pregunta medular que nos sitúa en el centro de un asunto que deja de ser diplomático para volverse estrictamente político.

Neoliberalismo, corporaciones mediáticas y sujeto

Lo que le otorga su especificidad terminante al neoliberalismo es que es el primer régimen histórico que intenta por todos los medios alcanzar la primera dependencia simbólica. En este aspecto el neoliberalismo necesita producir un “hombre nuevo” engendrado desde su propio presente, no reclamado por ninguna causa o legado simbólico y precario, “líquido”, fluido y volátil como la propia mercancía.

Jorge Alemán / Página12

Después de Gramsci, el poder no puede ser pensado en el campo emancipatorio sólo en su aspecto coercitivo y localizado. Hay una línea que, partiendo de Gramsci y siguiendo por Althusser, Foucault y otros, nos indica que el poder no sólo oprime, sino que fabrica consensos, establece la orientación subjetiva y produce una trama simbólica que funciona de modo “invisible”, naturalizando las ideas dominantes y donde siempre, y en esto consiste su éxito definitivo, esconde su acto de imposición. El procedimiento de los medios orientados por las corporaciones dominantes se define como un acto de enunciación que siempre busca esconder su carácter histórico como también los intereses que promueve bajo un modo supuestamente universal. El orden simbólico que atraviesa al neoliberalismo se comporta como un dispositivo racional que aparenta promover diversas formas de subjetividad, mientras la repetición de lo mismo en el circuito ilimitado de la mercancía prosigue su marcha incesante y circular. Sin embargo, en la medida en que los medios de comunicación, más allá de sus diversas modalidades de transmisión, se sostienen en el lenguaje, es necesario, según nuestro juicio, despejar una confusión muy habitual entre las ciencias sociales y las filosofías contemporáneas concernidas por esta cuestión.

En Kobane se defiende mucho más que la identidad kurda (II)

La ofensiva de la OTAN en Ucrania y la creciente agresividad estadounidense en regiones marítimas próximas a China se inscriben en el contexto de debilidad de la política de Occidente en el Medio Oriente. Así mismo puede entenderse la artificial baja en los precios del petróleo provocada por Arabia Saudita con la complicidad de Estados Unidos a fin de debilitar las economías preponderantemente energéticas de Irán y Rusia.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

De tal  manera, este marco permite entender la irrupción del EI y la respuesta leve de  Estados Unidos, después que esta fuerza ha logrado controlar parte importante del norte de Irak y de Siria. El 12 de septiembre, el presidente Obama nombró al general John R. Allen como Jefe de la coalición internacional para luchar contra el EI. El general Allen cuenta con gran experiencia operativa  después de haber sido  Comandante Adjunto de las fuerzas militares en la provincia de Anbar en Irak, y posteriormente, Comandante de la Fuerza Militar Internacional en Afganistán. En ambas misiones, Allen adquirió gran manejo de la problemática de los países árabes y, en particular estableció sólidas relaciones con las fuerzas sunitas minoritarias en Irak. Es reconocido como un militar de características muy particulares por su involucramiento con los estudios internacionales y su gran capacidad intelectual.

¿Cuánto tiempo le queda al matrimonio como institución?

Amigos con derechos, aminovios, parejas abiertas, matrimonios homosexuales…, a lo que podría agregarse, quizá con otro estatuto sociológico pero igualmente "inquietante" para una visión tradicional: sexo cibernético, relaciones en el espacio virtual, ¿muñecas y/o muñecos inflables de silicón?, etc., etc. Todo esto es nuevo, y aún sigue produciendo mucho escozor a las visiones conservadoras. Pero ahí están, tocando la puerta de nuestras atribuladas sociedades.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

"Adán y Eva y ¡no Adán y Esteban!", vociferaba un predicador evangélico, Biblia en mano. De todos modos el campo de la sexualidad y las relaciones afectivas en su sentido amplio siguen siendo –no hay otra alternativa parece– el doloroso talón de Aquiles de lo humano. ¿Por qué, indefectiblemente, en toda cultura y todo momento histórico, se ocultan las "zonas pudendas"? Pero, ¿por qué son pudendas?, justamente. ¿Por qué toda la construcción en torno a esto es tan pero tan problemática? El psicoanálisis nos da la pista (no queremos saber nada de la incompletud, de la falta, por eso tapamos los órganos que nos ¿avergüenzan?, porque descubren que estamos en una carencia original: no podemos ser al mismo tiempo todo, machos y hembras), aunque se prefiera una psicología de la felicidad que nos otorgue manuales y fórmulas de autoayuda para ¿triunfar en la vida? y asegurar el "amor eterno" (que, en realidad, no dura mucho). Resaltar la incompletud no es muy grato que digamos; mantener la ilusión de la completud obviando el conflicto a la base, es mucho más gratificante. Las religiones, en general, no dicen algo muy distinto a esta psicología de la buena voluntad. Por eso todavía siguen ocupando un importante lugar en la dinámica humana. Y la gente, aunque luego se separe, sigue cumpliendo con el rito del matrimonio, en una amplia mayoría de casos, en una iglesia, colocándose un anillo y jurándose fidelidad.

sábado, 15 de noviembre de 2014

Costa Rica: El FMI, un muerto insepulto

Como nunca antes, el país ve cómo se acrecienta la brecha entre ricos y pobres, y cómo se deterioran otros indicadores en los cuales otrora fuera líder. Estas son las consecuencias de tres décadas de ajuste como el que recomienda el Fondo y que, ahora, pretende que se sigan implementando.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

Luego que se instaló la crisis mundial después del 2008, El Fondo Monetario Internacional y sus sempiternas recomendaciones de ajuste se eclipsaron. Hubo, incluso, algunas declaraciones atrevidas, como las de Dominique Strauss-Kahn, a la sazón su Director Gerente, quien el 4 de abril de 2011 dijo en la Universidad de Washington que “estamos viviendo un momento de la historia muy singular…la crisis financiera mundial… devastó los cimientos intelectuales del orden económico mundial del último cuarto de siglo… El denominado “consenso de Washington” tenía una serie de mantras fundamentales. Una serie de normas simples en materia de política monetaria y fiscal garantizarían la estabilidad. La desregulación y la privatización generarían crecimiento y prosperidad. Los mercados financieros encauzarían los recursos hacia las esferas más productivas y se supervisarían a sí mismos en forma eficaz. Y todo mejoraría gracias a la globalización… Todo esto se derrumbó con la crisis. El consenso de Washington pertenece al pasado”. Tanto atrevimiento no podía ser tolerado, y Strauss-Kahn fue defenestrado acusado de acoso sexual.

Costa Rica: El gobierno le sonríe al FMI

Insistir en el camino neoliberal, tutelado por organismos como el FMI, sería perder una oportunidad histórica para recuperar el rumbo social, inclusivo y promotor del bienestar de las mayorías, que alguna vez supo forjar el Estado costarricense.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Lorenzo Figliouli (centro), jefe de la misión 
del FMI, con funcionarios del gobierno.
En política, los gestos tienen un valor simbólico determinante: abren o cierran puertas de diálogo, forjan alianzas, convocan a la suma de voluntades, y pueden darle nuevos sentidos a la experiencia de la militancia. La imagen del presidente argentino Néstor Kirchner descolgando la fotografía de los dictadores y genocidas Jorge Rafael Videla y Reynaldo Bignone, que adornaban perversamente las paredes del Colegio Militar; la participación de presidentes y líderes latinoamericanos en la movilización continental que derrotó al panamericanismo del ALCA en Mar del Plata; o la emergencia enigmática del zapatismo en México a mediados de la década de los noventa, en pleno éxtasis neoliberal, son imágenes con suficiente fuerza discursiva como para constituirse en relatos de una época en nuestra América.

Pero un gesto errático, hecho a destiempo y con los actores equivocados, también puede trastocar las posibilidades de acción de un movimiento político y descarrilar las expectativas que había logrado crear entre sus simpatizantes: esto es lo que le ha ocurrido al gobierno de Costa Rica al recibir con los brazos abiertos a una misión de tecnócratas del Fondo Monetario Internacional (FMI).

A 150 años del inicio de la Guerra de la Triple Alianza contra Paraguay

La Guerra de la Triple Alianza contra Paraguay, desarrollada entre 1864 y 1870, fue una de las primeras expresiones de los intereses de las nacientes potencias capitalistas volcadas brutalmente sobre los países latinoamericanos. 

Sergio Guerra Vilaboy* / Especial para Con Nuestra América
Desde La Habana, Cuba

El 12 de noviembre de 1864, hace ahora 150 años, estalló la Guerra de la Triple Alianza contra Paraguay (1864-1870), después que el gobierno de Asunción, presidido por el mariscal Francisco Solano López, ordenara el apresamiento del barco brasileño Marqués de Olinda, cuando navegaba por aguas fluviales paraguayas, en reacción a la invasión del imperio de Brasil a Uruguay, lo que se considera el inicio formal de la contienda fratricida

La etapa final de las transformaciones liberales en América Latina coincidió con el fin del capitalismo de libre concurrencia y los comienzos de la penetración imperialista, fenómenos que se manifestaron en un grave enfrentamiento entre cuatro países de la América del Sur. Detrás de ese conflicto actuaban los intereses de los sectores oligárquicos liberales y los apetitos expansionistas de los comerciantes y capitalistas foráneos, afincados en Brasil y Argentina.

México: Narcorrepresión y corrupción

Ayotzinapa devela no solamente la narcorrepresión. También devela la corrupción del Estado mexicano.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

Jesús Murillo Karam, Procurador General de la Republica en México ha informado que un grupo de 43 personas fue llevado a un tiradero de basura en el municipio de Cocula, Guerrero, y allí masacrado. Sus restos carbonizados fueron destrozados, metidos en bolsas de basura y tirados a un río. No puede saberse a ciencia cierta si son los 43 normalistas de Ayotzinapa,  porque no hay pruebas de ADN aún. Pero todo apunta a que sí son ellos. Para la PGR no fue un crimen de estado, sino una decisión de José Luis Abarca, presidente municipal de Iguala y de su esposa, quienes coludidos con el narcotráfico ordenaron el crimen. El gobierno mexicano pretende encubrir la descomposición que embarga al Estado en México. Desde tiempos de Calderón (2006-2012) la PGR sabía que los padres y hermanos de la esposa del alcalde de Iguala eran narcotraficantes. El problema no es solamente del  depuesto gobernador Aguirre de Guerrero, de los “chuchos” (la corrupta corriente que dirige al PRD), sino también del gobierno federal. Con el 67% de los municipios controlados o influenciados por los distintos cárteles del narcotráfico, y la penetración a nivel federal del crimen organizado, lo sucedido en Ayotzinapa no solamente es un crimen de estado.  También es narcorrepresión.

México en la historia de una violencia institucionalizada

Detrás de la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de  #AYOTZINAPA se esconde esta secuela de crímenes en donde una vez más la violencia institucionalizada se convierte en instrumento de control y gobernabilidad. Lo sucedido con los estudiantes mexicanos entra en la estructura de una cultura de la violencia armada entendida como método de resolución de conflictos de origen socio-político-económico.

José Toledo Alcalde[1] / Especial para Con Nuestra América

Como parte de este colectivo denominado humanidad pienso y repienso, siento y resiento el inhumano drama, y no menos desconcertante desaparición, de los 43 estudiantes de la escuela normal Ayotzinapa, en la localidad mexicana de Iguala de la Independencia (en náhuatl: yohualcehuatl, ‘donde serena la noche’) , municipio de Tixtla de Guerrero (en náhuatl: textli, tla, ‘masa de maíz, locativo’ ‘en la masa de maíz’). Cómo no considerar a los 70 mil muertos y 20 mil desaparecidos resultado de la guerra contra el narcotráfico mexicano en tiempos de Felipe Calderón (2006-2012), otras fuentes hablan de 150 mil muertos.[2] Cómo no mencionar a los miles de migrantes que, atreviéndose a cruzar el muro, mueren bajo la inclemencia del desierto o de las hordas criminales ávidas de dinero y poder. Como si fuese poco toda esta pesadilla, una vez llegados a USA -como destino de sus sueños0 sufren las consecuencias del estigma de la “ilegalidad”. Tanto el cruel hecho en Iguala como los padecimientos del éxodo  forzado, nos coloca en la disyuntiva, ¿qué de humano podría existir en el uso de la violencia, en cualquiera de sus manifestaciones, como método de control y gobernabilidad?

Brasil: La gran división

La agresividad de los grandes medios, la desesperación que llevó a algunos a incurrir en actos probablemente delictivos, se basa en el interés de la gran burguesía por recuperar el control pleno de la economía y conseguir ganancias extraordinarias con las privatizaciones por realizar.

Boaventura de Sousa Santos / Página12

Las elecciones de Brasil llamaron la atención de la comunicación social en todo el mundo. En gran medida, hubo una cobertura hostil para la candidata Dilma Rousseff que fue celosamente seguida por los grandes medios brasileños. El paroxismo del odio anti Partido de los Trabajadores (PT) llevó a una revista de gran circulación, Veja, a dirigirse por una vía probablemente delictiva. El diario The New York Times nunca se refirió a la candidata del PT sin caracterizarla como “ex guerrillera”. Con la misma inconsistencia de siempre, no se le ocurriría a ese periódico –ni a tantos otros que siguen su línea– referirse a Angela Merkel como “ex comunista”, a Barroso como “ex maoísta” o al presidente de China como “el comunista” Xi Jinping.