Es este un “mundo de trabajo” en el que los peces grandes se comen a los chicos en cardúmenes, y los devorados se sienten felices de haber servido de bocadillo del gigante. El desempleo de España a Costa Rica.
Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica
rafaelcuevasmolina@hotmail.com

El Canal Internacional de la televisión española, misma que es vista en toda América Latina, transmitió el jueves 9 de febrero próximo pasado un reportaje que tenía como protagonista a Martín Cervantes quien, en concurso –según supimos- con otras 28 personas, había logrado conseguir un puesto para atender la cafetería de un club social comunal en una pequeña comunidad del interior de España.
La periodista presentaba a Martín con grandes muestras de alegría y, tal vez, de sensacionalismo, y le preguntaba pormenores de sus emociones por haber logrado acceder a un puesto de trabajo después de haber pasado, al igual que su esposa, casi un año en el paro. En efecto, la pareja de desempleados, con dos hijos pequeños de no más de cinco años, habían perdido sus respectivos trabajos –primero él y después ella- en la cantábrica ciudad de San Sebastián, y veían con espanto, como miles de otros españoles, cómo el subsidio por desempleo no les alcanzaba para pagar hipoteca, guardería, medicinas y alimentación de su pequeña prole.










