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sábado, 26 de junio de 2021

La vejez: ¿edad dorada o edad aborrecida?

 Cada cultura que transcurrió en la historia asume y maneja la vejez y la muerte de una manera distinta. De todos modos, la muerte siempre espanta, por eso se trata de procesarla con la menor angustia posible.

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América

Desde Ciudad de Guatemala


Todos deseamos llegar a viejos, y todos negamos que hayamos llegado.

Francisco de Quevedo

 

Envejecer no es nada; lo terrible es seguir sintiéndose joven.

Oscar Wilde


Los límites nos aterran. El psicoanálisis hace evidente lo que nos atemoriza a todos los seres humanos por igual: los límites. De ahí que siempre, en todo momento histórico y en toda forma cultural conocida, ese bicho tan raro que somos los Homo sapiens sapiens, hemos luchado contra ellos. Si algo patentiza esos límites, es decir: la carencia, el hecho de no ser completos ni eternos, son la sexualidad y la muerte. Ambas demuestran nuestra originaria finitud.

sábado, 2 de mayo de 2020

La vejez: ¿un riesgo?

Cada cultura que transcurrió en la historia asume y maneja la vejez y la muerte de una manera distinta. De todos modos, la muerte siempre espanta, por eso se trata de procesarla con la menor angustia posible.

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Los límites nos aterran. El Psicoanálisis hace evidente lo que nos atemoriza a todos los seres humanos por igual: los límites. De ahí que siempre, en todo momento histórico y en toda forma cultural conocida, ese bicho tan raro que somos los Homo Sapiens Sapiens, hemos luchado contra ellos. Si algo patentiza esos límites, es decir: la carencia, el hecho de no ser completos ni eternos, son la sexualidad y la muerte. Ambas demuestran nuestra originaria finitud. La sexualidad nos muestra que siempre falta algo: o macho o hembra, no hay completud en juego. Por eso tapamos las diferencias que evidencian la incompletud, no queremos saber nada de ellas. En toda forma civilizatoria escondemos los órganos genitales externos (desde un taparrabos a la ropa más fina de la parasitaria realeza, desde un traje de baño “hilo dental” hasta la ropa de los astronautas); la constatación de que “algo falta”, es decir: que somos una cosa o la otra y no “todo”, nos aterra.