Esta historia cargada de muertos, abusos, violaciones y desprecio por la vida humana, de las empresas químicas estadounidenses fabricantes del DBCP, Nemagón o Fumazone, no es un caso aislado, sino que ha sido un comportamiento más que frecuente de los gigantes del sector de la industria química, farmacéutica y biotecnológica, tanto en ese país como en otros.
Pedro Rivera Ramos / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá
