Desde hace algún tiempo que la producción y uso de los biocombustibles, principalmente de los llamados agrocombustibles, están siendo presentados como una supuesta alternativa --desde la agricultura concebida solo como negocio-- a la crisis energética mundial, derivada en gran medida, por la utilización de los combustibles fósiles.
Pedro Rivera Ramos / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Panamá
El uso de productos de origen agrícola o animal en la generación de energías, para resolver diversas necesidades humanas, no es algo novedoso. Ya desde hace mucho tiempo que el hombre viene utilizando la energía contenida en la biomasa, para producir principalmente, calor, vapor, corriente eléctrica, biogás y combustible, a través de la leña, carbón vegetal, subproductos agrícolas, de animales, forestales e industriales.
