Hermanos, estamos manteniendo una mentira.
El papa actual, este seguidor del San Lorenzo de Almagro y amante del tango,
hombre prudente y recto que en su momento supo oponerse a la dictadura que
enlutó su país, ya lo entrevé: esto del celibato no tiene futuro. Así, lo único
que logramos es tener cada vez menos sacerdotes… ¡y tener millones y millones
que pagar por indemnizaciones por las violaciones de menores!
Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de
Guatemala
Por razones de seguridad personal no puedo
firmar esta carta. Solo haré saber que soy sacerdote por convicción, soy latinoamericano,
hispanohablante y heterosexual. (Aclaro esto último porque, si bien hay voto de
castidad en nuestro “gremio”, el mismo no siempre se cumple; por tanto, hay
hetero, homo y bisexualidad. Pues bien: yo soy de los primeros).