La producción de América Latina llega con perfil joven a la edición del
Festival de Locarno que izó sus pantallas este primer miércoles de agosto.
Durante los diez días de la muestra suiza más reconocida internacionalmente,
América Latina animará, fundamentalmente, la sección Leopardos de Mañana (Pardi
de domani), prestigiosa catapulta para nuevos talentos y para el cine de autor.
Sergio Ferrari* / Para Con
Nuestra América
Desde Locarno, Suiza
Espacios de
prestigio: Plaza Grande y competición internacional
De los 16 largometrajes y 3 cortos que entre el 5 y el 15 de agosto se
proyectaran las noches en el escenario gigante de la Plaza Grande –con
capacidad para 8 mil espectadores y con
una enorme pantalla de 26 metros de ancho por 14 de alto- Heliopolis, del director brasilero Sérgio Machado, será la única
latinoamericana.
“Pero tendrá el honor de
presentarse en la clausura, el sábado 15, en la misma ceremonia de
entrega de los premios”, explica Carlo Chatrian, director artístico del
Festival de Locarno en entrevista exclusiva con este corresponsal. “Es una película que trasmite una gran emoción”,
subraya. “Una especie de casamiento entre la música clásica y la vida en las
favelas”.