El pensamiento de Frantz
Fanon ha retornado. A cinco décadas de su muerte, sus libros vuelven a ser
leídos en las universidades y en los espacios de los sectores populares
organizados. Algunas de sus reflexiones centrales alumbran aspectos de las
nuevas realidades y contribuyen a la comprensión del capitalismo en esta etapa
de sangre y dolor para los de abajo.
Raúl Zibechi / LA JORNADA
La redición de algunas de
sus obras como Piel negra, máscaras blancas (Akal, 2009), con
comentarios de Immanuel Wallerstein, Samir Amin, Judith Butler, Lewis R.
Gordon, Ramón Grosfoguel, Nelson Maldonado-Torres, Sylvia Wynter y Walter
Mignolo, ha contribuido a la difusión de su pensamiento, así como las
periódicas rediciones de su obra principal, Los condenados de la Tierra, prologada
por Jean Paul Sartre. Sería necesaria, también, la redición de su libro Sociología
de una revolución, publicado en 1966 por la Editorial Era.
Sin embargo, el renovado
interés por Fanon va mucho mas allá de sus libros y de sus escritos. Se trata,
creo, de un interés epocal, en el dobe sentido del periodo actual que
atraviesan nuestras sociedades y del nacimiento de poderosos movimientos
antisistémicos protagonizados por los diversos abajos. Quiero decir que estamos
ante un interés político más que una curiosidad académica o literaria.

