Este lunes 1° de julio se cumplieron 50 años de la muerte del tres veces presidente de la Nación Argentina, Juan Domingo Perón.
Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina
El recordado acontecimiento que conmovió al país y al mundo allá por 1974 es una epifanía en tiempos en que gobierna el presidente más fellinesco de la política nacional, quizás sin ánimo de equivocarme, uno de los monstruos de las películas de otro director y guionista italiano memorable, Dino Rissi. Un presidente autodenominado anarco libertario empeñado en justamente, destruir la justicia social, doctrina que nace y se desarrolla de la mano de Juan Domingo Perón o, Perón a secas, apellido que ha intentado borrar la oligarquía de todos los tiempos de diversas manera: arrojando toneladas de bombas sobre la Plaza de Mayo, fusilando a los generales Tanco y Valle y otros compañeros; proscribiendo y persiguiendo al movimiento en el largo exilio de Perón; o posteriormente a su muerte, masacrando a la sociedad argentina en la última dictadura cívico-militar-eclesiástica.
