Roberto Fernández Retamar dejó para la posteridad una obra marcada por la identidad latinoamericana y caribeña, construida como hibridez histórica, heredera de los pueblos originarios, el mundo occidental y representada en la actualidad por la diversidad que tanto enriquece a los pueblos de Nuestra América.
Cristóbal León Campos / Para Con Nuestra América
Desde Mérida, Yucatán. México.
El ideario anticolonial y antiimperialista suscrito en los ensayos de Roberto Fernández Retamar, es el reflejo del compromiso con los pueblos de Nuestra América que asumió desde épocas tempranas. Su obra más conocida en este ámbito es “Caliban” (1971). Un ensayo que trastoca los fundamentos interpretativos usados hasta entonces para dar lectura a la realidad social de los países colonizados. “Caliban” es un llamado a una nueva mirada poniendo el punto de partida en la realidad concreta de Latinoamérica y el Caribe, cuestionando el colonialismo cultural imperante y llamando a la definición de los intelectuales. La hora de Nuestra América había llegado, la esencia de la Revolución Cubana infundía la necesidad de tomar partido, era el tiempo del compromiso con los desposeídos. ¿Seguir pensando como oprimidos o romper las cadenas y liberarse de la esclavitud de ideas?, ese es el cuestionamiento que da sentido al ensayo y que urge a la conciencia colectiva para su despertar.


