Cuando el ejercicio de invasión suena, piedras trae. Peñascos que debemos destruir antes de que nos atropellen.
Luis Britto García / Cubadebate
Venezuela, país codiciable por sus riquezas y su posición estratégica, ha sido invadido repetidas veces en el papel y en los hechos. No hablamos de la arremetida española que comienza en 1498, ni de la del “Pacificador” Morillo en 1815. Antes de ésta, arranca la sistemática, progresiva, creciente ocupación de nuestra Guayana por pobladores y fuerzas coloniales de los imperios holandés e inglés, que culmina en el nefasto Laudo de 1899, efecto de nuestro entreguista sometimiento a árbitros extranjeros.