Con el desarrollo del proceso de privatización y mercantilización de los bienes de la naturaleza, sus valores y funciones, se comienza a establecer el mercado de servicios ambientales, ignorando por completo la profunda vinculación de las comunidades locales e indígenas con los ecosistemas en que viven y de su conservación y mantenimiento.
Pedro Rivera Ramos/ Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá
No hay duda que los ecosistemas del planeta se han venido modificando y gestionando con el fin de satisfacer determinadas necesidades humanas. Es por eso que muchas de las decisiones que hoy asumen millones de personas en el mundo suelen impactarlos, lo que provoca a menudo el deterioro de la biodiversidad, generando al mismo tiempo, costos sociales importantes que ponen en peligro su capacidad, para seguir sosteniendo sus funciones y procesos esenciales.
