sábado, 11 de junio de 2011

Diez mandamientos contra la agresión imperialista

Luis Britto García / http://luisbrittogarcia.blogspot.com/

I. ACLARARÁS

Definirás tus ideas, tus objetivos, tu proyecto.

No tratarás a tus defensores como enemigos y a tus enemigos como aliados.

No intentarás gustar a todos para terminar no gustando a ninguno.

II. RECORDARÁS

Conocerás, divulgarás, difundirás los orígenes, geografía y cultura de la Nación.

No tomarás expedientes de agresiones como pruebas de amistad.

III. NO ENTREGARÁS

Defenderás la propiedad de la Nación sobre los recursos naturales.

Vetarás toda ley, norma o dispositivo para la privatización abierta o encubierta de la naturaleza.

Impedirás su apropiación exclusiva por élites, mafias, transnacionales, razas.

Usarás los recursos no renovables para construir una economía de regeneración, conservación y reciclaje.

Garantizarás el poblamiento y la presencia efectiva del Estado en las fronteras.

IV. EJEMPLIFICARÁS

Acabarás con la corrupción.

Arrasarás con la legitimación de capitales del crimen organizado en timbas, garitos y casinos.

Te apoyarás en los movimientos sociales para evitar la infiltración paramilitar en las bases populares.

No desangrarás al nacional pobre con impuestos al valor agregado mientras conservas la exención tributaria para transnacionales ricas del adversario.

Entregarás al pueblo la tierra que ha de defender.

V. UNIRÁS

Evitarás toda normativa, política o plan para inventar o acentuar diferencias secesionistas entre clases, regiones, sectas, culturas, razas.

Crearás comités de defensa de la patria en todos los organismos y localidades del país.

Extremarás la inteligencia social para detectar y neutralizar grupos infiltrados o de dudosa lealtad hacia la Nación.

VI. NO TE VENDERÁS

No comprometerás con contratos, asociaciones, normativas ni paquetes el control del país sobre sus industrias básicas.

Volcarás el gasto de inversión hacia la producción de bienes de primera necesidad para las grandes mayorías.

Acopiarás y preservarás bienes esenciales para mitigar posibles embargos y escaseces provocadas.

Desarrollarás planes integrales para una economía en conflicto.

Distinguirás entre cumplir con el servicio de la Deuda y estar al servicio de la Deuda.

VII. NO BUROCRATIZARÁS

Escucharás las críticas.

Extremarás esfuerzos para la unidad del pueblo y de las fuerzas progresistas. Legislarás para tipificar y sancionar detalladamente las conductas lesivas a la integridad, defensa, soberanía y paz de la Nación.

Evitarás que el pueblo quede separado del Estado por infranqueable muralla de trámites, requisitos y páginas web que nunca abren.

VIII. NO TE AISLARÁS

Te aliarás con países y movimientos con real y probada afinidad ideológica con el socialismo.

Denunciarás todo tratado internacional que anule o restrinja la soberana potestad de legislar, aplicar las leyes y juzgar controversias sobre su aplicación.

Denunciarás todo acuerdo que someta las cuestiones internas a decisiones de organismos internacionales.

Retirarás las reservas de fondos y bancos foráneos donde puedan ser embargadas y entregadas al adversario.

Confiarás la administración de la soberanía a compatriotas que no mantengan vínculos de lealtad, obediencia y fidelidad hacia Estados extranjeros.

IX. NO TE RENDIRÁS

Iniciarás e intensificarás el entrenamiento militar total del pueblo en tácticas de resistencia e insurgencia.

Armarás de manera pronta y total a la población en caso de contingencia extrema.

Entenderás que el golpe avisa, y la amenaza precave.

X. NO IGNORARÁS

Aplicarás las leyes sobre telecomunicaciones.

Convertirás sistemas informáticos al software libre y te independizarás de redes dominadas por potencias imperiales.

Estudiarás a fondo al adversario y su geopolítica.

Crearás centros de estudio sobre estrategias y tácticas sociales, económicas, culturales y diplomáticas para el caso de conflicto.

No temerás al arma más eficaz: el talento.

José Martí, cronista de EE.UU.

Las crónicas martianas sobre EE.UU. son consideradas en la historia de las letras hispanoamericanas como el principio de la corriente llamada modernista, que modificó las formas de escribir y la propia lengua española

Pedro Pablo Rodríguez / LA JIRIBILLA (Cuba)

Durante 11 años, entre 1881 y 1892, los lectores hispanoamericanos disfrutaron la lectura de más de 300 crónicas que los mantuvieron informados sobre los acontecimientos más significativos y el conjunto de aspectos que caracterizaban la vida de los EE.UU. de esa época.

José Martí, el patriota que organizó la última guerra por la independencia de Cuba y uno de los principales escritores de la lengua española, se estableció en Nueva York en 1880 y residió allí hasta 1895, cuando regresó a su isla y murió combatiendo al colonialismo español. Dicha estancia solo se vio interrumpida durante los seis primeros meses de 1881, cuando intentó radicarse en Venezuela, y durante sus numerosos viajes de proselitismo y ejecutoria patriótica. Lea el artículo completo aquí…

Indignados y organizados

Entrevista de la revista costarricense AMAUTA, con David Marty, partícipe de las acampadas de Puerta de Sol en Madrid.

Eric French Monge / Revista Amauta

Habías mencionado en tu artículo que una de las organizadoras de la manifestación original del 15 de mayo esperaba bastante gente, pero no tanto como llegaron al final. ¿Por qué crees que hubo tanta participación, tantas ganas de manifestarse y mostrar el descontento dentro del contexto actual?

“Creo que nadie, desde los organizadores hasta los participantes, esperaba nada semejante. Esto me incluye a mí, incluso minutos antes del comienzo de la manifestación el domingo 15 de mayo. La prensa comentó muy brevemente que una manifestación iba a tener lugar, y se decía que había recogido cierto éxito en las redes sociales, pero nada apuntaba a lo que iba a suceder. Acudieron, sólo en Madrid, unas 20,000 personas el domingo 15 de mayo. En las demás ciudades de España se habló también de un aforo importante. A los pocos días ya se había colectado más de 300,000 firmas en una petitición a favor de la acampada. Según Metroscopia, una agencia que lleva a cabo sondeos de opinión, “una inmensa mayoría 81% considera que los “indignados” tiene razón”, el 90% de los españoles quieren que los partidos se reformen para escuchar más a la población y hasta el “70% no siente representados sus intereses por ninguna formación” (El País, 5/6/2011). Estos datos nos dejan solo con una incognita: ¿Cómo es que no ocurrió antes?

En segundo lugar, ahora que el movimiento 15M ha cumplido ya tres semanas uno puede mirar atrás e intentar comprender las razones por las que ha tomado tanta fuerza”. Lea la entrevista completa aquí…

sábado, 4 de junio de 2011

Guatemala y Perú: votar por el pasado maldito

Tanto Keiko Fujimori como Otto Pérez Molina, candidatos de la extrema derecha neoliberal autoritaria y racista, representan lo peor de esa América Latina que se aglutina junto a los Estados Unidos y tratan de poner un alto a los esfuerzos por impulsar una política latinoamericanista autónoma del imperio.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

rafaelcuevasmolina@hotmail.com

(Fotografía: Otto Pérez Molina, general retirado y candidato a la presidencia de Guatemala)

En Perú y Guatemala están muy cerca de ganar las elecciones personajes que, de una u otra forma, han estado asociados a regímenes corruptos que han impulsado el terrorismo de Estado dejando una estela macabra de muertos, desaparecidos, torturados y exiliados, contribuyendo de manera fundamental a creas sociedades destramadas, desajustadas, que posteriormente, en nuestros días, son pasto fácil de la criminalidad organizada y las bandas del narcotráfico.

Tanto la Fujimori como Pérez Molina, candidatos de la extrema derecha neoliberal autoritaria y racista, representan lo peor de esa América Latina que se aglutina junto a los Estados Unidos y tratan de poner un alto a los esfuerzos por impulsar una política latinoamericanista autónoma del imperio.

Otto Pérez Molina fue ejecutor directo de la política de tierra arrasada que se instauró en la Guatemala de inicios de los años 80, cuando cientos de aldeas indígenas fueron devastadas hasta sus cimientos en el altiplano occidental guatemalteco con el fin de quitar a la guerrilla su sustento popular. Pertenece a la generación de militares que no solamente no han sido juzgados por los crímenes de lesa humanidad que cometieron, sino que son premiados con el beneplácito de sectores de la población que consideran que sus atestados de “mano dura” son la solución contra la violencia que asola a los países centroamericanos.

Por su parte, Keiko Fujimori pertenece a una estirpe que no dudó en aplicar la guerra sucia contra su propio pueblo, dejando testimonio de ello en las decenas de fosas comunes que poco a poco se van descubriendo en todo el Perú; fue, también, artífice de un sistema galopantemente corrupto que quedo en evidencia en el juicio que se le siguió a Vladimiro Montesinos, mano derecha del padre de la actual candidata.

Que estas sanguijuelas sigan tratando de seguir pegadas al cuerpo del Estado para libar las mieles que la corrupción y el autoritarismo les deparan no es extraño. Lo que es extraño es que, con los antecedentes que tienen, no solamente haya quien quiera votarles sino, además, que sean muchos.

En Guatemala, por ejemplo, en los lugares en donde la represión fue más fuerte, en donde el dolor y la muerte se enseñorearon de manera más brutal, es en donde estos especímenes consiguen la mayor cantidad de votos. En el Perú, Keiko Fujimori protagoniza un verdadero mano a mano con Ollanta Humala que, seguramente, se resolverá por menos de una cabeza en la recta final.

Cuesta comprender estas actitudes, y no han sido pocos los que, desde las ciencias sociales, han tratado de explicarse este fenómeno que no es propio solamente de los países que venimos mencionando. Seguramente las variables que intervienen son múltiples y disímiles, pero no cabe duda que deben ser despejadas para poder comprender a cabalidad la dinámica política de nuestros países.

Algunos han recurrido al llamado “síndrome de Estocolmo”, aquel en el que la víctima llega a identificarse con su victimario, para explicar el fenómeno. Otros lo atribuyen al atraso ideológico y político de vastos segmentos de la población que, hundidos en la miseria, siguen reproduciendo viejas formas de relacionamiento social que son heredadas del siglo XIX e incluso de más allá.

Como sea que fuere, la base de sustentación de estos proyectos reaccionarios es popular, aunque respondan a los intereses de otros grupos sociales. Son los mismos que sirven de carne de cañón en los ejércitos que reprimirán a su propio pueblo, los que son arriados a las plazas públicas para que coreen consignas y ondeen banderas. Serán los mismos que no continuarán siendo furgón de cola del tren del llamado progreso.

Honduras y los dinosaurios antidemocráticos

El futuro de Honduras parece caminar hacia un callejón sin salida. Quizás uno de esos donde, según decía Bertolt Brecht, se engendran las revoluciones. ¿Será posible un desenlace de ese tipo en la Centroamérica de hoy?

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

(Fotografía: el General Romeo Vázquez -izquierda- y el dictador Roberto Micheletti -derecha-).

“Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí” - Augusto Monterroso.

En menos de una semana, el expresidente Manuel Zelaya regresó a Honduras, y Honduras volvió, no sin dificultades, oposiciones y votos de reserva, a la Organización de Estados Americanos (OEA). Más allá de lo que esta decisión representa en términos diplomáticos y del acceso a recursos de la cooperación internacional, necesarios para solventar los enormes problemas de uno de los países más pobres del continente, lo cierto es que las primeras reacciones de los protagonistas del golpe de Estado ante estos nuevos acontecimientos son poco halagüeñas. Y comprobamos, como en el clásico cuento de Augusto Monterroso, esa breve pero profunda metáfora sobre las realidades humanas y sociales que parecen casi irreversibles, que los dinosaurios todavía están en Honduras.

Instalada en el poder desde tiempos lejanos, cómplice de la entrega de la independencia política y económica de Honduras, primero al imperio británico de la diplomacia financiera (siglo XIX), y más tarde al imperio estadounidense del monopolio capitalista y la ocupación militar (siglo XX), la megafauna ideológica de una derecha oligárquica, entreguista, furiosamente antipopular (que disfraza sus odios de clase y su temor bajo la bandera del “anticomunismo” y del “antichavismo”) y antinacional, mantiene bloqueados todos los caminos para el cambio en el país centroamericano.

Ahora, en el siglo XXI, esas criaturas del pasado rugen una vez más en defensa de sus privilegios y en resguardo de inaceptables estructuras de exclusión, sobres las que han ejercido el poder y levantado fortunas.

Dinosaurios presuntamente “liberales” y cínicos, como el dictadorzuelo Roberto Micheletti, quien ni siquiera se ruborizó al afirmar sobre el regreso de Zelaya que “los demócratas vamos a pelear contra los comunistas y los socialistas. No vamos a permitir que un mal discípulo de (Hugo) Chávez impere en este país” (Opera Mundi, 31/05/2011).

Dinosaurios conservadores y proimperialistas, como Fernando Alduray, aspirante a la presidencia por el Partido Nacional para las elecciones del 2013, y quien criticó al presidente Profirio Lobo por “tomar la agenda de Hugo Chávez”. En un arrebato de anexionismo, durante una entrevista en televisión, Alduray se preguntó: “¿cuánto le gustará esto al Congreso de los Estados Unidos (…), al presidente (Barack) Obama, a doña Hillary Clinton (la secretaria de Estado)” (La Nación, 30/05/2011).

Y dinosaurios sanguinarios del empresariado terrateniente, como Miguel Facussé, dueño de miles de hectáreas de la mejor tierra cultivable y de 22 playas en el Golfo de Fonseca, quien presentó recientemente una querella por los delitos de calumnia y difamación contra el obispo de Santa Rosa de Copán, Luis Alfonso Santos. El delito de Santos: en medio de una celebración eucarística el fin de semana anterior, el religioso aseguró que “Honduras es saqueada por una oligarquía ciega y sorda que se enriquece a costa de la sangre del pueblo” (ALAI, 31/05/2011).

Por proclamar esta verdad, el empresario Facussé, señalado por organizaciones de derechos humanos como responsable de las masacres de campesinos en Bajo Aguán, cargó con toda su ira oligárquica contra el obispo que hace su vida entre los pobres: un gesto que expresa, como pocos, el estado de crisis de la democracia en Honduras.

En un artículo anterior, lamentábamos que la lucha del Frente Nacional de Resistencia Popular, a lo largo de dos años, se viera empañada por la impunidad que todavía gozan los golpistas políticos, militares, religiosos y empresariales, y por la ausencia de justicia para establecer la verdad sobre las graves y sistemática violaciones a los derechos humanos ocurridas desde 2009 a la fecha. Un punto que no resolvió el Acuerdo de Cartagena, ni tampoco la Asamblea General de la OEA, y que sin embargo, constituye el punto central para alcanzar una “reconciliación nacional” auténtica, y no un simulacro (como lo enseña la experiencia argentina de los últimos dos gobiernos).

Obviar esta cuestión, solo alimenta el fuego de un conflicto potencial, de mucha mayor envergadura, en la sociedad hondureña: porque son esos mismos golpistas de ayer, líderes de los grupos y sectores que se consideran dueños del país, quienes hoy mantienen secuestrado el derecho del pueblo hondureño a la libre determinación de su destino. ¿O es que las declaraciones y el comportamiento de los Micheletti, Aldunay y Facussé, no revelan que la solución antidemocrática sigue siendo su primera opción?

El futuro de Honduras parece caminar hacia un callejón sin salida. Quizás uno de esos donde, según decía Bertolt Brecht, se engendran las revoluciones. ¿Será posible un desenlace de ese tipo en la Centroamérica de hoy? Solo el tiempo y la lucha del pueblo hondureño –apoyado por la solidaridad internacional-, en su empeño por construir un país diferente, podrá darnos una respuesta.

Tiempos de ebullición. Ambiente, sociedad y cultura de la naturaleza en la América nuestra

No hay, en verdad, otra manera de establecer el camino hacia la sostenibilidad del desarrollo humano en nuestra América que no pase por la construcción de sociedades nuevas, capaces de ejercer en sus relaciones con la naturaleza la armonía que caracterice a las relaciones de sus integrantes entre sí, y con el resto de sus semejantes.

Guillermo Castro Herrera / Especial para Con Nuestra América

Desde Ciudad de Panamá

En verdad, lo ilegítimo en el debate sobre el desarrollo sostenible consiste en confundir el proceso general de desarrollo de nuestra especie con cualquiera de las formas históricas puntuales que han contribuido a su despliegue, primero, hasta culminar en su distorsión. Lo legítimo y necesario, en cambio, consiste en pasar del problema sin solución de hacer sostenible una forma histórica particular del desarrollo humano, para plantearnos el de identificar los medios que nos permitan pasar del reino de la necesidad de crecer para acumular, al de la libertad para escoger aquellas opciones de organización de nuestra existencia que hagan de la equidad la norma de las relaciones de los humanos entre sí y con su entorno natural.

Desde lo mejor de nosotros mismos, el papel de la cultura en ese paso del reino de la necesidad al de la libertad puede ser expresado en los términos que utilizara José Martí en 1884:

“Ser bueno es el único modo de ser dichoso. Ser culto es el único modo de ser libre. Pero, en lo común de la naturaleza humana, se necesita ser próspero para ser bueno. Y el único camino abierto a la prosperidad constante y fácil es el de conocer, cultivar y aprovechar los elementos inagotables e infatigables de la naturaleza”. Lea el artículo completo aquí…

Estados “fallidos”: ¿verdad científica o manipulación politiquera?

Designar a un Estado como supuestamente “fallido” implicaría que “alguien” acuda a su salvación –obviamente una fuerza externa, bien preparada y dispuesta a “ayudar”. Esto nos llevaría a preguntar: si un Estado es “fallido” ¿cómo salvarlo? ¿Privatizándolo? ¿Por medio de la intervención militar de una fuerza extranjera que sea “capaz” de hacerse cargo de él? Obviamente no va por allí la salvación.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América

Desde Ciudad de Guatemala

Según algunas de las instancia creadoras de opinión pública que operan desde el corazón mismo del imperio –como el tanque de pensamiento Fund for Peace o la revista Foreing Policy por ejemplo– el concepto de “Estado fallido” hoy día se ha vuelto una clave de importancia primordial en su geostrategia global. Al respecto, según sus antojadizos criterios, serían notas distintivas de los países donde tienen lugar estos procesos: la inequidad social estructural, crisis económica recurrente en el seno de sus sociedades, deslegitimación de su institucionalidad y su poca credibilidad dados los altos niveles de corrupción, falta de cobertura estatal en grandes zonas del territorio que debería atender, generalizado descontento colectivo ante esa ineficiencia, masivos movimientos de refugiados y desplazados internos, explosión demográfica sin contención. Lea el artículo completo aquí…

Ollanta Humala: “Los que no quieren la verdad son los que dieron las órdenes”

En este entrevista, el líder del Frente Progresista Gana Perú destaca la importancia de los juicios por la violación de los derechos humanos, plantea el lugar que tendrían las políticas sociales en su gobierno y por qué la opción de Keiko Fujimori representaría una vuelta al pasado.

Carlos Noriega / Página 12

Desde Lima

“Voy a ganar mañana”, dice Ollanta Humala. Se lo ve tranquilo, confiado. El candidato del frente progresista Gana Perú, que mañana define la presidencia con la derechista Keiko Fujimori, concedió una entrevista exclusiva a Página/12, haciendo un espacio en su agitada agenda. Humala venía de rechazar en conferencia de prensa la acusación que el jueves lanzó en su contra Roger Noriega, el subsecretario de Estado para América latina de la administración de George W. Bush, quien aseguró que Hugo Chávez financiaba a Humala. “Esa es una patraña, una calumnia. No hay ninguna prueba para esa afirmación”, dijo Humala. En el diálogo con este diario, el candidato habló de sus principales propuestas, de lo que sería un eventual gobierno suyo sin mayoría parlamentaria propia, de derechos humanos, de su rival Keiko Fujimori y de el rol que jugaría la Unasur en su política internacional. Lea la entrevista completa aquí…

Artículos recomendados del blog peruano Semillas de Esperanza:

Memoria histórica y momento político, de Juan Fonseca

Las “bendiciones políticas” desde el púlpito mediático. A propósito de la contienda electoral en el Perú

Por un buen convivir…. sin corrupción. Una vez más, ¡No a la mafia! ¡No a K. Fujimori!

Otros artículos:

¿Voto político o ético? Jesús de Nazaret y el Cardenal Cipriani, de José Toledo Alcalde

Los escenarios post-electorales del Perú, de Jorge Colman

Sudamérica ante la tormenta global

La guerra por la sucesión del director del FMI revela lo mucho que ha cambiado el mundo y lo demasiado estancadas que están sus elites, dispuestas a aferrarse a sus privilegios aún a riesgo de colocar al planeta al borde del abismo. Para Sudamérica, es el momento de afianzar la unidad regional o caminar hacia la desintegración.

Raúl Zibechi / ALAI

El debate en curso sobre la sucesión de Dominique Strauss Khan enseña cómo las potencias del Norte pretenden congelar el mundo de 1944 cuando se firmaron los acuerdos de Bretton Woods y se crearon el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI). En aquel momento, el PIB de Estados Unidos era alrededor del 50% del mundial y en esta década decae por debajo del 20%.

El Norte parece dispuesto a pasar por alto la demanda de los países emergentes. Brasil ha dicho, por boca del ministro de Hacienda Guido Mantega, que el candidato debería ser designado sólo hasta fines de 2012 para “tener un tiempo mayor para madurar la sucesión”. Zhou Xiaochuan, gobernador del Banco Central de china, señaló que el FMI debe “reflejar mejor los cambios en la composición económica mundial y a los mercados emergentes” (Diario del Pueblo, 24 de mayo). Lea el artículo completo aquí…

La antielitización latinoamericana

La región presenta una diferencia respecto de otras latitudes: en lugar de levantar muros entre comunidades, quizás sea momento para asumir en su verdadera dimensión conceptual aquello que está comprometido socialmente en la originalidad latinoamericana; como insistía José Carlos Mariátegui: ni calco, ni copia... creación heroica.

Amílcar Salas Oroño / Página12

(Fotografía: manifestaciones populares en Chile, contra el gobierno neoliberal de Sebastián Piñera)

Buena parte de las fuerzas políticas opositoras latinoamericanas evidencian hoy una crisis de identidad. Se encuentran en un pantano de ideas, una frustración frente a ciertas propuestas políticas impulsadas por algunos gobiernos de la región. Se trata de una situación que no es simplemente de superficie: en el fondo, sucede que las elites latinoamericanas están viendo acorralada su capacidad ideológica para transfigurar sus intereses privados en proyectos políticos mayoritarios propios o afines. En ese sentido, un proceso de antielitización latinoamericana pareciera también estar constituyendo la escena contemporánea. Lea el artículo completo aquí…

Colombia: Veinte años

Los cambios que el país requiere exigirán nuevos cambios en la Constitución de 1991, y habrá quien diga que no se puede cambiar una carta porque apenas tiene veinte años. Pero la pregunta central es qué tanto esa Constitución nos está ayudando a vivir en un país mejor.

William Ospina / El Espectador (Colombia)

Cuarenta y cuatro años de hegemonía conservadora (1886-1930), seguidos por dieciséis años de república liberal (1930-1946), produjeron en Colombia los doce años de la guerra civil no declarada que se llamó la Violencia (1946-1958).

Es decir, la pretensión de los dirigentes conservadores, y de su alianza nefasta clerical y terrateniente, de ser los únicos dueños del destino de Colombia, contrariada por la pretensión de los gobiernos liberales de administrar el país con otra visión, produjo un enfrentamiento civil mucho más prolongado que la Guerra Civil Española.

Ese abrazo de sangre de los dos partidos tuvo una consecuencia más grave que los trescientos mil muertos de la Violencia: un pacto antidemocrático, el Frente Nacional, entre las dos fuerzas que habían ensangrentado al país, que cerró las puertas durante veinte años más (1958-1978) a toda iniciativa política distinta. Lea el artículo completo aquí…

Cuba ante los desafíos y riesgos del siglo XXI

La oportunidad para profundizar y recrear el socialismo cubano es a la vez momento de fragilidad y de fortaleza, dependiendo de la inteligencia descolonizadora y emancipadora con la que se lleven adelante los cambios.

Ana Esther Ceceña / ALAI

Los grandes poderes mundiales concentrados en Estados Unidos han emprendido una cruzada de recuperación, aseguramiento y transformación de sus posiciones en el planeta, empezando por las que permiten la actualización monroísta en América.

El despliegue de fuerzas sobre el gran Caribe como anclaje y zona de amortiguamiento a la manera de escudo de protección, ha seguido un trazado cuidadoso con dos rutas simultáneas, de penetración y envoltura.

Un avance por los ríos profundos ha llevado al establecimiento de redes capilares que lo mismo descosen y reafirman fronteras que abren nuevas vías en barrios y selvas. Rompen tejidos comunitarios preestablecidos y recomponen vínculos a través de nuevos campos de complicidad sustentados en una combinación de narcotráfico, narcoadicción, violencia, impunidad y paramilitarización. Lea el artículo completo aquí…

Haití: asignatura pendiente

Michael Martelly ganó la presidencia en Haití asesorado por el inescrupuloso catalán Antonio Solá: militante del Partido Popular, consultor del franquista Mariano Rajoy, de la derechista ARENA en El Salvador, y de Felipe Calderón en México.

José Steinsleger / LA JORNADA (México)

(Fotografía: Michael Martelly, presidente de Haití, y la Secretaria de Estado de EE.UU, Hillary Clinton)

¿De qué se habla cuando (si es que…) hablamos de Haití? Por la negativa, me parece que se prefiere hablar del “país mártir”, en lugar de la bicentenaria y (por sobre todo) sostenida lucha por su emancipación nacional y social efectiva.

Luchas que insobornablemente distinguieron al país caribeño de otras sociedades, y de las que apenas se toma nota. Desde Jefferson, Bolívar y Napoleón, la desesperante cotidianidad de los haitianos ha sido motivo de atención, cuando la violencia política, los cataclismos naturales, las hambrunas y epidemias amagaban con expandirse fuera de sus fronteras. Lea el artículo completo aquí…

Estados Unidos insiste con(tra) Venezuela

Washington castiga a Petróleos de Venezuela S.A. por mantener relaciones comerciales con Irán al tiempo que relanza en Londres la alianza anglosajona.

Diego Ghersi / Agencia Periodística de América del Sur

En una decisión considerada como más política que económica, el Secretario de Estado adjunto de Estados Unidos, James Steinberg, anunció el martes 24 de mayo que la empresa Petróleos de Venezuela (PDVSA) no podrá participar directamente en ningún contrato con el gobierno estadounidense, acceder a programas de financiamiento o a tecnología se ese país.

La medida se enmarca en un paquete de sanciones que abarca a otras 16 entidades extranjeras de diversos países que mantienen relaciones comerciales con Irán, Siria y Corea del Norte, vinculadas a la producción de armas de destrucción masiva o de misiles.

En particular, la sanción a Venezuela se aplica al amparo de una ley promulgada en 1996 como respuesta al programa nuclear iraní que, según Washington, se orienta a la construcción de armas atómicas. Lea el artículo completo aquí…

Cultura en quiebra

La crisis actual resultó de la filosofía del despojo asumida por una civilización que, bajo falsos conceptos de modernidad, instó a acumular capitales sin considerar demasiado los impactos contra los pueblos y la Naturaleza.

Isabel Soto Mayedo / Propuestas vía Cuba

La contemporaneidad es pródiga en ejemplos de que los problemas de la supervivencia, el desarrollo y el bienestar de las personas quedaron sin soluciones concretas en el esquema cultural expandido hace casi cuatro siglos.



Este modelo, de matriz noratlántica, lejos de garantizar la felicidad de la especie, viabilizó la implantación de una estructura económica y política de dependencia de unos países respecto a otros, al tiempo que sentó las pautas para la degradación de la condición humana.



De modo particular, en las últimas décadas, el deterioro económico marchó aparejado al reforzamiento del carácter coercitivo-policial de los estados, al uso de la violencia para solucionar conflictos, y al descrédito de referentes simbólicos que sustentaban la identidad individual y colectiva. Lea el artículo completo aquí…