El presidente saliente de Colombia fue a La Habana, en un gesto claro por reivindicar su política internacional progresista y soberana.
Consuelo Ahumada / Para Con Nuestra América
A escasos días de concluir su gobierno, Gustavo Petro emprendió su último viaje oficial. Decidió viajar a La Habana, “un lugar que considero vital para la soberanía nacional y la lucha por la vida en el Caribe: la Cuba agredida”, señaló.
“Vine para convocar a la humanidad a la solidaridad con Cuba, para que aquí no exista una invasión, ni un lanzamiento de misiles, (..) Vine a proponer que se establezca un diálogo entre civilizaciones”.





