sábado, 22 de agosto de 2009
América Latina, los nuevos discursos y el lenguaje de la guerra fría
Poder mediático y democracia en América Latina
Reflexiones sobre el pensamiento de Manuel Mora Valverde: fundador del Partido Comunista de Costa Rica. A cien años de su natalicio.
¿La culpa de Chávez?
"Uribe maneja el tinglado y se queda"
Helda Martínez / IPS
IPS: ¿Cómo se entiende esa situación?
GERMAN NAVAS TALERO: Soy profesor de derecho penal hace 39 años y no he podido explicarle a mis alumnos ni a diputados extranjeros, que me consultan, cómo se condena a quien recibió la dádiva por el cohecho, pero no al oferente.
Desde el punto de vista práctico, el hecho obedece a competencias. Los parlamentarios son juzgados por la Corte Suprema de Justicia (CSJ), y los ministros por la Fiscalía General de la Nación (FGN).
La Fiscalía se ha convertido en un apéndice del Poder Ejecutivo, por lo que no tiene mayor interés en tocar temas que harían sentir mal al presidente.
Sin embargo, cuando la Corte condenó a Yidis y Teodolindo demostró que hubo vicio en la reforma anterior.
Pero la Corte Constitucional (CC) salió por el camino fácil, argumentando que, si bien el delito pudo suceder, el pueblo refrendó la voluntad popular con su voto. Las dictaduras juegan con la incultura de los pueblos.
IPS: En octubre de 2007, Giraldo conformó con 10 socios la organización Colombia Primero para la recolección de firmas, que fue objeto de denuncias por presuntas irregularidades por corrupción y por su vinculación con la firma financiera DMG, de David Murcia Guzmán, hoy procesado con prisión por supuesta captación ilícita de dinero. ¿Cuál fue su intervención en esa situación?
GNT: Denuncié a los promotores del referendo y con documentos demostré fraude procesal y el doble juego de Colombia Primero. Entregué la documentación y el caso lo tomó una fiscal que trabajó en forma autónoma, alcanzando a citar a imputación de cargos. Pero el Fiscal (Mario Iguarán) la sacó del caso por razones que nunca supe: me dijo que era su potestad, y punto. El caso fue entregado después a un fiscal amigo del apoderado de DMG y de Giraldo, y desde entonces no ha pasado nada. Es necesario entender que en este momento casi todo el poder está en manos del presidente, y él maneja el tinglado.
IPS: A fines de 2008 usted demandó a 86 parlamentarios que participaron en la votación del referendo reeleccionista. Sin embargo, la conciliación de los textos aprobados en Senado y la Cámara de Diputados, que diferían en el año en que podría ser reelegido el presidente, en 2010 o 2014, avanza. ¿Qué espera de la decisión que deberá tomar la Cámara de Diputados la próxima semana?
GNT: He presentado razones jurídicas que ellos no quieren entender. El 17 de diciembre les dije que ese proyecto de ley no podía votarse en esas condiciones so pena de cometer delito de prevaricato según lo dispone la ley 134 de la Constitución para el trámite de este tipo de proyectos.
Hicieron caso omiso (los parlamentarios), mientras el país veía cómo cumplían las órdenes de los ministros (Fabio Valencia, de Interior y Justicia, y Diego Palacio, de Protección Social), presentes en el recinto.
Aún me queda por establecer qué pasó con un recurso de apelación que me fue negado y al que volví a recurrir.
Ese recurso debe ser aceptado o negado en plenaria de la cámara baja. Me da la impresión de que no ha tenido un trámite correspondiente, porque de lo contrario ellos no podrían estar estudiando el proyecto.
También tengo la sospecha de que, si no hubo quórum en la sesión del miércoles, mal podría ordenarse extensión válida a la lectura de proyectos para la próxima sesión.
Obviamente, podría ser otro vicio para tumbar el proyecto en la Corte Constitucional. Pero no vaticino nada. Soy abogado, he sido juez y procurador de distrito y entiendo que cualquier vaticinio puede ser especulación.
IPS: Se afirma que su demanda causa temor, porque en caso de ser responsables de prevaricato perderían el escaño y se limitaría por varios años la realización de contratos públicos. ¿Será suficiente para que el proyecto no pase?
GNT: Dudo mucho del componente humano de la Cámara de Diputados. Son personas diversas, y muchos han llegado ahí de carambola: porque el titular renunció o está en la cárcel, de manera que no tienen mucho que perder políticamente.
No los asusta un proceso penal, porque muchos tienen varios encima, y saben que la justicia se demora en llegar o nunca llega.
IPS: Si el proyecto reeleccionista es aprobado en el Congreso, la Corte Constitucional tendrá cuatro meses para definir su posición. ¿Qué pasará?
GNT: La Corte Constitucional controla posibles vicios de forma. Sin embargo, y por tratarse de una ley que reformaría de nuevo la Constitución, podría mirar un fondo que les daría dolor de cabeza. Claro que para eso tienen aspirinas.
Pero tendrían que recordar que en la sentencia anterior dijeron que la reelección era válida por una vez y no por dos veces.
Y si dejan pasar esta, vendrá la cuarta, la quinta, y si bien los pueblos se entregan inicialmente a los dictadores como pasa en Colombia, llegará un momento en el que estalla. Claro que entonces habrán pasado 20 años de dictadura.
IPS: La actitud dócil de los últimos días de Uribe con el presidente de Ecuador, Rafael Correa, con quien está enfrentado, ¿tendrá interés reeleccionista?
GNT: El señor Uribe tiene temores ante el escándalo internacional por los derechos humanos y las ejecuciones sin juicio de parte del ejército, llamadas falsos positivos, y sabe que mientras sea presidente no lo pueden tocar.
Pero es astuto, y cuando se ve cogido por la declaración del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, cuando dijo que no consideraba un tercer periodo, Uribe saca un as que ellos querían hace rato, y es el reemplazo de la base de Manta, en Ecuador, por uno o varios lugares en Colombia.
Uribe les ofrece así siete bases. Recordemos que también tuvieron a (Manuel Antonio) Noriega, y a (Fulgencio) Batista. En este momento de debilidad para ellos, Uribe les sirve y no lo van a desperdiciar.
IPS: Entonces, ¿Uribe se queda?
GNT: Veo que tiene la fuerza y el poder. Puede que no tenga el derecho. Pero el derecho se cambia casi siempre por la fuerza y el poder.
La derecha paraguaya quiere convertir a Lugo en otro Zelaya

"La democracia representativa, participativa y pluralista es un principio constitucional. Es absolutamente cierto que el artículo tres de la Constitución Nacional dice que el pueblo ejerce el poder público por medio del voto, pero no podemos olvidar que el artículo dos dice que el pueblo es quien ejerce la soberanía. El voto no es el fin de la democracia, es el principio".
¿Una Silva sucesora de un Silva?
América Latina, del imperialismo histórico al imperialismo permanente
La integración regional como vía para alcanzar la autonomía
sábado, 15 de agosto de 2009
Cultura y educación
Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA/Costa Rica(Fotografía: la Asamblea Nacional de Venezuela, durante el debate de aprobación de la nueva Ley Orgánica de Educación)
La educación ha jugado un papel muy importante en la conformación de las identidades colectivas en América Latina. Véase, por ejemplo, su papel central en la construcción de las identidades nacionales en la segunda mitad del siglo XIX. El proyecto civilizatorio liberal, instrumentalizado por los intelectuales positivistas, estructuró desde la escuela una forma de ver y estar en el mundo, a la vez que configuró un universo simbólico que le otorgó sentido a los nacientes estados nacionales, en buena medida “inventados” a partir de los restos del naufragio de la administración colonial.
El proyecto liberal positivista de nación decimonónico tuvo un carácter esquizofrénico, escindido. Por un lado, siendo portador de una mentalidad colonial, fue siempre admirador e imitador del “centro”, es decir, de la metrópoli. Esta fue, primero, España, y más concretamente Madrid; luego, Inglaterra, Londres. Más tarde Francia, específicamente París. Las elites latinoamericanas querían “ser como”. Durante el período colonial, los criollos no querían ser españoles de segunda y peleaban porque se les reconociera su españolidad. Luego, transformados en oligarcas terratenientes republicanos, rechazaban el modelo español (del cual se habían separado en la independencia) pero querían ser franceses. La moda, la arquitectura, las ciudades, las lecturas provenían e imitaban París. “¡Oh la-la!” decían las señoras y las señoritas cuando querían mostrar asombro. Una palabra o una frase en ese idioma, dichas al vuelo en una conversación, eran de buen tono.
Pero, por otra parte, el proyecto económico-político que impulsaban necesitaba ser legitimado frente a los más amplios sectores de la población, aquellos cuyos referentes estaban aquí, en nuestras tierras. Se buscaron, entonces, esos referentes, y se les elevó al rango de héroes y mitos fundantes de la Patria (lógicamente, con mayúscula). Nacieron así los modelos arquetípicos que sintetizaban “lo que todos eran”. La literatura y el arte se dedicaron a darle carne y figura a tales referentes, elevando ciertas imágenes, ciertos personajes y ciertas tradiciones al rango de representativas de la argentinidad, la mexicanidad o la chilenidad. Claro que esto en detrimento del opacamiento de otras figuras o historias que no se correspondían con el proyecto vigente.
Esquizofrénico el proceso porque se construyeron nuestras identidades nacionales siguiendo modelos foráneos pero tratando de vincularse a lo propio.
La escuela jugó un papel de primer orden en la difusión de ese imaginario. A través suyo se estandarizaron las sensibilidades y se construyeron lealtades a ese constructo contradictorio que se llamó la nación en América Latina.
Como se sabe, la fuerza y vigencia de tal construcción simbólica llega hasta nuestros días. Pero ya no las tiene todas consigo, los tiempos han cambiado. En tiempos de globalización los estados nacionales ven restringidas algunas de las funciones que antes cumplían; las fronteras se vuelven porosas; la conexión con los modelos del centro se extienden a los más amplios sectores de la población. Por eso, en alguna medida, los proyectos nacionales entran en un período de refuncionalización o de reconstrucción. Se transforma, lentamente, en otra cosa.
En estas circunstancias, la educación, la escuela, sigue jugando un papel muy importante, pero debe compartir tal sitial con otros agentes. Los medios de comunicación son uno de ellos, especialmente la televisión. Es decir, que en el proceso de socialización participan ahora otros actores que vehiculan contenidos, imaginarios, símbolos, imágenes, que escapan a las posibilidades de control de aquellos que controlan el aparato escolar nacional.
El Estado nación, sin embargo, no ha terminado de jugar un papel en nuestra época. En América Latina, específicamente, en algunos casos se ha transformado en un instrumento de resistencia ante el modelo hegemónico internacional, y de construcción de alternativas a él. Es el caso de Cuba, de Venezuela, de Bolivia y de Ecuador, solo para mencionar algunos ejemplos.
En estos países se trata de impulsar nuevos modelos que partan de tomar en cuenta las necesidades propias, nacionales. Es una búsqueda que implica refundar la nación en función de nuevos valores, esta vez coincidentes con los intereses de otros grupos sociales, distintos a los de los sectores dominantes que, con mentalidad colonial, construyeron las identidades decimonónicas. Para ello, se necesita vincular a la educación y a los medios de comunicación, como agente centrales en la conformación de las identidades sociales contemporáneas, con lo propio. Estrictu sensu: vincularlas con la propia cultura, es decir, con lo que son.
Como la nación decimonónica, refuncionalizada en la era de la globalización, y sus valores, su cultura, continúa siendo dominante, entonces estos proyectos refundacionales se encuentran con mucha resistencia: el sentido común ha sido construido desde ese dominante, y los nuevos proyectos parecen aberrantes, patas arriba.
Pero no se podrá construir una sociedad nueva, que parta de los intereses y necesidades de las mayorías, de su visión de mundo, de su cultura, si no se estructura una educación, una escuela nueva; si no se toman en cuenta los contenidos que se vehiculan a través de los medios de comunicación, especialmente la televisión.
El 14 de agosto recién pasado, la Asamblea Nacional de Venezuela aprobó la nueva Ley Orgánica de Educación. Forma parte de todas las medidas (económicas, sociales, políticas) que se avanzan en ese país para ir consolidando un nuevo tipo de nación, más incluyente, más participativa, más vinculada a lo propio, esta vez ya no de forma esquizofrénica. Es un nuevo proyecto civilizatorio que necesita una nueva cultura.
Se construye una nueva identidad.








