La gente está dejando de tomar decisiones claves, y a la vez tomando otras que alteran el curso de sus vidas y de vidas ajenas, a partir de esa fábrica de espejismos que son las redes. Un espejismo como la falsa promesa de libertad de La Libertad Avanza.
Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina
En una columna anterior enviada a este medio, que no fue publicada por el cierre anual y con el título, “Defendiendo lo indefendible”, hacía alusión al nombre del libro del autor norteamericano Walter Block, editado en 1976 y que el presidente Javier Milei regaló a los miembros de su Gabinete con motivo de las celebraciones de fin de año. A lo largo de este ensayo, Block repudia las prohibiciones del Estado a personas, actividades o conductas que suelen ser condenadas socialmente, aunque no violen la libertad ni la propiedad de terceros. El propósito de Milei fue volver a impregnar de estas ideas a su equipo, algo que solo a él le cuadra. Aunque sus acciones descuadren a la mayoría.
A partir de la invasión por parte de las tropas norteamericanas enviadas por el presidente Donald Trump a Venezuela, en la madrugada del 3 de enero, para secuestrar al presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores para ser enviados a la cárcel de Nueva York y ser juzgados por narcotráfico. Hecho que tuvo la inmediata aprobación, apoyo y alineamiento del gobierno libertario a Trump, rompe por primera vez la tradicional neutralidad argentina de más de un siglo de existencia; pareciera que, en estos momentos tan violentos en que se disputa la hegemonía de un mundo multipolar con la mayor potencia armada en decadencia, cabe reiterar la pregunta: El gobierno libertario... ¿seguirá defendiendo lo indefendible?
El libro, Defendiendo lo indefendible, para quienes no lo han leído, estudia entre otros, a prostitutas, chantajistas, narcotraficantes, policías corruptos y estafadores, entre ellos a Al Capone, quien utilizó la Ley seca para hacerse rico contrabandeando alcohol; Walter Block se pregunta si estos profesionales no estarán injustamente estigmatizados. Dejando a un lado la moralidad y partiendo de la base de que mientras no necesiten ejercer la violencia y se basen en acuerdos libres y voluntarios entre adultos responsables de sus actos, no deberían ser ilegales, Block los defiende uno a uno. Quién sabe: puede que, cada uno a su manera, en el fondo estén incluso beneficiando a la sociedad. Ideas compartidas por los libertarios, dado que el presidente impulsa las ganancias del mercado a cualquier precio y penaliza a los más débiles como una rémora de la sociedad, razón por la que deben morirse de hambre. De allí el regalo de los libros de Block, cuyo profano catecismo impone en estos días de reflexión y balance por lo realizado durante el año. No solo es una apreciación personal, muchos se lo han planteado o al menos lo intentan, como el escritor Roberto Caballero en un artículo publicado en Página 12 fechado este 26 de diciembre, titulado Al Capone ya tiene quien le escriba, mencionando en un párrafo:“Un día, un supuestamente iluminado desde la poltrona en Chicago decidió que no se podía tomar más alcohol y los productores de alcohol no tenían a quién más venderle, con lo cual quebraban y los que querían tomar no tenían dónde, con lo cual los dueños de los bares estaban a la miseria. En ese contexto se crea una oportunidad de negocio y Al Capone la ve. Se convierte en un trader. Un héroe’, sentenció, absolutoriamente, tras recordar que Al Capone cayó, no por violar la Ley Seca, sino por no pagar los impuestos, es decir, por desfinanciar al Estado. Hecho que maravilla a Milei, quien elogia a todos los que evaden o destruyen al Estado.
País de locos Argentina, tan desquiciado como para tener a un desquiciado en el gobierno, un grupo de periodistas encabezado por Sebastián Wainraich y secundado por Julieta Pink y Pablo Fábrega pusieron a fines del pasado 2025, el programa “Problemas de millonarios”, donde reciben llamadas de todo el mundo donde los millonarios exponen sus problemas. Por allí desfila gente que no tiene capitán para su yate justo cuando quiere salir de vacaciones, no consigue pasajes aéreos en clase de lujo o no sabe si comprarse un departamento en París o en Montecarlo o dónde pasar mejores vacaciones. El programa puede verse por Youtube y tiene mucho éxito, quizás porque decenas de millones de argentinos la están pasando tan mal que, tener la ñata pegada frente al vidrio mirando mientras otros comen, parece que pone contenta a la panza vacía o intentan poner buena cara a la adversidad. Al decir de muchos artistas nacionales, a pesar de toda la crueldad en que vivimos... no nos van a robar la alegría ni borrar la sonrisa. Sumirnos en la tristeza los haría sentir ganadores en esta guerra perversa de los ricos contra el pueblo.
Frente a este estado de cosas y en plena época estival y con vacaciones nacionales sumamente modestas, el presidente libertario vuelve a Davos por tercera vez a reafirmar su cantinela e intenta liderar a la derecha latinoamericana con la creación de una nueva agrupación aún sin nombre ni sede; a lo que sí ha debido ceder es continuar y profundizar su alianza con China, que es la que le ha anticipado swaps para el pago de enero 2026 de la deuda externa y como ha anticipado en estos días, tiene en mente un viaje al país asiático para este año. Más vale que lo haga ya que el yuan va a suplantar al dolar en cualquier momento.
Todo viento en popa, según el ministro de economía Luis Toto Caputo, cerró el año con un superávit equivalente al 1,4% del PBI. Claro, si no hay gasto público. Claro, si no hay inversión pública ni de reposición ni se tiene en cuenta el crecimiento vegetativo de la población. Claro, si el 60 % de las rutas nacionales está destruido por falta de mantenimiento, somos un ejemplo de ahorro en el mundo.
Pero... la inflación de diciembre alcanzó al 2,6% y una variación interanual del 31,1% con números dudosos y una tasa de desocupación del tercer trimestre del 6,6% afectando a un millón cuatrocientas mil personas, según el Indec, con un crecimiento del empleo informal y precario; cuestión que empieza a preocupar al organismo oficial por el aumento de las empresas como Rappi de reparto a domicilio, cuyas condiciones laborales son esclavizantes, de jornada extendida sin límites horarios y sin descanso. Situación que el gobierno quiere introducir en la reforma laboral a tratar en el Congreso en febrero, sumado a la reducción de las indemnizaciones.
El problema que ronda en muchas cabezas, es que no le vaya bien al patrón del norte, porque ahí se le va a dificultar la acción gubernamental al vasallo austral.
Como advertía el politólogo Steven Levitsky, en marzo del año pasado a BBC News Mundo, alguien que se ha destacado por estudiar el declive de las democracias en el mundo, está seguro de algo: “Estados Unidos va camino a perder la suya. Creo que EE.UU. está perdiendo su democracia, que se desliza hacia un régimen híbrido que yo caracterizaría como autoritario competitivo.” En esos momentos todavía no habían avanzado los hechos de pedofilia y su relación con Epstein ni sus escándalos financieros. Localmente, para los libertarios, el caso Libra tendría mayor relevancia, como las coimas de la Secretaria General de la Presidencia y la justicia adicta no podría seguir haciendo la vista gorda.
Volviendo a mi columna anterior no publicada, Defendiendo lo indefendible, es la política que nos ha llevado a este extremo de cosas, un desquicio total producto de un desquiciado al que apoyaron millones de jóvenes inmersos en la pseudo realidad de las redes, donde la desgarradora realidad impone volver las cosas a una racionalidad básica, donde se proteja a los más débiles. Sabemos que no podemos desconectarnos del todo, parece imposible la vida sin Internet. Pero al menos, ya se está reglamentando su uso en algunos lados, sobre todo en los menores y adolescentes, aquellos que están en proceso de aprender a discernir.
La gente está dejando de tomar decisiones claves, y a la vez tomando otras que alteran el curso de sus vidas y de vidas ajenas, a partir de esa fábrica de espejismos que son las redes. Un espejismo como la falsa promesa de libertad de La Libertad Avanza, que termina todas sus exhortaciones con ¡Viva la libertad Carajo!; en oposición y como cierre, recurro nuevamente a un poema del poeta y cineasta italiano, Pier Paolo Pasolini, titulado precisamente, Viva la Libertad, escrito justamente en Ostia en 1975, año en que pierde la vida; un año antes de la dictadura más siniestra sufrida en Argentina y de la publicación del libro de Block: “Si no se grita viva la libertad/ Humildemente/ No se grita viva la libertad./ Si no se grita viva la libertad/ Riendo/ No se grita viva la libertad./ Si no se grita viva la libertad/ Con amor/ No se grita viva la libertad./ No se grita viva la libertad./ Vosotros, hijos de los hijos/ Gritáis con desprecio/ Con rabia, con odio/ Viva la libertad./ Por eso no gritáis/ Viva la libertad.”

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