Lo que verdaderamente necesita este mundo es recuperar el papel central de la agricultura campesina e indígena en el desarrollo de alimentos accesibles, de calidad, sanos y baratos, exentos de contaminantes y contaminación, en un sistema sustentable que proteja la biodiversidad.
Pedro Rivera Ramos / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá
Hace poco más de 12 mil años atrás, con la recolección, cuidado y siembra de plantas silvestres y los primeros intentos por domesticar algunos animales menos agresivos, se fue configurando lo que conocemos hoy como agricultura, un conjunto de actividades, prácticas y saberes humanos, que pusieron en marcha a lo largo del tiempo todos los procesos de formación de los pueblos, que culminarían con la aparición de la misma civilización humana. Esas acciones por domesticar plantas y animales que resultaron ser tareas largas y complejas, siempre tuvieron como principal objetivo cubrir las necesidades de alimentación, vivienda, medicinas, vestimenta y combustible.


