La consolidación de un desarrollo
económico, tecnológico y sociocultural propio constituye la base sobre la que
se asientan las posibilidades de lograr una relación más beneficiosa con el
resto del mundo.
Mario
Rapoport* / Página12
Desde el punto de vista geopolítico, el
mundo al que asistimos hoy se caracteriza por una dualidad en la economía y en
la política mundiales. En la economía, aún en crisis, persiste un sistema
multipolar, con el agregado ahora, además, de los Estados Unidos, Europa y
Japón, todos ellos en dificultades, de China, Rusia y otros países emergentes,
mientras que en lo político y en lo estratégico los Estados Unidos siguen
constituyendo la única superpotencia global. Sin embargo, tras su fracaso en
Irak y la profunda crisis económica actual, Washington no ha podido volver a
detentar el grado de predominio que poseía en el pasado ni resolver las causas
y consecuencias de esa crisis. Para muchos economistas que tienen conciencia de
este hecho, su responsable principal es la circulación internacional de
capitales y de empresas por lo que es necesario poner piedras en la rueda de
esa internacionalización.


