sábado, 27 de abril de 2013

El altermundialismo tiró anclas en un Magreb incierto y explosivo

El Foro Social Mundial (FSM) se relanzó en Túnez. Los movimientos sociales de la región se “apropiaron” de la convocatoria. El futuro del Foro parece depender, fundamentalmente, de la vitalidad de los actores sociales que lo sustentan. Altermundialismo y capacidad de transformación social, son las variables esenciales de la ecuación de un FSM que recuperó su brío gracias a la primavera árabe.

Sergio Ferrari* / Especial para Con Nuestra América

Participantes en el Foro Social Mundial de Túnez.
Inmerso en un proceso de interrogantes de fondo sobre su propia existencia, el FSM llegó a Túnez con preguntas de fondo. La primera, sobre la capacidad organizativa de los convocantes locales y del Foro Social del Magreb para asegurar la realización del FSM en una realidad regional en ebullición, atravesada por múltiples contradicciones políticas, sociales, culturales y religiosas.

La segunda y tal vez la más importante, relacionada a la real capacidad de participación de los movimientos sociales de la región para asegurar que el FSM no se limite a una gran kermese internacional y aporte nuevas energías en el combate contra el actual modelo globalizador hegemónico.

Corea, las claves de un conflicto

Muchas personas de buena voluntad se preguntan cómo un país tan pequeño y débil osa amenazar a Estados Unidos, la mayor potencia militar del planeta. Han llovido los epítetos sobre sus dirigentes, una caracterización interesada de los mismos y la consabida ridiculización e inducción que lleva a una configuración mediática del conflicto y sus protagonistas más directos.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Soldados del ejército de Corea del Norte.
En junio de 1950 Kim Il Sung inició una acción militar para unificar Corea que había quedado dividida después de la ocupación japonesa y su posterior derrota  en la segunda guerra mundial, la que llevó a  que -en el marco de la guerra fría-  las tropas soviéticas se estacionaron en el norte del paralelo 38 y las estadounidenses al sur. Sin embargo, cuando en 1949 la mayor parte de las tropas extranjeras abandonaron la península coreana, las estadounidenses permanecieron en ella  donde se mantienen hasta hoy.

Ante la ofensiva de Corea del Norte en pro de la unificación, el presidente estadounidense Harry Truman sin una declaratoria previa de guerra del congreso de su país, ordenó una invasión a Corea. Truman tampoco solicitó permiso a la Organización de Naciones Unidas (ONU) para enviar sus naves de guerra al Mar del Sur de China con el objetivo supuesto de proteger su flanco sur, pero  que en realidad perseguía  el resguardo de Chiang kai Shek que había sido derrotado en la guerra civil china y buscó refugio bajo salvaguarda estadounidense  en la isla de Formosa.

sábado, 20 de abril de 2013

Guatemala: Los dolores de un juicio

Pasa varias horas al día en la sala de juicio, sentada a escasos metros del general, y lo observa, tratando de desentrañar en sus gestos las razones que pueden haber llevado a alguien a cometer los crímenes que se le imputan. Le produce escalofríos verlo sonreír cuando pasan, uno tras otro, los ixiles, que entre lágrimas, sollozos y estertores describen las espeluznantes escenas de las masacres de las que fueron objeto.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

El General Ríos Montt: impasible ante los testimonios
de las masacres cometidas contra los ixiles.
Marylena Bustamante es una guatemalteca que vive en México. Salió de su país natal cuando la represión amenazó su vida en la primera mitad de los años ochenta. Un par de años antes su hermano, Emil Bustamante, había sido secuestrado en un retén policial en la ciudad capital y nunca más se volvió a saber nada de él, igual que de otras decenas de miles de guatemaltecos más.

Habiendo pasado toda su vida persiguiendo esclarecer el crimen  cometido, regresó a Guatemala para presenciar el juicio en el que se sindica por genocidio al general Efraín Ríos Montt.

Todos los días se sienta entre el público, cuando puede en primera fila, como lo atestiguan las fotografías y los vídeos divulgados nacional e internacionalmente por los despachos de prensa.

Guatemala: El odio como divisa

El juicio por genocidio en contra de los exmilitares José Efraín Ríos Montt y José Mauricio Rodríguez Sánchez ha exacerbado el odio que los grupos de poder conservadores sienten por todos aquellos guatemaltecos a quienes ellos ven como inferiores.

Raúl Figueroa Sartí / http://raulfigueroasarti.blogspot.com

El juicio contra Ríos Montt reactivó el discurso del odio
entre "las buenas conciencias" en Guatemala.
El proceso judicial que enfrentan los acusados, que sus defensores en medios de prensa ven como héroes nacionales, ha sido ocasión para que salgan a lucir las ideas que le dieron sustento al genocidio en contra del pueblo ixil y la matanza indiscriminada que hicieron de guatemaltecos que se atrevieron a pensar distinto a ellos; guatemaltecos que se atrevieron a resistir, también violentamente, la violencia que secularmente ellos han usado para defender sus privilegios.

John Kerry, la vocación imperialista y el objetivo Venezuela

La trama golpista que sigue latente en Venezuela confirma esa vocación imperialista histórica de los Estados Unidos. Pero, sobre todo, nos recuerda que bajo los cantos del sirena del discurso del poder inteligente del presidente Obama y del Secretario de Estado Kerry, sigue viviendo el imperialismo puro y duro que, a lo largo de dos siglos, ha dejado su impronta de sangre y muerte en nuestra América.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Para John Kerry, el único trato posible con
América Latina es el de "patio trasero".
Para quienes esperaban y hasta pronosticaron, quizás con un exceso de optimismo, un cambio en las relaciones de Estados Unidos con América Latina y el Caribe, a partir de la designación del senador John Kerry como nuevo Secretario de Estado, no fue mucho el tiempo que tuvieron que esperar para sufrir un desencanto y para que el funcionario expusiera, con absoluta claridad, las concepciones ideológicas que todavía moldean la política exterior estadounidense.

Venezuela, la necesaria legitimidad

Las victorias electorales han sido sustanciales en la legitimidad del proceso bolivariano. Si esto se pierde tiempos difíciles habrán de venir.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

Ha ganado Nicolás Maduro la presidencia de Venezuela. Pero la ha ganado con un margen de apenas 1.78% de los votos. En un contexto tan polarizado como el que se observa en Venezuela, Maduro debería haber sido contundente en su triunfo para que la derecha no lo cuestionara. Hoy nos encontramos en la situación de que una diferencia de 275 mil votos y 1.78%,  es insuficiente para  darle  la necesaria  legitimidad a él,  su gobierno y al proyecto bolivariano.

En otros países triunfos apretados no significan problema, pero  en el caso de Venezuela sí que lo es. Hay que recordar por ejemplo, el estrecho margen en el voto popular que Obama obtuvo en las elecciones recién pasadas (2012),  en las cuales derrotó a Mitt Romney.  La diferencia fue cerrada (3.86%), pero nadie hizo mayor aspaviento. Más aún, en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2000, Bush  fue derrotado en el voto popular por Al Gore con una diferencia de más de medio millón de votos.

Venezuela: Las ideas y el protagonismo popular marcarán la diferencia entre la esperanza y la decepción

En esta nueva realidad venezolana se hace necesario  pensar y discutir mucho el significado del  resultado electoral y no apresurarse a sacar conclusiones equivocadas y/o paralizantes, o pensar que la solución es un viraje hacia el establishment o hacia una mayor cerrazón y dogmatismo.

Aram Aharonian / Question Digital

Nicolás Maduro en el acto de juramentación
como presidente de Venezuela.
Nicolás Maduro inicia este viernes 19 la etapa pos-Chávez, no del pos-chavismo, con un gran signo de interrogación: ¿se profundizará política y socialmente el proceso o se revertirá  e institucionalizará, lo que significaría ceder a las presiones regresivas de  la oposición y de Washington?

Maduro no es Chávez, pero en esta semana ha hecho gestos para que la credibilidad retorne a su persona, oscurecida por una campaña electoral sin lugar desatinada –no por culpa del candidato sino de sus asesores de imagen que lograron la pérdida de cientos de miles de votos-, anclada en el pasado.

No se puede olvidar que dentro del propio bolivarianismo hay sectores conservadores, decididos a seguir haciéndole concesiones al capitalismo y obviando el protagonismo popular y el poder comunal. Hasta ahora, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) no ha sido una usina de ideas o planes para la construcción del socialismo, sino una (ni tan) aceitada maquinaria electoral.

Una vez más Estados Unidos, España y la OEA…

Venezuela libra hoy una nueva batalla, América Latina y el Caribe le han dado su apoyo y potencias relevantes en el escenario internacional como Rusia y China también lo han hecho. La oposición de Estados Unidos, España y el secretario general de la OEA revelan la validez de esta lucha y la justeza de la misma.


Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

La actitud de la oposición golpista después de finalizado el  proceso eleccionario del domingo pasado en Venezuela, se inscribe en la política desestabilizadora de Estados Unidos en el continente que ha sido avalada por los sectores más retrógrados de la derecha europea.

Para Venezuela, no es algo nuevo, casi desde el mismo momento en que Hugo Chávez asumió la conducción del Estado, la potencia norteamericana ha puesto en juego todos sus instrumentos de intervención para producir una regresión que le devuelva el poder a la oligarquía que había puesto a su disposición la riqueza del país, en primera instancia  el petróleo y la energía. En esa medida, Estados unidos ha estado detrás del golpe de Estado y el sabotaje petrolero de 2002 y una vez fracasadas ambas intentonas, puso a disposición de la oposición venezolana recursos financieros,  mediáticos y hasta paramilitares colombianos  en la búsqueda de derrocar al gobierno constitucional de la República.

Fallida “revolución de color” en Venezuela

Por esta vez fracasó la revolución vino tinto (color de la camiseta de la selección venezolana de futbol), pero el gobierno de Maduro y la conducción del proceso bolivariano deben aprender de esta dura experiencia y de los errores cometidos (entre ellos una desastrosa campaña electoral) para enderezar el proceso e impedir el triunfo de la contrarrevolución.

Renán Vega Cantor / Rebelión

Para Renán Vega, la cadena CNN forma parte del plan
para una "revolución de colores" en Venezuela. 
Lo que se viene presentando en términos políticos en Venezuela desde mucho antes del 14 de abril -cuando se celebraron las elecciones presidenciales- forma parte de una estrategia calculada por la llamada “oposición” y sus voceros mediáticos a nivel mundial y, sin ninguna duda, es el resultado de un guión establecido en las usinas intelectuales del imperialismo que se conoce con el eufemismo de la “revolución de colores”, una típica estrategia Made in USA.

Para cortarle alas al golpismo hay que salir del extractivismo

Denunciar el golpismo es imprescindible. Defenderse del Pentágono es urgente. Incrementar la militancia es clave (no sólo las declaraciones y los desplegados). Pero el modelo extractivo sigue criando y creando camadas de jóvenes conservadores que buscan líderes ultraderechistas.

Raúl Zibechi / LA JORNADA

Esta semana quedó en evidencia la estrategia de la tensión y el caos que promueven las agencias estadunidenses para desestabilizar gobiernos. Si tomamos en cuenta las experiencias más recientes, incluyendo la primavera árabe, podemos concluir que los golpes de Estado son apenas uno de varios caminos posibles para desalojar gobiernos molestos. Ni el Pentágono ni la Casa Blanca apuestan por una sola estrategia para conseguir sus fines, sino que ponen en marcha un abanico de acciones convergentes y complementarias.

La crisis económica global y la necesaria contención de los gastos militares (al parecer el Comando Sur vio su presupuesto reducido en 26 por ciento, pero puede haber partidas ocultas) otorgan prioridad al poder suave, o sea mecanismos no tan ostensibles como los tanques y los bombardeos de palacios de gobierno. Los medios de comunicación, la acción legal y la semilegal, incluyendo las masas en las calles, que siempre sirven para legitimar proyectos innombrables, son algunas de las herramientas en uso.

Panamá, un territorio en tres tiempos

El gran desafío que encaran hoy las relaciones de los panameños entre sí y con el mundo consiste ya en definir y establecer una relación tan armónica como sea posible entre la estructura natural del territorio, las estructuras territoriales del Estado y la economía, y la vida social y política de los habitantes del Istmo.

Guillermo Castro H. / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

“Toda gran verdad política
es una gran verdad natural”
José Martí

La más compleja de las contradicciones que encara Panamá en su desarrollo – si éste ha de ser sostenible – es, quizás, una de las menos visibles. Se trata de aquella que existe entre la organización natural del territorio del país, forjada a lo largo de unos seis millones de años, y la organización territorial del Estado y la economía, del siglo XVI acá.  De entonces data, en efecto, el proceso que se inició con la destrucción por los conquistadores europeos de la previa organización territorial creada por las sociedades originarias, para dar paso a otra, regida por las necesidades de tránsito interoceánico asociadas al mercado mundial entonces naciente.

Panamá: Deuda, guerra y Cerro Colorado

La apuesta de los especuladores que gobiernan actualmente al país es la mina de Cerro Colorado, en la Comarca Ngobe-Buglé. Si el mercado de metales preciosos se sostiene esta mina podría duplicar los ingresos que generaría Panama Cobre en Petaquilla. El efecto político de esta iniciativa, sin embargo, sería una guerra civil y la probable pérdida del poder político de la clase rentista que controla desde hace 20 años el gobierno.

Marco A. Gandásegui, h. / ALAI

La deuda panameña está creciendo a una velocidad que para la mayoría de los observadores pronto nadie podrá controlar. El actual gobierno – y sus asesores en Wall Street - sostiene que la deuda no constituye un riesgo en la medida en que la economía (medido por el producto interno bruto) crece a un ritmo igual o superior. Ambos crecen a una tasa anual del 10 por ciento. Obviamente, cuando la economía se desinfle y deje de crecer, Panamá ya no será un cliente interesante para los prestamistas. Nadie nos querrá prestar. Lo que no consideran los ideólogos incrustados en los puestos gubernamentales  es que el país quedará trabado con una deuda gigantesca cuyo ‘servicio’ no se podrá pagar.

Grupos de autodefensa en México: una respuesta ante la incapacidad del estado en materia de seguridad pública.

El nacimiento natural de grupos de autodefensa es un claro ejemplo de hartazgo social que solo tiene una salida: la acción. La ausencia de un estado de derecho efectivo, la corrupción de mandos policiales y militares, la ineptitud de gobiernos de todo nivel y la creciente ola de violencia en el país, es el campo fértil que permite que estos grupos surjan por doquier, corriéndose el riesgo también de ser infiltrados por la misma delincuencia.

Abraham Trillo* / Especial para Con Nuestra América
Desde Morelia, México

Grupo de autodefensa en el estado de Guerrero.
Hablar de México en la actualidad, es hablar de violencia, inseguridad y peligro. Este estereotipo repite la imagen trillada de un país que es mucho más que eso, un patrón que ya se concretó en el imaginario colectivo y a través del cual se le mira, clasifica y ordena en el entorno,  un escenario triste y desolador.

La guerra contra el narcotráfico de Calderón y ahora la nueva estrategia de política de seguridad pública del Presidente Peña Nieto (que reitera la presencia militar en las calles), no han dado solución a una sociedad hambrienta de tranquilidad, temerosa de esa espesa nube que envuelve a los cárteles, policías federales y al ejercito, una sociedad presa de la incertidumbre sobre el futuro de los suyos e incrédula de su propio gobierno. La realidad es que día a día crece el número de víctimas (visibles e invisibles) de la violencia, cuyo costo en vidas humanas ronda ya los 100 mil muertos, la mayor parte de ellos jóvenes y pobres.

México: La invasión yanqui de Veracruz el 21 de abril de 1914 y la defensa popular de la soberanía nacional

El 21 de abril se conmemorará el 99 aniversario de la defensa popular contra la ocupación estadounidense del puerto de Veracruz. Una vez más el pueblo veracruzano protagonizó una de las páginas más heroicas de la resistencia de los mexicanos frente al intervencionismo de Estados Unidos.

Gilberto López y Rivas / Rebelion

Al bravo pueblo de la República Bolivariana de Venezuela, en estas horas de prueba.

Mitin frente a la catedral de México, contra
la invasión estadounidense. 
Como ocurrió en la ciudad de México el 14 de septiembre de 1847 en ocasión de la entrada de la soldadesca estadounidense, el ejército regular abandonó el puerto sin presentar combate al invasor, y fue el pueblo que de manera espontánea y sin un plan preciso de defensa, se lanza a las calles, levanta para petos improvisados, se posesiona de las esquinas, de las azoteas, de los balcones y los campanarios, y con escasos pertrechos y una pocas armas, se dispone con su lucha perdida de antemano, a defender la soberanía y la dignidad nacionales.

Eric Hobsbawm y las disyuntivas de las izquierdas latinoamericanas

Las experiencias latinoamericanas, aunque todavía estén incompletas, dejan claro que el Estado-nación resultó debilitado por el tsunami neoliberal pero, como el propio Hobsbawm observa, eso no lo hizo innecesario ni ineficaz. El Estado, o cualquier otra forma de autoridad política que represente el interés público, es ahora tanto más indispensable para remediar las injusticias sociales y las depredaciones ambientales causadas por la economía de mercado.

Nils Castro / Contexto Latinoamericano

Algunos acontecimientos, como el deshielo de fines de los años 50 y las revoluciones del 68, ayudaron a mover la losa estalinista que había entumecido al caudal mayoritario del marxismo. Sin embargo, eso liberó sobre todo el ángulo relativo a la dialéctica. Las más de las veces lo que toca al materialismo siguió trancado en la reducción positivista que la época soviética le imprimió.

Sin ancla en la objetividad de los juicios ni la verificación material, en el siguiente período no escasearon a nombre de la dialéctica, los discursos especulativos y crípticos, alejados del quehacer ciudadano y la lucha de clases. En ese devaneo descollaron los teóricos franceses. En contraste, a muchos nos deleitó leer a sus colegas ingleses, tan apegados a la fundamentación histórica de sus posiciones y la claridad de su lenguaje, más abocado a comunicar ideas que a epatar al lector.

Hoy intentaré comentar a Eric Hobsbawm como pensador político y desde un punto de vista latinoamericano. Pero, en homenaje al materialismo, antes deseo reconocer que su consistente búsqueda de la universalidad de sus conclusiones descansa en el examen de los hechos aportados por la historia, es decir, en el suceder de la realidad, no en la especulación ideológica.