Las grandes mayorías castigadas por el ajuste más brutal han ganado la calle y lo seguirán haciendo si no se hacen cambios inmediatos para frenar la recesión, la caída del consumo de alimentos, el extremo endeudamiento al que está sometida la población, la gravedad de los efectos climáticos que padecen las zonas del litoral y sus consecuencias inmediatas y futuras.
Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina
Las juventudes de las sociedades occidentales en los tiempos que corren se han visto obligadas a salir a la calle en busca de respuestas a sus derechos adquiridos, dado que los gobiernos y los políticos no representan sus intereses. Vuelve a repetirse el “Mayo Francés” de 1968, cuando los jóvenes querían cambiar el mundo.
Hoy las utopías son más modestas, los jóvenes actuales quieren conservar los derechos a la educación, el acceso a las universidades, becas, alguno de los beneficios del extinto Estado de Bienestar y que no sea tan evidente el triunfo del capitalismo financiero y tecnológico, de la mano de los mandatarios de la ultraderecha, dóciles a los dueños del mundo.
Los males son similares a los padecidos por las sociedades de la región donde el neoliberalismo se ha entronizado e intenta en estos momentos asumir en el gigante brasileño de la mano de Flávio Bolsonaro, cuya formación, su limitado discurso y dudosa honestidad han ganado adeptos frente a un presidente de comprobada eficiencia gubernamental.
Un hecho vinculado al dominio del uso de las pantallas táctiles y las redes sociales, tal como lo ha denunciado el Tribunal electoral de Brasil, quien pidió explicaciones al gigante de la tecnología Meta, el sábado 10 de octubre de 2026 por interferir en las elecciones presidenciales con supuestas restricciones a los contenidos expresados por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva que la empresa estadounidense calificó de falsas.
Sin embargo, el denodado esfuerzo del presidente recorriendo más de mil ciudades, demuestra que las multitudes ganan la calle, cuando sus líderes asumen la defensa de sus derechos, como lo han hecho en las democracias modernas a partir de la Revolución Francesa de 1789, nacimiento de la República y las democracias modernas.
A pesar de todo, debemos reconocer que las oligarquías siempre han tratado de boicotear los beneficios de las mayorías para mantener sus privilegios, razón por la que a cada manifestación popular, responden con represiones sangrientas, como las que estamos viendo estos días en Europa.
Según el politólogo argentino residente en Lisboa, Andrés Malamud, quien distingue entre las causas estructurales de la crisis y las formas que adquieren las manifestaciones en cada país europeo. En Francia, señaló, que existe una tradición de protestas violentas que se remonta a la Revolución Francesa y que reapareció en distintos momentos de la historia, como en 1848, 1871 y el Mayo Francés de 1968, como mencionábamos anteriormente.
En el momento los convoca la suba de la inflación, la pérdida de poder adquisitivo y la dificultad para acceder a una vivienda, fenómenos que aparecen como factores transversales. A ellos se suman, críticas a los recortes en educación y otros servicios públicos, así como denuncias por corrupción y falta de oportunidades en algunos países. La diversidad de actores también revela el alcance de la crisis. Jóvenes que enfrentan matrículas más altas, trabajadores con salarios estancados, familias afectadas por los precios de los alimentos y la energía, e inquilinos que no pueden afrontar el costo de una vivienda comparten un diagnóstico: el encarecimiento de los gastos básicos no encuentra una respuesta suficiente en las políticas públicas.
No se trata de un movimiento unificado ni de una convocatoria común entre países. Cada protesta tiene sus propios organizadores, demandas y objetivos políticos. Aun así, la simultaneidad de las movilizaciones expone una preocupación extendida en Europa por la distancia entre las decisiones gubernamentales y las condiciones de vida de amplios sectores de la población.
Ganar la calle también impone riesgos, riesgos que la dirigencia tradicional asume reprimiendo con ferocidad, donde hay muertos y heridos, casi siempre del lado de los manifestantes. Una situación que en el caso de Francia parece continuar con sus luchas seculares donde las víctimas siempre fueron los manifestantes.
En otro análisis, Andrés Malamud, hacía referencia al porcentaje de migrantes de las diferentes naciones, Francia tiene un 15% mientras Argentina actualmente tiene un 3%. En Francia hasta los miembros de las fuerzas de seguridad son inmigrantes, dado que los sueldos de los mismos, no son apeticibles a los locales. Además, comparando el nivel de violencia de ambos países, el destacado politólogo expresó, que lo vivido hasta el momento en Argentina es mínimo o casi nada comparado con la violencia represiva de Europa como también los desmanes de los manifestantes, que han sumido en llamas algunas ciudades en varias oportunidades.
En oposición a lo expresado por Malamud, tampoco creemos que el fenómeno de las marchas de los miércoles de jubilados, docentes, personas con discapacidad tenga la regularidad y reciprocidad en Europa con la que se cumple en Argentina, donde además de los manifestantes son reprimidos los periodistas que cubren los acontecimientos.
También han ganado la calle las multitudes españolas que han salido a repudiar la visita de Javier Gerardo Milei en ocasión de la campaña presidencial para las elecciones del próximo 29 de octubre. Su prédica cada vez más repulsiva, solo contó con la acogida de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, el resto de los representantes de la derecha y ultraderecha no lo hicieron, como tampoco fue recibido por el monarca español, Felipe VI, dado que el protocolo exige que sea recibido primero por el presidente, cosa que no le informó el Canciller argentino que viajó con él. Además, el “Ministerio de Asuntos Exteriores expresó su más enérgica condena ante los insultos y calumnias dirigidos por Javier Milei al presidente del gobierno, a España y a los españoles”, sostuvo la cartera mediante un comunicado. Y agregó: “Igualmente, condenamos con toda rotundidad el llamamiento al uso de la violencia que ha realizado esta mañana” en referencia a que el libertario definió como “impresentable y dictador”al mandatario europeo durante su discurso en el Nueva Economía Forum. Denuncia que expone al país ante España y la Comunidad Europea, como jamás lo habíamos visto y que costará volver a recuperar las relaciones con el país hermano.
Una manera curiosa de Javier Milei de festejar su cincuenta y seis aniversario este 22 de octubre, y una verdadera pena que nadie quiera sentarse a su mesa y acompañarlo a soplar las 56 velitas. Un aniversario en que se lo observó agobiado, deteriorado, con la cara hinchada y una venda en el cuello como si ocultara una herida o algo semejante.
Como regalo de cumpleaños, la Cámara de Diputados de la Nación Argentina, aprobó este miércoles el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, una iniciativa que introduce cambios en los procedimientos de desalojo, limita las condiciones en las que el Estado puede expropiar bienes y restablece las restricciones a la adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros, en una concesión del oficialismo a sus aliados para destrabar el tratamiento de la reforma.
El proyecto obtuvo 124 votos a favor, 119 en contra y seis abstenciones. Como la Cámara baja incorporó modificaciones al texto que había aprobado el Senado el 6 de agosto, la iniciativa deberá regresar a la Cámara alta para su revisión.Como podemos ver ni fuera ni dentro del país le va bien al ex candidato al Nobel de Economía.
Mientras tanto gana la calle la opinión adversa contra el presidente libertario, hasta los votantes que acompañaron su presidencia y primeros tiempos de su gobierno están decepcionados y afligidos por su gestión, endeudados hasta la coronilla, se quejan en los medios cada vez que tienen oportunidad de ser escuchados.
Sus últimas intervenciones provocaron mucho más odio que beneplácito cuando se río de la gente que no tenía dinero a partir del día veinte de cada mes ¿y los diez días restantes? Se preguntó, ¿cómo hacen para comer y beber? Esa es una mentira más grande que una casa, se respondió en su constante tono burlón. Hecho que ya es criticado entre su periodismo bufón que le acompaña y venera desde que asumió la presidencia.
Sin embargo, el incremento de su enfermiza maldad está poniendo de manifiesto la gravedad de su estado mental, cuestión que en España se hizo más evidente. Tan evidente como el rechazo colectivo y el aíslamiento al que lo someten sus aliados y los más próximos. Una situación que los responsables de los tres poderes del Estado deberán evaluar con detenimiento y seriedad, dado el riesgo que corre la República y la democracia nunca ha sido tan crudo luego de recuperada la democracia hace 43 años.
Las grandes mayorías castigadas por el ajuste más brutal han ganado la calle y lo seguirán haciendo si no se hacen cambios inmediatos para frenar la recesión, la caída del consumo de alimentos, el extremo endeudamiento al que está sometida la población, la gravedad de los efectos climáticos que padecen las zonas del litoral y sus consecuencias inmediatas y futuras. Es necesario que todos los dirigentes tomen cartas en el asunto, dejen de ser espectadores y pasen a la acción. No vaya a ser que algún loquito suelto desesperado, tan loquito como el primer mandatario, intente tomar al toro por las astas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario