En un nuevo arrebato de lucidez y revolución cultural, este 12 de octubre de 2026, la Casa Rosada, reinstaló la celebración del “Día de la raza”, dejando de lado el “Día del Respeto de la Diversidad Cultural impuesto en 2010 por Cristina Fernández de Kirchner, rescatando el decreto del 4 de octubre de 1917 del entonces presidente Hipólito Yrigoyen.
Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina
Este acontecimiento inició un proceso histórico que transformó profundamente a Europa y América y dio lugar a un nuevo período de intercambio cultural, lingüístico, económico y humano. La travesía de Colón por el océano Atlántico representó un desafío para la época y abrió un nuevo escenario en la historia mundial. La llegada de los europeos al continente americano estableció nuevos vínculos entre sociedades y dio paso a profundas transformaciones políticas, sociales y culturales.
Colón, como símbolo de la expansión y el progreso, nos recuerda la capacidad del ser humano para superar lo desconocido y buscar nuevas oportunidades para el desarrollo y la civilización. A lo largo de los siglos, este proceso consolidó vínculos históricos y humanos entre Europa y América.
La lengua, las tradiciones y diversas expresiones culturales forman parte de un legado que continúa presente en las sociedades de habla hispana.
El Día de la Raza nos invita a reflexionar que sin raíces no hay futuro. Es una fecha que simboliza el progreso de la humanidad y la civilización occidental en nuestro continente.”
Hemos vuelto cinco siglos y medio atrás tras la apertura económica y la libertad de mercados, en esa superación cotidiana y de la que hacemos referencia semana a semana. De allí el título ¡Nos descubrieron! ¡Por fin nos descubrieron!, exhortaciones alegres y plagadas de alegría y admiración de los aborígenes sudamericanos según La Cantata del adelantado Don Rodrigo Díaz de Carreras, del celebrado conjunto Les Luthiers, en el que mencionaba la llegada en 1491 al río de la Plata, un año antes que Colón, para ir ascendiendo desde el sur hasta donde llegaría el navegante genovés el 12 de octubre de 1492, mientras los aborígenes coreaban su descubrimiento.
Sin embargo, no nos engañemos ni menos aún, dejémonos engañar, estos dislates gubernamentales intentan distraernos de los estragos que realizan, realizaron y seguirán realizando.
Victimizarse es también otra estrategia perversa, denunciar en sus medios afines que quieren bajar el gobierno democrático, cuando jamás Milei aceptó disidencias e insulta a quienes piensan diferente. Un aspirante a dictador victimizado es algo difícil de sostener, pero es propio de gente desquiciada apoyada por desquiciados. Estrategia común de todos los gobiernos de ultraderecha donde algoritmos, ejércitos de trolls y redes someten la subjetividad individual permanentemente. Una práctica constante sin descanso ni piedad.
El ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo este martes una reunión con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, en Bangkok, Tailandia, donde se desarrollan las Reuniones Anuales del organismo y del Banco Mundial. Tras el encuentro, el funcionario destacó los elogios recibidos por la política fiscal argentina, aunque confirmó que la tercera revisión del acuerdo continúa pendiente y que los equipos técnicos seguirán trabajando para finalizarla. Según relató el ministro, Georgieva fue especialmente elogiosa con la disciplina fiscal argentina, a la que calificó como "ejemplar en el mundo", pese al impacto de los shocks internacionales sobre la economía. Sin embargo, el dato central para el programa económico es que todavía no se anunció un acuerdo técnico para completar la tercera revisión. "Los equipos seguirán trabajando para finalizar la tercera revisión", sostuvo Caputo, sin precisar una fecha para su conclusión.
Cualquiera diría que el ministro está muy sólido en su cargo, y sin embargo, circulan rumores a gritos que tiene los días contados y tiene reemplazante. En momentos de campaña y escaramuzas electorales, todo es posible.
En ese escenario terrorífico, el presidente Javier Milei viajó por quinta vez este año a Estados Unidos, sumando veinte los viajes a ese país desde que asumió su mandato por motivos personales, las universidades realizaron su quinta marcha nacional para que se cumpla con el financiamiento acordado por ley, y el Congreso no tuvo el quorum necesario este miércoles para bajar el Decreto 70/23, donde prácticamente está toda la reforma social impuesta por el gobierno apenas asumió. Algo que los gobernadores aliados y sus legisladores, deberán rendir cuentas a quienes los eligieron.
Un miércoles en que todas las universidades del país salieron a reclamar el financiamiento exigido por ley al gobierno y donde éste reprimió como nunca a quienes se manifestaron frente al Congreso de la nación. La Marcha Federal Universitaria pidió “por la educación, la soberanía y la democracia” y sumó reclamos de múltiples sectores. La respuesta del gobierno fue un desborde represivo inexplicable frente a la pacífica demostración ciudadana.
Increíblemente, el acto tuvo que terminar antes de lo previsto, los gases lacrimógenos comenzaron a volar como misiles y a afectar notoriamente hasta a quienes estaban sobre el escenario, rectores y representantes de la comunidad universitaria de todo el país. En ese momento la Plaza Congreso y los alrededores estaban repletos de manifestantes, con cuadras y cuadras cubiertas. “Compañeros, vamos a terminar este acto con los gases, con esta represión, pero le decimos al Presidente que él va a terminar su mandato y se va a ir de la Casa Rosada, pero la universidad pública va a seguir existiendo, y nosotros vamos a dejar la vida para defender el derecho de cada quien para definir su futuro. Están en contra de la democracia, y nosotros somos la democracia, somos la universidad pública”, cerró el acto Joaquín Carvalho, de la FUA. “Es la primera Marcha Federal Universitaria en la que el gobierno se anima a reprimir estudiantes. Esto ocurre mientras en paralelo se encuentran judicializando y persiguiendo a estudiantes que participaron de la sentada pacífica en el Palacio Pizzurno, una semana atrás”, denunciaron desde los centros de estudiantes de las facultades de Sociales, Filosofía y Letras y Psicología de la UBA.
Por la mañana, mientras el Presidente daba su “conferencia magistral” en la Cámara de Comercio de Estados Unidos, en Washington e imaginaba que sacó “a un cuarto de la población de la pobreza”. En forma simultánea, en el mismo momento en que el presidente defendía su programa económico, los bonos soberanos en dólares de la Argentina -Bonares y Globales- caían un 0,7% en promedio, mientras que el riesgo país del JP Morgan trepaba a 640 puntos básicos, el nivel más alto desde el 2 de octubre. Datos que, desde luego ignora el presidente, ajeno a todo lo que sucede en esos momentos en su país. Mientras tanto, vive apegado a las redes de manera obsesiva. Como bien apunta el ex Canciller Rafael Bielsa: “Los algoritmos premian y distribuyen el material cargado emocionalmente; ello profundiza la polarización y genera un ciclo autosustentable. Ante el sesgo de confirmación y las cámaras de eco, los argumentos razonados parecen exabruptos. La indignación deja de ser un episodio y se convierte en el estado normal del debate público, en el pulso de las cosas.”[1]
Volviendo a la fecha que alude la columna, la idea surgió del político español Faustino Rodríguez-San Pedro, entonces presidente de la Unión Ibero-Americana, quien buscaba promover la unión entre España e Iberoamérica. Argentina fue uno de los primeros países en adoptarlo como feriado nacional durante la presidencia de Hipólito Yrigoyen, primer presidente elegido por el voto secreto y obligatorio impuesto por la Ley Saenz Peña de 1912, dejando de lado el orden conservador de más de sesenta años.
Sin embargo, el relato civilizador estaba presente y uno de sus protagonistas principales, el General Julio Argentino Roca, dos veces presidentes y quien llevó a cabo el aniquilamiento y reducción de los aborígenes del sur argentino, ampliando la frontera agropecuaria en 1879, la llamada conquista del desierto, había muerto en octubre de 1914, tres años antes de la ley de declaración del Día de la raza. Ley que se deja de lado para el Bicentenario, en 2010, luego de casi un siglo de vigencia. Un relato que vuelve nuevamente con el gobierno libertario intentando nuevamente distraernos. Menos mal que ¡los descubrimos!¡Por fin los descubrimos!
Este sábado 17 de octubre, fecha en que sale esta columna por este blogspot, se cumplen 81 años de la salida de los obreros a la calle reclamando en Plaza de Mayo la libertad del entonces Coronel Juan Domingo Perón, preso en la isla Martín García, fecha que con el tiempo se denominó Día de la Lealtad, veremos qué relato similar al del 12 de octubre, elabora Casa Rosada...

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