sábado, 11 de mayo de 2024
ALBA: Propuesta de futuro para América Latina y el Caribe
sábado, 4 de junio de 2022
Acuerdos por la unidad de Nuestra América
sábado, 16 de octubre de 2021
Reto de los pueblos y oportunidad para CELAC y ALBA-TCP: Ciudadanía Nuestramericana
La ciudadanía nuestramericana es condición sine qua non de los procesos integracionistas en las condiciones de la globalización y de la era digital en la que está la humanidad. Sin una ciudadanía común los sueños integracionistas y unionistas quedarán siempre como un imaginario inalcanzable.
Ernesto Wong Maestre* / Para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela
“Siempre hay que buscar tiempo para escribir y mucho para leer, reflexionar y estudiar. Un luchador, un revolucionario, tiene que estudiar todos los días de su vida, todas las noches de su vida; tiene que estudiar la teoría y la praxis; para navegar en las aguas de la dialéctica”. (Chávez, 99)
“Pensar es servir” (Martí,1891,139)
sábado, 4 de marzo de 2017
Una cumbre para fortalecer el ALBA en tiempo de dificultades y agresiones
sábado, 14 de junio de 2014
Diez años del ALBA
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| En 2004, Chávez y Fidel intercambiaron documentos protocolares de la firma del ALBA en La Habana. |
sábado, 21 de diciembre de 2013
ALBA, más viva que nunca
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| Cumbre ALBA-Petrocaribe celebrada en Caracas. |
sábado, 14 de septiembre de 2013
Nace ALBA SUIZA y condena todo intento de intervención militar
sábado, 3 de agosto de 2013
ALBA: por la unidad nuestroamericana y el mundo multipolar
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| Los presidentes Maduro, Morales, Correa y Ortega en la Cumbre del ALBA en Guayaquil. |
sábado, 5 de mayo de 2012
A 7 años de la creación de la ALBA-TCP
sábado, 11 de febrero de 2012
ALBA: los otros caminos posibles de nuestra América
El ALBA avanza, y para ello se nutre de la energía popular, la tradición revolucionaria antiimperialista, la crítica anticapitalista, lo mejor del pensamiento de la unión latinoamericana, y el vigor de los pueblos forjado en la resistencia social al neoliberalismo.
Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica
No es sencillo mirar y valorar el significado y los aportes de la Alianza Bolivariana de las Américas (ALBA) desde países donde la hegemonía ideológica neoliberal, y la influencia político-económica de los EE.UU, han inclinado la balanza hacia la (des)integración nacional y regional en tratados de libre comercio que favorecen al mercado estadounidense, en lugar de la opción por la integración múltiple y diversa nuestroamericana, que se impulsa desde el Caribe y el sur de América Latina.
En Costa Rica, por ejemplo, que hace parte del eje del libre comercio panamericanista, el sentido común dominante, que se expresa en los discursos político y mediático, suele representar a la iniciativa ALBA –casi textualmente- como una suerte de nueva cortina de hierro andina, un producto del socialismo barbárico y, en general, una utopía regresiva. Se trata de una visión sesgada y prejuiciosa, pero útil para quienes reproducen el guión de los gobiernos “buenos” y “malos”, y para quienes atacan, deliberadamente, a los líderes latinoamericanos progresistas y nacional populares, y a los movimientos políticos y sociales que intentan avanzar por los caminos de un nuevo sistema de relaciones entre los Estados y pueblos de nuestra América.
sábado, 24 de abril de 2010
El equilibrio del mundo y la nueva integración latinoamericana
- Impulsada por el ascenso de los sectores populares y nacionalistas latinoamericanos, e inspirada en el pensamiento martiano-bolivariano, el ALBA es la iniciativa que más lejos ha llevado las posibilidades de construir otros espacios de integración, para alcanzar “el equilibrio del mundo”, tarea que exige, primero, subvertir y transformar el orden económico y social existente.
Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica(Fotografía: Cumbre extraordinaria del ALBA, Caracas, 19 de abril de 2010)
Las celebraciones del bicentenario del inicio de las luchas emancipadoras en América Latina traen consigo reflexiones y revisiones críticas sobre las historias, culturas y procesos políticos que dieron origen a nuestras naciones. Al mismo tiempo, nos invitan a mirar y evaluar el estado de ese largo camino de realización del horizonte utópico que José Martí proyectó, cuando aseguró que la segunda y definitiva independencia antillano-latinoamericana era condición ineludible para alcanzar el equilibrio del mundo[1]. Es decir, un nuevo orden en las relaciones internacionales, como aún no lo ha conocido la civilización moderna.
Son diversos los escenarios y coyunturas en los que Martí va dándole forma a esta idea, pero en lo común de este proceso de maduración de su pensamiento, se encuentra la preocupación, creciente sobre todo a partir de 1889, tras su participación en el Congreso de Washington, por la unidad de los pueblos de nuestra América frente al naciente imperialismo estadounidense, que amenazaba con caer “con esa fuerza más, sobre nuestra tierras americanas”[2].
No es casual que más de un siglo después, Martí y sus ideas conserven su vigencia. Las amenazas y desafíos siguen siendo, en buena medida, aquellos que conoció y avizoró el prócer cubano: el dilema -ahora renovado- entre el unionismo latinoamericano y el neopanamericanismo imperial, y la tarea pendiente de completar el desarrollo económico, social, cultural y ambientalmente sostenible de nuestras “repúblicas dolorosas de América”[3].
La idea de la unidad posible de América Latina, entonces, debe ser vista como uno de los ejes articuladores de la construcción de nuestras identidades culturales y de las luchas de liberación de los pueblos latinoamericanos, tanto en sus triunfos como en sus derrotas, en un itinerario liberador que nos lleva de los proyectos político-militares de Bernardo de Monteagudo, Simón Bolívar y Francisco Morazán, en la primera mitad del siglo XIX; al Martí que, hacia fines de esa centuria, despliega sus mejores armas intelectuales para impulsar la tesis –complementaria de las de sus antecesores- de la unidad latinoamericana sustentada en el desarrollo de la cultura y el antiimperialismo. En el siglo XX, esta herencia unionista y antiimperialista será retomada por Augusto Cesar Sandino en Nicaragua, quien escribe en 1929 el Plan de realización del supremo sueño de Bolívar, y por supuesto, por la onda expansiva de la Revolución Cubana, que alcanza a las actuales Revoluciones Andinas del siglo XXI.
Es desde esta perspectiva histórica que consideramos que las actuales iniciativas de integración latinoamericana, como el ALBA, la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y la futura Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), con sus diferencias evidentes pero también con sus muchas coincidencias, constituyen el paso más importante que se ha dado, durante las últimas décadas, en la ruta de la construcción de un nuevo orden internacional más justo, y que se va expresando, poco a poco, en la conformación de una arquitectura del poder hemisférico y global distinta a la que fue hegemónica hasta finales del siglo XX.
Esta nueva integración de nuestra América tiene tres rasgos fundamentales: el primero, su carácter posneoliberal, porque surge en el contexto de lo que Ana Esther Ceceña llama un “posneoliberalismo nacional alternativo”[4], a saber, el conjunto de políticas de superación del paradigma neoliberal y de creación del poder participativo que se impulsan, sobre todo, desde Venezuela, Bolivia y Ecuador. El segundo, se trata de una integración independiente, porque se construye sobre la base de procesos de recuperación de la soberanía popular, nacional, energética, territorial. Así, se desmarca de la influencia y el poder que ejercieron los organismos internacionales y los EE.UU. hasta finales del siglo XX[5]. Y finalmente, es multidimensional[6], porque además de lo económico, incorpora aspectos esenciales de la vida social como la cultura, la educación, el deporte, la salud, la comunicación social y los derechos humanos en un sentido amplio.
En este marco, impulsada por el ascenso de los sectores populares y nacionalistas latinoamericanos e inspirada en el pensamiento martiano-bolivariano, el ALBA es la iniciativa que más lejos ha llevado las posibilidades de construir otros espacios de integración, regidos por una lógica solidaria, que ensaya alternativas al capitalismo y que procura forjar “el equilibrio del mundo”, tarea que exige, primero, subvertir y transformar el orden económico y social existente.
El Manifiesto Bicentenario de Caracas, consolidando la Nueva Independencia que se aprobó en la cumbre extraordinaria del ALBA, celebrada en Caracas el pasado lunes 19 de abril, entre muchos apartados importantes, resalta precisamente la manera en que este espacio de integración “se ha convertido en un elemento cohesionador y dinamizador para avanzar, en las actuales circunstancias históricas, hacia el objetivo superior que constituye el Sueño Bolivariano de crear la más grande República que haya existido y la unidad regional. Desde su nacimiento en el año 2004, en sus conceptos y sus prácticas, el ALBA ha constituido una alternativa a los esquemas de integración neoliberales y fundamentalmente el proyecto económico imperial del ALCA, un espacio de respuesta y protección efectiva ante las crisis energética, financiera, alimentaria y social desencadenadas por el capitalismo globalizado que hoy amenaza la existencia de la Madre Tierra y la supervivencia de la humanidad”.
A pesar de las maniobras desestabilizadoras de sus poderosos enemigos, y aún con los inevitables contratiempos que supone la construcción de una alternativa sobre la marcha y contra el tiempo, el ALBA representa hoy la avanzada de la unidad e integración latinoamericana que, al desafiar la lógica ortodoxa del capitalismo neoliberal, señala un camino posible para la sobrevivencia de la especie humana.
NOTAS
[1] Martí, José (1894). “El tercer año del Partido Revolucionario Cubano”, en Hart Dávalos, Armando (editor) (2000). José Martí y el equilibrio del mundo. México DF: Fondo de Cultura Económica. Pág.240.
[2] Martí, José (1895). “A Manuel Mercado”, en Hart Dávalos, op.cit. Pág 276.
[3] Martí, José (1891). “Nuestra América”, en Hart Dávalos, op.cit. Pág 204.
[4] Ceceña, Ana Esther (2008). “El posneoliberalismo y sus bifurcaciones”. Observatorio Latinoamericano de Geopolítica. Diciembre. Disponible en: www.geopolitica.ws
[5] Regueiro Bello, Lourdes (2008) Los TLC en la perspectiva de la acumulación estadounidense. Visiones desde el Mercosur y el ALBA. - 1a ed. - Buenos Aires: Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales - CLACSO. Pp. 261-288.
[6] Suárez Salazar, Luis (2008). “La integración independiente y multidimensional de Nuestra América: una mirada desde lo mejor del pensamiento sociológico”, en revista Política Exterior y Soberanía, año 3, nº 2, abril-junio. Caracas: Instituto de Altos Estudios Diplomáticos Pedro Gual. Pp. 21-26.
En Caracas, por la independencia y el socialismo
- El caracazo desencadenó una ola de luchas populares latinoamericanas contra las políticas del Consenso de Washington, cuando parecía que éstas habían llegado para quedarse. Aquellas rebeliones produjeron un cambio fundamental en la región.
Ángel Guerra Cabrera / LA JORNADA
sábado, 6 de marzo de 2010
Alianza estratégica del ALBA, China, Japón y Asean podría salvar al mundo
La Asean está integrada por los miembros plenos Singapur, Malasia, Indonesia, Tailandia, Filipinas, Vietnam, Laos, Camboya, Brunei y Myanmar. Timor Oriental es candidato a miembro y Papúa-Nueva Guinea es Observador.
La tesis de la alianza bicontinental bolivariano-asiática fue expuesta por el analista político y autor de más de cuarenta libros, Raúl Valdés Vivó, en su conversación académica en la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) el pasado miércoles 24 de febrero, organizada por la Cátedra de África y los estudiantes del posgrado “Enfoques sobre África” que el autor de este artículo tiene el placer de impartir en esa alta casa de estudios.
La profesora de la Cátedra de África, y coordinadora de la actividad, Natasha García, presentó al panel y quien suscribe tuvo el honor de hacer la presentación del autor, a quien conoció personalmente en Caracas pero a quien leyó y estudió en los últimos treinta años, sea a través de libros o en artículos impresos o digitales.
Se observaron varios rostros de esos mozos de la tercera edad estudiantes en la UBV y de muchos jóvenes que con mucha atención quedaron a la espera de quienes abrieran la primera ráfaga de preguntas sobre África, pues la versatilidad internacionalista del autor auguraba un recorrido por al menos tres continentes. Y así fue.
Argumentos profundos y revelaciones históricas caracterizaron la jornada científica en la cual unos cincuenta participantes disfrutaron por más de dos horas las experiencias del autor de "Libertadoras", la más reciente obra de Valdés Vivó lanzada en la Feria Internacional del Libro de La Habana y próxima a publicarse en Venezuela por la UBV y el editorial El Perro y la Rana, según informó el director de la Imprenta de la UBV y editor Humberto Gómez quien conversó en la víspera con el ministro de Cultura venezolano Farruco Sexto sobre la publicación que reúne las experiencias de más de cinco décadas de “luchas antimperialistas” en las que ha participado el intelectual cubano.
Comenzando el “preguntatorio”, término usado por el conferencista para designar ese tipo de foro en que los asistentes deben convertirse en indagadores críticos y el ponente en expositor de ideas para la reflexión, la primera pregunta fue de unos estudiantes europeos de la UBV, dirigida a conocer las apreciaciones de Valdés Vivó sobre el proceso revolucionario en Etiopía, casi al finalizar la década de los 70, ocasión que permitió al expositor hacer algunas anécdotas personales y apreciaciones de las batallas entre ese país y la agresora Somalia, en las cuales participó como jefe de la Misión cubana en Etiopía, presente allí a solicitud del entonces jefe de Estado etiope, Mengistu Haile Marian, para cooperar en la defensa del país, y que ya habían hecho una gran contribución a la libertad y la independencia de Angola desde diciembre de 1975 al prestarle ayuda para repeler a los invasores sudafricanos y mercenarios provenientes del entonces Zaire .
Ese tema de la defensa de la soberanía nacional y de la solidaridad e internacionalismo militante de Cuba con África, hizo evocar el tema central que ha ocupado la atención del autor en los dos últimos años y que de inmediato es abordado: el papel que varias naciones de la América Latina y el Caribe han ejercido como libertadoras de pueblos. Leer más...
sábado, 19 de diciembre de 2009
Clarinada de la cumbre del Alba
sábado, 8 de agosto de 2009
Vecinos distantes: México-ALBA
sábado, 27 de junio de 2009
Haciendo historia: el ALBA
Ángel Guerra Cabrera / LA JORNADAdomingo, 14 de junio de 2009
El ALBA cabalga con su octavo miembro: Ecuador
viernes, 17 de abril de 2009
La posición de los países del ALBA frente a la V Cumbre de las Américas
-No da respuestas al tema de la Crisis Económica Global, a pesar de que ésta constituye el más grande desafío al cual la humanidad haya hecho frente en décadas y la más seria amenaza de la época actual para el bienestar de nuestros pueblos.
-Excluye injustificadamente a Cuba, sin hacer mención al consenso general que existe en la región para condenar el bloqueo y los intentos de aislamiento de los cuales su pueblo y su gobierno han sido incesantemente objeto, de manera criminal.
Por tal motivo, los países miembros del ALBA consideramos que no hay consenso para adoptar este proyecto de declaración y en función de lo planteado, proponemos sostener un debate a fondo sobre los siguientes temas:
1) El capitalismo está acabando con la humanidad y el planeta. Lo que estamos viviendo es una crisis económica global de carácter sistémico y estructural y no una crisis cíclica más. Están muy equivocados quienes piensan que con una inyección de dinero fiscal y con algunas medidas regulatorias se resolverá esta crisis. El sistema financiero está en crisis porque cotiza valores en papeles por seis veces el valor real de los bienes y servicios que se producen en el mundo. Esta no es una “falla de la regulación del sistema” sino que es parte constitutiva del sistema capitalista que especula con todos los bienes y valores en pos de obtener la máxima ganancia posible. Hasta ahora, la crisis económica provoca 100 millones más de hambrientos y más de 50 millones de nuevos desempleados y estas cifras tienden a aumentar.
2) El capitalismo ha provocado la crisis ecológica por someter las condiciones necesarias para la vida en el planeta, al predominio del mercado y la ganancia. Cada año se consume un tercio más de lo que el planeta es capaz de regenerar. A este ritmo de derroche del sistema capitalista, vamos a necesitar dos planetas Tierra para el año 2030.
3) La crisis económica global, la del cambio climático, la alimentaria, y la energética son producto de la decadencia del capitalismo que amenaza con acabar con la propia existencia de la vida y el planeta. Para evitar este desenlace es necesario desarrollar un modelo alternativo al sistema capitalista. Un sistema de:
solidaridad y complementariedad y no de competencia;
un sistema de armonía con nuestra madre tierra y no de saqueo de los recursos naturales;
un sistema de diversidad cultural y no de aplastamiento de culturas e imposición de valores culturales y estilos de vida ajenos a las realidades de nuestros países;
un sistema de paz basado en la justicia social y no en políticas y guerras imperialistas;
en síntesis, un sistema que recupere la condición humana de nuestras sociedades y pueblos y no los reduzca a ser simples consumidores o mercancías.
4) Como expresión concreta de la nueva realidad del continente, los países latinoamericanos y caribeños hemos comenzado a construir una institucionalidad propia, que hunde sus raíces en la historia común que se remonta a nuestra Revolución independentista, y constituye una herramienta concreta de profundización de los procesos de transformación social, económica y cultural que habrán de consolidar nuestra plena soberanía. El ALBA-TCP, Petrocaribe o la UNASUR, por solo citar los de más reciente creación, son mecanismos de unión solidaria creados al calor de estas transformaciones, con la intención manifiesta de potenciar el esfuerzo de nuestros Pueblos por alcanzar su propia liberación. Para enfrentar los graves efectos de la crisis económica global, los países del ALBA-TCP hemos tomado medidas innovadoras y transformadoras, que buscan alternativas reales al deficiente orden económico internacional y no potenciar sus fracasadas instituciones. Así, hemos puesto en marcha un Sistema Único de Compensación Regional, el SUCRE, que incluye una Unidad de Cuenta Común, una Cámara de Compensación de Pagos y un Sistema Único de Reservas. Igualmente, hemos impulsado la constitución de empresas grannacionales para satisfacer las necesidades fundamentales de nuestros pueblos, estableciendo mecanismos de comercio justo y complementario, que dejen a un lado la absurda lógica de la competencia desenfrenada.
5) Cuestionamos al G20 por triplicar los recursos del Fondo Monetario Internacional, cuando lo realmente necesario es establecer un nuevo orden económico mundial que incluya la transformación total del FMI, del Banco Mundial y de la OMC, que con sus condicionamientos neoliberales han contribuido a esta crisis económica global.
6) Las soluciones a la crisis económica global y la definición de una nueva arquitectura financiera internacional deben ser adoptadas con la participación de los 192 países que entre el 1 y el 3 de Junio nos reuniremos en la Conferencia sobre la crisis financiera internacional de las Naciones Unidas, para proponer la creación de un nuevo orden económico internacional.
7) En cuanto a la crisis del cambio climático, los países desarrollados tienen una deuda ecológica con el mundo ya que son responsables por el 70 % de las emisiones históricas de carbono acumuladas en la atmosfera desde 1750. Los países desarrollados, deudores con la humanidad y el planeta, deben aportar recursos significativos a un fondo para que los países en vías de desarrollo puedan emprender un modelo de crecimiento que no repita los graves impactos de la industrialización capitalista.
8) Las soluciones a las crisis energética, alimentaria y del cambio climático tienen que ser integrales e interdependientes. No podemos resolver un problema creando otros en áreas fundamentales para la vida. Por ejemplo, generalizar el uso de agrocombustibles solo puede incidir negativamente en los precios de los alimentos y en la utilización de recursos esenciales como el agua, la tierra y los bosques.
9) Condenamos la discriminación de los migrantes en cualquiera de sus formas. La migración es un Derecho Humano, no un delito. Por tanto, demandamos una reforma urgente de las políticas migratorias del gobierno de los Estados Unidos, con el objetivo de detener las deportaciones y redadas masivas, permitir la reunificación de las familias, y reclamamos la eliminación del muro que nos separa y nos divide, en vez de unirnos. En ese sentido, demandamos la abrogación de la Ley de Ajuste Cubano y la eliminación de la política de Pies Secos – Pies Mojados, de carácter discriminatorio y selectivo, y causantes de pérdidas de vidas humanas. Los verdaderos culpables de la crisis financiera son los banqueros que se robaron el dinero y los recursos de nuestros países y no los trabajadores migrantes. Primero están los derechos humanos, y en particular los derechos humanos del sector más desprotegido y marginado de nuestra sociedad que son los migrantes sin papeles. Para que haya integración tiene que haber libre circulación de las personas, y derechos humanos por igual para todos sin importar su estatus migratorio. El robo de cerebros constituye una forma de saqueo de recursos humanos calificados ejercido por los países ricos.
10) Los servicios básicos de educación, salud, agua, energía y telecomunicaciones tienen que ser declarados derechos humanos y no pueden ser objeto de negocio privado ni ser mercantilizados por la Organización Mundial del Comercio. Estos servicios son y deben ser esencialmente servicios públicos de acceso universal.
11) Queremos un mundo donde todos los países, grandes y pequeños, tengamos los mismos derechos y donde no existan imperios. Abogamos por la no intervención. Fortalecer, como único canal legítimo para la discusión y análisis de las agendas bilaterales y multilaterales del Continente, la base del respeto mutuo entre los Estados y los gobiernos, bajo el principio de la no injerencia de un Estado sobre otro y la inviolabilidad de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos. Demandamos al nuevo gobierno de los Estados Unidos, cuya llegada ha generado algunas expectativas en la región y en el mundo, que ponga fin a la larga y nefasta tradición de intervencionismo y agresión que ha caracterizado el accionar de los gobiernos de ese país a lo largo de la historia, especialmente recrudecido durante el gobierno de George W. Bush. De la misma manera, que elimine prácticas intervencionistas como las operaciones encubiertas, diplomacias paralelas, guerras mediáticas para desestabilizar Estados y gobiernos, y el financiamiento a grupos desestabilizadores. Es fundamental construir un mundo donde se reconozca y respete la diversidad de enfoques económicos, políticos, sociales y culturales.
12) Respecto al bloqueo de Estados Unidos contra Cuba y la exclusión de este país de la Cumbre de las Américas, los países de la Alternativa Boliviariana para los Pueblos de Nuestra América reiteramos la Declaración que todos los países de América Latina y el Caribe adoptaron el pasado 16 de diciembre del 2008 sobre la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de los Estados Unidos de América a Cuba, incluida la aplicación de la llamada ley Helms-Burton y que entre sus párrafos fundamentales señala:
“CONSIDERANDO las resoluciones aprobadas por la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la Necesidad de poner fin al Bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra Cuba, y las expresiones que sobre el mismo se han aprobado en numerosas reuniones internacionales,“AFIRMAMOS que en la defensa del libre intercambio y de la práctica transparente del comercio internacional, resulta inaceptable la aplicación de medidas coercitivas unilaterales que afectan el bienestar de los pueblos y obstruyen los procesos de integración.
“RECHAZAMOS de la forma más enérgica la aplicación de leyes y medidas contrarias al Derecho Internacional como la Ley Helms-Burton y exhortamos al Gobierno de los Estados Unidos de América a que ponga fin a su aplicación.
“PEDIMOS al gobierno de Estados Unidos de América que cumpla con lo dispuesto en 17 resoluciones sucesivas aprobadas en la Asamblea General de las Naciones Unidas y ponga fin al bloqueo económico comercial y financiero que mantiene contra Cuba.”
Adicionalmente consideramos que han fracasado los intentos de imponer el aislamiento de Cuba, que hoy es parte integrante de la región de América Latina y el Caribe, miembro del Grupo de Río y de otras organizaciones y mecanismos regionales, que desarrolla una política de cooperación y solidaridad con los países de la región, que promueve la plena integración de los pueblos latinoamericanos y caribeños y, por tanto, que no existe razón alguna que justifique su exclusión del mecanismo de las Cumbres de las Américas.
13) Los países desarrollados han destinado no menos de 8 milllones de millones de dólares para rescatar la estructura financiera que se ha desplomado. Son los mismos que no cumplen con destinar pequeñas cifras para alcanzar las Metas del Milenio o el 0,7% del PIB para la Ayuda Oficial al Desarrollo. Nunca antes se había visto tan al desnudo la hipocresía del discurso de los países ricos. La cooperación debe establecerse sin condiciones y ajustarse a las agendas de los países receptores simplificando los trámites, haciendo accesibles los recursos y privilegiando los temas de inclusión social.
14) La legítima lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, y cualquier otra manifestación de las llamadas “nuevas amenazas” no deben ser utilizadas como excusa para llevar a cabo actividades de injerencia e intervención en contra de nuestros países.
15) Estamos firmemente convencidos de que el cambio, en el que todo el mundo tiene esperanza, solo puede venir de la organización, movilización y unidad de nuestros pueblos.
Como bien afirmara El Libertador:
“La unidad de nuestros pueblos no es simple quimera de los hombres, sino inexorable decreto del destino”. Simón Bolívar













