En la actualidad, con predominio de gobernantes de derecha y la recuperación del modelo empresarial-neoliberal, no hay posibilidad alguna de volver a la unidad latinoamericanista. Peor aún con la subordinación demostrada por esos gobiernos a los intereses y estrategias de los EE.UU.
Juan J. Paz-y-Miño Cepeda / www.historiaypresente.com
Con motivo del bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá se han realizado múltiples actividades en varios países e instituciones académicas de América Latina, aunque en otros nada se hizo. En todo caso, ese Congreso fue convocado por Simón Bolívar en 1824, tuvo el propósito de unir en una gran confederación a las naciones independizadas de España, defender esa libertad alcanzada frente a las amenazas de reconquista, apoyar la independencia de Cuba y Puerto Rico, abolir la esclavitud y acordar un foro para la solución de las controversias entre países. Para Bolívar la unión debía ser hispanoamericana, por su común origen e historia, de modo que no consideró la participación de Brasil ni de Haití; pero nunca pensó en los Estados Unidos, aunque sí en Gran Bretaña simplemente como observador, bajo la consideración estratégica de que podía frenar cualquier incursión reconquistadora de España. Fue Francisco de Paula Santander quien invitó a los países nombrados, a pesar de la resistencia de Bolívar sobre todo frente a los EE.UU. La primera fase del Congreso, iniciada en 1826, se concretó muy tarde y se continuó en Tacubaya (México) hasta cerrar sesiones en 1829, sin lograr los propósitos iniciales. Bolívar se concentró en la unidad de la Gran Colombia, pero frente a su disolución murió en el desengaño total.






