Hace 157 años, entregaron su
vida 19 costarricenses y 32 resultaron
heridos, en una de las gestas históricas
más importante de Costa Rica y de América Latina, cuando el 20 de marzo de 1856, trabaron
combate el Ejército Nacional, en su denominación de “expedicionario,” al mando
del General José Joaquín Mora Porras, y la falange mercenaria, venida del norte
en nombre del Destino Manifiesto y la Doctrina Monroe, allá en la Hacienda
Santa Rosa, en Guanacaste.
German Chacón Araya / Especial para Con Nuestra
América
| Juan Rafael Mora Porras, presidente de Costa Rica entre 1849 y 1859. |
Antes de entrar en materia, permítaseme hacer una reflexión: el escritor, el poeta, el dramaturgo, el cantautor, el
cineasta, pueden trabajar la saga histórica a su mejor entender y
conveniencia, porque su producción puede ser ficción, pero los científicos
sociales y en especial los historiadores, están obligados a presentarnos los
hechos, tales y como acontecieron, aun
cuando de todos es conocido, que nuestra historia, ha sido en algunos caso
matizada, por decir los menos , por los “ triunfadores”, y esta situación
particular ha permitido esconder, por así decirlo la verdadera historia, siendo, uno de estos
casos, la formación del Ejecito Nacional 1849-1856 y su papel en la defensa de
nuestro continente.
Me han solicitado, algunos
amigos y colegas desde hace días que publicara los apuntes de la charla
efectuada el 20 de marzo del año pasado, en la sede de la Universidad Estatal a
Distancia (UNED) en Orotina. He
considerado hacerlo en este mes, porque en mi criterio es la fecha más importante del calendario,
puesto que en este mes hace 157 años,
el Ejército Expedicionario derrotó, en tan
solo 14 minutos, al ejército mercenario venido del norte, a sojuzgar
nuestra soberanía y la libertad de nuestros pueblos. Ese día nuestro Ejército
Nacional le imprimió su primera derrota a una falange del imperialismo, en
territorio costarricense.