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sábado, 17 de agosto de 2024

Justicia injusta y "economía libre"

 La búsqueda de la justicia social se ha visto obstaculizada por los gobiernos empresariales y oligárquicos, como ha ocurrido en Ecuador desde 2017, un país que solo ha experimentado el agravamiento de las condiciones de vida, trabajo y seguridad de la población y en el que se han revivido los rasgos más agudos del subdesarrollo.

Juan J. Paz-y-Miño Cepeda / www.historiaypresente.com

En sucesivos artículos he sostenido que en América Latina, los neoliberales, libertarios anarco-capitalistas, empresarios con iguales visiones y gobiernos empresariales que los representan no solo movilizan la ideología perversa de la “libertad económica” (
https://t.ly/F3w_j), sino que tienen como “enemigos” a los impuestos (https://t.ly/kBHLZ), los derechos laborales (https://t.ly/kIU0n), el Estado (https://t.ly/LbewH) y, como remate, incluso a la idea misma de justicia social (https://t.ly/bR81i). El punto de partida es Friedrich von Hayek (1899-1992), el padre del neoliberalismo, quien en su ensayo “El atavismo de la justicia social” (https://t.ly/3eDRd), habla de una idea “imposible” y un concepto que debe ser “eliminado” en la economía.

sábado, 10 de febrero de 2024

Justicia social: un ideal "injusto" y "violento"

Si el neoliberalismo ya abandonó todo vestigio de justicia social, el libertarianismo anarco-capitalista que postula Milei desde hace años, y que ahora contagia e hipnotiza cada vez más a los círculos de las derechas teóricas y entre el empresariado de la región, da un paso adelante: se lanza frontalmente contra la justicia social y todas sus implicaciones.

Juan J. Paz-y-Miño Cepeda / www.historiaypresente.com
Desde Ecuador

En el siglo XIX la humanidad avanzó en
 derechos individuales, inspirados en el liberalismo. Las condiciones del capitalismo explotador, sin derechos laborales y el ascenso de las luchas obreras, despertaron el creciente interés por la justicia social, que prosperó en el siglo XX. Fue posible por la difusión de las filosofías obreristas y particularmente del marxismo, el desarrollo de la Doctrina Social de la Iglesia y la influencia de dos procesos: la Revolución Mexicana (1910) y su Constitución de 1917, y la Revolución Bolchevique en Rusia (1917).

sábado, 30 de abril de 2022

Libertad, justicia social y cambio social

 El peligro de constituir Estados fascistas es una realidad presente en la vida latinoamericana, de modo que las luchas por la libertad, que impliquen la liberación contra la explotación del capitalismo regional, conllevan la necesidad del replanteamiento de la organización popular y la acumulación y entendimiento de las fuerzas que pueden representarlas.

Juan J. Paz-y-Miño Cepeda / www.historiaypresente.com 


Con el título Libertad y Justicia Social para el Cambio Social, bajo la coordinación y edición de Pablo Guadarrama González y Lucia Picarella, acaban de publicarse dos libros de carácter filosófico e histórico: uno, enfocado en Teoría y conceptos y otro en Perspectivas y problemas (https://bit.ly/3LfeVll). Reúnen variados artículos de destacados pensadores, que reflexionan sobre esas tres dimensiones de importancia crucial para el presente histórico: el concepto de libertad y cómo se lo entiende para una efectiva justicia social, que igualmente se presentan como desafíos para el cambio social tan esperado en el mundo y particularmente en América Latina.

sábado, 6 de diciembre de 2014

La supremacía del trabajo humano

La supremacía del trabajo humano sobre el capital es el signo fundamental del Socialismo del Siglo XXI y de nuestra Revolución Ciudadana. Es lo que nos define, más aún cuando enfrentamos un mundo completamente dominado por el capital. No puede existir verdadera justicia social sin esta supremacía del trabajo humano.


Rafael Correa / El Telégrafo (Ecuador)
Presidente de Ecuador

Hace 92 años, el 15 de noviembre de 1922, centenas de sencillos hombres y mujeres que participaron en un levantamiento popular fueron asesinados en las calles de Guayaquil. Era uno de los tantos períodos de dominio absoluto de la banca y de la plutocracia en el país, cuando ni siquiera existía moneda nacional y esta era emitida por los mismos bancos y hasta por las haciendas de los ‘gran cacao’. Para ocultar la matanza, los cadáveres fueron echados al río Guayas, y el pueblo lanzó flores y cruces sobre el agua para recordar a los caídos.

Para nuestros trabajadores la lección histórica de esa matanza es reconocer a sus verdaderos adversarios, no confundir el objetivo de su emancipación con los intereses coyunturales de dirigentes o agrupaciones que no diferencian capital de trabajo, Estado de empresa, lo público de lo mercantil. Ni siquiera diferencian revolución de restauración.