sábado, 14 de julio de 2012

Panamá: El “pasillo” de las drogas

El baile de marionetas que ha montado EE.UU le cuesta caro a Panamá en vidas humanas, desarrollo de la juventud y dignidad. Sólo en gastos de los estamentos de Seguridad del gobierno, Panamá despilfarró 1,500 millones de dólares en los tres últimos años en juguetes de guerra. Una vergüenza nacional.

Marco A. Gandásegui, hijo. / ALAI

Según Barak Obama, presidente de EE.UU,  Panamá es el ‘pasillo’ de las drogas que salen de Colombia. Evita señalar, sin embargo, que EE.UU financia las operaciones y es el mayor consumidor de drogas ilícitas del mundo (algunos calculan que el consumo de la población de ese país supera el 50 por ciento de toda la producción mundial). El gobierno norteamericano publicó su informe anual sobre la Estrategia Internacional de Control de Narcóticos (INCSR), elaborado para el Congreso con propósitos mediáticos. El documento presenta la posición política de Washington frente a los países con los cuales tenía pactos militares en  la lucha por controlar todos los aspectos del tráfico internacional de drogas en 2011.

La creciente militarización del Istmo, dirigida por EE.UU (compra de armas y adiestramiento), no contribuye a sacar a Panamá de lista nefasta de países traficantes fabricada por Obama. Seguimos siendo parte del grupo de países que más drogas ilícitas producen o en los que hay mayor tráfico. Estamos en compañía de países asiáticos como Afganistán, Birmania, India, Laos y Pakistán. EEU.U también destaca otros países centroamericanos, suramericanos, caribeños y México. A Venezuela lo incluye para presionar políticamente el gobierno de ese país.

Ecuador: Revolución Juliana

La Revolución Juliana abrió el siglo XX-histórico. Inició un Estado social, particularmente en dos campos: la atención a la “cuestión social” y el intervencionismo financiero.

Juan J. Paz y Miño Cepeda / El Telégrafo

Recordamos en Ecuador los 87 años de la “Revolución Juliana”, iniciada con el golpe de Estado de la joven oficialidad del Ejército el 9 de julio de 1925, y que comprendió dos juntas provisionales y el gobierno de Isidro Ayora (1926-1931).

Después de las luchas por la Independencia, la Revolución Liberal (1895) fue la más importante transformación en la historia del país. Pero poco se ha resaltado a la Revolución Juliana, que debiera considerarse como la tercera de mayor importancia nacional, y que los sectores oligárquicos siempre trataron de ocultar.

La Revolución Liberal cerró el siglo XIX-histórico.

Ejecutó un programa perteneciente a las luchas de ese siglo. Movilizó los principios económicos liberales. Las constituciones de 1897 y 1906 proclamaron los más amplios derechos y garantías individuales. No pudieron plantear un principio de reforma agraria.

“Latinoamérica sigue siendo el epicentro del altermundialismo”

¿Cuáles son las tensiones entre los nuevos poderes y los movimientos sociales emancipatorios en América Latina? ¿Qué papel juega Estados Unidos o la Unión Europea en la región? Estas son algunas de las preguntas que se plantea 'El volcán latinoamericano' y su coordinador, Franck Gaudichaud responde a algunas de ellas en esta entrevista publicada por el semanario Directa, en Catalunya.

Alex Romaguera / Directa y Otramérica

Franck Gaudichaud, autor del libro
 El Volcán Latinoamericano
Latinoamérica es un embrollo de movimientos indígenas y de base que se afanan en corregir la tendencia de los gobiernos progresistas instalados en el continente durante la última década, la mayoría de los cuales continúan sometidos a un sistema productivo extractivista que, en manos de las multinacionales, causa infinidad de perjuicios sobre las comunidades y sobre el ecosistema.

También es el turno de una nueva generación de jóvenes y colectivos que, en el actual contexto, plantean superar el modelo de Estado centralista en el que se han forjado muchos de los países de la zona. Un escenario de oportunidades, no exento de amenazas externas, del que nos habla ampliamente Franck Gaudichaud, politólogo, editor del colectivo  del portal Rebelión y coordinador de la obra El volcán latinoamericano. Una radiografía, la primera del nuevo sello editorial Otramérica, en el que veinte autores de ambos lados del Atlántico ofrecen una visión desde la izquierda del heterogéneo mapa latinoamericano y donde Gaudichaud, profesor de ciencias políticas en la universidad francesa de Grenoble 3, analiza todo ese intríngulis.

“La izquierda debe unir gestión y emoción”

El analista Juan Carlos Monedero diagnostica el momento que vive el modelo liberal, tomando en cuenta todas las crisis que lo han azotado en los últimos años y señala que el gran desafío para la izquierda es articular gobiernos con los movimientos sociales.

Página/12

El analista Juan Carlos Monedero.
El primer gran debate abierto de la decimo octava edición del Foro de San Pablo tuvo como tema los gobiernos progresistas y de izquierda. En el curso de las amplias discusiones quedó reflejada la preocupación de muchos delegados por la estabilidad de esos gobiernos y el modo de desarrollo que ofrecen o pueden ofrecer frente a la hostilidad de los modelos liberales. Desde Panamá y Palestina, pasando por Honduras, Venezuela, Uruguay, Puerto Rico, hasta Brasil o México, los participantes mostraron una honda preocupación sobre la forma en que el progresismo puede implementar sus políticas sin exponerse a la decapitación liberal. Un delegado de Palestina afirmó con visible temor que, allí donde se vaya, “el liberalismo bloquea los cambios mundiales o nacionales”. El otro gran tema consistió en encontrarle una respuesta a esa gran incógnita que consiste en saber en qué fase de su historia se encuentra el modelo liberal tomando en cuenta todas las crisis que lo han azotado en los últimos años. Quienes lo dieron por agonizante o muerto reconocen que no es así, pero tampoco encuentran en el horizonte un modelo para retratar el estado actual. Página/12 dialogó en Caracas con el analista Juan Carlos Monedero, ex consejero del presidente Hugo Chávez y lúcido pensador de los planteos que la izquierda debe hacerse en estos tiempos de dudas.

Manual de autoayuda para los golpes de Estado suaves

Un libro de Gene Sharp, traducido a 30 idiomas, es la nueva Biblia de los desestabilizadores.

Walter Goobar / Miradas al Sur

El motín de los policías en Bolivia:
antesala de un golpe de Estado.
Un motín policial en Bolivia pareció ser la antesala de un golpe de Estado contra el gobierno de Evo Morales. El conflicto comenzó el 18 de junio con una huelga de mujeres de policías y continuó con un alzamiento de los uniformados de baja graduación. Hubo todo tipo de desbordes, incluyendo el saqueo de una oficina de inteligencia, destrucción de cuadros presidenciales pistola en mano e insultos a Evo Morales, llamado “pisacoca” por los amotinados concentrados amenazantes frente al Palacio Quemado.

La asonada policial no pasó a mayores, pero diversos analistas coinciden en que se estaba construyendo un escenario para un golpe de Estado “suave”, una nueva modalidad de desestabilización fabricada en los laboratorios de la Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) que ya ha sido experimentada en Europa del Este y Venezuela. Esta recreación del golpe como método para interrumpir procesos de amplia participación popular, ha sido concebida por intelectuales como el politólogo estadounidense Gene Sharp, autor de una biblia de desestabilización que ha sido traducida a 30 idiomas. Concebido como un manual de autoayuda para la desestabilización, los consejos de Sharp implican la puesta en marcha de varias fases, desarrolladas incluso simultáneamente, que van desde el ablandamiento, deslegitimación, calentamiento de la calle, hasta la fractura institucional.

sábado, 7 de julio de 2012

Las elecciones mexicanas y los monopolios de la información: un caso más en América Latina

La indignación contra Televisa se ha desatado ahora, en la coyuntura de las elecciones mexicanas, pero lo cierto es que esta corporación de las comunicaciones viene haciendo y deshaciendo a su antojo desde hace más de treinta años.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

El movimiento YoSoy132 expresa la indignación
contra el poder mediático en México.
El movimiento YoSoy132 de los jóvenes mexicanos pone nuevamente sobre la palestra el tema de los medios de comunicación en América Latina.

Como se ha dicho y demostrado hasta el cansancio, las grandes corporaciones dominan el panorama informativo mediante monopolios privados que no paran mientes en construir una realidad a su imagen y semejanza.

Cuando han sido denunciados y se han tomado medidas para frenar sus abusos, como es el caso de Venezuela, Argentina o Ecuador, se pone el grito en el cielo y se rasgan las vestiduras quienes, en nombre de la libertad de prensa, se parapetan en ellos para defender sus intereses minoritarios.

El movimiento YoSoy132 denuncia, para el caso mexicano, el papel de Televisa, la gran corporación que, al igual que O Globo en Brasil, o el consorcio Clarín en Argentina, poseen una red de medios de comunicación que les permite, al decir de Noam Chosmsky, fabricar el consenso.

México: la semilla del cambio

Lograr que la ilusión renazca allí en sociedades como las nuestras, donde el peso ideológico y cultural del neoliberalismo erosiona sin misericordia la militancia política y reduce a los ciudadanos a la simple condición de consumidores, no es un logro menor de AMLO, de las izquierdas, los jóvenes del #YoSoy132 y del pueblo mexicano que apoyó sus propuestas en esta elección.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Para todas y todos aquellos que luchan en México
por otra democracia y otro mundo posibles.

“En la lucha social también por la semilla / se llega al fruto / al árbol /al infinito bosque que el viento hará cantar”: en dos ocasiones en los últimos años, con más emoción que razón, he recordado estos versos del poeta salvadoreño Roque Dalton. La primera fue en 2007, tras la derrota en el referéndum que decidió en Costa Rica la aprobación del TLC con los Estados Unidos (por apenas un 3% de diferencia de votos), en una campaña que enfrentó a movimentos sociales y partidos opuestos al tratado, que disponían solo de  una inédita organización popular barrio por barrio, en cada ciudad del país, contra la poderosa maquinaria del poder mediático, la derecha local, un sistema electoral hecho a la medida de los grupos dominantes y la intromisión abierta de la  cadena CNN y funcionarios de la Casa Blanca en Washington, quienes violaron las leyes electorales costarricenses y emitieron mensajes proselitistas –disfrazados de “noticias”- un día antes de las votaciones. Fue una derrota dolorosa, es cierto, pero abrió lo ojos de la ciudadanía y dejó el legado de una lucha social como no se había visto en el país en cuatro décadas.

La segunda ocasión en que volví a Dalton y su Ley de vida fue el fin de semana anterior, tras conocer los resultados preliminares de las elecciones en México y observar a las televisoras, con sus sesudos analistas, anunciando la victoria de Enrique Peña Nieto, el candidato del PRI a la presidencia, y el triunfo –decían ellos- de la democracia y la institucionalidad. ¿Triunfo? ¿Con inconsistencias y denuncias por irregularidades que obligaron al recuento de más de la mitad de los sufragios? ¿Con pruebas irrefutables de la compra de votos por parte del PRI? ¿Con encuestas manipuladas por consultoras y medios, que terminaron por convertirse en instrumentos de propaganda?

México: “la democracia nos mata”

El proceso electoral en México en este 2012, como el de 2006, está matando a la democracia. El asesinato de la democracia que hoy observamos, comenzó en 2005 con la multimillonaria inversión que desde ese año hicieron los grandes poderes fácticos mexicanos para promover la imagen del que ya se perfilaba como candidato del PRI, Enrique Peña Nieto.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

Al repasar la historia de América Latina en los últimos diez años, no he dejado de recordar  lo que alguna vez escribió Marx con respecto a la turbulencia política observada durante la oleada revolucionaria  en Europa a partir de 1848. En  el caso particular de Francia tal oleada terminaría en el golpe de estado de Luis Bonaparte, Napoleón III,  el 2 de diciembre de 1851.  Napoleón el chico, el sobrino del tío, como desdeñosamente fue llamado por Marx, acababa así con la república e instauraba el orden imperial. La legalidad republicana se hacía cada vez más asfixiante ante  la combatividad incesante de los de abajo, empezando por el proletariado  francés quien había sido ahogado en sangre desde el principio del proceso.

Advirtiendo la camisa de fuerza que para las fuerzas reaccionarias implicaba dicha legalidad, Marx escribió en su famoso libro Las luchas de clases en Francia 1848-1850:  “La ironía de la historia universal lo pone todo patas arriba. Nosotros, los «revolucionarios», los «elementos subversivos», prosperamos mucho más con los medios legales que con los ilegales y la subversión. Los partidos del orden, como ellos se llaman, se van a pique con la legalidad creada por ellos mismos. Exclaman desesperados, con Odilon Barrot: La légalité nous tue, la legalidad nos mata, mientras nosotros echamos, con esta legalidad, músculos vigorosos y carrillos colorados y parece que nos ha alcanzado el soplo de la eterna juventud”. Durante la guerra fría el anticomunismo hizo una caricatura del conflicto social: en  la región  y en el mundo lo que se observaba era la lucha de la democracia contra el totalitarismo.

Lástima México, tan lejos de América del Sur

Cuando en el sur del continente, los países ensayan por primera vez desde la colonia una vuelta a la Patria Grande, el mayor Estado hispanoparlante declina sus banderas de emancipación, las que son sostenidas por los jóvenes universitarios indignados identificados con “Yo soy 132”, quienes han salido a protestar por los fraudes electorales, cosa que nos recuerda a aquellos otros que en 1968 salieron a la plaza de Tlatelolco a protestar y pagaron con sus vidas.

Roberto Utrero / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

Portada del libro de Jenaro Villamil, del 2009:
un anticipo de la teledemocracia mexicana.
Cuando el escritor inglés George Orwell imaginó a Goldstein, aquel personaje omnipresente de 1984, que todo lo observaba desde la telepantalla, no hubiera previsto las mil y una aplicaciones que tendría en los actuales reality shows. Menos aun su profunda incidencia en la formación de la opinión de la gente. Era imposible visualizar hace seis décadas la influencia de los medios masivos de comunicación, sobre todo el de la televisión, la que instalada en el centro de las casas alimentaría la subjetividad de sus moradores, desde que despiertan hasta que se duermen. En esa nefasta rutina, los más afectados son los pequeños que, conectados al chupete electrónico no pueden discernir entre lo real y lo irreal, succionados desde la pantalla del aparato. No obstante, a los mayores no les va mejor dado que dejan librada su voluntad a quien quiera manejarla, sino vean lo sucedido en México.

El resultado de las elecciones presidenciales del domingo pasado son una prueba elocuente de la influencia de la televisión. Era algo sabido, cantado y hasta escrito, el periodista Jenaro Villamil publicó en 2009, en Grijalbo Mondadori, Si yo fuera presidente, un reality show de Peña Nieto. Allí el autor advertía sobre la construcción de un liderazgo de imagen impulsado desde el gigante Televisa.

Argelia, a 50 años de su Independencia

Con casi 35 millones de habitantes y siendo el país más extenso de África, ejerce una positiva influencia en la región al tener una política exterior que se opone a las hegemonías  imperiales en el Medio Oriente y África, y una solidaridad activa con los pueblos que luchan por su independencia económica y su soberanía.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Argelia, 1962: la celebración de la independencia
Este 5 de julio se conmemoró medio siglo de la Independencia de la República Popular y Democrática de Argelia. Ese día de 1962 fue declarada la emancipación definitiva de Francia después de una larga y heroica lucha anticolonialista dirigida por Frente de Liberación Nacional (FLN).

La barbarie francesa que duró 2 siglos significó la destrucción de más de ocho mil aldeas, el asesinato de alrededor de un millón de patriotas, la violación sistemática de los derechos humano y el despliegue de más de 500 mil soldados que no bastaron para detener el ímpetu independentista del pueblo argelino, compuesto en un 80% por árabes y 20% por bereberes.

El Foro de São Paulo y la izquierda latinoamericana hoy

Cuando se reúne en Caracas, el Foro de São Paulo encara otra fase de la izquierda latinoamericana.  Basta decir que están presentes varios partidos que se encuentran en los gobiernos de sus países desde hace más de 10 años –como en el caso de la PSUV de Venezuela -, o casi llegan a la década,  como el PT de Brasil, el Frente Amplio de Uruguay, el MAS de Bolivia, Alianza País de Ecuador.

Emir Sader / ALAI

El Foro de Sao Paulo discutió en Caracas los
 desafíos de la izquierda latinoamericana.
Desde su primera reunión, en 1990, en São Paulo, el Foro de los partidos de izquierda de América Latina – que lleva el  nombre de la ciudad donde se reunió por  primera vez–,  el Foro de São Paulo ha pasado por diferentes etapas, hasta este encuentro en Caracas, de forma paralela a la trayectoria de la izquierda latinoamericana.

1990 fue el año del lanzamiento del Consenso de Washington, expresión programática del neoliberalismo y de su “pensamiento único”.  Se sentían tan seguros y victoriosos, al punto que las fuerzas neoliberales codificaron  su triunfo en normas obligatorias “para cualquiera gobierno serio”.

En la propia América Latina encontraron eco en la derecha radical de Pinochet, en la socialdemocracia chilena, brasileña, venezolana, pasando por los nacionalismos peronista en la Argentina y del PRI en México.

Venezuela: La alternativa es clara: transición al socialismo o… ¿qué?

El primero de julio arrancó la contienda electoral en Venezuela, aunque la sensación es que en los últimos 12 años nunca se detuvo. Y, en esta carrera hay solo dos contendientes por el sillón presidencial: el presidente Hugo Chávez y la Revolución Bolivariana que encabeza y Henrique Capriles Radonsky, abanderado de una derecha que sueña con retornar al Palacio de Miraflores.

Aram Aharonian / Question Digital

Hugo Chávez y Henrique Capriles,
candidatos a la presidencia de Venezuela.
El   7 de octubre se confrontarán dos proyectos históricos: uno que hace abuso del discurso sobre el “futuro” y el “progreso”, y en torno al cual se nuclean las fuerzas de la vieja política; y un proyecto que, para lograr prevalecer, está llamado a practicar una política hecha de “ayer y mañana”, y que presupone tanto el “conocimiento de una historia auténtica” como el “conocimiento del presente”, señala el sociólogo Reinaldo Iturriza.

Capriles optó por una estrategia política asumida como mercadeo político, en la que el ciudadano es reducido a la condición de consumidor, señala Jesse Chacón, director de la encuestadora GISXXI y ex ministro de Chávez. En ella se busca identificar sus necesidades emocionales y estéticas (sensibilidad y gusto). El objetivo es tejer estrategias de satisfacción simbólica, ganar la hegemonía de ese segmento poblacional.

Lo curioso, añade, es que poco o nada importa la dimensión material de los sujetos, sus condiciones de exclusión, o cuando importa, es para construir líneas de argumentación del candidato que permitan ganar la conexión con esos electores. Les encantaría poder hacer su campaña solo en los estratos medios y de élite, pero saben que el sujeto definitivo en la contienda son los sectores populares.

Venezuela: Violencia y otras cuestiones

La violencia marginal fue fabricada por la desigualdad, por la indolencia y por el egoísmo. Convencido de que no hay sistema político perfecto, aunque sí perfectible, dejo a ustedes nombrar el que más los genera. Chávez es el primer presidente moderno de Venezuela que ha dado pasos correctos para empezar a detener y revertir, desde la hondura de la atención al ser humano, el viejo y grave problema de la violencia, entre otros muchos.

Silvio Rodríguez  / Segunda cita

Hay varias formas de violencia. Existe la ancestral violencia religiosa, hija del fanatismo y la intolerancia, hijos estos a su vez de la ignorancia. Existe la antiquísima violencia política, que inició el primer ser vivo que agredió a otro para quedarse con lo que tenía. Pero la violencia que asola a muchas ciudades y barrios de Nuestra América suele ser la económica, con sus remotos orígenes en la desigualdad, la explotación, la miseria y la ignorancia, fermentadas en la ira que provoca venir al mundo para encontrar vedado lo que nos garantiza una existencia digna.

En el sentido de esta violencia, que es de la que se viene hablando en Segunda cita, creo que el gobierno de Venezuela ha dado pasos efectivos, desarrollando lo que ellos llaman misiones. Y, a pesar de que este principio de atención social elemental es de reciente práctica, ya hoy Venezuela recoge los frutos de miles de humildes atendidos de sus dolencias, operados de cataratas y, al menos, dos millones de recién alfabetizados.

China y el MERCOSUR: Un dragón en el patio trasero

La crisis política en Paraguay y sus repercusiones en la región, desplazaron la visita del primer ministro chino, Wen Jiabao y la renuncia del principal cargo del Mercosur, a un segundo plano de la agenda informativa. China mostró que está dispuesta a jugar fuerte incluso en la principal zona de influencia de Estados Unidos.

Raúl Zibechi /  ALAI

El primer ministro Chino, Wen Jiabao, se reunión con las presidentas
de Argentina y  Brasil, y el mandatario de Uruguay
Las polémicas a raíz del golpe en Paraguay, la suspensión del país del Mercosur y el ingreso de Venezuela no consiguen disimular las dificultades del bloque, aquejado por las consecuencias de la crisis mundial y el ascenso de China como potencia global. La alianza está paralizada porque lo que conviene a unos perjudica a los otros.

Expresión de las dificultades fue la renuncia del embajador Samuel Pinheiro Guimarães, Alto Representante General del Mercosur, en la reciente cumbre en Mendoza. En su carta-relatorio de despedida traza un lúcido análisis sobre la realidad actual del bloque.

Señala que la crisis económica en Europa y Estados Unidos y el ascenso de China generan un enorme flujo de capitales hacia el sur que “erosiona los vínculos comerciales intra-Mercosur que son el principal cimiento del proceso de integración”. La desindustrialización, señala, es una de las peores consecuencias y debe ser enfrentada utilizando los recursos de la exportación de commodities.

Panamá: Freddy Britton ¡Presente!

Freddy luchó por las transformaciones del país. Lucha que se traducía en educar, movilizar y organizar a los trabajadores en todas sus formas. Ese fue su compromiso hasta el último día de su vida, sesgada por una cruel enfermedad.

Marco A. Gandásegui, hijo. / ALAI

"Freddy" Britton, el último comandante
guerrillero de Panamá.
Recuerdo que era un sábado, temprano, cuando entró al recinto Freddy Britton. Estaba solo y yo también. Los dos nos sentamos y comenzamos a hablar. Parecía aún más joven de lo que le calculaba (26 años de edad). Se notaba una barba afeitada, un rostro sin arrugas, ni marca alguna. Hablaba de manera pausada, como un hombre que iba de prisa pero caminando sin apuro. Era alto con aspecto atlético, con una mirada incisiva, penetrante, decidida.

Estábamos a principios de 1970, algo más de un año del golpe militar de octubre de 1968 cuando la Guardia Nacional había derrocado al gobierno que apenas tenía 11 días de vida. Freddy me hizo un esbozo de la situación política del país. La cúpula de la Guardia Nacional no lograba estabilizar el país, producto de las divisiones en su propio seno y, sobre todo, las relaciones confusas al interior de una oligarquía corrompida y las conspiraciones constantes de las agencias norteamericanas.