La iniciativa de reanimar las bases comunitarias del proceso de rectificaciones y nuevos desarrollos aprovechó en su justo momento la ocasión deparada por el alboroto de julio pasado.
Nils Castro / Para Con Nuestra América
Desde Panamá
Los imprevistos incidentes de descontento del 11 de julio de 2021 le dieron al liderazgo cubano la oportunidad de pasar a la ofensiva con una de las cualidades básicas de la Revolución: la capacidad de multiplicar diálogos con el pueblo y estimular su participación, en cada sector y comunidad, para acometer la solución a sus problemas. Entendiendo este sujeto ‑‑“si de lucha se trata”‑‑ en el sentido a la vez plural e integrador con que La historia me absolverá precisó su concepto de pueblo. Sentido que mantiene toda la certidumbre y convicción que le dieron origen.[1]

