A tono con los tiempos, la derecha guatemalteca pasó de los gobiernos militares autoritarios -que dejaron un país sembrado de fosas comunes con ejecutados sumariamente, un genocidio sin parangón en la historia moderna de América Latina, cientos de miles de asesinados, miles de desaparecidos y decenas de miles de desplazados y exiliados- a un régimen que utiliza al sistema judicial como ejecutor de sus designios.
Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica
Lo hace sin escrúpulos, con argumentos endebles, con ejecutores mediocres e impunemente, porque ha venido construyendo el tinglado con los métodos usuales que utilizan esas mafias políticas que, desafortunadamente, se han entronizado en tantos países de nuestra región. Fiscales y jueces que se salgan, aunque sea mínimamente, del guion establecido, sufren persecución a través de esos métodos y son obligados el exilio pues, de lo contrario, les serán fabricadas acusaciones penales que los llevarán “preventivamente” a cárceles en los que correrán peligro sus vidas.