sábado, 22 de mayo de 2010

Colisión frontal Brasil-EE.UU.

¿Por qué la desesperación del gobierno de Obama? Por un lado, pierde aliados, como Turquía y Brasil, en dos zonas estratégicas para sus intereses. Por otro, no puede negar la vía diplomática ni aparecer como el gran derrotado luego de esgrimir durante años el garrote contra Irán.
Raúl Zibechi / LA JORNADA
(Fotografía: firma del acuerdo Brasil-Irán-Turquía, sobre el programa nuclear de Teherán)
El resplandor que emiten los hechos que hacen historia, como el acuerdo firmado el lunes 17 entre Brasil, Irán y Turquía para resolver el conflicto en torno al programa nuclear iraní, ilumina las zonas que habitualmente permanecen en la sombra. Las ondas expansivas del acuerdo de Teherán sacudieron las cancillerías de los potencias de Occidente, evidenciando la profunda molestia que provoca la irrupción de países emergentes que trastocan el tablero global.
La reacción de la Casa Blanca, por boca de la secretaria de Estado Hillary Clinton, que pasó por alto el acuerdo de Teherán y pretende avanzar en la política de sanciones, muestra la impotencia de Estados Unidos al verse desplazado del escenario global. Entre la maraña de declaraciones emitidas desde el pasado lunes, vale la pena desenredar los hilos que muestran la creciente polarización entre Brasilia y Washington, que se traduce en la región sudamericana en una inevitable escalada que, en su momento, alcanzará niveles alarmantes.
El presidente Luiz Inacio Lula da Silva dijo que lo importante es que nosotros podamos establecer una relación de confianza. No es posible hacer política sin tener relaciones de confianza (Folha de Sao Paulo, 17 de mayo de 2010). En contraste, Clinton destacó que el acuerdo es un intento por detener la acción del Consejo de Seguridad sin llegar a tomar medidas para abordar las preocupaciones internacionales sobre su programa nuclear (The Guardian, 17 de mayo). Instaló la desconfianza, justo al revés que Lula.
Flynt Leverett, director del Proyecto Irán de la Fundación Nueva América, ex responsable para Medio Oriente del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos y ex analista de la CIA, tomó distancia de la Casa Blanca al apuntar que la secretaria (Hillary) Clinton está bajo presión, porque es como si el gobierno de Obama hubiera perdido el control de la situación y Brasil y Turquía pasaran a liderar la vía diplomática (O Globo, 19 de mayo). Cree que la insistencia en sanciones se va a volver contra el gobierno de Obama, que está apostando a un juego bastante arriesgado. Leverett va más lejos al afirmar que el cambio de posición de Estados Unidos, que ahora reflota la tesis de que Irán debe abandonar todo enriquecimiento de uranio, es deshonesta y una señal de desesperación.
Cabe preguntarse, ¿por qué la desesperación del gobierno de Obama? Por un lado, pierde aliados, como Turquía y Brasil, en dos zonas estratégicas para sus intereses. Por otro, no puede negar la vía diplomática ni aparecer como el gran derrotado luego de esgrimir durante años el garrote contra Irán. Quizá el punto más duro de digerir es que en el ex patio trasero sudamericano ha nacido una potencia que puede, incluso, hacer sombra a la Casa Blanca en Medio Oriente.
Una auténtica novedad es que en Brasil la prensa tiende a cerrar filas en torno al gobierno de Lula, sin ocultar que se está ante un conflicto frontal con la Casa Blanca. Marco Aurelio García, asesor especial para asuntos internacionales de la Presidencia de Brasil, se refirió al gobierno de Obama diciendo: están heridos. Por donde nosotros pasábamos, Estados Unidos ya había pasado antes para desalentar la iniciativa de llegar a un acuerdo con Irán. Adelantó que si Estados Unidos opta por las sanciones, van a sufrir una sanción moral y política (Zero Hora, 19 de mayo).
La prudente diplomacia de Itamaraty no esconde su indignación con la actitud estadunidense. La cancillería envió el miércoles 19 una carta al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas explicando que el acuerdo de Teherán contiene los mismos términos que las potencias occidentales vienen exigiendo desde hace tiempo, y demanda que no se cierre el camino de las negociaciones. Por eso, Amorim dijo que ignorar el acuerdo es despreciar la búsqueda de una solución pacífica y negociada (O Estado de Sao Paulo, 19 de mayo). Para el canciller, que fue la pieza clave en el bordado del acuerdo, es un pasaporte para una solución negociada y pacífica.
Pero la confrontación entre Brasil y Estados Unidos tiene su punto álgido en la región sudamericana y pasa por la defensa de la Amazonia y del petróleo encontrado en el Atlántico sur.
El presupuesto militar se incrementó 45 por ciento desde 2004, sin contar los acuerdos con Francia para la compra de cinco submarinos, uno de ellos nuclear, que serán fabricados en Brasil, además de 50 helicópteros de combate. La adquisición de 36 cazas de última generación a la francesa Dassault, desechando la oferta de la estadunidense Boeing, que será oficializada en las próximas semanas, es otro punto de fricción mayor con Washington.
Que todas las compras de armamento incluyan la transferencia de tecnología revela que Brasil decidió la creación de un complejo militar-industrial autónomo, como garantía de su proyección regional y global.
Podrían mencionarse también los acuerdos militares con Rusia, que incluyen helicópteros de ataque y sistemas de defensa antiaérea. Sin embargo, lo más significativo es el despliegue que realiza el ejército en la Amazonia para enfrentar las nuevas bases de Estados Unidos en Colombia. En estos días se produce la mayor modificación en el tablero de tropas realizada desde que los militares asumieron el poder en Brasil, en 1964 (Zero Hora, 18 de abril).
Los efectivos del ejército en la Amazonia se duplican: de 25 mil que tiene en este momento llegará a 49 mil en pocos años; se instala una base de la fuerza aérea para la operación de aviones de transporte Hércules y las nuevas brigadas se convierten en módulos de combate independientes con unos 3 mil efectivos cada una, para adaptarse al combate en la selva. El ejército de tierra crece casi 30 por ciento, con 59 mil nuevos efectivos.
Brasil se prepara para un escenario de confrontación militar con Estados Unidos, cuyo epicentro será la Amazonia. Si el choque de trenes es inevitable, se explica por qué la Estrategia Nacional de Defensa, aprobada en 2008, defiende la necesidad de desarrollar y dominar la tecnología nuclear.

Cuba: Cortina de albahaca

Los cubanos también queremos cambios, pero consensuados por nosotros. Esas transformaciones ocurrirán más temprano o más tarde y la única política capaz de acelerarlas es el fin del bloqueo. Todo lo que se nos haga con asedio y presiones no podremos considerarlo a nuestro favor, sino como un insulto a nuestra autodeterminación, una injerencia inadmisible en nuestras vidas
Silvio Rodríguez / Rebelion
Este texto fue enviado al director de El País el 15 de mayo, a las 11:37 de la mañana, con petición de ser publicado. El periódico madrileño no lo tuvo en consideración
Un grupo de artistas y escritores españoles ha lanzado una plataforma para democratizar a Cuba. Y cuando un cubano opina diferente, decretan que sus argumentos son cortinas de humo de la dictadura que padece y lo comparan con los franquistas. Pero los dioses parecen haberles castigado. Porque, precisamente por haberse atrevido a investigar los crímenes del franquismo, el Consejo General del Poder Judicial acaba de suspender al juez Baltasar Garzón de la Audiencia Nacional de España. Esta sentencia es un golpe durísimo a una democracia desde la que se pretende juzgar o mandar a juzgar los supuestos defectos ajenos, pero ojo con quien toque a los propios.
El veto a Garzón, considerado un héroe, ocurre en el mismo país que hace pocos años dio al mundo una verdadera lección de democracia, al votar contra el partido gobernante que los metió en una guerra injusta, haciendo oídos sordos a enormes manifestaciones populares. Personalmente no me explico cómo estas personalidades han llegado a la conclusión de que la política hacia Cuba debe ser la del aislamiento y el bloqueo. Es como si desconocieran que hace medio siglo esa misma política no ha logrado mover ni un milímetro la determinación de la mayoría de los cubanos.
Por otra parte, los cubanos también queremos cambios, pero consensuados por nosotros. Esas transformaciones ocurrirán más temprano o más tarde y la única política capaz de acelerarlas es el fin del bloqueo. Todo lo que se nos haga con asedio y presiones no podremos considerarlo a nuestro favor, sino como un insulto a nuestra autodeterminación, una injerencia inadmisible en nuestras vidas. Tantas agresiones y amenazas nos han enseñado que la supervivencia pasa por una sociedad orgánica, íntegra, indivisible. Así hemos salido airosos de embates artificiales y naturales. Pero sabemos que somos el resultado de un apremio, por vivir acosados. No creemos en un gobierno centralizado para siempre. Más bien solemos verlo como un concepto de emergencia, un mal necesario que el camino de la emancipación nacional nos ha impuesto para sobrevivir. El fin del bloqueo nos despejará profundamente, creando condiciones para que avancemos también en el concepto democrático. Subrayo que no quiero decir que sólo sin el bloqueo seremos más democráticos, sino que estoy seguro de que así lo conseguiremos más pronto.
La flamante plataforma propone aislar aún más a Cuba y agravar nuestra ya precaria economía. Pretende convencer al mundo de que la asfixia resolverá nuestros problemas. Su hipotético éxito significaría mucho más sufrimiento para nuestro pueblo, que lleva medio siglo enfrentando todo tipo de dificultades. Nuestra larga experiencia en “propuestas” foráneas nos dice que esta acción no es más que un nuevo artilugio para obligarnos a hacer lo que otros consideran que debemos hacer. Partiendo de que se trata de personas bien intencionadas, no sé cómo no entienden la ofensa de pretender que nos volvamos como ellos, con las reservas que despiertan esas democracias de banqueros ladrones y ejércitos ocupantes. Para colmo, cuando respondemos que no estamos de acuerdo, pretenden negarnos el derecho a que se nos escuche, porque todo lo que no razone como ellos ―dicen― viene contaminado de dictadura.
Capitaneados por un gran escritor peruano con un largo historial reaccionario, ciertos intelectuales españoles han decidido gastar más horas elucubrando cómo hacernos daño que investigando hasta qué punto viven en una democracia. Algunos parecen más preocupados por Orlando Zapata ―un hombre que tuvo el valor de escoger su propia muerte y enfrentarla―, que de los más de cien mil españoles asesinados en la era de Franco. Es triste ver lo poco que les interesa profundizar en la realidad cubana, cuando sus conclusiones son las mismas que las de los peores enemigos de nuestra dignidad. Por eso acabo admitiendo que esta página efectivamente es una cortina, no de humo pero sí de albahaca, contra la fetidez de su pretendida salvación.

La rebelión estudiantil de Puerto Rico

La huelga universitaria se inserta en la resistencia del pueblo puertorriqueño contra las draconianas medidas neoliberales del gobierno colonial, pero se destaca por la vibrante solidaridad nacional e internacional que ha concitado.
Ángel Guerra Cabrera / LA JORNADA
La huelga general en la Universidad de Puerto Rico culmina su séptima semana y es ya el enfrentamiento más prolongado y agudo de un sector de la sociedad puertorriqueña con la impopular administración del gobernador Luis Fortuño. Este ha ofendido y menospreciado a una casa de estudios cuyos 11 planteles se esparcen por toda la geografía isleña, con fuertes lazos en la sociedad y la familia, enraizada en el imaginario colectivo como depositaria del acervo de la nación: la preservación y enriquecimiento de la cultura nacional y del ideal independentista; el debate democrático de ideas y el ejercicio del pensamiento crítico, el impulso a la investigación científica, y la defensa de la educación pública y gratuita, médula de la actual lucha estudiantil.
La huelga universitaria se inserta en la resistencia del pueblo puertorriqueño contra las draconianas medidas neoliberales de Fortuño, pero se destaca por la vibrante solidaridad nacional e internacional que ha concitado, en primer lugar porque defiende una causa noble y justa, pero también por su creatividad política, madurez, discurso renovador y novedosos métodos de comunicación dentro del movimiento estudiantil y de éste con la sociedad, entre los cuales Radio Huelga, que con mínimos recursos y mucho ingenio se ha implantado como vocera oficial de los huelguistas.
Las medidas de Fortuño han implicado privar al presupuesto de parte importante de los fondos destinados a la educación, la salud, la cultura y la asistencia social en lo que constituye una abdicación de la función del Estado como garante de estos servicios. Como consecuencia el gobernador ha echado a la calle a más de 15 mil empleados públicos y congelado los salarios del sector. Pero su proyecto estrella son las llamadas alianzas público-privadas, que no son más que una forma enmascarada de privatizar muchas actividades del Estado.
Cuando anunció las medidas, Fortuño dijo que la Universidad no estaba incluida pero meses más tarde se fue contra la casa de estudios aduciendo lo costoso que resultaba para el presupuesto el privilegio de estudiar, lo que provocó la indignación de los estudiantes. La realidad es que sucesivos gobiernos neoliberales han desfondado deliberadamente a la Universidad de Puerto Rico con el objetivo de privatizarla. La han privado de ingresos sobre los nuevos impuestos basándose en una ley mañosa y la han endeudado en cientos de millones de dólares a través de la construcción de obras fastuosas, que con frecuencia han terminado en manos privadas. Ya en 2005 los estudiantes se fueron a la huelga contra este estado de cosas y en el gobierno de Fortuño han denunciado la grave situación en que se está colocando a la casa de estudios y presentando propuestas para solucionarla sin que las autoridades de la institución se hayan dado por enteradas. Así estaban las cosas cuando el presidente de la universidad anuncia públicamente que habrá una reducción de 100 millones de dólares en el presupuesto para 2011, la eliminación de las exenciones de matrícula y un aumento de ésta. Fue la gota que colmó la copa y llevó a la convocatoria de un paro estudiantil de 48 horas por una asamblea general, que desembocó finalmente en la huelga general indefinida ante la cerrazón de las autoridades para escuchar las propuestas de los estudiantes.
Durante este proceso ha contrastado la voluntad negociadora de los alumnos con el ánimo represivo e intransigente del gobernador y las autoridades universitarias. La policía puso bajo sitio a varios recintos impidiendo la entrada de agua y alimentos a los estudiantes en resistencia. Esto hizo que a la gran simpatía por el movimiento se sumara la indignación y que la coalición Todo Puerto Rico por Puerto Rico, los principales sindicatos y organizaciones populares y la comunidad artística convocaran a un día de paro en solidaridad con los estudiantes que presenció a decenas de miles de personas manifestarse ante los muros de Río Piedras mientras un juez con decencia ordenaba a la policía facilitar el acceso de suministros.
Los estudiantes se niegan a levantar la huelga hasta lograr un compromiso de la otra parte que asegure la exención de matrícula y la no privatización de las instalaciones y seguramente continuarán recibiendo la creciente solidaridad de la intelectualidad isleña, latinoamericana y de todos los que abogan en el mundo por el derecho a la educación pública, gratuita y universal de calidad. Una lucha admirable.

Honduras: Un golpe de Estado que aún sigue latente

El principal problema y su solución no están fuera de Honduras, sino dentro, precisamente en los promotores del golpe, algunos de ellos premiados por el presidente Lobo, al colocarlos en puestos claves de su gobierno, y quienes son duros opositores a cualquier señal de modernización y democracia en el país.
Editorial Diario Colatino (El Salvador, 19 de mayo de 2010)
(Fotografía: en Madrid, Porfirio Lobo fue recibido por el presidente español Rodríguez Zapatero)
Los golpistas creyeron que con el ascenso de Porfirio Lobo a la presidencia de Honduras, estarían resueltos todos sus problemas, tanto de índole nacional, como internacional. Sin embargo ha sido todo lo contrario.
La violencia política tiene su máxima expresión en el asesinato de por lo menos siete periodistas y de reconocidos líderes de la Resistencia, por sicarios, debido a que “policías y militares pueden y hacen lo que quieren”.
A este problema se suman las demandas sociales, incrementadas por la renuncia a los proyectos del ALBA, que financiaba diversos programas de amplio impacto popular.
A lo anterior, agreguemos que, tras el golpe de Estado, la comunidad internacional aisló a Honduras, impidiendo que los créditos o cooperación internacional le lleguen.
Así, en el ámbito internacional fracasaron todos los intentos de convencer a la comunidad latinoamericana de darle el aval para que Honduras regresara al seno de la comunidad internacional, en especial por la resistencia de los países del cono sur, donde Brasil tiene una gran participación, mientras que en Centroamérica esa oposición la representa Nicaragua.
La última demostración de fuerza, incluso contra los deseos del poderoso vecino del norte, los Estados Unidos, fue el boicot a la presencia de Honduras en la cumbre entre la Unión Europea y Latinoamérica. Esto obligó a que Honduras anunciara su ausencia de tan importante Cumbre. También no asistió a la reunión de presidentes latinoamericanos celebrada en México a principios del año.
Antes, los Estados Unidos intentaron cabildear a favor de Honduras, lanzando una ofensiva diplomática en Latinoamérica que también terminó en fracaso.
Si bien el golpe de Estado, apoyado por los Estados Unidos, alarmó a la comunidad internacional, en especial la latinoamericana, que creyó era un mensaje que podría estimular a otras asonadas, también estimuló la resistencia para no retroceder ante los avances democráticos de la región latinoamericana.
Dicha resistencia tuvo su mejor eco en los países del cono sur, que de esa manera también enviaron el mensaje de que no sería tolerado un golpe de Estado.
Por estos días el ex presidente derrocado por el golpe, Manuel Zelaya, promueve un plan de reconciliación para Honduras, cuyo eje fundamental es la democratización de su país vía reforma constitucional y que se respeten los derechos humanos de los hondureños.
Dicho plan, aunque no expuesto en toda su extensión, ya tiene los apoyos de los presidentes de Ecuador, Venezuela, Nicaragua y Cuba, es decir, el ALBA.
Así, los gobernantes de Honduras, saben que es ineludible que la paz y la normalidad dentro y fuera de Honduras pasa por el establecimiento de un estado que practique la democracia real.
Pero se sabe que el principal problema y su solución no están fuera de Honduras, sino dentro, precisamente en los promotores del golpe, algunos de ellos premiados por el presidente Lobo, al colocarlos en puestos claves de su gobierno, y quienes son duros opositores a cualquier señal de modernización y democracia en Honduras.

Soberanía: claudicación creciente

Si bien es cierto que la geografía y la economía hacen pertinente y necesario, en el periodo actual, la construcción de una relación bilateral fluida, productiva y hasta cordial, no por ello debe olvidarse que Estados Unidos ha sido, desde hace dos siglos, la principal amenaza a la seguridad nacional y el más prominente responsable de agravios contra la soberanía y la integridad mexicanas.
Editorial de LA JORNADA (México, 21 de mayo de 2010)
Ayer, en el contexto de su visita oficial a Estados Unidos, el titular del Ejecutivo federal, Felipe Calderón, depositó una ofrenda floral ante la Tumba del Soldado Desconocido, en el cementerio de Arlington, Virginia, en homenaje a los soldados mexicano-estadunidenses muertos en campañas militares de Estados Unidos. El gobernante rompió así el veto tácito, mantenido a lo largo de los sexenios anteriores, que impedía a un jefe de Estado mexicano visitar ese sitio. El motivo de esta reserva simbólica estuvo siempre a la vista: en Arlington están enterrados elementos militares estadunidenses que participaron en las diversas agresiones armadas perpetradas por el vecino país del norte contra el nuestro, incluidas aquellas por medio de las cuales Washington arrebató a México algo más de la mitad de su territorio, así como los criminales e injustificables ataque y ocupación del puerto de Veracruz (abril-noviembre de 1914).
Si bien es cierto que la geografía y la economía hacen pertinente y necesario, en el periodo actual, la construcción de una relación bilateral fluida, productiva y hasta cordial, no por ello debe olvidarse que Estados Unidos ha sido, desde hace dos siglos, la principal amenaza a la seguridad nacional y el más prominente responsable de agravios contra la soberanía y la integridad mexicanas.
Una visita de Estado a Arlington equivale, pues, a aceptar ofensas por las cuales nunca se ha expresado una disculpa ni ofrecido compensación. Para colmo, el gesto era innecesario si se considera que durante las pasadas cinco décadas ha sido posible desarrollar vínculos cada vez más estrechos con el gobierno del país vecino sin recurrir a la concesión realizada ayer por Calderón.
Tan improcedente como ese acto protocolario es la determinación de rendir homenaje a los soldados de origen mexicano caídos en las guerras estadunidenses, toda vez que, con ello, el gobierno de México da su aprobación a tales empresas bélicas, invariablemente contrarias al derecho internacional, violatorias de las soberanías nacionales y de los derechos humanos. En Arlington están enterrados los soldados estadunidenses muertos en Panamá, en Afganistán y en Irak, por mencionar sólo las más significativas aventuras militares de décadas recientes, todas ellas tan teñidas de atrocidad y de espíritu de rapiña como las lanzadas por Washington contra nuestro país en los siglos XIX y XX.
Por lo demás, es inevitable ver en la presencia de Calderón en Arlington un episodio más de claudicación a la soberanía, el más reciente en lo que constituye una pauta claramente definida: la firma de la Iniciativa Mérida, por medio de la cual se dio potestad a agencias y cuerpos militares estadunidenses a inmiscuirse en asuntos internos, así fuera por medio de asesorías, trabajo de inteligencia y suministro de armas, pertrechos y vehículos; el empeño calderonista por entregar partes sustanciales de la industria petrolera, que por mandato constitucional es propiedad y actividad exclusiva de la nación, a empresas trasnacionales, muchas de ellas estadunidenses, y la deplorable decisión, anunciada en marzo pasado y vigente desde mayo, de renunciar a la visa mexicana como requisito para ingresar al territorio nacional y aceptar, en su lugar, el documento análogo emitido por el gobierno de Estados Unidos.
Además, anteayer, cuando Calderón se encontraba en Washington, las autoridades mexicanas pidieron el auxilio de la DEA y la FBI en la investigación en torno a la privación ilegal de la libertad sufrida por Diego Fernández de Cevallos. Con esa petición, los funcionarios mexicanos encargados de la procuración de justicia y de la investigación de delitos no sólo admiten en forma tácita su incapacidad, sino subrayan la actitud clasista y discriminatoria que los gobiernos federal y queretano han mantenido en torno al plagio del político panista: hasta ahora, semejante cesión de soberanía no se había realizado por ninguna de las víctimas inocentes de la descontrolada violencia en la que ha desembocado la guerra contra la delincuencia organizada.

Mockus vs Santos, ¿último round?

El domingo próximo Colombia elegirá a su nuevo presidente. El independiente Antanas Mockus y el uribista Juan Manuel Santos lideran los sondeos previos pero ninguna ganaría en la primera vuelta.
Luis Hernando Restrepo / Agencia Periodística del Mercosur
A pocos días de las elecciones presidenciales en Colombia, el ambiente social y político se divide entre quienes apoyan al candidato por el partido Verde, el sorpresivo Antanas Mockus, con su fórmula vicepresidencial Sergio Fajardo; y a Juan Manuel Santos candidato del partido de la U, con Angelino Garzón como su vicepresidente.
Las actuales elecciones presidenciales son considerados por analistas expertos y por gran parte de la población colombiana, como un proceso sin antecedentes en la historia del país. La emotividad alcanzada días previos a las selecciones se ve reflejada en el contexto virtual, siendo los grupos sociales y los blogs en Internet la forma de lograr agrupar y formar opinión alrededor de los principales candidatos.
El tarjetón para el día 30 de mayo tendrá la opción para elegir a nueve candidatos colombianos, cada uno representando movimientos que caben dentro de las principales tendencias políticas del país. Desde uribistas como Santos y Sanín, hasta antiuribistas como Petro y Pardo, y también candidatos independientes como Mockus, demostrando la gran influencia de las contundentes pero polémicas políticas del gobierno saliente de Álvaro Uribe Vélez.
A partir del mes de abril, cuando el ex candidato Sergio Fajardo se unió a la fórmula presidencial de Antanas Mockus, hubo una renovada mirada y compresión de gran parte de Colombia a partir de sus postulados de convivencia y cultura ciudadana, del respeto a la vida y de la educación como parte fundamental del progreso del país. Esto generó una fuerte confrontación ideológica con las políticas uribistas de Juan Manuel Santos.
Las encuestas y los debates en las cadenas televisivas de las últimas semanas en Colombia, son mecanismos que no han expresado las verdaderas intenciones de los candidatos y de los votantes al momento de elegir al nuevo presidente de la República. Mientras las encuestas son sesgadas y realizadas por influyentes medios de comunicación como el periódico El Tiempo y la revista Semana a un grupo de la población previamente seleccionado, los debates públicos realizados por cadenas como Caracol Televisión y NTN 24 se interesan en detallar temas personalistas y controversiales de cada uno candidatos. Los temas más relevantes siguen por fuera de la discusión y del debate público.
Y mientras los debates olvidaron informar los programas presidenciales de cada candidato, la guerra mediática y publicitaria se ha posesionado como elemento común entre los más opcionados para llegar a la presidencia. La mal llamada publicidad negra ha afectado a varios candidatos. A Mockus lo tildan de ateo y enfermo; a Juan Manuel Santos de diablo y pícaro; a Noemí Sanín de adolescente frenética; y a Gustavo Petro, se le hace relación con su pasado en la guerrilla del M19. Sumándole a esto, la inclusión a la campaña de Santos de J.J. Rendón, un controvertido publicista venezolano reconocido por utilizar la publicidad sucia como guerra mediática en época de elecciones.
Esto ha generado importante críticas a los encargados de la publicidad electoral de los principales candidatos que buscan absorber todo tipo de medios para adquirir votos para las presidenciales.
A una semana de las elecciones para la Presidencia en Colombia, los candidatos prefieren la cautela y no dar “papaya” o equivocarse con alguna declaración salida de tono. En la recta final de campaña, los candidatos se enfocan en llenar los vacíos sobrantes del territorio nacional.
Este 30 de mayo Colombia decidirá su nuevo futuro para los próximos 4 años. Sin embargo, existe una alta posibilidad de que los comicios vayan a una segunda vuelta electoral, y así se decidirá quién será el hombre que llegará a la Casa de Nariño 200 años después de lograda la independencia.

Dos Ríos y el ascenso a la inmortalidad

No se trata de que Martí, como han dicho o sugerido algunos, tuviese una vocación suicida, no es que buscase conscientemente la muerte. El valor de su decisión heroica está en que ella constituía una exigencia de la tarea política y revolucionaria que se había planteado.
Armando Hart Dávalos / Juventud Rebelde
(Ilustración de La Jiribilla)

«Maestro, ¿qué has hecho?», fue el lamento del poeta nicaragüense Rubén Darío, figura esencial del modernismo, al conocer la caída de Martí en su primer combate de la guerra, que con tanta pasión y celo preparara, y a la que se incorporó aunque no era un guerrero ni tenía formación militar. Ahí está la raíz de la tragedia de Dos Ríos, su ética le llevó al combate en este terreno.

El sentido de esa frase del gran poeta nicaragüense habría que entenderlo desde su ángulo personal, porque él miraba al Apóstol como la estrella irrepetible de la creación literaria, pero el delegado del Partido Revolucionario Cubano tenía una razón más profunda aún, y superior a todas las demás que pudieran invocarse, para venir a Cuba y poner su propia vida en la balanza del peligro: «El hombre de actos —había dicho él— solo respeta al hombre de actos […] ¡La razón, si quiere guiar, tiene que entrar en la caballería! y morir, para que la respeten los que saben morir(1)». El más grande pensador americano de su tiempo, que llevaba en su espíritu la más alta ética humanista, fue, también, un hombre de acción. Este genio de la palabra afirmó con profunda convicción: «Hacer es la mejor manera de decir»(2). Su sentido práctico se hallaba en la idea de que debía enseñar con el ejemplo, la única forma de ejercer una influencia mayor para el presente y futuro.
No se trata de que Martí, como han dicho o sugerido algunos, tuviese una vocación suicida, no es que buscase conscientemente la muerte. El valor de su decisión heroica está en que ella constituía una exigencia de la tarea política y revolucionaria que se había planteado.

En Dos Ríos, pues, el 19 de mayo de 1895, sobrevino una de las adversidades más costosas de cuantas ha sufrido nuestro pueblo en toda su historia. El azar, propio de toda lucha, nos privó del más extraordinario conductor, cuando se decidía el ser o el no ser de una nación independiente.
Hoy, a 115 años de aquel trágico acontecimiento, la figura de Martí y sus ideas han adquirido una vigencia sorprendente. Nos enorgullecemos, como cubanos, cuando los presidentes Hugo Chávez y Rafael Correa y otras figuras de la política y la cultura se refieren a su pensamiento como referente imprescindible para analizar los problemas que deben encarar los pueblos latinoamericanos y caribeños en estos albores del siglo XXI. Tenemos una enorme responsabilidad en hacer que se conozca más y mejor el legado martiano.

De ahí que sea hoy más necesario divulgar de la manera más eficaz la vida y la obra de aquel hombre al que Rubén Darío llamó Maestro, que además de ser amante fino y profundo de las letras y de lo bello, sensible y apasionado por la búsqueda del conocimiento humano, ha sido considerado como el precursor del modernismo en la literatura latinoamericana de la primera mitad del siglo XX, y es, sin duda, uno de los más importantes prosistas de la lengua castellana de su época. Lo extraordinario está en que ese hombre fue, al mismo tiempo, el organizador del Partido Revolucionario Cubano, el promotor fervoroso de la independencia, y que llegado el momento no vaciló en desembarcar en Cuba y ponerse al frente de la guerra que él convocara y organizara.

El conocimiento profundo y razonado, por los niños y los jóvenes, de su pensamiento con su carga de eticidad, de radicalidad antiimperialista, de patriotismo y de amor entrañable a su patria y a los pobres de todo el planeta con los que quiso su suerte echar, es la garantía insustituible de la continuidad de la Revolución. Es una tarea que se entrelaza con la necesidad de abrir cauce al pensamiento que necesita la humanidad para enfrentar los peligros que amenazan la existencia del género humano en nuestro planeta. También con Martí debemos llevar adelante la lucha a favor de la liberación de nuestros Cinco compatriotas secuestrados en cárceles norteamericanas, y destacar con mucha fuerza el papel del derecho vinculado a la ética y a las ideas de los próceres y pensadores de América Latina y el Caribe.

En este aniversario de su muerte repetimos con él aquella estrofa de sus amados versos: "[…] Cuando se muere/ En brazos de la patria agradecida,/ La muerte acaba, la prisión se rompe;/ Empieza, al fin, con el morir, la vida!"(3)

NOTAS
1 Martí, José: Discurso en conmemoración del 10 de Octubre de 1868, Nueva York, 10 de octubre de 1890, en Obras completas, t.4, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1991, p. 252.
2 Martí, José: Propósitos, Revista Venezolana, Caracas, 1ro. de julio de 1881, op. cit., t.7, p. 197.
3 José Martí. Versos varios, versos en La Edad de Oro en Obras Completas, Editorial Ciencias Sociales 1963, t. 17, p. 41

Benedetti: Memoria del Sur

Hace casi un año que se nos fue Benedetti y como pasa con la gente imprescindible su voz sigue nombrándonos, vivo en cada uno de los rincones, en la cotidianidad, en la lucha, en el sueño, en el viento...
Daniela Saidman / Argenpress Cultural
“Vuelvo / quiero creer que estoy volviendo / con mi peor y mi mejor historia / conozco este camino de memoria / pero igual me sorprendo” dice Mario Benedetti en Quiero creer que estoy volviendo. Pero es que él no se fue nunca, porque no puede extinguirse el sol en una mañana, ni la brisa en la Cordillera, ni el llanto en una despedida, ni las palomas de las plazas, ni el amor en la lucha...
Compañero de sueños, de caminos, de vida, Mario Benedetti (Paso de los Toros, 14 de septiembre de 1920 - Montevideo, 17 de mayo de 2009) tiene la exacta dimensión del hombre, porque su voz cálida y solidaria se fue anudando en las cotidianidades, en las lecturas y en las ganas de volar las libertades de los pueblos y sus gentes. Aprendimos a quererlo en el amor, en la complicidad de un poema que nos recordaba a otro a otros y viceversa.
Benedetti está vivo cuando lo recitamos de memoria para enamorar y enamorarnos de la vida y sus cruzadas. Está aquí, entre el ruido de las calles, en las plazas con sus pañuelos blancos, en los ojos niños, en las oficinas que pronuncian las cotidianas derrotas, en la esperanza y en el futuro que viene y viene sin pausa.
Letras de osadía
Sus letras, son las de la rebeldía, las libertarias, las que ondean en los mástiles de las escuelas, las que surcan los mares y otras humedades. Autor de más de ochenta libros, traducidos a alrededor de veinte idiomas, Benedetti fue un hombre comprometido con su tiempo, con los pueblos, con las libertades sin cortapisas.
Gracias por el fuego (1965), Primavera con una esquina rota (1982), Geografías (1984), La borra del café (1992) y Andamios (1996), son algunas de sus novelas, en las que el ser humano, con sus esquinas pobladas de fantasmas y miedos, de alegrías y esperanzas, se asoman a las rendijas y a las cotidianidades. Marcado a cal y canto por el exilio, Benedetti edificó en su obra literaria a las mujeres y hombres que somos, estos que lo leen y lo sienten, sabiéndolo a él hecho de los mismos sueños y las mismas ganas.
Los Inventarios recogen casi toda su obra poética, mientras que sus obras de teatro (El reportaje, 1958; Ida y vuelta, 1963; Pedro y el Capitán, 1979 y El viaje de salida, 2008) aunque tal vez sean menos conocidas, le dan la talla de un intelectual en todas las dimensiones posibles, además fue un incansable cuentista y un ensayista profundo, sencillo y liberador.
Es por esto que a Benedetti no es posible decirle adiós, sino bienvenirlo siempre, saludarlo como quien se toma un café con un entrañable amigo, guiñarle un ojo cuando le damos la vuelta a la esquina, haciéndolo cómplice de lo más y mejor que nos habita.
Es cierto que con él morimos un poco, pero en este año de ausencia aprendimos a revivirlo en sus versos, en el joven que fue Juan Ángel, en la Tregua que vino después y que sigue desnudándonos y mostrándonos las heridas.
Benedetti, presente
Ya se preparan en toda Nuestra América diferentes encuentros para celebrar su vida. La que siempre estará de este lado de la orilla, donde atracan los barcos de amplias velas, los que han navegado con el sol a medio cielo haciendo de la libertad la más alta bandera. Al entrañable amigo del amor adolescente y del que vino después, aprendimos a leerle entre los pliegues de la alegría y la reflexión honda y desgarrada del que está obligado a partir, solo con sus recuerdos, con las nostalgias de los roces, las voces y los rostros. Así seguimos los que nos hemos quedado sin él, pero con él a cuestas, entre los brazos, abrazándolo desde antes y ya para siempre.
Bienvenida a Benedetti
Se nos fue Benedetti, sin querer claro, como se va casi siempre la gente más querida. Pero él está y estará siempre en los ojos de los amantes que se descubren en el roce, en la patria hecha girones de exilios y miedos, en la esperanza, en la magia, en los pasos y en lo más y mejor de los seres humanos. Está y estará siempre, siempre que haya manos que palpen su papel y sepan desnudar y desnudarse. Está, porque no es posible que no esté. Estará donde están los poetas, esos desterrados de la República que andan cantando y contando sueños y verdades, esos que saben edificar el mundo que necesariamente habrá de ser.
Pertenece al presente irrevocable de los enamorados de la vida, de esas otras y otros que sabrán decirlo y hacerlo suyo, como lo hicimos los jóvenes que fuimos y que aprendimos a saberlo poeta en todas las humanas pasiones.
A Benedetti hay que bienvenirlo en las entrañas, en las manos, en las sábanas, en el sonido del sol naciendo, en la noche con y sin estrellas, en la risa, en el dolor, en lo entero de nuestras humanidades. Hay que aprender a reconocerlo en las rebeldías, porque allí anidará su voz, así como en los amores donde susurrará sus versos. Benedetti poeta amado, incansable quijote de sueños con todo y sus alforjas llenas de adioses, estará siempre de este lado del mundo, en la orilla de los vencidos que venceremos, donde volveremos a leerlo una y otra vez para confirmar su paso y sus convicciones, las nuestras, donde también sueñan Cortázar, Martí, Nazoa, el Che, Camilo y todas y todos los que supieron hacer de la palabra una trinchera de lucha, un fusil de margaritas.

Un día, toda la América será una sola América

Palabras del dramaturgo, ensayista, director de cine y activista político Luis Valdez al recibir el Premio El Gallo de La Habana de manos de Roberto Fernández Retamar
Luis Valdez / LA VENTANA
Compañeros y compañeras:
Me siento completamente honrado, con el corazón lleno de gratitud de haber vivido hasta este momento. Cierra un ciclo muy grande de mi vida poder estar aquí esta tarde, en Cuba revolucionaria una vez más. Les agradezco a todos los dirigentes de la Casa de las Américas, a la fundadora Haydee Santamaría, al compañero Roberto Fernández Retamar, presidente de la Casa, a la compañera Vivian Martínez Tabares, Antonio Aja y todos los demás, los guerrilleros de la cultura y del arte, la base de esta maravillosa organización, voz de todos los latinos en nuestra América.
Es cierto que hace cuarenta y seis años estuve aquí, en un punto de partida en mi vida. Tenía veinticuatro años entonces. Hacía poco realmente que había dejado los campos como trabajador campesino para ir a la Universidad de San José, la Universidad Estatal de San José State. Así que realmente no conocía el mundo. Conocía solamente la historia de mi familia, el trabajo duro del campo que había conocido toda mi vida, porque anduve los campos antes de poder andar, en los brazos de mi madre.
Supe lo que era la explotación directamente. Pero el poder estar aquí en Cuba me abrió los ojos, que no era un solo individuo, una sola víctima de tanto entre tantos, sino que era parte de una gran comunidad continental, que no era solamente una parte de una minoría despreciada en los Estados Unidos, sino que era parte de una gran familia latina netamente americana, con raíces profundas en la historia de este hemisferio.
Supe entonces verme en el espejo de Cuba con otros ojos, sentir orgullo de ser americano, no en el sentido en que se conoce ese término en los Estados Unidos, porque jamás se me dio ese término a mí, un mexicano, un chicano —bueno, chicano nosotros lo reservamos para nosotros—, era un mexican en los Estados Unidos, mano de obra. Y el estar aquí me introdujo a otra perspectiva de mi mexicanidad, que no solo desbordaba las fronteras de la República de México, sino un continente entero, un continente en pie de lucha.
Era muy importante emprender la lucha adentro de los EE.UU. En la junta que tuvimos los ochenta y cuatro estudiantes que estuvimos aquí protestando contra el bloqueo, tuvimos que ir hasta Praga. Vine de San Francisco a Nueva York, de Nueva York a París, de París a Praga donde finalmente encontramos a Cubana de Aviación, y llegar aquí era como llegar a la luna, pero una luna verde, con palmeras, fertilizada con el sudor de tantos que trabajan en esta isla. Me sentí que había llegado a un punto ideal, me sentí libre. Me daban pesadillas en aquellos tiempos. Aquí se me acabaron. Aquí me sentí libre por primera vez.
Decidí entonces luchar por mi humanidad y por la humanidad de mis hermanos latinos. Tuvimos una junta con el compañero Che Guevara que duró cuatro horas. Él nos hablaba de muchas cosas. Muchos jóvenes entonces decían: «¿Cómo podemos darnos de voluntarios en esta lucha de la América Latina?». Nos dio un consejo: «Ustedes son de los Estados Unidos. El destino de ustedes es el de trabajar dentro de los Estados Unidos, de cambiar la sociedad desde adentro». Y yo tomé en cuenta ese mensaje, en mi corazón. Dije: tiene razón el Che. Nuestra responsabilidad es cambiar los Estados Unidos desde adentro. LEER MÁS...

sábado, 15 de mayo de 2010

Centroamérica: violencia contra la mujer

La violencia contra las mujeres es otras de las dimensiones de esta cultura de la violencia centroamericana. Se trata de una respuesta patológica por parte del varón ante la mujer que escapa de su tutela y control, en un momento histórico en el que ésta cuestiona la condición a la que se le somete en la sociedad patriarcal.
Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica
rafaelcuevasmolina@hotmail.com
Centroamérica se ha convertido en la región del mundo con mayores niveles de violencia. Según los datos del Informe Desarrollo Humano para América Central 2009 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), unas 79.000 personas han sido asesinadas en la región en los últimos 6 años. De dicho informe se pueden sacar las siguientes conclusiones:
1. A pesar de las diferencias notables entre países (especialmente con Costa Rica), la tasa promedio de homicidios para 2008 fue de 33 asesinatos por cada cien mil habitantes, tres veces mayor que el promedio mundial.
2. Que la región,especialmente los países que forman su “Triángulo Norte” (Guatemala, El Salvador y Honduras) es hoy por hoy la región más violenta del mundo pues registra las tasas de homicidio más elevadas del planeta.
3. Que a pesar de todas las políticas de mano dura aplicadas, estas tasas han tendido a aumentar durante los últimos años en casi todos los países.
4. Que estas tasas de criminalidad se deben a la sobreposición de intensos desajustes en varios subsistemas sociales (familiar, laboral, económico, político, cultural e institucional) agravados por la globalización (o forma de inserción económica, política y cultural de Centroamérica en el orden mundial).[1]
La violencia contra las mujeres es otras de las dimensiones de esta cultura de la violencia centroamericana. No se trata solo de maltrato sino de asesinatos. ¿Fue siempre así? ¿Sucede como dicen investigadores alemanes, que esta existió siempre y solo fue visible cuando hubo condiciones para que fuera vista?: “Bajo criterios sociológicos, más importante que el acto de violencia o de delincuencia en sí es la asignación social de sentido. Igual que todos los fenómenos sociales, la violencia y la delincuencia sólo se vuelven “reales” cuando la sociedad las percibe, las denomina, las clasifica y las reconoce como reales. Lo mismo es válido en cuanto a la valoración de estos fenómenos como problemas sociales. La violencia doméstica y la violencia en instituciones educativas pueden servir como ejemplos. De ambos fenómenos se hacía caso omiso y eran tema tabú tanto en Europa como en Centroamérica hasta hace relativamente poco”.[2]
No pareciera ser ese el caso, sin embargo, de la violencia contra las mujeres que, con mucho, ha rebasado el ámbito de lo doméstico.
Es en Guatemala donde este tipo de violencia ha alcanzado cotas realmente alarmantes: 720 casos solo en el año 2009, que, como destacó el Secretario General de la ONU, Bann Ki Moon cuando, en el 2008, se presentó en ese país la campaña UNETE de prevención de feticidios, es una de las cifras más altas del mundo.
La Alianza para la Acción: previniendo el femicidio y otras formas de violencia contra la mujer en Guatemala, conformada por varias asociaciones que buscan prevenir tal tipo de violencia, considera, a través de su vocera Carmen López, que el femicidio es: “La consecuencia última de un intento explícito del agresor por controlar el cuerpo de las mujeres y/o sus actuaciones, un fenómeno histórico de orden social, no del ámbito privado, un fenómeno que afecta a toda la sociedad (que) ocurre tanto en tiempos de paz como en situaciones de conflicto armado. En las esferas públicas y privadas: casa, centro laboral, centros educativos, en la calle. Las víctimas son mujeres sin ninguna distinción de clase, etnia, opción sexual, raza y/o edad”.[3]
Una idea queremos rescatar de lo dicho por López: que esta violencia expresaría el paroxismo de la incapacidad del varón por controlar el cuerpo de la mujer[4]. Se trata, por lo tanto, de una respuesta patológica por parte del varón ante la mujer que escapa de su tutela y control, en un momento histórico en el que ésta cuestiona la condición a la que se le somete en la sociedad patriarcal. La violencia contra ellas surge y se alimenta del mandato de subordinación social, política, económica y cultural sobre las mujeres. “La necesidad de reafirmar la fuerza, la autosuficiencia, la dureza, la autoridad son parte de los requerimientos que los hombres tienen en el esquema de masculinidad de tipo patriarcal” dicen Roy Rivera Y Yajaira Ceciliano, investigadores de la FLACSO-Costa Rica.[5] Aunque se insinúa una tendencia al cambio en la matriz representacional tradicional, dicen estos dos investigadores, no es posible negar que la visión de los hombres, sobre todo en la zona rural y de condición socioeconómica baja, sobreviven algunos de los anclajes simbólicos patriarcales más obstructivos a la pretensión de construir nuevas formas de masculinidad.
En una sociedad machista como la centroamericana, es culturalmente aceptado el disciplinamiento de las mujeres. Dice al respecto el documento Violencia contra las mujeres en Honduras: “Se ubica el origen de la violencia contra las mu­jeres como resultado de las relaciones de poder que se dan entre los hombres y las mujeres y que llevan a los primeros a considerar “normal” y has­ta “necesario” ejercer control y violencia contra las mujeres”.[6]
Porque aunque este tipo de violencia alcanza sus máximos niveles en Guatemala, en toda Centroamérica se ha producido un incremento; solo a manera de ejemplo contémplense estas cifras: en el año 2009, en Centroamérica más de 1.600 féminas fueron asesinadas, de ellas 700 en Guatemala, 400 en Honduras, 300 en El Salvador, 39 en Costa Rica, lo que ha llevado a las mujeres hondureñas a lanzar la campaña “Honduras es también Ciudad Juárez”, en alusión a los acontecimientos relacionados que ocurren en esa ciudad del Norte de México.
Claro que el asesinato es solo una de las formas extremas como se expresa la violencia de género. Otra es el incesto, catalogado por Rivera y Ceciliano como “el superlativo del abuso sexual[7].
Es esta, pues, otra expresión de la cultura de la violencia que campea en Centroamérica, abonada y apuntalada por la impunidad y la normalización de relaciones que ven en los gritos, los enfrentamientos abiertos, con cual­quier tipo de armas o sin ellas, y otras múltiples formas de expresión de violencia, las formas normales en el relacionamiento de los individuos.[8]

NOTAS:
[1] . Abrir espacios para la seguridad ciudadana y el desarrollo humano; San Salvador; 2009.
[2] . Sebastián Huhn, Anika Oettler, Peter Peetz; “Discursos de violencia y políticas anti-delincuenciales en Centroamérica”; German Institute of Global and Area Studies (GIGA)/Institute of Latin American Studies, Hamburgo/Alemania; 2008; p. 4.
[3] . Véase CIMACNOTICIAS en: http://www.cimacnoticias.com/site/10042307-Escala-violencia-ha.42315.0.html
[4] . El ensañamiento contra el cuerpo de la mujer en los femicidios pareciera confirmar esta hipótesis: desmembramiento del cuerpo de las víctimas, sacarle los ojos a otras, mutilación de los genitales de las mujeres, entre algunas de las brutales manifestaciones de torturas a las víctimas antes de asesinarlas.
[5] . Roy Rivera y Yajaira Ceciliano; Cultura: masculinidad y paternidad, las representaciones de los hombres en Costa Rica; Fondo de Población de las Naciones Unidas-FLACSO/Costa Rica-Centro de Análisis Sociocultural; CEPAL; San José; 2005 (2ª ed.); p. 149.
[6] . Centro de Derecho de Mujeres; Violencia contra las mujeres en Honduras –una reflexión en el camino-; Tegucigalpa; 2005; p. 5.
[7] . Op.cit; p. 139.
[8] . Centro de Derecho de Mujeres; Violencia contra las mujeres en Honduras –una reflexión en el camino-; Op.cit.; p. 9.

¿Hacia un Plan Centroamérica?

La Iniciativa de Seguridad para Centroamérica (CARSI, por sus siglas en inglés), del Departamento de Estado, no puede sino ser considerada como un vástago del Plan Colombia y el Plan Mérida, cuyo origen ahora pretende ser ocultado.
Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica
(Fotografía: en El Salvador, el presidente Funes y Arturo Valenzuela discutieron algunos componentes de la iniciativa CARSI)
Tras el desenlace del golpe de Estado en Honduras, con el simulacro de elecciones democráticas y el reconocimiento del gobierno de Porfirio Lobo por parte de los aliados de Washington, los dos brazos de la geopolítica norteamericana atenazan, cada vez con más fuerza, a Centroamérica: por el Norte, la guerra contra el narcotráfico y sus males colaterales; y por el Sur, la contención del socialismo del siglo XXI y de todo aquello que insinúe cambios en el establishment.
Junto a esto, la efervescencia del discurso autoritario, la “securitización” de las políticas públicas, así como la represión y criminalización de la protesta social en nuestros países, en función de los proyectos políticos de los grupos dominantes y los negocios amparados al Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos (TLC), son los signos que van dando forma al actual estado de cosas en la región.
El inusual interés del Departamento de Estado por Centroamérica, en el escenario post-golpe, queda en evidencia con las dos giras realizadas, en el lapso de apenas dos meses, por sus funcionarios más prominentes: la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, y el Secretario Adjunto para el Hemisferio Occidental, Arturo Valenzuela.
Esta embestida diplomática ya empieza a rendir frutos: casi al unísono, los gobiernos centroamericanos han aceptado la Iniciativa de Seguridad para Centroamérica (CARSI, por sus siglas en inglés, y nombre “comercial” del Plan Mérida) como la respuesta oficial de las fuerzas de seguridad, frente a los problemas de criminalidad y violencia asociados al narcotráfico.
En su gira por Guatemala, El Salvador y Panamá, a principios de mayo, Valenzuela ofreció 130 millones de dólares para apoyar los programas de seguridad en Centroamérica el próximo año. Según el funcionario, estos recursos tendrán un énfasis en prevención a la violencia juvenil, refuerzo del sistema judicial y carcelario (http://www.elfaro.net/, 04-05-2010).
Sin embargo, dado el contexto geopolítico en el que se inscribe y las tendencias ideológicas que la impulsan, la iniciativa CARSI no puede sino ser considerada como un vástago del Plan Colombia y el Plan Mérida, cuyo origen ahora pretende ser ocultado.
Esto por cuanto la concepción de seguridad norteamericana está irremediablemente atada a su estrategia militar en América Latina. Así quedó demostrado el pasado 12 de mayo, cuando Estados Unidos oficializó la entrega de más de un millón de dólares al gobierno de Costa Rica, destinados a la guerra contra el narcotráfico en los mares costarricense. La embajadora norteamericana en San José, Anne Andrew, reconoció que esa asistencia financiera proviene tanto del CARSI, como de los programas de seguridad marítima de la Iniciativa Amistad Duradera del Comando Sur (Notimex, 12-05-2010), un órgano militar cuyo historial en la región no se distingue, precisamente, por la filantropía.
Hacia finales de abril, el expresidente Bill Clinton reconoció públicamente que recomendó a los gobiernos de Felipe Calderón y Barack Obama la creación de un Plan México, inspirado en el Plan Colombia, para combatir el narcotráfico (La Jornada, 25-04-2010). No faltará mucho para que, desde el Departamento de Estado, hablen de la imperiosa necesidad de instaurar un Plan Centroamérica.
Lo más grave es que todo ocurre prácticamente sin respuesta organizada de los movimientos sociales y la sociedad civil centroamericana, bombardeados como están por los discursos de la demagogia vindicativa de políticos y medios de comunicación.
Además, en una región agobiada por la pobreza económica, la exclusión social y la involución de la democracia, la criminalidad y la violencia le pasan la factura del miedo y la paronoia a nuestras sociedades. Y así sucede, como dice Eduardo Galeano, que “en un mundo que prefiere la seguridad a la justicia, hay cada vez más gente que aplaude el sacrificio de la justicia en los altares de la seguridad[1].

NOTAS:
[1] Galeano, Eduardo (2004). Patas arriba. La escuela del mundo al revés. México D.F.: Siglo XXI Editores. Pág. 81.

El cartel en Cuba: República y Revolución

El presente artículo forma parte de un proyecto de estudio denominado Memoria Histórica del Cartel Cubano. En él se muestran las expresividades artísticas y comunicativas formuladas en los carteles cubanos durante el periodo de la República (1902-1958) y desde el triunfo de la Revolución Cubana, el 1 de enero de 1959, hasta la postrimería de la década del noventa, del siglo pasado.
Por. Reinaldo Morales Campos / Para CON NUESTRA AMÉRICA
Investigador de la Historia del Cartel Cubano /
cartelcubano@yahoo.es
(Ilustración: cartel "Fiestas Havana", de Mario Carreño, 1937)
En Cuba el cartel en su proceso evolutivo de su diseño gráfico, tiene entre sus procedencias más inmediatas, en la década del cuarenta del siglo XIX, en los llamados quemazones; su indiscriminado empleo con faltas de ortografía y dibujos ordinarios conllevó a que las autoridades regularan su colocación solo con la autorización de la Sociedad Económica de Amigos del País, institución que se ocupó de su revisión y aprobación.
Vislumbrando como confirmación del desarrollo económico y social de la isla bajo el dominio de España, pero íntimamente ligado con la conformación de identidad nacional, las iníciales referencias de la conceptualización de su diseño grafico, además de los letreros y anuncios públicos, estuvieron presentes en las ilustraciones realizadas en marquillas, tapaclavos y filetes de los envases para el tabaco, envolturas de diversas marcas cigarros, periódicos, revistas, folletos y libros, así como en los anuncios comerciales insertados en la prensa de la época y las reproducciones litográficas,­­­ verdaderos aportes de las artes gráficas cubanas del período colonial.
Con su procedencia adherida a la lucha independentista, con la historia y el arte; en correspondencia con el desarrollo social de la época, es de significar que en momentos en que la metrópolis española exhibía sus hermosos carteles tipográficos e ilustrados para anunciar corridas de toros, prevenidamente en Cuba afloraron sus primeros carteles para sus presentaciones de espectáculos, como los colocados el 22 de enero de 1869 en la fachada del Teatro Villanueva de excelente composición tipográfica para anunciar la obra “Perro huevero aunque le quemen el hocico” de Francisco Valerio; que culminó con una brutal arremetidas de las autoridades españolas contra la familia cubana, porque del público brotaron gritos y exclamaciones de “Viva el país que produce caña” y “Viva Cuba”.
Sucesivamente hasta culminar, en 1898, la dominación española sobre la isla; inspiradas por el progreso alcanzado en la imprenta, la fundación, en 1876, de la primera agencia para hacer publicidad y un año después la invención de un procedimiento para la ilustración de imágenes dibujadas al oleo sobre cristales; se sucedieron nuevas expresiones graficas en centros comerciales, instituciones culturales y por diversos propietarios de la incipiente industria nacional para anunciar diversas marcas de productos como, por ejemplos: el jabón Hiel de Vaca, la cerveza La Tropical y cigarros Partagas; que contribuyeron a conformar el proceso evolutivo del diseño gráfico en Cuba. LEER MÁS...

José Martí: Cuando se muere en brazos de Cuba agradecida...

Eso es Martí: un hombre de todos los tiempos y un hombre que vence a la muerte según su decir: "Morir no es nada, morir es vivir, morir es sembrar. El que muere, si muere donde debe, sirve. Vale y vivirás. Sirve y vivirás. Ama y vi­virás. Despídete de ti mismo, y vivirás. Cae bien, y te levantarás." “Yo me echaré a un lado otra vez, con nuevo sacrificio, y triunfaré después de muerto.”

Wilkie Delgado Correa / Rebelion

“Yo alzaré el mundo. Pero mi único deseo sería pegarme allí, al último tronco, al último peleador: morir callado. Para mí ya es hora”. José Martí (La Habana, 28 de enero de 1853 – Dos Ríos, 19 de mayo de 1895).

En el mundo del presente y del futuro, cualesquiera que sean los ropajes y esencias que las épocas les impriman, corresponde acercarnos a José Martí, como a cualquier otro grande hombre de la historia, con el propósito de encontrarle su alma verdadera y lograr incorpo­rarla, de alguna manera, a nuestro ser íntimo. Y esto es más valedero cuando se conmemora el ciento quince aniversario de su caída en combate en los campos insurrectos de Cuba.

Al respecto Martí reflexionó:"¿Qué me importa saber lo que el hombre hizo en este determinado momento de su vida, en ésta o aquella época concreta, accidental y transitoria? Su esencia permanente es lo que quiero investigar, no efectos que pasan, sino la causa que la produce, busco. No me importan las estaciones del camino humano que se levantan y destruyen en arreglo a las conveniencias de los vi­vientes, sino el vapor -acomodable pero libre- que echa a andar el tren por ellas."

En Dos Ríos, provincia de Oriente, el 19 de mayo de 1895, cayó en combate, herido por tres disparos que pusieron fin a su vida, el Delegado del Partido Revolucionario Cubano, el Maestro, el Mayor General y el líder indiscutible de aquella "guerra necesaria" por la independencia, que recién se iniciaba. Desaparecía físicamente de una forma heroica, un hombre que tuvo una fecunda existencia de sólo 42 años, y con ello se puso término, en lo que respecta a su ser individual, a su viaje humano.

Tal vez el hecho ocurriera como lo había vaticinado: "Yo moriré sin dolor: será un rompimiento interior, una caída suave y una sonrisa." Al respecto había dicho: "Se ha de vivir y morir abrazado a la verdad. Y así, si se cae, se cae en una hermosa compañía..."

Después de su caída comenzó una nueva etapa del viaje humano de Martí, que consistió en mantenerse vivo espiritualmente en la conciencia y en la acción de los hombres mejores de su pueblo. Se cumplirían con ello sus ideas visionarias sobre el destino de los hombres consagrados al bien de su patria.

Ocurrió como lo vaticinara en versos: “Yo que vivo, aunque me he muerto,/ soy un gran descubridor,/ porque anoche he descubierto/ la medicina de amor // Cuando al peso de la cruz/ el hombre morir resuelve,/ sale a hacer el bien, lo hace, y vuelve/ como de un baño de luz.”
También lo expresó en ideas filosóficas: “No hay más que un modo de vivir después de muerto: haber sido un hombre de todos los tiempos - o un hombre de su tiempo".

Pues eso es Martí: un hombre de todos los tiempos y un hombre que vence a la muerte según su decir: "Morir no es nada, morir es vivir, morir es sembrar. El que muere, si muere donde debe, sirve. Vale y vivirás. Sirve y vivirás. Ama y vi­virás. Despídete de ti mismo, y vivirás. Cae bien, y te levantarás." “Yo me echaré a un lado otra vez, con nuevo sacrificio, y triunfaré después de muerto.”

El hombre que desaparecía físicamente aquel infausto 19 de mayo, tenía una estatura de unos cinco pies y medio, o sea, un metro y sesenta y cinco centíme­tros, con un peso de unas 130 a 140 libras. Era de vestir modesto pero pulcro. Su traje y su corbata eran negros en símbolo de luto por Cuba. Usó un anillo de hierro hecho de un pedazo de la cadena que llevó en presidio. De cabeza normal, su frente era notablemente alta y despejada, a lo que contribuía su calvicie moderada. Sus cejas eran pobladas, grueso el bigote, y fina la mosca que adornaba el mentón firme. Nariz recta y orejas algo separadas de la cara. Sus ojos eran pardos o glaucos, algo achinados, melancólicos y dulces, pero relampa­gueantes o coléricos en el frenesí de la oratoria. Poseía mirada y verbo hechizadores. Era de hablar suave, sin estridencia y persuasiva. Voz fuerte y vibrante en los discursos. Manos finas y afiladas, como de hombre magro, intelectual y artista.

En fin, según el testimonio de íntimos, "era pequeño, de cuerpo delgado; tenía en su ser encarna­do el movimiento; grande y vario su talento, veía pronto y alcanzaba mucho su cerebro; fino por temperamento, luchador, inteligente y tenaz, que había viajado mucho, conocía el mundo y sus hombres; siendo excesivamente irascible y absolutista, dominaba siempre su carácter, convirtiéndose en un hombre amable, cariñoso, atento y dispuesto siempre a sufrir por los demás; apoyo del débil, maestro del ignorante, protector y padre cariñoso de los que sufrían; aristócrata por sus gustos, hábitos y costumbres, llevó su democracia hasta el límite. Era muy nervioso, un hombre ardilla; quería andar tan deprisa como su pensamiento, lo que no era posible. Subía y bajaba las escaleras, como quién no tiene pulmones. Vivía errante, sin casa, sin baúl y sin ropas; dormía en el hotel más cercano de donde le cogía la noche o el sueño; comía donde fuera mejor y más barato, ordenaba una comida admirablemente y, sin embargo, comía poco; días enteros se pasaba con vino Mariani; quería agradar a todos y tenía manía de hacer conversiones, así que no le faltaban desengaños. Era un hombre de un gran corazón que necesitaba un rincón donde querer y ser querido. Tratándole, se le cobraba cariño, a pesar de ser extraordinariamente absorbente". “En el trato era encantador. Tenía "alma de niño" y profesaba un amor inmenso por los niños. Era un trabajador infatigable. Dormía poco y con inquietud. Era frágil de cuerpo, precario de salud; pero poseía una tenacidad a toda prueba.”

Según señala el informe del doctor Pablo A. de Valencia, quien efectuó la autopsia al cadáver de Martí: "A la sazón en que desembarcó en esta Isla para ponerse al frente del movimiento revolucionario, estaba regularmente nutrido, constitución regular, y temperamento bilioso. Aunque delgado, bien conformado; de estatura regular; pelo castaño-oscuro rizado; una pequeña calvicie en la coronilla y entradas muy pronunciadas en las sienes; frente ancha y despejada; cejas de igual color que el pelo y no muy pobladas; nariz aguileña; orejas pequeñas; boca regular; bigote fino y poco poblado; buena dentadura, sólo que le faltaba el segundo incisivo de la mandíbu­la superior del lado derecho y los dientes en su mayor parte eran puntiagudos; cara de forma oval. Que presentaba en las piernas señales de haber llevado grillos.”

“El día 23 del propio mes y año se procedió al reconocimiento del cadáver, después de exhumado: Dicho cadáver parece ser el de un hombre cuya edad fluctúa entre los 45 y 50 años, de musculatura firme y algo enjuto de carnes...Que presenta además en la pierna derecha y en su tercio superior una hendidura especial de la piel correspon­diendo a dicha hendidura un color algo más oscuro que el resto del cuerpo, pruebas evidentes de haber sufrido en aquella parte durante algún tiempo una presión con la contusión consiguiente, producida por un anillo de hierro colocado en dicho punto. Que presentaba las siguientes heridas: Una herida de bala penetrante en el pecho, cuyo orificio de entrada parecía corresponder a la parte anterior del pecho al nivel del puño del esternón, el cual había sido fracturado, presentando al parecer dicha herida su orificio de salida por la parte posterior del tórax en el cuarto espacio intercostal derecho, como a diez centímetros de la colum­na vertebral. Otra herida de bala en el cuello cuyo orificio de entrada estaba debajo de la barba como a unos quince centímetros de la misma y a cuatro de la rama derecha del maxilar inferior y cuyo orificio de salida se encontraba por encima del maxilar superior del lado derecho, cuyo labio se hallaba destrozado. Otra herida, igualmente de bala, en el tercio inferior del muslo derecho y hacia su parte interna. Además presentaba algunas contusiones en el resto del cuerpo".

Según informe realizado por el coronel español José Ximenes de Sandoval, jefe de las tropas enemigas, entre las pertenencias ocupadas al cadáver de Martí se encontraban las siguientes: un reloj de oro; un revólver con culatín de nácar; un machete; planos; papel timbrado y distribuciones de fuerzas; un pañuelo de seda de bolsillo con iniciales bordadas con hilos verdes; una cartera de bolsillo con notas, retratos y otras cosillas; un cortaplumas manchado con sangre; un rifle relámpago; una escarapela cubana bordada con mostacilla; un libro muy chiquiti­co manuscrito con letra de Carlos Manuel de Céspedes y que dijeron era el código cubano que se le encontró en la cartera de bolsillo; una cinta de seda azul en un papel con una dedicatoria entusiasta, alusiva al color de la cinta y la guerra, de una hermana de Gómez a Martí; unas espuelas vaqueras.”

Tal era el hombre que conocieron sus coetáneos y que libró una lucha de gigantes para unir a su pueblo y encauzar la guerra que lo emanciparía, y que cayera en combate 39 días después de su desembarco, el 11 de abril, por Playitas de Duaba, acompañado de sólo cinco expedicionarios, incluyendo a Máximo Gómez, General en Jefe de la guerra independentista.

Tal como había confesado en carta a un amigo, apenas dos años y meses antes, el l4 de febrero de 1893, pudo convertir en realidad su sueño –“que es mi almohada la muerte, y Cuba mi sueño”- de pisar el suelo patrio. “Yo creo que podemos ir a Cuba sin que se sepa hasta después de haber llegado. ¿Me alcanzará la vida para ir?”

Así que se puede tener la convicción de que su muerte hizo realidad lo que cantara en versos, en forma sentida y visionaria, en su “Elegía a mis hermanos muertos el 27 de Noviembre” de 1871:
“Cuando se muere/ en brazos de la patria agradecida,/ la muerte acaba, la prisión se rompe; ¡empieza, al fin, con el morir la vida!”

De su imagen nos quedan algunas fotos y retratos. De su obra nos queda la historia de sus vivencias, los hechos y los acontecimientos de los que fue contemporáneo o protagonista. De sus ideas nos ha quedado un caudal inmenso que nutre el mundo físico y espiritual de su pueblo y de la humanidad.

Hoy estas ideas, que bien podríamos denominar con la terminología de MARTIANAS para darle rango distintivo, son parte integrante del alma de la Revolución Cubana y, por ello mismo, son fuente de sueños y de luz que irradian hacia el mundo.

El viaje humano de José Martí continúa su curso como la marcha indetenible de las generaciones nuevas y de los pueblos hacia el porvenir. Porque no en vano y con razón profética afirmó que "el verdadero hombre no mira de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber; y ése es el verdadero hombre, el único hombre práctico, cuyo sueño de hoy será la ley de mañana; porque el que haya puesto los ojos en las entrañas universales y visto hervir los pueblos, llameantes y ensangrentados en la artesa de los siglos, sabe que el porvenir, sin una sola excepción, está del lado del deber. Y si falla, es que el deber no se entendió con toda pureza, sino con la liga de las pasiones menores, o no se ejer­citó con desinterés y eficacia."

Nos dejó dicho, con su visión de futuro: "Yo no necesito ganar una batalla para hoy; sino que, al ganarla, desplegar por el aire el estandarte de la victoria de mañana, una victoria sesuda y permanente, que nos haga libres de un tirano, ahora y después. ¿Que dónde estoy? En la revolución; con la revolución”.

En el mundo que vemos desfilar ante nuestros ojos, existen razones más que sobradas para las visiones apocalípticas. Hoy como ayer, al decir de Martí, "el mundo entero es una inmensa pregunta". La humanidad toda debe darse, a sí misma, una respuesta definitiva y verdadera que satisfaga sus necesidades y aspiraciones legitimas. Y habrá de armarse con tesón y optimismo suficientes para recorrer el camino que lo conduzca a la victoria, a pesar de los escollos y los cataclismos. Pues no obstante los rigores del destino, es fundado y cierto que como sentenciara nuestro Héroe Nacional: "El sol sigue alumbrando los ámbitos del mundo y la verdad continúa incólume su marcha por la tierra".

Sólo nos resta curar la locura que enajena a los dirigentes de las naciones poderosas de este mundo, y que puede conducir a la catástrofe y al exterminio de la humanidad; instituir una cordura universal que salve a la madre tierra de los azotes que la amenazan; trabajar y luchar tesonera y creativamente para el bien que merece la biodiversidad; y, en fin, lograr que el hombre sea definitivamente hermano del hombre y salvaguarda de la naturaleza, que cese la filosofía del despojo y la explotación, que la paz reine basada en los principios y en los hechos.
Con eso puede bastar para que la humanidad sea feliz y para que nuestro planeta esté a salvo de la autodestrucción pronosticada si la irracionalidad triunfara.

Puerto Rico: La madurez de los estudiantes

La lucha de Río Piedras se regó por todo el sistema universitario público de Puerto Rico, porque encarnó un reclamo de justicia y lo hizo con el rostro de la valentía y la audacia. Pero, sobre todo, porque los estudiantes de Río Piedras proyectaron la enorme fuerza espiritual de la esperanza.
Félix Córdova Iturregui * / ADITAL
Los estudiantes universitarios han demostrado, en el escenario concreto de la acción, una gran capacidad de organización y de audacia. Han tejido sus diferencias con el hilo fuerte del debate y la discusión. El resultado es una poderosa enseñanza: la heterogeneidad no es un obstáculo para el despliegue de una voluntad unitaria. Por el contrario, puede convertirse en una fuerza extraordinaria. El paro de 48 horas en Río Piedras se transformó en pocas horas en una huelga indefinida debido a la total incapacidad de diálogo de la rectora Ana Guadalupe. La historia sorprende con sus ironías. Antes de comenzar el paro, Ana Guadalupe aseguró que los portones permanecerían abiertos. Sin embargo, ante la flexibilidad imaginativa de los estudiantes, no tardó en decretar un cierre académico indefinido.

Una tendencia importante se ha manifestado hasta ahora en este conflicto: los estudiantes han sido mucho más efectivos que la administración universitaria en el debate público. Un factor que no debe nunca subestimarse debido a que la esfera pública es el gran pulmón donde respiran las fuerzas en conflicto. El país ha visto cómo sobre la intransigencia y la pusilanimidad de los administradores ha brillado un conjunto sorprendente de voces estudiantiles, variadas y con ricos matices, formando una orquesta de gran resonancia.

¿Esperaba el gobierno el impacto que tendría la audacia del estudiantado de Río Piedras? La arrogancia y la prepotencia ven con dificultad el futuro. La ceguera le viene a la administración de su incapacidad para observar y calibrar los problemas y las fuerzas que se despliegan en el presente, ante sus ojos. Ana Guadalupe es una figura patética precisamente porque es una figura política. Ella, como representación coherente del gobierno de Fortuño, tiene los ojos anclados en el pasado. Todavía sudan la pestilente arrogancia de la victoria electoral de noviembre de 2008.

Apoyados en el fantasma de una fuerza ideológica ya desaparecida, lo que les queda es la fuerza bruta y desnuda de los aparatos represivos del estado. Ana Guadalupe hace pareja, en un baile grotesco, con Figueroa Sancha. Suena como el Superintendente de la Policía: torpe y bravucona.
La lucha de Río Piedras se regó por todo el sistema universitario público porque encarnó un reclamo de justicia y lo hizo con el rostro de la valentía y la audacia. Pero, sobre todo, porque los estudiantes de Río Piedras proyectaron la enorme fuerza espiritual de la esperanza. Ningún recinto salió a la lucha con un gesto mimético de Río Piedras. No. Salieron a la acción y al debate público porque se miraron a sí mismos en el espejo que ante el país levantó Río Piedras. Salió cada uno, con su ritmo propio y con su propio gesto, en defensa de la universidad pública. La belleza del movimiento consistió en su carácter polifónico. Pudo verse en el proceso formado por acontecimientos no simultáneos pero encaminados hacia la convergencia y la unidad de propósito. Ni Ana Guadalupe, ni José Ramón de la Torre, y mucho menos la Junta de Síndicos desde su distancia olímpica, pudieron imaginar un movimiento de tanta envergadura poco antesde finalizar el semestre.

Ante una realidad tan rica, ¿se ha movido la Junta de Síndicos hacia la reflexión y el entendimiento? Hubo un tiempo en que las distorsiones de los políticos de profesión, muchos disfrazados de empresarios, tenían efecto cuando esgrimían ataques con frases hechas contra los estudiantes. En el contexto actual, la situación parece haberse transformado. ¿Quién puede creerle a Ygrí Rivera cuando acusa a los estudiantes por no tener voluntad de diálogo? Si algo han manifestado los estudiantes, una y otra vez hasta el cansancio, es su voluntad para negociar y llegar a acuerdos con una administración que no escucha y mira con desprecio hacia otro lado.

Con este tipo de señalamientos irreflexivos, Ygrí Rivera, presidenta de la Junta de Síndicos, nos da el mejor indicio de la mediocridad administrativa con que se enfrenta la inteligencia organizada de los estudiantes. Una cosa es tener a mano la fuerza bruta del estado y otra cosa es tener argumentos de justicia y de razón. Cualquiera que observe el debate actual puede concluir que los estudiantes, con su inteligencia e imaginación, representan un futuro esperanzador, mientras la Junta de Síndicos, con su intransigencia y prepotencia, vinculadas al partidismo político en crisis, representa un pasado de moral apolillada, más vinculado con la corrupción y la intransigencia que con el futuro de la educación pública.

Me falta todavía destacar el gesto más hermoso de la movilización estudiantil. Me refiero a su fuerza más cargada de futuro: la irradiación solidaria de su movimiento. Mientras la administración universitaria ha descansado en la prepotencia del poder del estado, el estudiantado en lucha por sus derechos ha esgrimido la humildad, acompañándola de la valentía. No ha gastado tiempo en agradecer la solidaridad recibida, ni ha cesado de hilvanar nuevas alianzas para fortalecer sus reclamos. Frente a un movimiento obrero dividido, que no ha podido articular una iniciativa de conjunto capaz de mantener el ritmo de movilización y lucha alcanzado el pasado 15 de octubre de 2009, la lucha universitaria ha ofrecido una figura de unidad y de convergencia en la acción. Sus reclamos se tornaron desde el principio en un asunto de toda la comunidad universitaria: estudiantes, profesores, personal no docente y trabajadores de mantenimiento. La APPU y la HEEND han dado ejemplos de consistencia. Además, la unidad de la comunidad universitaria ha recibido el apoyo de padres y madres de estudiantes, abuelos y abuelas, y muchos otros sectores laborales, religiosos, y de las comunidades.

Los estudiantes forman hoy el corazón de un nuevo movimiento. Todo indica que enfrentarán una situación difícil. La alta jerarquía universitaria, hasta el presente, ha parecido una copia al carbón del gobierno de Fortuño. Las expresiones poco afortunadas de individuos como Figueroa Sancha o Rodríguez Ema, esgrimiendo el insulto y la amenaza, rebotan vergonzosamente sobre la intransigencia de una Junta de Síndicos que se comporta cada día más como un conjunto de patronos, en lugar de proyectarse como el cuerpo directivo de una compleja institución universitaria.

La semana pasada fue rica en manifestaciones: desde la protesta contra el mensaje del gobernador, las actividades artísticas, incluyendo la actividad de los niños, hasta las marchas de profesores y empleados no docentes dirigidas a la presidencia de la universidad con el objetivo de entregar sus pliegos de peticiones, culminando con las manifestaciones laborales relacionadas con el Primero de Mayo. Hace falta mucho camino por andar. Pero no es ocasión para mirar con desaliento. Más vale observar lo positivo. A la marcha del Primero de Mayo, convocada por la Coordinadora y el FASyL acudieron Federico Torres Montalvo y Víctor Villalba en representación de la Central Puertorriqueña de Trabajadores. Felicitaciones para Torres Montalvo y Villalba.

Pero eso no es todo. En su mensaje, el presidente de la UTIER, Ángel Figueroa Jaramillo, destacó el gesto de unidad de ambos dirigentes sindicales. Felicitaciones para el dirigente de la UTIER. Sobre pasos concretos como éstos puede comenzar a dar frutos el ejemplo esperanzador de los estudiantes. La lucha será difícil y compleja, pero solamente la ampliación del espacio de la unidad y la convergencia, en acciones concretas, podrá debilitar o erradicar el desaliento y la ideología pesimista que con frecuencia se escucha descartando las huelgas y las movilizaciones.
Los estudiantes encendieron la ilusión y la esperanza. El país no puede permitir que la esperanza se apague. Mucho menos que la apague la fuerza bruta del estado valiéndose de nuestros errores.

* Profesor de Estudios Hispánicos en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.

Un funeral que dura cuatro décadas

Los familiares de víctimas de desaparición forzada durante la guerra en Guatemala reclaman el cese de la impunidad.
Alesia Martínez / www.periodismohumano.com

(Fotografía: Cientos de familiares de desaparecios acuden al cementerio de La Verbena durante el inicio de las exhumaciones)

En medio de la desolación del camposanto un agujero de unos 3 metros de diámetro y entre 20 a 30 de profundidad, perfora la tierra. Es una fosa, y está prácticamente llena. Junto con el montón de huesos sueltos, escombros y retazos de tela, algunos cráneos macheteados asoman entre las rejillas. Es La Verbena, uno de los principales cementerios de Guatemala. Son, cadáveres desmembrados de hijos, hermanas, padres, sobrinas y maridos, testigos mudos del horror de la guerra.

Durante los 36 años que duró el conflicto armado interno en este país (1960-1996), se estima que alrededor de 250.000 personas murieron a consecuencia del mismo y más de 45.000 fueron desaparecidas, según relata el informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico (CEH) de las Naciones Unidas.

Las investigaciones llevadas a cabo después de la Firma de los Acuerdos de Paz en el 96 establecieron que, en un 93% de los casos, la responsabilidad en las violaciones de derechos humanos acometidas principalmente por el ejército y los grupos paramilitares durante este periodo, recaía sobre el estado guatemalteco, que fue quien permitió que estos hechos sucedieran.

Pasados 14 años desde el cese de la guerra, decenas de familiares de desaparecidos acuden al cementerio capitalino, tristes y contentos a una vez, a presenciar el inicio de los trabajos de exhumación en La Verbena llevados a cabo por la Fundación de Antropología Forense de Guatemala (FAFG), institución científica no gubernamental que colabora en la reconstrucción de la historia reciente y en la dignificación de las víctimas por medio del aporte de elementos probatorios al sistema de justicia.

Es éste un momento histórico, pero ni llueve ni brilla el sol. Un día gris, acorde con la mezcolanza de sentimientos encontrados que comparten los reunidos para la presente ocasión. “No estamos en una fiesta, – comenta Lucrecia Molina, hermana de uno de los desaparecidos -, estamos en un funeral que dura ya cuatro décadas y que para muchos de nosotros no va a tener fin. No obstante, es importante que la responsabilidad sea asumida socialmente. Los familiares no queremos venganza sino verdad, justicia y castigo para los responsables”.

El despertar de la conciencia urbana

Empleada sobretodo entre finales de los setenta y principios de los ochenta, la desaparición forzada fue uno de los métodos represivos más utilizados por la contrainsurgencia y se aplicó en la etapa más crítica del conflicto con preferencia a las ejecuciones arbitrarias. A diferencia de éstas últimas, que tienen un efecto inmediato sobre la población, el desconocimiento que provocaba la ocultación del paradero y del estado de las víctimas, paralizaba las acciones de respuesta por parte de las familias y de las comunidades de las que éstas formaban parte.
Esto permitía, además, que los autores responsables de estos crímenes se mantuvieran más tiempo en el anonimato, al no haberse mostrado directamente. El elevado número de desaparecidos, de hecho, sitúa a Guatemala en un triste primer lugar con respecto al resto de países latinoamericanos.

Mujeres, hombres y niños de todos los estratos sociales. La represión afectó independientemente a obreros, religiosos, políticos, profesionales, estudiantes, académicos y campesinos, en su mayoría, de origen maya. “En el área rural a nosotros hace tiempo que nos tocó agarrar las piochas y excavar la tierra para desenterrar a nuestros muertos, pero la realidad es que no solo el campo se llenó de cementerios clandestinos, también la ciudad, y por eso es importante empezar a despertar, por fin, la conciencia urbana”, comenta Rosalina Tuyuc en representación de la Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala.

Entre 1978 y 1983, se sabe, fueron registrados como “XX” en este cementerio 3171 cuerpos sin identificar, 889 de los cuales pertenecen a víctimas de desaparición forzada. “Me da vergüenza admitir –asegura Fredy Pecerelli, Director ejecutivo de la FAFG – que después de tantos años trabajando esta problemática en el interior, no nos habíamos preguntado qué había pasado en la capital, cuando la evidencia la hemos tenido siempre aquí mismo, bajo nuestros pies”.

Es consciente, sin embargo, que averiguar quienes son las víctimas no va a ser fácil pues, junto con los desaparecidos, en el osario general se encuentran mezclados otros cadáveres sin nombre y los de aquellos que fueron trasladados por no pagar las cuotas del cementerio, hecho que dificulta sobremanera el trabajo a realizar. Por eso, añade, es tan importante concienciar a la sociedad guatemalteca en su conjunto para que colabore en la conformación del banco de ADN.

La finalidad de esta herramienta, que ha sido también implementada en otros países como España, es lograr crear una base de datos con la que, a partir de las donaciones de muestras de saliva de parientes vivos y la toma de muestras óseas de los cadáveres recuperados, pueda contrastarse comparativamente el perfil genético de los familiares donantes con el de las víctimas fallecidas, confirmando (o descartando) de este modo su, hasta entonces, supuesta identidad.

Los otros “desaparecidos” de la jornada

Con los trajes perfectamente planchados y las espaldas bien rectas, como establece el protocolo, los miembros del cuerpo diplomático, junto con los representantes de la cooperación internacional, acudieron a la presentación de inicio de los trabajos.

No en vano sus países – Suiza, Países Bajos, Estados Unidos, Suecia – son los principales financiadores de este proyecto.

Paradójicamente los desaparecidos de la jornada son, una vez más, los altos cargos oficiales del gobierno guatemalteco.

A María Elena, que siempre se acompaña de un retrato de su hermano Emil Bustamente, desaparecido en el 82, colgado sobre su pecho, ya no se extraña.

Sin embargo no desaprovecha la oportunidad. Con los ojos llorosos por el recuerdo no duda en interceptar el paso de Stephen McFarland, embajador de EEUU, y, sin importarle las miradas acechantes de los guardaespaldas, le agarra fuerte del brazo para decirle: “Señor embajador, nos hemos hecho viejas en el camino, por favor le ruego que interceda para que y que aportarían información muy valiosa para la búsqueda de nuestros desaparecidos y para la condena de los culpables”.

Como buen diplomático él le contesta, sereno y educado: “No dude que voy a hacer todo lo que esté en mi mano para ayudarle, pero no puedo prometerle nada”. Quizás no sirva de mucho, pero como otra mujer dice por lo bajo: “A veces pareciera que nuestra lucha es estéril pero si no fuera por nuestra terquedad, parecería que ellos – nuestros familiares- jamás hubieran existido”.