sábado, 9 de mayo de 2020

Manos fuera de Venezuela

Claro y transparente es el interés imperialista de adueñarse de Venezuela y someterla a sus mandatos, pero nuevamente olvida la soberbia imperialista que un pueblo consciente, emancipado y libre, guiado con los preceptos antimperialistas, socialistas y humanos, no aceptará jamás, volver a ser sometido del águila imperial carente de toda ética y humanidad. 

Cristóbal León Campos / Especial para Con Nuestra América
Desde Mérida, Yucatán. México.

I

En plena madrugada un nuevo intento desestabilizador se ha pretendido realizar contra la República Bolivariana de Venezuela, el 3 de mayo del año corriente, por vía marítima un grupo de mercenarios terroristas al servicio del imperialismo y las oligarquías rancias de Latinoamérica, buscó invadir el territorio venezolano para generar acciones contra la soberanía y la autodeterminación de la nación de Simón Bolívar, es claro que esta acción tenía el objetivo de generar violencia y confusión que abriera el camino a un nuevo intento de golpe de Estado. Los mercenarios terroristas procedentes de Colombia fueron detenidos y abatidos por las Fuerza Armada Nacional Bolivariana y las Fuerzas Especiales de la Policía Nacional Bolivariana cerca de la costa de La Guaira a unos veinte kilómetros de Caracas, siendo incautado un cargamento de armas con las que buscarían implantar el terrorismo en el territorio venezolano, queda, además, en clara evidencia el servilismo del gobierno colombiano de Iván Duque, quien desde tiempo atrás rompió las caretas y manifestó su adhesión al plan golpista del imperialismo estadounidense. Es de notarse el contexto de las acciones, pues apenas hace unos días, la embajada de Cuba en Washington fue atacada con armas de fuego por grupos neofascistas vinculados con la mafia de Miami. No hay casualidad en los tiempos ni en las acciones, el plan del imperialismo es el mismo de siempre, oprimir a los pueblos libres para extender su dominio.

II

Las últimas medidas tomadas unilateralmente por los Estados Unidos sobre Venezuela, muestran con claridad y transparencia el real espíritu imperialista, responden a su verdadera naturaleza depredadora y antihumana, Donald Trump devuelve al imperialismo su rostro más crudo y deja a un lado los eufemismos tan recurrentes en el período de Barack Obama. El anuncio sobre el envió de buques militares y el incremento de la presencia bélica en el Caribe y Suramérica por parte de los Estados Unidos, no ha sido otra cosa que el deseo efectuado de aquello que sueñan, creen los imperialistas que logran engañar a los pueblos, piensan que su hegemonía sigue intacta y que adormecidas las masas esperan su llegada salvadora, pero nada está más lejos de la realidad, pues las naciones y sus pobladores saben las intenciones y deseos de dominación y vasallaje que para ellos tiene el Imperio, a toda luces, la crudeza inhumana sedienta de guerra, muerte y saqueo moviliza sus brazos pretendiendo alcanzar la piedra dorada de la libertad que la República Bolivariana de Venezuela cultiva y resguarda desde los tiempos en que el comándate Hugo Chávez rescató del baúl olvidado la grandeza del pensamiento de Simón Bolívar uniéndolo al de Carlos Marx, para dar cabida además, a tantos otros libertadores de la palabra y acción, que sirven de ejemplo y lumbrera para la emancipación de los pueblos, así que ahora, el cinismo otorga su lugar al rostro genocida del imperialismo y su avaricia mundanal. 

III

En plena pandemia del coronavirus y en medio de los esfuerzos que se efectúan en todo el mundo para frenar su avance, el imperialismo estadounidense se ocupa más en agredir naciones en lugar de proteger y salvaguardar a sus ciudadanos; esta nueva serie de ataques y agresiones contra la República Bolivariana de Venezuela ha sido denunciada desde semanas atrás, el presidente Nicolás Maduro Moro reveló la persecución que sufre toda embarcación que se dirija a Venezuela transportando ayuda humanitaria (medicinas y alimentos), en comunicación telefónica con su pueblo, Maduro indicó que “El gobierno de EEUU está persiguiendo a todos los barcos y aviones que traigan comida o medicinas a Venezuela”, para luego recalcar que “No habrán sanciones criminales que puedan contra nuestro espíritu y nuestra moral”. Estas agresiones se han incrementado a partir de la consolidación de las relaciones con China y Cuba, quienes aportan recursos y conocimientos a la patria de Simón Bolívar y Hugo Chávez para superar las afectaciones que COVD-19 está causando en todo el planeta. 

También el presidente Nicolás Maduro, anunció que la Organización de Naciones Unidas les envió una carta mediante el Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Exteriores, en la que manifiesta su ayuda al gobierno venezolano para combatir la actual pandemia, coordinándose con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), manifestaciones de apoyo que se suman a las expresadas por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), articulando así, un bloque en favor del pueblo bolivariano ante la amenaza para la salud que representa el coronavirus. Contrario a estas muestras de solidaridad internacional, el imperialismo yanqui se empeña en agredir al gobierno bolivariano y a su pueblo, todo, por la mezquindad de sus deseos de poder, la decadencia clara que vive el imperio de los Estados Unidos, bajo la batuta de Donald Trump, se refleja en el incremento deshumanizado y desvergonzado de sus actos y declaraciones, a toda luz se observa que para nada interesa al imperio dar “ayuda humanitaria” a ningún país, mucho menos, a las patrias liberadas de suyo como son Cuba y Venezuela. 

IV

La nueva agresión se enmarca con las acusaciones que Estados Unidos ha hecho sobre el presidente venezolano y a otros 13 altos funcionarios de practicar el narcoterrorismo, una descabellada teoría que se desmiente con datos proporcionados por los propios organismos estadounidenses, pues la Base de Datos Antidrogas Consolidada de los Estados Unidos (CCDB), demuestra claramente que el flujo de cocaína hacia los Estados Unidos desde Sudamérica, no sólo no tiene a Venezuela como su principal importador, sino que en los últimos años ha disminuido el poco fluyo existente, siendo Colombia, el principal exportador de drogas hasta la nación americana, dato que no es nuevo, es de conociendo público la relación existente entre los carteles de la droga, los grupos paramilitares, el gobierno colombiano y su sometimiento en todo sentido a los mandatos de Washington, la denuncia además de ser una calumnia, busca distraer la atención internacional sobre la gravísima crisis interior que afronta Trump, habiendo llegado los Estados Unidos a ser el tercer país con mayor número de contagios, después de España e Italia, con una tasa de crecimiento desmesurada que lo ubicará pronto en el lamentable primer sitio. 

William Barr, fiscal general de Estados Unidos, aseguró que “Este es el mejor momento porque los venezolanos necesitan un gobierno capaz de afrontar la pandemia”, al ser cuestionado por el anuncio, en claro queda el uso mediático y psicológico de las declaraciones del fiscal estadounidense, descalificaciones contra el gobierno bolivarianos que vienen a avivar el fuego de una agresión continua desde haces dos décadas e incrementada hace 5 años con el bloqueo que hoy se mantiene sin importar las necesidades humanas de la población venezolana, a todo esto, la cereza la ha puesto el Departamento de Estado de la Casa Blanca, difundiendo un comunicado del secretario de Estado, Mike Pompeo, en el que anuncia una recompensa de 15 millones de dólares para quien o quienes den información que contribuya al arresto o procesamiento del presidente Nicolás Maduro, un anuncio que busca por un lado incitar a los mercenarios y asesinos a sueldo que verán en esta oferta un aliciente, y por otro lado, con la acusación de narcoterrorismo y el lanzamiento de la recompensa criminalizan a Nicolás Maduro y sus funcionarios, preparando el terreno para agresiones de todo tipo, incluidas las acciones militares directas sobre la nación sudamericana. 

V

Un mes atrás, Mike Pompeo; secretario de Estado del Imperio, presentó lo que llamó una propuesta para integrar un consejo de cinco miembros excluyendo al presidente Nicolás Maduro Moros y al sátrapa lacayo imperialista Juan Guiadó, según dijo, este consejo serviría de órgano regulador hasta que convocara a elecciones, rápidamente se nota la formula golpista, ya sea un consejo o una persona en particular como han hecho en Bolivia, lo que buscan es el autosacrificio o claudicación de Nicolás Maduro, para poder maniobrar a su gusto al interior de Venezuela. Pero sabe muy bien el imperialismo que el gobierno bolivariano no claudicará ni el pueblo venezolano lo hará, por eso, pasadas las muchas acciones que vienen aplicando desde años atrás, incluido el recrudecimiento del bloqueo en plena pandemia de coronavirus, tiene el imperialismo que revelar su espíritu bélico cual brabucón engreído, cercando con buques y mentiras las fronteras marítimas venezolanas. Los actos conocidos en la historia del imperialismo hacen prefigurar una agresión directa, la ubicación de Venezuela en la lista de países narcotraficantes y de Nicolás Maduro como jefe de tales operaciones, junto al precio fijado sobre él, recuerdan las formas de criminalización de otros líderes mundiales asesinados a mal salva en completa impunidad, la diferencia en este caso, como lo ha sido con Cuba durante los años de revolución, es que el pueblo saldrá a defender su autonomía y autodeterminación como lo hace en la isla caribeña. 

VI

Para la opinión pública mayoritaria, la decisión de enviar buques militares desborda todo sentido en el contexto actual de crisis sanitaria y humana, la ambición desborda toda cordura y sirve de cortina de humano para distraer el hecho que los Estados Unidos tiene en su seno una enorme tragedia, pues es ya el país con mayor número de contagios del coronavirus. Trump a dicho en otra de sus acostumbradas insensibilidades que se espera puedan haber entre miles muertes, así tan simple, como si hablara de cualquier cosa menos de la vida de seres humanos, la frialdad desalmada encarna el ideal imperialista de destrucción como sinónimo de poder y grandeza, la crisis interior en el Imperio responde al desinterés e incapacidad de Trump para hacer frente a la pandemia, algo muy similar en el caso de Jair Bolsonaro en Brasil, Sebastián Piñera en Chile y Lenin Moreno en Ecuador, justamente los gobiernos que han mostrado mayor rostro fascista ante los reclamos sociales y que han logrado sostenerse en el poder por su sometimiento al imperialismo y a las políticas del Fondo Monetario Internacional (FMI), el descaro es tal que el cinismo se ve rebasado ante la realidad. 

La economía estadounidense que se ha basado en la guerra por lo menos en las últimas décadas, enfrenta un recesión crítica y la figura de Trump, cuestionada, juzgada y próxima a ser votada en las elecciones que pudiera perder, requieren de poner en práctica la vieja estrategia de cohesión social y consenso mediante un nuevo conflicto bélico que distraiga la atención, active la industria militar, propicie la simpatía al gobierno de Trump con las mentiras mediáticas y la falsa defensa democrática y combate a las drogas, todo en un paquete que le permita además al imperialismo, adueñarse de la riqueza petrolera de Venezuela, todo lo otro que se diga desde los centros control de Washington y se divulgue en los medios vendidos, es y será mera propaganda política y fomento bélico para el hambre de dolor que cultiva el águila imperial. 

VII

Claro y transparente es el interés imperialista de adueñarse de Venezuela y someterla a sus mandatos, pero nuevamente olvida la soberbia imperialista que un pueblo consciente, emancipado y libre, guiado con los preceptos antimperialistas, socialistas y humanos, no aceptará jamás, volver a ser sometido del águila imperial carente de toda ética y humanidad. 

La grandeza del proceso bolivariano con sus misiones sociales-culturales y su pensamiento de unidad, integración y emancipación latinoamericana, es la vacuna justa para la mayor pandemia de la historia humana; el imperialismo-capitalista de los Estados Unidos. La fuerza de la conciencia socialista-bolivariana que se ha forjado en Venezuela es el arma de combate del pueblo y sus dirigentes, el imperialismo caerá en Venezuela como ha caído siempre en Cuba, la libertad de los pueblos se construye y defiende con la voluntad revolucionaria de su gente que sabrá luchar ante cualquier amenaza. 

¡Alto a la agresión imperialista sobre Venezuela! 

¡Manos fuera de Venezuela!

Integrante de Colectivo Disyuntivas 

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