El ex-canciller analiza el contexto regional y global en un momento decisivo para el futuro político brasileño.
Sergio Lirio / Nueva Sociedad
Celso Amorim fue uno de los colaboradores más cercanos de Luiz Inácio Lula da Silva durante un periodo de reconocido éxito de la diplomacia brasileña en el plano internacional. Las palabras del ex-canciller, por ende, deben ser entendidas más allá de su interpretación personal de los hechos. Son directrices para un tiempo nuevo. Partidario de la integración regional y de un mundo multipolar, Amorim cree que solo una acción conjunta, orquestada, garantizará a América Latina su independencia geopolítica. «No podemos elegir ni un lado ni el otro» en la disputa entre China y Estados Unidos, afirma.
