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sábado, 1 de noviembre de 2025

El reino de la confusión y los ocultamientos

Cuando perdemos la capacidad de comprender dónde estamos y quiénes somos, nos convertimos en presas fáciles del sistema que nos oprime.

Raúl Zibechi / LA JORNADA

Una de las formas de dominación más refinadas creadas por los poderosos, es haber multiplicado las confusiones, digamos, sistémicas. Buscan inducir a las poblaciones a cometer errores, esconden datos clave que permiten interpretar hechos, quieren paralizar la capacidad de reflexionar y de pensar. Se trata de modos complementarios de impedir que las y los de abajo comprendamos el mundo de hoy y hacia dónde nos dirigimos, para poder actuar en consecuencia. 

sábado, 27 de abril de 2024

Los réditos de la vulgaridad

 Si algo ha ido perfilándose como evidente en la política contemporánea, es que la vulgaridad rinde buenos réditos para establecer vínculos de fidelidad con las mayorías. Insultar, mentir, tergiversar y asumir poses prepotentes en contextos próximos al espectáculo se ha transformado en una de las vertientes dominantes de nuestros días. 

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

Uno de los exponentes más destacados de esta tendencia ha sido Donald Trump, quien mientras más escandaloso aparezca, más parece subir en sus índices de popularidad. Consciente de que mientras más chabacano se muestre, más será aclamado y querido, parece estar engarzado en una carrera contra sí mismo para tratar de superarse diciendo disparates a diestra y siniestra.

sábado, 5 de agosto de 2023

De la película Barbie (2023) a la marea rosa

 Lo remarcable del fenómeno Barbie es la reafirmación de lo que ya sabemos, la cultura de masas tiene más poder de convocatoria que los activismos sociales, las iglesias, los partidos políticos y las instituciones educativas.

Nuria Rodríguez Vargas / Especial para Con Nuestra América

La muñeca Barbie ha tenido una historia no tan rosa, más bien, pintada de ambigüedades, críticas y polémicas. Fue creada por Ruth Handler después de observar que las niñas pequeñas preferían jugar con muñecas de papel de figura adulta que con reproducciones realistas de bebés
. A causa de su cuerpo con curvas de mujer fue rechazada en sus orígenes por grupos conservadores, según ellos por promover la sexualidad temprana y atentar contra valores cristianos. Luego, por grupos feministas quienes afirmaban que, representa un modelo de belleza inalcanzable, fomenta la cosificación de las mujeres y reproduce roles de género sexistas. Sin embargo, esto no impidió que las niñas de todas las décadas cayeran bajo su encanto.

sábado, 28 de enero de 2023

Apuntes sobre el reciente fenómeno de la shakirización

 El 11 de enero salió por la plataforma de YouTube, la sesión N. 53 de Bizarrap y Shakira. La recepción de esta canción se ha convertido en todo un fenómeno sociocultural en América Latina y España principalmente. ¿Por qué ha gustado y molestado tanto al mismo tiempo?

Nuria Rodríguez Vargas / Para Con Nuestra América

La hiper mercantilización del fútbol no es muy distinta a la del cine o la música, dice el periodista argentino Fernando Rosso. Así, de este deporte se opina que son 22 millonarios corriendo tras una pelota; sin embargo, de los Rolling Stone no se dice que son 4 millonarios tocando en todos los estadios del mundo. Esto en referencia a las eternas acusaciones de vulgarización y distracción que desde algunos sectores del mundo de la cultura se hace del balompié por estar asociado con el gusto de las masas. Recuerda las palabras de su compatriota el escritor Martín Kohan, “la idea de que la gente se olvida de sus problemas porque hay un Mundial es al mismo tiempo una sobrestimación del Mundial y una subestimación de la gente”. 

sábado, 9 de julio de 2022

Concursos de belleza: primado de la sinrazón

Los concursos de belleza son una muestra en pequeñito de la sinrazón del mundo en que vivimos –clasista, machista, blancocentrista, mercantilizado, dominado por poderes que generan una cultura superficial y ramplona– todo lo cual nos convoca a seguir luchando por "otro mundo posible". 

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

I
 
La belleza, siempre difícil de definir, es algo inherente a todos los seres humanos, aunque no se la problematice en forma explícita. Entendámosla, para dar un marco general mínimo a partir del que poder profundizar en el asunto, como la búsqueda del placer estético, el placer de los sentidos. La belleza, por tanto, va de la mano de lo llamamos sublime, de lo que en términos perceptivos nos deleita. Ahí están las artes, quizá la forma superior de búsqueda de la belleza; pero también podemos encontrarla en la cotidianeidad, en cada pequeño detalle de la vida práctica. Neruda dedicó "bellas" odas a las verduras. Las alcachofas, además de sabrosas y nutritivas, ¿pueden ser bellas?

sábado, 27 de marzo de 2021

Tatuajes: ¿nueva mercadería?

 Hace apenas unos años, en Occidente, los tatuajes eran cosa de delincuentes; ahora son artículos quasi eróticos, o modas de ciertos segmentos. ¿Quién produjo el cambio?

Marcelo Colussi /Para Con Nuestra América

Desde Ciudad de Guatemala


Empecemos por contextualizar la situación: este es un artículo escrito por una persona occidental, urbana, nacida y criada en la segunda mitad del siglo XX, con hábitos, naturalmente, que hablan de esa historia previa; y buena parte de sus lectores -si es que los hay- quizá pueda tener más o menos similares características. Dicho rápidamente: para nosotros, occidentales modernos pertenecientes a esa generación que describíamos, el tatuaje es un elemento más o menos "raro", con cierto toque exótico. No está en nuestra historia más antigua como cultura. (Vale aclarar también que quien escribe no está en contra de la práctica actual de los tatuajes; sólo se abren consideraciones sobre su utilización).

sábado, 20 de febrero de 2016

América Latina: la guerra cultural

Estamos en período histórico en el que en el ámbito de la cultura se desarrollan procesos fundamentales para la dinámica política. Como nunca antes, quien tiene el control de los medios que permiten dirigir estos procesos, tiene posibilidad de hacer prevalecer sus intereses. Es por ello que el de la cultura se ha transformado en un espacio en disputa que tiene múltiples frentes y expresiones.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA Costa Rica
"El gran desfile", cartel de Josep Renau.

Uno de los más socorridos ha sido el de los medios de comunicación, en el que se ha librado una guerra de posiciones durante más de una década en algunos países que impulsaron proyectos nacional-populares. El poder de los medios de comunicación parte, por un lado, de la revolución científico-tecnológica que tuvo lugar en los primeros años de la segunda mitad del siglo XX, que ha permitido prácticamente su omnipresencia en la vida de las personas. Este poderío, sin embargo, ha sido apropiado por un escaso número de empresarios que no solamente lucran con su monopolización sino, también, lo utilizan para abonar ideológicamente en pro de sus intereses económicos y políticos.

sábado, 6 de febrero de 2016

Curiosa aberración: los concursos de belleza

Los concursos de belleza son una muestra en pequeñito de la sinrazón del mundo en que vivimos –clasista, machista, blancocentrista, mercantilizado, dominado por poderes que generan una cultura superficial y ramplona– todo lo cual nos convoca a seguir luchando por "otro mundo posible".

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Ilustración de Pawla Kuczynskiego.
I

La belleza, si bien siempre difícil de definir, es algo inherente a todos los seres humanos aunque no se la problematice en forma explícita. Entendámosla, para dar un marco general mínimo a partir del que poder seguir hablando del asunto, como la búsqueda del placer estético, el placer de los sentidos. La belleza, por tanto, va de la mano de lo sublime, de lo que en términos perceptivos nos deleita. De las artes, sin dudas –quizá la forma superior de búsqueda de la belleza; pero también la podemos encontrar en la cotidianeidad, en cada pequeño detalle de la vida práctica.

¿Puede hablarse de la "belleza" de los seres humanos? Tema arduo, polémico; la ética ha tratado inmemorialmente estos asuntos. ¿Es la belleza algo material o espiritual? Convengamos que efectivamente sí hay belleza humana. Lo cual nos lleva a plantear qué es su opuesto: ¿la fealdad? ¿Quién es bello y quién es feo? ¿Con qué criterios medir eso? Y más aún –hablando de ética–: ¿es posible medirlo? Y más aún: ¿para qué medirlo?

sábado, 11 de julio de 2015

A partir de la Copa América de Fútbol… La impunidad pasó a ser la ley (¡en todo!)

“Pan y circo” decían los dirigentes del Imperio Romano. O sea: “Diversión barata para mantener tranquila a la chusma”. 2.500 años después las cosas no han cambiado mucho. ¡O nada! De gladiadores y leones hambrientos pasamos a inteligencia artificial y satélites geoestacionarios para transmitir señales digitales con que “¿seguir manteniendo tranquilo al populacho?”. Es duro, descarnado… ¡pero patéticamente real!

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

El polaco-estadounidense Zbigniew Brzezinsky, bastión del pensamiento ultraconservador de la gran potencia capitalista, decía sin ambages en 1968: “El rumbo actual lo marca la suma de apoyo individual de millones de ciudadanos incoordinados que caen fácilmente en el radio de acción de personalidades magnéticas y atractivas, quienes explotan de modo efectivo las técnicas más eficientes para manipular las emociones y controlar la razón”. Palabras más, palabras menos: pan y circo.

El gobierno chileno organizó la Copa América de Fútbol. Era necesario, imprescindible, hacer un buen papel en el torneo. Y si se podía ganar… ¡mejor! De hecho: lo ganó. Para ello se apeló a todo lo necesario. ¡También a reforzar la impunidad!, ¿por qué no?

sábado, 4 de julio de 2015

Comprender cómo nos manipulan

“Un mundo feliz” nos ayuda a comprender mejor el alcance de los riesgos y peligros que se presentan ante nosotros cuando de nuevo, en todos lados, “progresos científicos y técnicos” nos enfrentan a desafíos ecológicos que hacen peligrar el futuro del planeta. Y de la especie humana.

Ignacio Ramonet / LA JORNADA

Se cumplen 80 años de la primera edición (1935) en lengua española de la gran novela rupturista Un mundo feliz (se había publicado tres años antes en inglés), del filósofo y escritor visionario Aldous Huxley.

Y ante tanta “felicidad artificial” en nuestros días, tantas manipulaciones y tantos condicionamientos contemporáneos, cabe preguntarse: ¿será útil releer hoy Un mundo feliz? ¿Es acaso necesario retomar un libro publicado hace más de 80 años, en una época tan alejada de nosotros que Internet no existía e incluso la televisión aún no había sido inventada? ¿Es esta novela algo más que una curiosidad sociológica, un best seller ordinario y efímero del que se vendieron, en el año de su publicación, en inglés, más de un millón de ejemplares?

sábado, 12 de julio de 2014

La centralidad del trabajo cultural en el mundo neoliberal. Una aproximación.

La cultura del consumismo frenético solo obedece a la lógica del valor de cambio, casi nunca al criterio de cubrir necesidades reales del ser humano. Por eso los límites naturales de un planeta en riesgo por la contaminación ambiental, el cambio climático, la degradación de los suelos, la disminución del agua dulce o el derretimiento del permafrost, poco importan si ponen en peligro, la rentabilidad o las ganancias del mercado.

Pedro Rivera Ramos* / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Uno de los principales rasgos del sistema capitalista en su  fase neoliberal, ha sido su intento de imponerle a todo el mundo un paradigma de civilización, ajeno por completo al bien común, la cooperación y la solidaridad; pero sí más proclive a la sustentación de una progresiva enajenación humana, al desequilibrio social, a la desmesura en el consumo y el gasto y al hedonismo más insensato. Para ello el sistema se ha valido dentro de sus principales mecanismos de hegemonía y dominación con los que cuenta, de una hirsuta globalización cultural que pretende homogeneizarlo todo: desde los gustos por la moda, la música, la gastronomía, el lenguaje, los ídolos y las formas de vida; que luego pretende presentarlos como símbolos y valores universales, subordinados, claro está, a la infaltable racionalidad mercantil.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Fútbol profesional: una crítica necesaria

Si algo podemos criticar con fuerza no es el fútbol como deporte (¡que vivan todos los deportes, por supuesto!, y ojalá todos practiquemos alguno -e invitamos que sea fútbol, porque creemos que es muy bonito-) sino todo el circuito político-económico que ha ido formando su profesionalización creciente así como su utilización en tanto mecanismo de control de masas, ahora ya a nivel planetario.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

¡Fútbol, pasión de multitudes! De eso no caben dudas. El fútbol es, hoy por hoy, el deporte más difundido a nivel mundial. Que sea o no el más bonito de todos, no es el propósito de estas breves líneas discutirlo. Para sus fanáticos, obviamente lo será. Sin dudas tiene algo de atractivo, porque sus seguidores se cuentan por millones, y van en aumento. Años atrás era cosa sólo "de hombres"; hoy son innumerables las mujeres que también lo siguen con pasión, o incluso lo practican. Lo importante a rescatar ahora es que -y en esto podemos estar totalmente de acuerdo- resulta por lejos el más popular.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Conquista y genocidio: el Día de Acción de Gracias y el 12 de octubre

Celebran los conquistadores, se regocijan de haber tenido la posibilidad de imponerse, de haberse acomodado en las tierras de otros, de haber llevado, en algunos casos, casi al borde de la extinción a los pueblos avasallados, de haber usufructuado el producto de su fuerza de trabajo, de haber saqueado las riquezas de sus territorios.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

Al encuentro pacífico entre colonos europeos y los
wampanoag, le seguiría una guerra de exterminio

contra las poblaciones originarias de norteamérica.
El jueves pasado, 21 de noviembre, se celebró como todos los años en los Estados Unidos, el Día de Acción de Gracias. Es una de las más importantes fiestas nacionales de ese país y, tal vez, la fiesta familiar más significativa del año. Se celebra el agradecimiento de los colonos europeos que llegaron en el barco Mayflower a la actual Plymouth, en el estado de Massachusets, donde se encontraron una tierra arrasada por las enfermedades que habían sido propagadas por los anteriores europeos que habían pisado el lugar. Pero tuvieron la fortuna de encontrarse con "supervivientes" que les enseñaron a vivir en las hostiles condiciones con las que se encontraron.

Los europeos, ya desde ese momento “colonos”, es decir, gente que llegaba a poblar la tierra en la que les estaban enseñando a sobrevivir, agradecieron al dios de los cristianos, su dios, el dios cuyo culto habría de imponerse no solamente en el actual Plymouth, sino en todo el continente recién “descubierto”.

sábado, 5 de octubre de 2013

Identidad nacional y deporte

La  identidad nacional ha entrado en un período en el cual tiene que comenzar a compartir su espacio con otros aspectos, los cuales configuran características que al comenzar este siglo unen o diferencian a los seres humanos y que, en ciertos casos, pasan a ser más importantes que la propia identificación a partir de la  nación.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Uno de los temas en el que casi todos los analistas y fanáticos del futbol coinciden es el de catalogar al Barcelona Futbol Club como el mejor equipo de España en los últimos años, así  como uno de los mejores de Europa y del mundo. Existen grandes posibilidades que siga conservando las dos últimas categorías, pero está en grave riesgo que pueda continuar siendo el óptimo de España. Cualquier lector podría pensar que estas primeras líneas entrañan un error de análisis imperdonable, pero esa conclusión es la que se deduce al leer las declaraciones del presidente de la Generalitat  catalana, Artur Mas, quien  opina que "Cataluña siente afecto por España pero ya no confía en el Estado", razón por la cual se ha propuesto hacer una consulta soberanista en 2014, utilizando para ello todos los recursos legales a su alcance.

sábado, 24 de agosto de 2013

El Power Point: dios de la cultura audiovisual

¿Llegaremos a presentar la Metafísica de Aristóteles, o el Quijote de Cervantes, o la teoría de la relatividad o el Capital de Marx, también en Power Point? ¿Será que eso torna temas complejos en menos aburridos y más light, o estamos alimentando la cultura de la inmediatez superficial y la cápsula?

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Que el desarrollo científico-técnico surgido en Europa y luego expandido por todo el mundo en estos dos últimos siglos ha sido fabuloso y cambió la historia de la humanidad de una manera sin precedentes, es incontrastable. Los cimientos intelectuales de ese cambio -la moderna ciencia matemática que se mueve por conceptos- llegaron para quedarse, y su impronta en la cultura humana ya no puede tener retrocesos. En esa línea, entonces, son pensables descubrimientos, inventos e innovaciones sin un límite preciso: ¿se llegará a producir vida artificial?, ¿a viajar en el tiempo?, ¿a acumular tanto poder destructivo como para terminar con el sistema solar o la galaxia completa? Tal como se perfila hoy el desarrollo de nuestra capacidad productiva, todo esto es pensable -¡y posible!-.

sábado, 17 de noviembre de 2012

La cultura del miedo

El “miedo” paraliza, impide pensar y mucho menos “criticar”; y esto lo saben muy bien los poderosos. Una “cultura del miedo” es una cultura del sometimiento y la dominación sobre grandes conglomerados humanos.

Álvaro Cuadra* / Clarín (Chile)

La cultura del miedo paraliza
 e impide pensar y criticar.
Los medios de comunicación globalizados, en esta era de la “Híper Industria Cultural”, son los encargados de construir un “imaginario global” dirigido principalmente al control social. Los medios planetarios fabrican el presente de la humanidad “en vivo y en directo”, pues como es bien sabido, solo existe lo que es puesto en las pantallas del mundo. De este modo, el propósito último de las grandes cadenas internacionales no es informar sino servir a gobiernos y grandes corporaciones para administrar y regular el flujo de información.

Las imágenes diseminadas por los medios y reproducidas hasta la saciedad en cada rincón del planeta tierra, con muy pocas excepciones, se fundamentan en el “miedo” La humanidad entera es sometida a un estado de crispación fruto de las “amenazas” - reales o imaginarias - que nos instilan los medios de comunicación. Sea que se trate de una crisis económica del capitalismo global, de un atentado terrorista, una catástrofe medioambiental o de la penúltima guerra en el Medio Oriente, cada noticiero mundial es una “performance del terror”.

sábado, 28 de julio de 2012

Las Olimpiadas y el mundo del espectáculo

En estos días se inician los Juegos Olímpicos. ¿Alguien puede imaginar evento más digno de encomio en sus orígenes? Hasta la guerra se detenía en la antigua Grecia cuando se realizaban los juegos. Hoy, son un inmenso negocio del espectáculo.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

Espectáculo de inauguración de los Juegos Olímpicos en Londres
¿Qué emparenta un concierto de Madona, el reality show de Kim Kardashian y las Olimpiadas de Londres? Que todas son un lucrativo espectáculo al que acceden millones de personas en el mundo a través de los medios de comunicación.

Estamos en la era de la industria del espectáculo: el showbusiness, que no deja resquicio ni respiro en nuestra vida diaria y que levanta uno de los mayores negocios de los que tenga noticia la humanidad,  a tal punto que perfectamente podemos caracterizar a nuestra época como la era del espectáculo.

El corazón de este emporio es los Estados Unidos de América. En ese país no hay hoja que se mueva que no pueda potencialmente ser transformada en un circo. Y lo peor es que todos se mueren por participar del show, tener sus cinco efímeros minutos de “fama” al aparecer en la pantalla de los televisores aunque sea solo para decir “mu”.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Navidad en rojo y blanco, los colores de la Coca-Cola

Gracias a la campaña publicitaria montada sobre el obsequioso Santa Klaus ataviado de rojo y blanco, el gigante de las bebidas gaseosas levantó su perfil en un momento en que arreciaban las críticas por su presunta toxicidad (80 años después las cosas no han cambiado mucho al respecto), entronizando la figura de este nuevo “duende” moderno, ícono del consumo navideño.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América

mmcolussi@gmail.com

Desde Ciudad de Guatemala

Imagen de Lukáš Vrtílek

Para estos días prácticamente todo el mundo occidental se inunda de imágenes, virtuales y corpóreas, de un señor obeso, de larga barba cana y vestido con una inconfundible indumentaria color rojo y blanco. Santa Klaus o Claus, Papá Noel, San Nicolás, Viejito Pascuero o Colacho son algunos de los nombres con los que se conoce al personaje de marras.

Según la tradición, es él quien trae regalos a los niños para la noche del 24 de diciembre, día en que se evoca el nacimiento de ese famoso predicador judío que tres siglos después de su muerte fue ascendido a la categoría divina en un importante acuerdo político tomado en el Imperio Romano durante el Concilio de Nicea, en el año 325.

sábado, 30 de julio de 2011

¿Se podrá vivir sin fútbol profesional?

Si algo podemos criticar con fuerza no es el fútbol como deporte, sino todo el circuito político-económico que ha ido formando su profesionalización creciente, así como su utilización en tanto mecanismo de control de masas, ahora ya a nivel planetario.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América

mmcolussi@gmail.com

Desde Ciudad de Guatemala

Escribir sobre este tema con carácter crítico puede traerme más sinsabores que otra cosa. Hasta no sería improbable que Eduardo Galeano –un “discapacitado capilar”, según su expresión, y escritor igual que yo (bueno… quizá no tan iguales más allá de la calvicie, pero colegas al fin o, al menos, sudamericanos ambos)– reaccionara airado si leyera este escrito, tan defensor del fútbol como es.

Pero sin dudas hay que abrir una crítica con todo lo que ha venido sucediendo con el fútbol, esta “pasión de multitudes” como suele llamársela, en estos últimos años, y a pasos cada vez más acelerados.

Los campeonatos mundiales ponen en evidencia de un modo particularmente grotesco lo que ha pasado a ser el fútbol profesional en nuestra aldea global: un fabuloso mecanismo de control social.

Sería ingenuo pensar que el Campeonato Mundial, esa parafernalia mediática que cada cuatro años crea un escenario ilusorio de 30 días de duración, sirve a los poderes fácticos para hacer o dejar de hacer lo que son sus planes geoestratégicos de dominación a largo plazo. No necesitan de él para invadir países, para aumentar el precio de los combustibles o para desviar la atención sobre la catástrofe medioambiental en curso debida al mismo modelo insostenible de desarrollo, sólo por dar sólo algunos ejemplos. Si hay “lavado de cerebro” de parte de las clases dominantes –¡y definitivamente la hay!– ello no se realiza porque durante un mes se inunden las pantallas de televisión con partidos de fútbol y media humanidad ande hablando sólo de los astros de moda, de cuánto ganan en cada fichaje o del nuevo modelo de ropa deportiva. El proyecto es más insidioso, más maquiavélico: se trata de controlar en el día a día, abrumando con partidos y más partidos, y más campeonatos y más ligas… ¿Cuántas horas diarias de fútbol consume por televisión un habitante promedio? ¿Mejora eso de algún modo su relación con el deporte? ¿Por qué ese crecimiento exponencial del fútbol profesional –amateur ya no existe, es casi una pieza de museo– en todo el mundo?

No hay dudas que, al igual que todo gran evento de proporciones enormes, puede funcionar puntualmente como distractor de masas, tal como también lo puede ser la boda real o la muerte de alguna estrella de la música pop, por ejemplo. No otra cosa fueron el que organizara la dictadura militar argentina en 1978, con el que se intentó lavar la cara en su sangrienta guerra sucia, o el de la Italia fascista de 1934, en el que se buscaba a toda costa disciplinar y mantener ocupada a una clase obrera demasiado “rebelde”. De todos modos quedarse con la estrecha idea que estos campeonatos son las cortinas de humo de gobiernos dictatoriales es ver sólo un lado del asunto, y quizá sesgadamente.

En todo caso, los Mundiales evidencian el papel que en la moderna cotidianeidad ha pasado a desempeñar el fútbol profesional (independientemente que, como deporte –en eso estamos totalmente de acuerdo con Galeano– sea muy bonito, vistoso, picaresco). En forma creciente, desde mediados del siglo pasado, y sin detenerse, aumentando cada vez más, el negocio del fútbol sirve como “opio de los pueblos”. Lo que sí es evidente es que el fútbol como espectáculo mediático para consumir –por televisión más que nada– crece sin parar. Ello, evidentemente, no es decisión de quienes estamos condenados a consumirlo en forma pasiva sentados ante un televisor sino de grandes poderes que fijan el curso de lo que sucede en nuestro atribulado mundo.

Que ello es gran negocio, es innegable (lo que mueve globalmente cada año representa la decimoséptima economía mundial). Lo que sí puede deducirse es que poderes globales de largo aliento que están más allá de las administraciones gubernamentales de turno, también lo aprovechan como droga social, como anestesia. El Mundial no es sino una dosis un poco más fuerte del “pan y circo” cotidiano al que nos someten, con dos, tres o más partidos diarios durante los 365 días del año, y con una cantidad de torneos que ya cuesta memorizar. ¿Cuántos partidos y cuántas copas se están disputando en este momento, cuando estamos leyendo estas páginas? ¿Cuántos millones de personas están ahora prendidos a un televisor (o radio, o pantalla de computadora quizá) siguiendo una transmisión de fútbol, anestesiados, embobados si queremos decirlo así?

Si algo podemos criticar con fuerza no es el fútbol como deporte (¡que vivan todos los deportes, por supuesto!, y ojalá todos practiquemos alguno) sino todo el circuito político-económico que ha ido formando su profesionalización creciente así como su utilización en tanto mecanismo de control de masas, ahora ya a nivel planetario. El Mundial es sólo una pildorita de esa medicina.

Hoy día pareciera imposible pensar en desprofesionalizar el gran circo del fútbol, pues eso implicaría chocar con poderes monumentales. Eso, sin dudas; pero vale la pena abrir la crítica sobre todo esto. ¿O preferimos quedarnos sentados ante la pantalla y mañana comentar el partido del caso con los amigos?