El escenario mundial actual puede ser catalogado como el más peligroso desde la Segunda Guerra Mundial. Estados Unidos, bajo el liderazgo de Trump, se ha convertido en una potencia expansiva, colonial y peligrosísima, capaz de pisotear el derecho internacional, las instituciones internacionales y la soberanía de los pueblos y los Estados.
Manu Pineda / Público.es
El secuestro por parte de fuerzas estadounidenses de un superpetrolero venezolano que transportaba 1,9 millones de barriles de petróleo, constituye un acto de piratería internacional y una demostración explícita de la impunidad con la que actúa Estados Unidos en el escenario global. El propio presidente Donald Trump lo expresó sin ambages al declarar: «supongo que nos vamos a quedar con el petróleo». Se trata, por tanto, de un mensaje político deliberado, dirigido tanto a Venezuela como al resto de América Latina y al conjunto de la comunidad internacional.

