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sábado, 22 de diciembre de 2012

El comunismo ético de Oscar Niemeyer

La vida no está destinada a desaparecer con la muerte sino a transfigurarse alquímicamente a través de la muerte. Oscar Niemeyer solamente ha pasado al otro lado de la vida, al lado invisible. Pero lo invisible forma parte de lo visible.

Leonardo Boff / Servicios Koinonia

No tuve muchos encuentros con Oscar Niemeyer, pero los que tuve fueron largos y densos. ¿De qué iba a hablar un arquitecto con un teólogo sino sobre Dios, sobre religión, sobre la injusticia de los pobres y sobre el sentido de la vida?

En nuestras conversaciones sentía a alguien con una profunda saudade de Dios. Me envidiaba porque, considerado por él una persona inteligente, aun así creía en Dios, cosa que él no conseguía. Pero yo lo tranquilizaba diciéndole: lo importante no es creer o no creer en Dios, sino vivir con ética, amor, solidaridad y compasión por los que más sufren. Pues al atardecer de la vida, lo que cuenta son esas cosas. Y en este punto él estaba muy bien situado. Su mirada se perdía a lo lejos con un leve brillo.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Adiós a Oscar Niemeyer

Óscar Niemeyer pudo haber sido un millonario. Pero como me contó alguna vez el principal vocero del MST, Joao Pedro Stédile, Niemeyer simplemente cobró un salario por diseñar y construir Brasilia. Regaló casas a sus amigos y compañeros de ideales y terminó sus días trabajando en  su amplio y sencillo estudio en Copacabana. El motivo de todo ello es que Niemeyer fue comunista de toda la vida. 

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

El arquitecto brasileño Oscar Niemeyer.
El  5 de diciembre de 2012, después de mes y medio de dolencias terminales, murió en un hospital  Oscar Ribeiro de Almeida Niemeyer Soares Filho nacido el 15 de diciembre de 1907. Conocido simplemente como Oscar Niemeyer, murió a la avanzada edad de casi 105 años. Escribo estas líneas evocando la memorable ocasión en que tuve la oportunidad de conocerlo personalmente. Fue en el homenaje que en 2005  le rindió el Movimiento de los Sin Tierra de Brasil (MST),  en las afueras del Museo de Arte Moderno  de la ciudad de Niterói, ubicada al otro lado de la bahía sobre la que se encuentra Río de Janeiro.