En un artículo anterior (https://bit.ly/32xi6h8) me referí a la
mentalidad de las elites dominantes del Ecuador, que ha sido poco investigada.
Hay estudios y documentos que permiten comprenderla. Voy a referirme a tres de
ellos.
Juan J. Paz y
Miño Cepeda / Historia y Presente Blog
El primero es el libro de Camilla Townsend “Tales of Two Cities: Race
and Economic Culture in Early Republican North and South America”
(2000). Se estudia la “cultura económica” de las elites de Guayaquil
(Ecuador) y Baltimore (USA), entre 1820 y 1835. Las dos ciudades partían de
condiciones comparables e incluso en Guayaquil había el deseo de encumbrar la
manufactura, mientras en Baltimore existían posiciones contra las fábricas.
Pero la gran diferencia entre ambas fue la actitud frente a los trabajadores y
la población. En Guayaquil se defendía el trabajo coercitivo y los bajos
salarios; en Baltimore, el trabajo libre, la educación a las masas, el interés
por suprimir la informalidad y la criminalidad. En Guayaquil, la población
pobre lucía como “una horda peligrosa” y la gente de negocios creía que su
trabajo era creador, proyectaba un nuevo mundo, era demasiado costoso construir
caminos y no eran necesarias las reformas sociales o construir escuelas.
Townsend concluye que la diferente visión económica de las elites marcó el
futuro de las dos ciudades: estancamiento o avance.