Pasados los estertores del mundial y la aceptación de la derrota por parte del seleccionado de España, volvemos a la rutina cotidiana y a enfrentarnos con la miseria a la que hemos sido reducidos por un gobierno despiadado y cruel que nos hace hocicar cada día, reduciéndonos a ser una colonia bananera productora de insumos primarios, como hace siglo y medio.
Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina
Volver a empezar es también, el título de una canción de Alejandro Lerner y de una película dramática española dirigida por José Luis Garci en 1981 y estrenada en 1982, galardonada con el Oscar a la mejor película extranjera de entonces. Narra la historia de un exiliado que, tras la reinstauración de la democracia en España, regresa a su ciudad natal, donde se vuelve a encontrar con la mujer que fue el amor de su juventud.
Descuento que debe haber infinidad de relatos y films con un título tan sugestivo del esfuerzo de una persona o una sociedad que ante una tragedia o un infortunio, recobre fuerzas desde lo imposible para volver a empezar, aunque sea renovar fuerzas para luchar contra la adversidad. Levantarse nuevamente es una prueba de la voluntad humana para impedir que lo avasallen o más precisamente en un Estado de derecho, luchar por los derechos adquiridos frente a gobiernos de extrema derecha que directamente los niegan bajo el pretexto del utópico equilibrio fiscal, cuya consecuencia siempre la sufren los más débiles, los menos protegidos de una sociedad. Sin embargo, en estos experimentos elegidos por el voto popular, los beneficios sólo van a quienes más tienen, los miembros de un estrecho círculo rojo cada vez más exclusivo.
En este sentido, las metas brillantes de inflación cero, hace rato que carecen de sentido dado que esa variable no ha dejado de crecer y las bases que mantienen los organismos encargados de medirla saben que son obsoletas y no se ajustan a la realidad actual y al cambio de hábitos alimentarios. Hábitos que debido a los pésimos salarios se han modificado profundamente. En el país del trigo y de las vacas, el consumo de pan y carne vacuna se redujo drásticamente.
Según el Centro de Investigación y Formación de la República Argentina CIFRA de la CTA:
“1. Desde la asunción del actual gobierno, el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) acumuló una caída superior al 40% en su capacidad de compra. 2. El fuerte impacto inflacionario provocó un retroceso inicial del 30% que no fue revertido; por el contrario, desde hace dos años se registran contracciones mensuales consecutivas. 3. Durante este período, el Consejo Nacional del Salario Mínimo mostró un funcionamiento particular. Ante la falta de acuerdos en las negociaciones, todos los incrementos nominales se definieron por laudo de la Secretaría de Trabajo, resultando en valores alineados con las propuestas empresariales que convalidaron la pérdida del poder adquisitivo. 4. Actualmente, el poder adquisitivo del salario mínimo resulta 60% menor que el de 2015 y se ubica 20% por debajo de los niveles de la década de 1990. 5. Hace diez años, en junio de 2016, una hora de salario mínimo equivalía a un kilo de pan; hoy, con un valor horario de $1.839, se requieren dos horas y media de trabajo para el mismo bien. La brecha es aún mayor en productos como la carne picada, donde se pasó de requerir dos horas de trabajo en 2016 a prácticamente 6 horas en la actualidad. 6. El salario mínimo del pasado mes de junio cubrió apenas poco más de la mitad de la canasta básica alimentaria que define la línea de indigencia para una familia “tipo” y se necesitaron más de 4 salarios mínimos para alcanzar la línea de pobreza.”
“El salario mínimo ha dejado de ser ejercer su función de piso salarial y de ser una referencia en el mercado laboral,como se evidencia en la comparación con los salarios efectivamente percibidos. 7. En junio de 2016, este piso equivalía al 37,2% del salario promedio registrado del sector privado; en la actualidad, representa apenas el 16,6% de dicha remuneración.”
Imposible eludir estos guarismos, como imposible es no reconocer la situación que padece la población argentina en donde hay muestras evidentes de descontento social, como son las marchas de los jubilados en todas las plazas del país, pero sobre todo frente al Congreso de la Nación y son reprimidos con una intensidad y furia por las diversas fuerzas de seguridad que allí se congregan. Imposible no advertir la situación de las personas en situación de calle, familias enteras deambulan por los centros urbanos y son reprimidas por los agentes municipales. Según los datos expuestos la situación del mundo del trabajo es muy diferente de la versión oficial, comenzando por la destrucción de sus fuentes, más de 26 mil quinientas empresas desde que asumió Milei en diciembre de 2023. y a su absurda perorata del descenso de la pobreza, cuando ya toda la población reconoce que llegaron para llenarse los bolsillos y favorecer a los grupos de siempre, sobre todo a los capitales transnacionales que pretenden quedarse con las mayores fuentes de riquezas y propiedades territoriales. Nadie ignora que el paquete de la Ley bases fue confeccionado por los estudios jurídicos de las empresas interesadas en los beneficios, cuestión que sorteó todos los mecanismos constitucionales y legales para lograr tal latrocinio.
Como en otras oportunidades deberemos volver a empezar. Pero ocurre algo en nuestra conciencia histórica; no partimos desde cero. El desarrollo institucional del país y el andamiaje jurídico de más de un siglo y medio, sumado al valiosísimo instrumento que significó tempranamente la Ley 1420 de 1883 de educación primaria obligatoria, gratuita, gradual y laica para ambos sexos en momentos que recibíamos un aluvión migratorio del viejo mundo, dio las herramientas de formación y pensamiento para encarar la modernización que vino con el tren, movilizando la economía hacia el modelo agroexportador bajo la férula victoriana. Tanto la oligarquía dominante en esos días como las clases obreras que pugnaban por mejoras salariales y laborales, aprovecharon esa base formativa para exponer sus respectivos puntos de vista. Los mismos que ahora son avasallados por estos aventureros de poca monta que son serviles a su amo imperial. Trágicas son las expresiones del vice ministro de Economía José Luis Daza, “Es una tragedia ser pobre y estamos trabajando para eso, ya están los brotes verdes.” Brotes verdes que ya se secaron desde que Macri los introdujo a través de los mismos personajes que ahora vienen con la remanida teoría del derrame.
Sigamos con el film mencionado que es más alentador: La historia de la película se desarrolla en el año 1981. Antonio Miguel Albajara, profesor de Literatura en la Universidad de California en Berkeley, es un famoso escritor. Después de recibir en Estocolmo el Premio Nobel de Literatura, y por un motivo que nadie más conoce, decide regresar a Gijón, su tierra natal y pasar un tiempo con Elena, el amor de su juventud. Cuando el escritor está hospedado en el Hotel Asturias, recibe la llamada del rey Juan Carlos I, que le felicita por el premio. Tras esta llamada, varios medios de comunicación descubren dónde se hospeda y quieren entrevistarle; pero como él quiere estar con Elena, pide a Losada, el gerente del hotel, que haga lo posible para que no le molesten. Elena y Antonio recorren juntos varios lugares de Asturias, asistiendo a un partido del Real Sporting de Gijón, equipo en el que había jugado como centrocampista.Después de haber pasado este tiempo juntos, Albajara regresa a Berkeley para seguir dando clase en la universidad. La película finaliza con una dedicatoria del director: «Quiero rendir homenaje a los hombres y mujeres que empezaron a vivir su juventud en los años treinta; y en especial, a los que aún están aquí, dándonos ejemplo de esperanza, amor, entusiasmo, coraje y fe en la vida. A esa generación interrumpida, gracias». Con seguridad hacía referencia a la guerra civil española que dividió al país y cuyas consecuencias permanecen latentes. Llena de nostalgia, buena música y paisajes, Volver a empezar es un llamado al que debemos responder siempre para no caer definitivamente, por grandes que sean los obstáculos a sortear. Lo hacemos como individuos y como sociedad y para ello, indagamos en los recursos más más recónditos y perdidos, esos que muchas veces no sabemos que existen. De allí que apelemos a la identidad, a aquello que nos define y nos distingue.
Miro la vida y el mundo desde donde escribo, Mendoza a los pies del macizo andino y de la cumbre más alta de América, el cerro Aconcagua que continúa emergiendo. Como he manifestado varias veces, somos montañeses y gente del desierto; como los beduinos sabemos el valor del esfuerzo y el trabajo, cuestiones no tan necesarias en la ubérrima pampa húmeda u otras regiones bendecidas de la Mesopotamia. Acá se planta para obtener verduras y frutales. Con ese renovado vigor y entereza nuestros ancestros colaboraron bajo el liderazgo del Libertador General don José de San Martin a liberar los tres países del cono sur, cuando Buenos Aires le daba la espalda, casados siempre con los intereses extranjeros, como lamentablemente se reitera en la conducta de los actuales libertarios.
El pueblo de a pie vuelve a empezar a pesar del desconcierto de la dirigencia opositora que ya debería estar ofreciendo alternativas. Llama la atención entonces, que el oficialismo envuelto en la pseudo atmósfera triunfalista de siempre y en su declamado egocentrismo, haya proclamado el 23 de julio de 2026 el “Día de la Unidad”, cuando Karina Milei transmitió el tuit “Cuando se trata de la competencia electoral hay que dejar cualquier diferencia de lado y luchar todos juntos” para conseguir “el triunfo de las ideas de la libertad en las urnas”, celebración que encontró a los dos hermanos abrazados en un acto proyectando una futura fórmula Milei Milei para el 2027, intentando emular el 17 de octubre de 1945 y desde luego, la fórmula Perón Perón en sus dos versiones, la primera frustrada en la reelección de 1952 y la segunda en 1974, luego del regreso del viejo líder en que lo secundó María Estela Martínez de Perón. Le guste o no al actual presidente, nada de lo que hace es original. Lo que sí es original es su desparpajo y darle la espalda al pueblo que gobierna. Este viernes 24 de julio, parte en el avión presidencial, no en misión oficial, sino para entrevistarse con Flavio Bolsonaro y apoyarlo en contra del actual presidente, Lula da Silva, para luego volver al país y continuar su periplo el martes 28 y asistir a la asunción de Keiko Fujimori. También promete estar en la asunción del colombiano Alberto de la Espriella el 7 de agosto. En ese mismo viaje se entrevistará con su par ecuatoriano Daniel Noboa con quien firmará acuerdos, intentando consolidar la unidad de la derecha sudamericana.
Más allá de sus sueños y de que todos los medios hegemónicos le canten loas, el pueblo se volverá a levantar como lo ha hecho tantas veces.

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