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sábado, 22 de noviembre de 2025

Por qué la izquierda necesita volver a pensar la cuestión generacional

 La izquierda envejece cuando deja de seducir a la juventud. La extrema derecha ya lo entendió: conquistó las redes, el lenguaje digital y la rebeldía. Recuperar esa energía es una tarea urgente.

Henrique Canary / www.jacobonlat.com

Una corriente que invalida el saber de las antiguas generaciones de militantes anula con ello no solo su memoria, sino también su capacidad presente de actuación y lucha. Construir direcciones lleva tiempo. Por eso, las generaciones más viejas son el cimiento de cualquier agrupamiento. Ellas cargan con la experiencia política, la tradición ética y organizativa, el programa histórico. Su papel, por tanto, no es el de sabios y pasivos consejeros, sino el de miembros activos. Pero el cimiento no es todavía el edificio. Es la juventud la que debe constituir las paredes, las aberturas y el acabado fino del edificio. Un colectivo que no promueva la renovación generacional de sus cuadros dirigentes está condenado a la crisis y al estancamiento. No fueron pocas las rupturas recientes en el campo de la izquierda que tuvieron como motivo alguna forma de conflicto generacional. La integración de las distintas generaciones en la estructura de la organización es un tipo de arte tan delicado como imprescindible para la salud interna de una corriente.

sábado, 30 de agosto de 2025

Cuando juventud rima con exclusión

Uno de cada cuatro jóvenes no tendrá un empleo ni logrará estudiar en el transcurso de 2025. La exclusión de una buena parte de la juventud interpela a la sociedad planetaria. Se trata de más de 260 millones de jóvenes de entre 14 y 24 años en todo el mundo que integran la categoría de los NiNi, es decir, los que no trabajan, no estudian, ni tampoco logran realizar algún tipo de formación artesano-profesional. La tendencia es preocupante y va en aumento.

Sergio Ferrari / Para Con Nuestra América
Desde Berna, Suiza

Según el Informe 2024 de la misma OIT, En 2023, los NiNi eran uno de cada cinco jóvenes del mundo, es decir, el 20,4%. En tanto, se mantiene la discriminación de género: la tasa mundial de NiNi de las mujeres jóvenes duplicó en 2023 la de sus pares masculinos (28,1% y 13,1%, respectivamente) (
https://www.ilo.org/es/node/666121).

sábado, 10 de diciembre de 2022

La burbuja cultural

 Nuevas generaciones desconectadas de su entorno e inmersas en la tendencia global.

Carolina Vásquez Araya / https://carolinavasquezaraya.com

Sin llegar a profundizar demasiado en las consecuencias que puede tener la imitación de valores, la adopción de estilos culturales ajenos o la pérdida de contacto con las propias raíces, se podría dibujar un esbozo de lo que sucederá con nuestras sociedades futuras. Inmersas en un consumismo que no les pertenece y guiadas a ciegas por la necesidad de fundirse en la masificación, nuestras generaciones recién estrenadas y crujientes dentro de sus trajes de fibra sintética, comienzan a mostrar la verdadera cara de la globalización cultural.

sábado, 7 de mayo de 2022

¿Qué es eso de la “prevención de la violencia juvenil”?

En el que ahora parece muy lejano 1972 –lejano no por lo cronológico sino por otro tipo de lejanía– decía el socialista presidente chileno, Salvador Allende: “ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica”.

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América

Desde Ciudad de Guatemala


Hoy, cinco décadas después, esa afirmación parece fuera de contexto. ¿Se equivocaba Allende en aquel momento? ¿Cambiaron mucho las cosas en general? ¿Cambió la juventud en particular?

sábado, 23 de octubre de 2021

Educación superior y juventud universitaria (II)

 En el mundo actual los jóvenes constituyen casi el 20% de la población mundial y son el sector más numeroso de países como el nuestro, donde es frecuente que sean los que más sufren las vicisitudes económicas y la ausencia de oportunidades reales.

Pedro Rivera Ramos / Para Con Nuestra América

Desde Ciudad Panamá


Por eso resulta impostergable el diseño de políticas públicas específicas, encaminadas a la superación efectiva de los principales problemas que aquejan a los jóvenes de hoy. Problemas cuyas soluciones no podrán alcanzarse, si en ellas no se integra la participación plena, decisiva y entusiasta de la juventud. En definitiva no habrá ni podrá haber un mundo de mayor justicia, humanidad y mejor, si en su construcción, configuración y organización social, económica y política, se excluye a un sujeto tan esencial, como lo son los jóvenes.

sábado, 16 de octubre de 2021

Educación superior y juventud universitaria (I)

 Ser estudiante universitario constituye un privilegio excepcional, que por diversas razones se les niega a muchos otros jóvenes en todo el mundo.

Pedro Rivera Ramos / Para Con Nuestra América

Desde Ciudad Panamá


La educación y principalmente la educación superior tienen, como imperativo de esta época, la necesidad de adaptarse a los cambios y transformaciones que este mundo tan competitivo y globalizador, le vienen exigiendo desde hace décadas. La necesidad de asumir nuevos y desconocidos roles, mejorar significativamente sus niveles de pertinencia, revisar el modelo tradicional de vinculación con su entorno social y empresarial y conciliar la equidad con la calidad, representan hoy día algunos de los principales desafíos de la educación superior contemporánea. 

sábado, 6 de agosto de 2016

Jóvenes latinoamericanos: “¿sospechosos?”

Es evidente que cierta juventud (la que no tiene oportunidades, la excluida, la que se encuentra en los grandes asentamientos urbanos pobres –que, dicho sea de paso, alberga a una cuarte parte de la población urbana de Latinoamérica–) constituye un “peligro” para la lógica de las élites dominantes.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

El 80% no se mete. Hay jóvenes invisibles, son la mayoría: viven escondidos para evitarse problemas.
Joven de una barriada pobre de Guatemala

En el que ahora parece muy lejano año 1972 –lejano no tanto por la distancia cronológica sino por otro tipo de lejanía– decía el en ese entonces presidente de Chile socialista, Salvador Allende, que “ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica”.

Hoy, casi cuatro décadas después y habiendo corrido mucha –¿quizá demasiada?– agua bajo el puente, esa afirmación parece fuera de contexto. ¿Se equivocaba Allende en aquel momento? ¿Cambiaron mucho las cosas en general? ¿Cambió la juventud en particular? Y si cambió, ¿por qué se dio ese fenómeno?

sábado, 17 de octubre de 2015

Los jóvenes, principales víctimas del desempleo mundial

El desempleo juvenil en la escala planetaria se mantiene muy por encima de los niveles previos a la crisis global iniciada en 2007 y sigue siendo difícil para millones de jóvenes acceder al mercado laboral. Así lo señala el Informe Tendencias mundiales del Empleo Juvenil en 2015  publicado la segunda semana de octubre por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Ginebra, Suiza.

Sergio Ferrari / Especial para Con Nuestra América
Desde la ONU, Ginebra.

Jóvenes desempleados en Burkina Fasso.
Foto: S. Ferrari.
El estudio de la OIT constata que la tasa de desempleo juvenil se ha estabilizado en torno al 13 por ciento desde 2010. Y calcula que en 2014 había unos 73,3 millones de jóvenes sin trabajo, 3,3 millones menos que en el punto más alto de la crisis en 2009.

Ese descenso es aparente y el fenómeno de la precariedad juvenil alcanza niveles muchos mayores en la escala planetaria.  “No deberíamos perder de vista el hecho de que la recuperación no es universal y que alrededor de 43 por ciento de los jóvenes de la población activa del mundo no tiene empleo o son trabajadores que viven en la pobreza. Aún no es fácil ser joven e incorporarse en el mercado laboral hoy día”, subrayó Sara Elder, la principal autora del Informe de la OIT.

sábado, 2 de mayo de 2015

Ser joven hoy

Visto a la distancia que dan los años, lo hecho por los jóvenes de ayer fue algo mas que un sobresalto momentáneo. Vino para quedarse.  La juventud dejó de ser tan solo una etapa bio-psicológica de la vida y se convirtió en una manera de ser-en-el-mundo, en una cultura, en una sensibilidad colectiva, que le permite a hombres y mujeres no importa su edad cronológica, concebirse y vivirse como seres auténticamente humanos forjando su propia escala de valores.

Arnoldo Mora Rodríguez* / Especial para Con Nuestra América

Fue un 24 de Abril en 1970 frente a la Asamblea Legislativa de Costa Rica. Se acababa de aprobar un contrato con la trasnacional ALCOA, gracias al cual la mayoría de los diputados le entregaba a dicho monopolio canadiense el subsuelo de nuestra región Sur para que extrajera la bauxita, obteniendo el país como limosna un ridículo  ingreso para las arcas del fisco nacional. Era una entrega de nuestros recursos naturales mas preciados en los mercados mundiales al gran capital extranjero  haciendo trizas la soberanía patria. Desde los lejanos días de la Colonia y desde los más cercanos de Mamita Yunai, la  historia parecía no haber cambiado: los conquistadores imperiales,  arrogantes y manipuladores,  seguían pretendiendo cambiar espejuelos por oro. Ayer a eso se le denominaba eufemísticamente “evangelizar” porque la ideología dominante en esa época era la teología, impuesta por los Reyes “Católicos” a sus súbditos en aquellos inmensos territorios que, según el depravado Papa Borgia Alejandro VI , le pertenecían por derecho divino  (¿¡) a los “cristianísimos” monarcas de España y Portugal. Hoy esa ideología neocolonial  ya no  se reviste con los falsos oropeles del dogma  teológico, sino con los del desacreditado “neoliberalismo”.

sábado, 22 de febrero de 2014

Neoliberalismo, carnicería de la juventud

El informe de la OIT habla de casi 22 millones de NiNi’s en toda América latina y el Caribe, pero los datos de la OCDE  indican que solamente en México hay 7.3 millones de ellos. El neoliberalismo ha pregonado que su mundo es una tierra de oportunidades  para todos aquellos (especialmente los jóvenes) que tengan ganas de trabajar. En realidad, el neoliberalismo es una carnicería de la juventud.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

He revisado  el informe de  la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que recién se ha dado a conocer y que  lleva por título “Trabajo decente y juventud en América latina. Políticas para la acción”. El lector interesado lo puede bajar de la red  con facilidad. Es un trabajo muy completo y  fuente indispensable para los estudiosos de los procesos sociales y políticos en la región.  Los datos que  ofrece dicho informe son estremecedores y confirman mi percepción de que esta forma de capitalismo salvaje que hoy vivimos, el neoliberalismo, mata  de manera significativa las esperanzas de la mayoría de  la gente, pero muy especialmente las de la  juventud.

Lo que me parece más estremecedor del  mundo que  vivimos es que una parte significativa de los jóvenes tienen cerradas las puertas  para el estudio y para el trabajo. El neoliberalismo ha propiciado  un crecimiento significativo del desempleo y de la informalidad laboral. Al reducir los gastos sociales del Estado, especialmente los referidos a la salud y la educación,  ha propiciado una fuerte restricción al acceso a la educación media y superior.

sábado, 25 de enero de 2014

Costa Rica y Brasil: jóvenes disconformes

Los de arriba, ensimismados en su afán por exprimirle la última gota al néctar del enriquecimiento, ven descuidadamente ese río que se viene represando en lo alto de la montaña del disgusto y la disconformidad.

Rafael Cuevas Molina/ Presidente AUNA-Costa Rica

En Brasil se levantan voces contra la
criminalización de los "rolezhinos".
No solo en Brasil y Costa Rica los jóvenes están disconformes. También han sido los protagonistas principales en las protestas de Los Indignados en España, de Occupy Wall Street en los Estados Unidos y de la Primavera Árabe. Es decir, de algunos de los principales movimientos sociales de los últimos dos años.

Su disconformidad se expresa de distintas formas, desde la ocupación pacífica de espacios públicos hasta responder violentamente a la represión gubernamental. Pero lo patente es el malestar con la exclusión, con la marginación, el quedar fuera del mainstream al que los orillan sociedades cada vez más desiguales, en donde la concentración de la riqueza es cada vez mayor.

sábado, 1 de octubre de 2011

Creer en nuestra América, creer en sus jóvenes

Con su claridad conceptual, su lucidez política, su honestidad y valentía creativa, los jóvenes, hombres y mujeres, artistas y luchadores sociales nuestroamericanos, han tendido un puente de Puerto Rico a Chile, por el que transitan sueños y esperanzas de varias generaciones.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

(Fotografía: Camila Vallejo, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile)

En una entrevista con el diario español Público.es, publicada el pasado 25 de setiembre, la dirigente estudiantil chilena Camila Vallejo, ante la consulta de si creía posible un socialismo democrático en Chile y América Latina, le dio al periodista una respuesta que dibuja, con precisión, la claridad intelectual de esta joven mujer.

En nuestro país, -dijo Camila- donde ha primado un sentido común básicamente neoliberal desde la imposición de la dictadura, los valores de la izquierda (solidaridad, fraternidad y justicia social) representan lo que sobrevivió a aquellos 17 años de oscurantismo”. Y continuaba su reflexión así: “Creo que un proyecto político de izquierda no sólo tiene vigencia, sino que es necesario para superar la profunda desigualdad que nos aqueja como país y es consecuencia de nuestro fracasado sistema económico. Por eso admiro a los países que se han atrevido a dar pasos en esa dirección”.

Dos días después de que este diálogo viera la luz, el martes 27 de setiembre, el grupo puertorriqueño Calle 13 presentó el video de su canción “Latinoamérica” en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional Autónoma de México. El vocalista del grupo, René Pérez –Residente-, declaró en una conferencia del festival Diálogo por Latinoamérica que esta obra audiovisual marcaba un punto de inflexión en su carrera artística: “cuando comencé a viajar por el continente me di cuenta de que no sabía nada, la historia que me enseñaron en la escuela fue la de Estados Unidos y un poco la de Puerto Rico. En cuanto empiezo a viajar desde Tijuana a Calafate comienzo a enamorarme; me surgió ese sentimiento, al igual que Mercedes Sosa, cuando lo compuse con ella…”. Y agregó: “He descubierto el valor que tienen todas las naciones latinoamericanas y todos sus pueblos”.

Aislados como podrían parecer para algunos, y acaso poco importantes para otros, estos dos hechos que aquí reseñamos, perteneciendo a esferas de la vida social en apariencia disímiles, tienen, sin embargo, importantes elementos en común: cada uno muestra y expresa, a su manera, lo que hoy representan para un sector de la juventud latinoamericana la memoria de las luchas sociales y revolucionarias del siglo XX, y los cambios ocurridos en la región en los últimos 10 a 15 años. Precisamente, los tiempos de la rebelión contra el neoliberalismo, de las resistencias indígenas y la defensa del medio ambiente, de las movilizaciones sociales por la dignidad, la justicia, la democracia profunda y la autodeterminación de los pueblos.

Ambos casos, el de Calle 13 como expresión de la cultura popular/urbana y juvenil del caribe latinoamericano, que sobrevive y forja su identidad en un contexto de intenso colonialismo en todos los órdenes (político, jurídico, económico, militar); y el del liderazgo de Camila Vallejo y sus compañeros y compañeras en Chile; trascienden fronteras y permiten a muchos grupos sociales reconocer en ellos una parte de sus propias vivencias.

El video de la canción del grupo puertorriqueño, por ejemplo, ya superó el millón de visitas en el sitio web youtube. ¿Una mercancía simbólico-comercial del capitalismo informacional? Para algunos, quizás lo sea; pero para nosotros, también representa todo un fenómeno de las redes sociales y las nuevas tecnologías de la información, en cuyos canales y comunidades virtuales se va comunicando, de modo un insospechado, y especialmente entre los jóvenes, la conciencia de latinoamericanidad y el vibrante acento telúrico de esta producción musical.

Y lo mismo se puede decir de las muestras de solidaridad internacional con el movimiento estudiantil chileno, provenientes de toda América, así como de varios países de Europa y Oceanía: una prueba de la fortaleza emancipadora de la lucha de los jóvenes chilenos por el derecho a la educación pública, gratuita y de calidad, y en contra del modelo de sociedad impuesto por el neoliberalismo. Tal y como lo hicieron los estudiantes de la Universidad de Puerto Rico hace apenas unos meses.

Vale citar aquí las palabras de Camilla Vallejo en otro pasaje de la conversación con el diario español, cuando recordaba el discurso de Salvador Allende en la Universidad de Guadalajara, México, en 1972: “en ese discurso hay ideas muy relevantes, que nos tocan como estudiantes universitarios y como futuros profesionales, y además recalca algo que a veces se nos olvida: la revolución no pasa únicamente por la universidad. Esa frase se refiere a que los cambios profundos sólo son posibles si todo el país, sus trabajadores, amas de casa, jubilados, todos junto a los estudiantes, se convierten en actores sociales. En eso están trabajando ahora muchas organizaciones sociales, en busca de la reconstrucción del tejido social perdido en la dictadura”.

Con su claridad conceptual, su lucidez política, su honestidad y valentía creativa, los jóvenes, hombres y mujeres, artistas y luchadores sociales nuestroamericanos, han tendido un puente de Puerto Rico a Chile, por el que transitan sueños y esperanzas de varias generaciones, en la aspiración compartida de construir un mundo mejor justamente ahora: cuando la civilización occidental, capitalista, abocada al culto del dios mercado y la destrucción de la naturaleza, se va acercando al abismo de su propia sepultura.

En esos jóvenes, que creen en nuestra América y siguen luchando, debemos creer.

sábado, 30 de julio de 2011

Discurso de asunción de la nueva presidenta de la Federación de Estudiantes de Chile

Debemos romper con aquella burbuja universitaria que instala el individualismo, la competencia y el exitismo personal como patrón de conducta para los estudiantes por sobre ideas y conceptos fundamentales como lo son la solidaridad, la comunidad y la colaboración entre nosotros.

Camila Vallejo Dowling

Mi nombre es Camila Antonia Amaranta Vallejo Dowling y quisiera, antes que todo, poder expresarle a los presentes el orgullo y el desafío que significa para mí encabezar la Federación de Estudiantes más importante de Chile, es una gran responsabilidad que significa hacerse cargo de 104 años de historia, 104 años de aventuras y desventuras, 104 años de lucha en el seno del movimiento estudiantil.

Y es un orgullo y un gran desafío porque vengo de aquellos lugares que no reciben condecoraciones, de los cuales poco y nada se dice, porque poco y nada se sabe, lugares que a veces incluso se les llega a olvidar. Lea el discurso completo aquí…

sábado, 23 de julio de 2011

Los jóvenes en el centro de la tormenta

La cuarta parte de los niños y jóvenes de América Latina y el Caribe no tienen trabajo estable y se encuentran en riesgo de ser afectados por el crimen, ya sea como víctimas o perpetrándolo.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Conservo con singular aprecio un ejemplar de Las venas abiertas de América Latina, la obra fundamental del uruguayo Eduardo Galeano, correspondiente a la primera edición de 1971. Allí, con su maestría reconocida, el autor utilizó una poderosa metáfora para dar título a la introducción del libro: “Ciento veinte millones de niños en el centro de la tormenta”.

Era la tormenta de la exclusión, la pobreza y la desigualdad; del subdesarrollo y la expoliación de nuestros países por parte de los grandes poderes económicos y militares del mundo, en la que se agitaban millones de menores latinoamericanos en aquella época del siglo XX.

Cuarenta años después de publicada la obra de Galeano, esa imagen cobra renovada vigencia en momentos en que distintos organismos internacionales dan a conocer informes sobre las problemáticas que asuelan hoy a los niños y jóvenes latinoamericanos.

Los datos estadísticos, como siempre, son irrefutables: según la Organización de Estados Americanos (OEA), los jóvenes de entre 15 y 29 años, unos 150 millones de personas, representan el 57% de la población de América Latina y el Caribe; de ellos, el 60% no han completado la escuela secundaria, y la cuarta parte, unos 38 millones, no tienen trabajo estable y se encuentran en riesgo de ser afectados por el crimen, ya sea como víctimas o perpetrándolo.

Las distintas formas de criminalidad en la región, vinculadas al narcotráfico, la delincuencia y la violencia social, son particularmente agresivas con esta población: el 90% de las muertes por disparos corresponde a niños o jóvenes, para quienes la posibilidad de perder la vida por homicidio es 30 veces mayor que la de un joven europeo.

Además, ya es un hecho que la participación de las mujeres jóvenes en pandillas aumentó entre un 15% y un 25%, lo que habla tanto de una enorme capacidad de reclutamiento de estas organizaciones, como del deterioro del tejido social y los sistemas de protección y bienestar en las sociedades latinoamericanas (La Jornada, 29-06-2011).

En México y Centroamérica, por ejemplo, las regiones más violentas del continente, el reclutamiento de niños y jóvenes para actividades criminales adquiere dimensiones alarmantes.

El Comité de los Derechos del Niño de la ONU recibió informes que estiman entre 15 y 20 mil el número de adolescentes involucrados en la guerra contra el narcotráfico en México. Por su parte, el obispo de Coahuila, en el norte del país, denunció recientemente que los cárteles de la droga pagan $120 dólares semanales a niños menores de 12 años que utilizan como vigías (La Jornada, 14-07-2011). Y a los jóvenes de entre 12 y 16 años, los emplean para el traslado de droga y para que den sus primeros pasos como sicarios.

Asimismo, las investigaciones de la Red para los Derechos de la Infancia en México aportan otros elementos de este oscuro panorama: “actualmente 35 mil niños y jóvenes operan con pandillas trasnacionales como la Mara Salvatrucha y Los Zetas, mientras que la M-18, que opera en conjunto con el cártel de Sinaloa, enrola alrededor de 8 mil niños y jóvenes” (Rebelion, 19-07-2011).

Este es el retrato de la nueva tormenta de nuestro tiempo, tanto o más peligrosa que aquella de la que escribió Galeano. Una andana de calamidades sociales que exterminan poco a poco a la juventud latinoamericana, y que si se quiere enfrentar de manera integral y radical, primero es necesario entenderla como resultado directo del capitalismo neoliberal y dependiente que impera todavía en la región (donde el narcotráfico es una de las más dinámicas y lucrativas actividades económicas); y de la pulsión destructiva de la cultura del consumo y la violencia que acompaña a la actual crisis civilizatoria.

Alguna vez, otro uruguayo, el poeta Mario Benedetti, se preguntó en sus versos: “¿qué les queda por probar a los jóvenes en este mundo de rutina y ruina?” Y respondió:

“les queda respirar/ abrir los ojos

descubrir las raíces del horror

inventar paz así sea a ponchazos

entenderse con la naturaleza

y con la lluvia y los relámpagos

y con el sentimiento y con la muerte

esa loca de atar y desatar”.

Hoy, diríamos que también les queda indignarse. Rebelarse contra un orden que provoca la muerte, y sembrar vida contra la desesperanza. Y a todos nosotros y nosotras nos corresponde acompañarlos en esa lucha: testigos como somos de un drama que, de prolongarse, solo puede traer más dolor y sufrimiento a nuestra América.